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Fecha: 13-Abr-19 « Anterior | Siguiente » en Amor filial

CASTIGO 2ª Parte

Azalais
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Al segundo día de haber llegado a su casa, Lucía recibe la visita de la asistenta social. Nada más verla llamar en la puerta, le recuerda a la institutriz de Heidi. Sale a recibirla vestida con una minifalda tejana. La asistenta la mira con reproche de arriba abajo, por el tamaño de la mini. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

                   

                                                                                                      EL CASTIGO 2ª Parte.      

                                                                                       ENCUENTRO DE LA ABUELA Y PAQUITO.

Al segundo día de haber llegado a su casa, Lucía recibe la visita de la asistenta social. Nada más verla llamar en la puerta, le recuerda a la institutriz de Heidi.

Sale a recibirla vestida con una minifalda tejana. La  asistenta la mira con reproche de arriba abajo, por el tamaño de la mini.

Lucia está tentada de echarle el humo del cigarrillo en la cara —Buenos días ¿La señora Lucia Caputo…?— ¿Pasa algo malo…?—le espeta la madura que, ausculta la cara de la asistenta buscando algún indicio.

— No señora, soy la asistenta social. ¿Nadie le ha dicho que vendría a visitarla? Vengo por el asunto de Paquito, su nieto…

Lucia se atraganta con el humo del cigarrillo. Tira la colilla por encima de la cabeza de la asistenta, soltando un taco…

— ¡Joder! Me había olvidado del crio... ¡Pase por favor!

—Sólo vengo a comprobar que, está todo correcto y no tiene pensado montar ningún antro…aquí.

La abuela se asienta enseñando generosamente los muslos. La mirada de la funcionaría hace que descruce las piernas, sentándose más recatadamente.

—He estado seis meses en la cárcel cómo Vd. ya sabe. No tengo ganas de más vacaciones pagadas ¿Satisfecha con eso?

La asistenta recorre la estancia con la mirada.

Antes de que la reproche nada, le dice con descaro —Si le preocupa la limpieza de la casa envíeme una chacha. He salido hace sólo dos días… ¿Espera que esté todo brillante?

—Si quiere se la puedo enviar…—responde la asistenta—. La abuela la mira a los ojos, asegurándose que no se burla de ella— ¡genial!—exclama la ex presidiaria.

—Mañana estará aquí a las nueve. Cambiando de asunto, Paquito está fuera. Necesito saber si dispone de ingresos para cuidarse de la manutención.

La abuela es rápida de reflejos…— ¿Puedo pedir alguna ayuda para él…? No voy sobrada de dinero aunque la casa esté ya pagada.

— ¿Tiene con quien dejar al crio, o prefiere venga yo?

Lucía la mira con atención. Ya no le parece tan estirada ni arrogante, casi comienza a caerla bien.

—No le he preguntado si quiere algo…creo tengo algún refresco— gracias, no se moleste— la asistenta deja entrever algo parecido a una tímida sonrisa.

—Si le parece llamo a Paquito, tengo un día algo complicado.

—Claro, no ha debido dejarlo solo en el coche— la asistenta la mira extrañada—. ¿Cuánto hace qué no ve a su nieto? Después de dudar unos instantes la responde.

—Creo que unos…tres o cuatro años, sí cuatro.

Nada más escucharla sale a buscar al adolescente. Lucia al verlo queda embobada un instante. Recorre con la mirada de arriba abajo al chico.

Con disimulo por un instante, detiene los ojos en el paquete que hace la bragueta del tejano. Un rubor imperceptible a los demás, hace que sus mejillas se tornen de un pálido rosa.

Inconscientemente aprieta los muslos. Un cosquilleo la recorre la espalda hasta llegarla al clítoris. Aterrada de que él se dé cuenta, lo mira a los ojos. Descubre al nieto boquiabierto, mirándole los macizos muslos y comiéndole las inhiestas tetitas.

La asistenta rompe el denso silencio.

—Paquito esta es tu abuela, Lucia. A partir de ahora vas a vivir con ella. Cualquier cosa que necesites, ya sabes cómo localizarme —S-sí…gracias, e-estaré…bien— la responde balbuceando el chico.

—Lucia, este es su nieto…Paquito, les dejo tranquilos. Mañana la llamo para ver qué tal les va, ciao.

Nada más irse la asistenta, Lucia se acerca al nieto. El chico mide un metro ochenta y algo. Ella mide apenas un metro sesenta. Le llega al nieto por la barbilla. Al aproximarse al chico, le llega su olor.

De nuevo siente como se excita, reprochándoselo para ella misma —¡¡PERRA!! Te estás excitando de oler al nieto.

El chico la observa con interés y mirada profunda. Sus ojos descubren como los pezones se marcan en la camiseta.

Esto provoca que el bulto de su bragueta aumente. Intenta que no se note, cubriéndose con una mano. Lucía no puede  evitar que los ojos miren por un instante el enorme bulto.

Abuela y nieto se abrazan en silencio. El adolescente deja una mano en el respingón y apretado culo de la madura. Lucía se nota los pezones como pocas veces los ha sentido.

El nieto la aprieta contra su pecho. Ella siente la dureza del paquete oprimiéndola el vientre.

Nota cómo al abrazarla la levanta sobre las puntas de los pies.

Siente el bulto duro como una piedra. Abraza la espalda del nieto, sintiendo lo fuerte que es. Con disimulo le deja la mano en el culo.

—Eres muy fuerte Paquito…me vas a romper hijo— mientras le dice esto nota como se le humedece el coño, sintiéndose sucia, por ser tan pervertida. Paquito siente las tetas en el pecho. Se inclina sobre su abuela, ocultando la cara en la melena platino. Excitado huele el pelo, atreviéndose a darla un lametón en la oreja, a la vez que la besa en el cuello.

—E-eres muy guapa abuela…—la susurra—

Lucía siente que la hace mojarse el coño. Se separa del nieto, quedando hipnotizada un instante, al ver la pirámide que forma el bulto del chico.

—Jejeje…eres travieso, los nietos no dicen esas cosas a las abuelas…—. Nada más acomodar al nieto, decide darse una ducha.

Al quitarse las braguitas descubre una mancha. La abundante pelambrera tiene varios mechones húmedos y brillantes de jugos. Mientras los chorros de agua caliente le

 resbalan por los inhiestos pechitos, al cerrar los ojos, ve

la imagen del nieto.

Los pezones se le erizan de nuevo. Cierra los ojos con fuerza, intentando sacarla de su mente.

Al enjabonarse, los dedos descubren los pezones tiesos y duros.

Una mano acaricia sin prisa las tetas, pellizcando los pezones. La otra enjabona el pubis. Los dedos manosean el coño, como si fuera la primera vez que lo tocan.

 La mano se llena con todo el coño, cogiéndolo con deseo. Uno de los dedos, como si tuviera vida propia, penetra los excitados labios. Resbala hasta el fondo ayudado por el gel. Los muslos de la madura se abren solos, al sentir el invasor en el fondo del coño, haciéndola gemir— Mmm… ¡AH!

El dedo cómo un autómata, hurga y explora la excitada vulva.

Siente como el coño se le mueve solo, con espasmos, por el intenso placer.

 Un segundo dedo folla el húmedo coño, haciendo sollozar a su dueña —Aaahhh…que placer…me corrooo…

La abuela se corre titilándose el clítoris con una mano. La otra folla el coño, metiendo los dedos hasta el fondo.

—¡¡OG…LA PIPA!! Me corro a chorros…Joder…—. Mientras se corre, su mente se llena con la imagen del Paquito, imaginándolo desnudo exhibiendo una gruesa polla negra.

                                                                                                                      ∞∞∞∞∞∞∞    

Con el paso de los días nace entre abuela y nieto una muy buena relación.

A la misma vez sienten una atracción morbosa e insana. Paquito se muestra más efusivo a cada instante. Al despertarse suele exhibir una gran erección.

 Lucía aunque intenta disimular en más de una ocasión la ha «cazado» mirándole el paquete.

 Nada más levantarse la abraza sin perder ocasión de tocarla el culo, haciendo que se le moje el coño. En una de las ocasiones le deja la mano entre los muslos, acariciándola la canaleta del culo al coño.

La madura se viste con mini faldas muy cortas.

Al sentarse en el sofá lo hace de forma descuidada, le enseña los macizos muslos dejándolos entre abiertos.

Paquito al verla así, babea intentando verla las bragas, cosa que más de una vez ha conseguido.

Una de esas tardes, Lucía lleva puestas unas braguitas de blonda, rojas.

Ve cómo con disimulo la está mirando los muslos, intentando verla las bragas.

El nieto hace que mira la tele, pero sin prestarle caso. Excitada separa los muslos como por descuido, sabiendo que algunos pelos se le escapan por los lados.

Al verla se mete la mano en el pantalón, tocándose la polla. La abuela siente como se le humedece el coño, sintiendo en las mejillas un leve rubor por el morbo. Al cabo de unos instantes, separa algo más los muslos. Nota las bragas húmedas. Paquito se toca la polla con más descaro a cada instante.

Cachonda, se levanta yéndose al baño. Mientras se ducha le parece ver a Paquito asomado espiándola. Esto hace que se sienta más caliente.

Se acaricia toda, disimulando cómo si no se hubiera dado cuenta,  metiéndose los dedos hasta correrse.

Nada más ducharse, deja las bragas húmedas de jugos en el cesto de la ropa sucia.

Al poco llama al nieto para cenar. Recorre la casa llamándolo sin dar con él. Abre un instante la puerta de la habitación de Paquito que, está sólo entornada.

Ve al adolescente estirado en la cama pajeándose. Está lamiendo las bragas que, llevaba puestas ella hace un rato.

Pasa la lengua por la zona húmeda que ha estado en contacto con el coño. Incluso lame algún pelo que ha quedado pegado. La madura siente cómo se le moja el coño.

No puede apartar la vista de la gruesa polla negra que se gasta el adolescente.

Le parece que es el doble de grande, de la que tenía el estúpido de su difunto marido.

El chico al sentir que va a correrse, acelera las caricias.  — Uuufff… A-abuela qué buena estás…Snifff, snifff…Mmm que rico te huele el cho…cho, quiero follarteee…me voy a correr…

Alguna gota de líquido pre seminal aparece en la gruesa cabeza de la verga. Lucía mira el grueso cipote con la

boca entre abierta.

 Se acaricia el coño por encima de las bragas que, están ya algo húmedas.

A punto de correrse, se envuelve la verga con las bragas. Lanza potentes chorretones de leche, donde ha estado hace rato el coño de su abuela.

—Ooohhh me corrooo…en tu chocho…Qué buena estás…me corrooo…toma mi leche abuela…Mmm.

Lucía se aparta de la puerta, mientras se acaricia su hinchado clítoris. Se muerde el labio inferior para que, el nieto no la descubra.

Un orgasmo cómo un latigazo hace que, se friccione con intensidad el erecto clítoris— Mmm…joder el crío…Uuufff…que pollón t-tiene…me corrooo de gusto…Aaahhh…

Durante la cena nieto y abuela sólo miran al plato. Un leve sonrojo tiñe las mejillas de ambos. La pervertida abuela sale a cenar con una camiseta como un top.

Nada más verla el adolescente silba, por cómo se le marcan los pezones que están erectos. La abuela al oírlo silbar le pregunta— ¿Y ése silbido…?— nada más hacerle la pregunta, se siente excitada y como aumenta el leve sonrojo de sus mejillas.

El chico la responde excitado y nervioso. El sonrojo de sus mejillas aumenta, igual que le ha sucedido a la abuela.

—T-Te ves…muy bien con e-esa camiseta— la responde con la mirada en el plato. Lucía tan excitada cómo el nieto, piensa para ella— Me-me…está comiendo las tetas el guarro…le gustan…seguro está deseando comérselas—.

Al tener ese pensamiento siente las bragas más húmedas.

Al acabar de cenar se van rápido a dormir. Nada más acostarse el nieto, la abuela mira en el cesto de la ropa.

Mete la mano de forma mecánica, excitada y nerviosa, con la respiración agitada. Lo hace a oscuras, tentando con los dedos.

Toca algo húmedo, el contacto hace se le acelere la respiración. Saca la mano como si llevara un tesoro entre los dedos. Mira hacia el lado, no sea que la vea alguien. Se  acerca la prenda a los ojos. Distingue en la penumbra

los goterones frescos de la leche del nieto. Se va rápida a su cuarto. Con la excitación y el morbo que la acucian, no se molesta en cerrar la puerta.

Recostada en la cama se acaricia el húmedo y velludo coño. Los oscuros y ensortijados pelos contrastan con la blancuzca piel. Se manosea el coño con toda la mano.

En la otra sostiene las bragas con la leche del Paquito.

Las huele cómo si imitara al adolescente en su cuarto,  hace sólo un rato.

El olor la hace sollozar —Snifff, snifff…Mmm ¡OG!—.  Cachonda por el intenso olor, hace que dos dedos la penetren sin prisa.

Los observa como si no fueran de ella. Los dedos la follan, recreándose, en cómo la húmeda vulva los atenaza morbosamente con espasmos, mojándolos de jugos. Sólo penetran hasta la segunda falange. Se salen lentamente para volver a penetrarla. Sienten el calor y la humedad del excitado coño.

A cada mete saca intensifican la penetración. Rotan sobre ellos mismos, para rozar más intensamente el coño. Los jugos lubrican a los invasores, que inician un mete saca intenso y rápido.

La pervertida abuela más caliente a cada instante, lame la leche del nieto, de sus bragas. Solloza cómo una guarra, excitada por el chapoteo acuoso que le hace el coño.

—¡¡AAAHHH…!! Joder cómo me follan los dedos…Mmm…sí.

Se traga los goterones de leche con vicio. Se empieza a correr, con la imagen del nieto llenando las bragas de leche que, está lamiendo en ese mismo instante.

Levanta el culo del colchón, sacudiendo con violencia el coño. Los dedos la follan sin parar, como si la hubieran poseído.

Mientras se corre abre un instante los ojos. Descubre asomado en la puerta a Paquito. Se está pajeando mientras la espía. Se está corriendo a la vez que ella.

Lanza potentes chorretones mientras ve correrse a su abuela. Lucia al ver al chico, siente un latigazo que la hace sacudir el coño y aullar de lujuria y placer.

—¡¡¡OOOGGG…!!! MI COÑOOO…ME CORRO MUCHOOO…¡¡¡JODER…SÍ!!!

Cuándo aún le palpita el coño, con cara de mala leche sale a buscar al nieto. Paquito no reacciona, sólo puede mirar al suelo. Aún sostiene en la mano su gruesa polla negra.

Un espeso goterón sigue saliendo del grueso cipote. Queda como una estalactita de esperma. La abuela observa con ojos salidos, el grosor de la verga. Al hacerlo, el coño le late más rápido.

Pone los brazos en jarra. Habla al nieto siseando cada sílaba — ¿Q-qué…estás…haciendo…mocoso…?— le dice nerviosa, más excitada de lo que quiere reconocer.

Tiene la respiración agitada, las menudas tetitas le suben y bajan. Los pezones parecen dos cubitos de sensual carne rosada.

Paquito no reacciona durante unos instantes. El goterón de leche amenaza con desprenderse del glande.

Lucía con dos dedos limpia el goterón de leche del cipote.

—T-Te miraba…c-como te tocabas el chocho…me gustas

mucho…a-abuela— le responde nervioso, con el rubor hasta las orejas.

—Eres un chico travieso y guarro. ¿Te excitas mirando a tu abuela…? ¡¡A-rro-di-lla-te…ahora…!!— le ordena cogiéndolo de una oreja.

Hace que se incline sobre sus pies desnudos —¡¡Lame el pie!!

Paquito lame el pie como si fuera un manjar. Mete la punta de la lengua entre los dedos, cómo si imitará a un can, saboreando cada lametón.

La abuela siente un placer que no esperaba— ¡¡Mmm…Detente perrito!!

Hace que, la siga a cuatro patas hasta su cuarto, como si fuera su nueva mascota —Ven perrito…ven…—.

Se asienta en  el borde de la cama, toda espatarrada.

El nieto a cuatro patas observa el velludo coño, brillante de jugos. Los labios se abren cómo si respiraran. La pervertida abuela le acerca el pie— sigue lamiendo perrito…lame hasta que yo te diga…—. El nieto lame entre los dedos— slurppp, slurppp, slurppp, slurppp…— como si lo hubiera hecho antes.

Mientras lame no deja de mirar el coño que, está más húmedo a cada instante.

La abuela le apoya la mano en la cabeza, para que ascienda por la pierna.

Atenta a las miradas del adolescente, a cada mirada de él se le moja más el coño. Se abre los labios mayores con los pulgares. El nieto saborea cada lametón, degustando la excitante y caliente piel. La lengua está próxima al final del macizo muslamen. La mano de ella le atusa sinuosa la nuca…— ¡OG!…sigue…perrito…Mmmppp— aprieta los labios por el placer que le da la lengua.

El nieto degusta los jugos del muslo, con lametones lentos, sin apartar la mirada del coño que le ofrece la abuela, todo abierto y húmedo.

—Mmmppp…abuela…Mmmppp…que ricos tienes l-los j-jugos…Mmmppp…

— ¿Están ricos…mocoso? Desde ahora estás castigado, vas a ser mi perrito…lame de la fuente ¡¡mirón pervertido!!

La abuela se abre los labios mayores, hinchados y brillantes, con dos dedos. Guia la cabeza del adolescente sin dejar de atusarle la nuca.

Paquito mira hipnotizado el coño. Lo huele con deseo, llenándosele la mente del caliente y dulzón olor. La verga se

le pone más dura y gruesa. Lame el ofrecido coño de abajo arriba bebiendo y saboreando los jugos, lengüetea de pasada el hinchado clítoris como si la lengua fuera una brocha de carne.

La excitada abuela no se esperaba la atrevida caricia…

Solloza cachonda y sorprendida —Mmm…OOOGGG ¡¡NENE!!

lame así…no pares hasta que yo te lo diga…— obediente el descarado nieto, abre el coño a lametazos sin dejar de chupar el clítoris —Slurppp, slurppp, slurppp, slurppp…Mmmppp…Slurppp, slurppp, slurppp… ¿Así abuela…?

Lucía cachonda perdida con los ojos en blanco, frota el coño contra la boca del nieto. —¡¡OOOGGG…!! ¡¡OOOGGG…!! Así hijo…comete todo el chocho…que lengua tienes…¡¡GOLFO!!…que placer me das…Mmm…

Espoleado por la abuela, mete toda la lengua dentro del coño, lamiendo cada pliegue del jugoso coño.

—Slurppp…Mmm, slurppp…Mmm, slurppp…Mmm, QUÉ CHOCHO TAN JUGOSO…slurppp…mmm, slurppp…mmm.

Excitada y cachonda como no se ha sentido antes, al sentir como le come el coño el nieto se corre a chorros.

—¡¡OOOGGG…!! Me comes todo el chocho…Mmm ¡¡ME CORRO!! Me matas de placer…Nene…meteme toda la lengua…me sacas los jugos…GUARRO…ME CORROOO…¡¡AY…PACO!!

Con el último clímax, la atractiva abuela deja de frotar el coño en la boca del chico. Cae de espaldas desmadejada por el intenso placer. Jamás ha sentido unos orgasmos encadenados con esa intensidad.

Aún siente como le late la vulva, hambrienta de más placer.

Paquito está de rodillas al lado de la cama, con cara de felicidad, con la gruesa morcilla negra toda empinada apuntando a su abuela. Tiene la boca empapada de jugos. Se pasa la lengua a un lado y otro, saboreando aún el sabroso néctar de ninfas.

Mientras degusta el jugo sus ojos están atrapados por la imagen que tiene delante. El coño de la madura se abre con espasmos. Los labios están hinchados de excitación, medio abiertos, brillantes de jugos.

Paquito le habla mimoso, titubeando… —A-abuela…d-dejame meter…la ¡por favor!

Pasados unos segundos que, se le hacen eternos al adolescente, echada cómo está Lucía se reclina sobre los codos.

Su mirada observa la negra polla del adolescente. La gruesa cabeza de la polla, amoratada, se cimbrea con la agitada respiración del chico.

Le da la sensación que, el cipote está amenazándola con penetrarla. Responde al crío de forma pausada— E…eres

mi nieto, sangre de mi sangre…eso sería incesto, hijo—tras

una breve pausa, le inquiere— ¿Sabes qué es eso cariño?—

. —Sí, abuela…— responde algo apenado el chico, pero sin apartar sus vivos ojos del coño.

Ella siente cómo se le está humedeciendo el coño, por cómo la mira el nieto, y la visión de la gruesa verga.

—Sólo un poco por favor… ¡Me duele! mira cómo está…—la insiste el excitado nieto…—.

La abuela traga saliva, estira el brazo hasta acariciar con los dedos la polla. Nota cómo le arden las mejillas.

Cierra los dedos alrededor del cipote. Lo aprieta intensamente con deseo contenido.

Al sentir la dureza de la barra de carne, se le dispara la

excitación, se aclara la garganta intentando que el nieto no se lo note— Ejem, ejem…—.

La mano rodea la polla con morbosos apretones, como si no creyera el grosor y la dureza que tiene. Tironea suavemente la verga, haciendo que Paquito se acerque más.

La inmoral abuela se siente el coño inundado de jugos. Su

mano recorre lentamente la polla del nieto. A cada caricia

y apretón siente como gana dureza.

La amoratada cabeza está muy próxima del velludo pubis.

—Está muy dura y gruesa…pobre, debe dolerte mucho…

—Sí abuela no soporto el dolor…—. — esto no debe saberlo nadie cariño…será nuestro secreto— ¡sí abuela!— responde rápido el nieto.

La madura se abre los labios con dos dedos— Metela despacio Paco…— la vulva deja escapar jugos, lubricando el grueso cipote.

El adolescente más excitado que nervioso, enfila con habilidad la gruesa cabeza, metiéndola a la primera, sorprendiendo a la abuela.

—¡¡OOOHHH…!! Está entrando…Qué rico siento tu chocho abuela…

—¡¡AAAHHH…!! La tienes muy gruesa y dura…me abres mucho el chocho…metela más hijo…; La caliente madura atrae hacia ella al adolescente. Le pasa las manos por el cuello, atenazándolo por las nalgas con los macizos muslos.

Espoleado por la cachonda abuela, la enviste con fuerza metiéndola casi toda la polla.

—AAAHHH…La metes mucho…La siento en el fondo del chocho…¡¡QUÉ POLLA…!!

—UUUFFF…Tu chocho se traga mi polla…me la aprietas mucho…¡¡QUÉ CHOCHO…!!

Cachonda perdida la abuela, lo atenaza con los macizos muslos por los riñones. Al cogerlo así, el adolescente la coge pasándole las manos por las nalgas. En esta postura, excitado cómo un animal le mete toda la polla en cada mete saca, chocando con fuerza los huevos en el chorreante y peludo coño…

—¡¡OOOHHH…!! Qué chocho tan jugoso y tragón…¡¡UUUFFF…!! TOMA…TOMA…TOMA POLLAAA…que rico follas…

La abuela, sorprendida por cómo la folla el adolescente, nunca se ha sentido así de cachonda y follada…

—¡¡AAAHHH…!! ¡¡AAHHH…!! Me metes mucho toda la polla…que bien me follas el chocho…GOLFO…¡¡FOLLAME HIJO!!

Paquito besa con timidez a su abuela en los labios. Ella le abre la boca, haciendo que se sellen los labios.

El beso les dispara la excitación y los sentidos. La madura deshace un instante el incestuoso beso, para susurrarle palabras soeces, calientes, y excitar aún más al adolescente, sangre de su sangre…—¡¡AH…!! ¡¡AH…!! Follame el

chocho…clavame toda la polla…¡¡CABRÓN!!

Dispuesta a pervertirlo, sin deshacer la penetración, Lucia pone los tobillos en los anchos hombros del grandote adolescente.

En esa pose la abuela queda con  el culo en el aire. Así le ofrece mucho mejor el coño al nieto, que sorprendido siente como se le dispara la excitación, poniéndose cachondo perdido.

—UUUFFF…Así te clavo la polla más rico…Qué chocho tan tragón tienes…TOMA POLLA…FOLLA…FOLLA…¡¡PUTA!!   Paquito la penetra de arriba abajo, metiéndola toda la polla chocando las negras pelotas en el húmedo coño. La abuela pone los ojos en blanco, gritando cómo si la matara, sin

dejar de mirar morbosamente, como la polla del nieto la

folla viva en cada mete saca.

—¡¡AAAHHH…!! ¡¡AAAHHH…!! Me clavas mucho toda la polla…me matas de gusto…me estoy corriendo con la polla de mi nieto…follate a la puta de tu abuela así…FOLLA, FOLLA,

JODER ME CORROOO…¡¡FOLLAME PACO!!

El nieto incapaz de soportar la excitación se corre a la vez que su abuela.

—¡¡OOOHHH…!! ¡¡OOOHHH…!! Qué buena estás abuela…me aprietas mucho la polla…me voy a correr en tu sabroso chocho…que rico te follo…¡¡FOLLA PUTONA!!

—¡¡AAAYYY…!! Me rompes el chocho…me clavas mucho el cipote…¡¡AY TU POLLA!!...ME CORROOOO NENE…Dame la leche…AAAYYY…me llenas el coño…me quemas…

—UUUFFF…me corro en tu chocho…TOMA LA LECHE…

Me corro contigo…¡¡Te quiero!!…Toma polla y leche…

Qué rico te follo…TOMA LECHEEE…

—AAAYYY…Me quema tu leche…¡¡Te quiero hijo!!…llename

de leche…cómo me follas…

Con el último chorretón de leche, los incestuosos amantes quedan profundamente dormidos.

           PERVIRTIENDO AL NIETO

 Los rayos entran entre las lejas de madera. Nada más despertarse Paquito, ve la habitación en una suave penumbra.

Mira los rayos intentando recordar, si ha sido un sueño, o  ha follado realmente con su abuela materna.

El aire de la habitación aún huele, a sexo decadente. Sale a la cocina vestido con un pequeño pantalón.

Su abuela está preparando el desayuno. La abraza desde atrás rodeándola con sus fuertes brazos.

La besa mimosamente en el cuello, chupándola la oreja un instante. Ella siente que se le eriza la piel. —Buenos días…abuela, hace un día...

— ¡¡ Aún estás castigado!!— le espeta sin molestarse en mirarlo… — ¿Ya lo has olvidado perrito…?

— N-no lo he o-olvidado abue…— ¡¡De rodillas!! Guarro…—

le ordena, interrumpiéndolo. Obediente, se pone de rodillas detrás de la madura. Va vestida con una mini que apenas le cubre las nalgas.

—Mmm…S-siéntate en los talones Paco…no es necesario estés así de rodillas…

El cambio de tono, no le pasa desapercibido al nieto. Al sentarse la visión que, tiene de su abuela lo hace quedarse boquiabierto. Desde ahí, ve el culo y el velludo coño. Va sin bragas y mantiene los rotundos muslos separados.     Entre los muslos ve el coño con la pelambrera algo húmeda, brillante. Las mejillas del nieto se encienden. La erótica visión hace que tenga una potente erección.

La abuela se gira descubriendo la erección que sufre. Levanta un pie, pisa con suavidad el grueso paquete…

—GUARRO…— Lo dice sin enfado en el tono. En su semblante hay algo parecido a una leve sonrisa.

Se vuelve, siguiendo con lo que hacía. Mantiene los muslos algo más separados. El coño se ve más húmedo. El chico se fija en el calzado que lleva.

Le parece  erótico, son unos zuecos de color rojo con el talón desnudo. Admira los tobillos, sin olvidar las piernas. Tiene unos muslos rotundos, fuertes, excitantes.

Paquito excitado por cómo lo provoca su abuela, levanta  la minifalda. Mete la lengua entre los muslos, lamiendo el húmedo coño. El olor y sabor del coño lo ponen caliente. Manosea con vicio las rotundas nalgas, a la vez lengüetea los labios, hurgando el coño con desparpajo.

—Snifff…snifff…slurppp…slurppp…slurppp…slurppp…Mmm.

Qué chocho tan…slurppp…slurppp…sabroso…slurppp. La abuela al sentir la lengua dentro del coño, excitada como el nieto, gime de placer, reclinándose sobre la encimera con las mejillas sonrojadas por la morbosa caricia.

—Mmm…¡¡OG…¡¡ ¡¡OG…!! Tu sucia lengua me come todo el coño…¡¡GUARRO!!

Cachonda perdida, se abre las nalgas con las manos. El adolescente, con una habilidad impropia de su edad, lame la canaleta del ano hasta el coño. Encaja la boca en el chorreante coño…

Atrapa el clítoris entre los labios como si fuera un caramelo.

—Slurppp…slurppp…Mmm qué pipa tienes abuela…slurppp…

Lucía grita de placer al sentir como le chupa el clítoris el mocoso atrevido— AAAYYY...¡¡PACO...!! SÍ CHUPA AHÍ

MI PIPA…AAAYYY…CHUPALA ASÍ…¡¡CABRÓN…!!

Le da lametazos en el clítoris haciendo que se corra y le llene la boca de jugos.

Cuándo aún se está corriendo, el adolescente se levanta y le pinta el abierto y húmedo coño con el cipote, arriba y abajo.

—Uuufff…abuela tienes el chocho chorreando…¡¡GUARRONA…!!

La sujeta por las caderas, metiéndola la polla hasta los huevos.

—¡¡OOOHHH…!! QUÉ CHOCHO TAN JUGOSO…SE TRAGA TODA LA POLLA…¡¡PUTA!!

—¡¡AAAHHH…!! LA METES MUCHO…QUÉ RICO ME FOLLAS…¡¡CABRÓN…!!

El pervertido nieto se reclina sobre la espalda de la abuela.

 Le manosea las tetitas, mientras la culea sin sacársela, follándola como si fuera un perro.

—UUUUFFF…¡¡ABUELA…!! TUS TETAS…TE METO TODA LA POLLA…¡¡FOLLA GUARRA!!

—¡¡AAAYYY…!! LA METES MUY FUERTE…PACO, ME FOLLAS TODO EL CHOCHO…¡¡FOLLAME CARIÑO!!

Excitados cómo dos animales, sin deshacer la penetración se ponen en el suelo, en la postura del perro a cuatro patas.

Así, el grandón adolescente la penetra más profundo en cada envestida, teniéndola bien sujeta por las caderas.

—¡¡AH…!! ¡¡AH…!! ¡¡AH…!! Así la metes más…¡¡AY…PACO!! Me clavas mucho el cipote…

—¡¡OH…!! ¡¡OH…!! ¡¡OH…!! Toma todo el cipote…UUUFFF…QUÉ CHOCHO TAN GUARRO…

—¡¡AAAYYY…!!  ME METES EL CIPOTE EN EL FONDO DEL COÑO…Nadie me ha follado así nunca…Me matas a pollazos…¡¡GOLFO…!! FOLLA A LA PUTA DE TU ABUELA…

Espoleado por la caliente y pervertida madura, el nieto se sube en la grupa apoyándose en la espalda de ella.

Le clava la gruesa polla hasta las pelotas, en cada mete saca.

—¡¡OOOHHH…!! ¡¡OOOHHH…ABUELA!! Te meto toda la polla...Toma…Toma…Toma cipote…Cómo follas…¡¡GUARRA!!

La abuela, al sentir los enormes huevos chocar en el coño a cada mete saca, se corre cómo una puta…gritándole al grandón nieto que no pare de follarla…

—¡¡AY…!! ¡¡AY…!! ¡¡AY…!! LA METES HASTA LOS HUEVOS…AAAYYY QUÉ CIPOTE…¡¡CABRÓN…!!

El adolescente arrastrado por la abuela se corre con potentes chorretones, llenándola de leche.

—¡¡OOOHHH…!! ¡¡OOOHHH…!! Qué chocho tienes abuela…me ordeñas la polla…ME CORROOO…en tu peludo chocho…

—¡¡OOOGGG…PACO!! Dame la leche…sí…No te dolerá…llename de leche…OOOHHH TU LECHE…Cuanta tenías cariño…ME CORRO CONTIGO…

Desde este día Paquito duerme con su abuela. A diario la madura hace que la folle varias veces. Lo hacen por toda la casa.

El nieto quiere follarla por el culo. Cada vez qué se lo pide, Lucía no le responde, pero el coño se le humedece de sólo imaginárselo.

La pervertida abuela está deseando que el nieto la viole analmente. El pervertido nieto está seguro que, cada día la abuela es más puta y pervertida de lo que ya sabe.

                                                                                                              INCESTO ANAL

Lucía, mientras le ha hecho macarrones al nieto, se ha exhibido sin bragas delante de él.

Paquito,  sentado a la mesa no la ha quitado ojo. La abuela, lleva una vaporosa minifalda que, deja a la vista el final de las nalgas. Se ha agachado, enseñándole al caliente adolescente el peludo coño, que aparece húmedo.

El chico, se acaricia la polla fuera del pantalón. Tiene una erección de escándalo. La abuela, sonrojada sirve la mesa,  por lo excitada y caliente que, la pone el grandón nieto.

Paquito, la coge por la cintura cuándo se pone a su lado.

La pervertida abuela, ve la lujuria con que la mira el nieto.

El coño le chorrea por los muslos.

—Ven abuela…— le dice el nieto mimoso, con la voz tomada por lo caliente que está—. Dejame Paco, come…— se lo dice de forma coqueta, sin ninguna convicción.

Aprovechando lo grandón que es, se la asienta encima, de cara a él, sin ella oponerse.

La caliente y gruesa verga negra, la quema el coño. Al sentir la polla rozarla el coño, la moja con los jugos.

El nieto, sin soltarla de la cintura, le mete toda la polla.

—¡¡¡OOOHHH ABUELA…!!! QUÉ BUENA ESTÁS…TE VOY A FOLLAR…¡¡¡GUARRA…!!! La abuela, chorrea de jugos la verga al nieto. Caliente y cachonda, aprieta los músculos del coño, para sentir más cómo la folla la gruesa polla.

—¡¡¡AAAHHH…PACO!!! ME METES MUCHO LA POLLA…¡¡¡AY!!!…ME FOLLAS TODO EL CHOCHO…¡¡¡CABRÓN…!!!

Paquito, al verla tan cachonda y tan puta, se excita cómo un animal.

Rodeándola la cintura, con sus fuertes brazos, le da un  diabólico mete saca…—¡¡¡UUUFFF…!!! TU CHOCHO SE TRAGA LA POLLA…TE VOY A MATAR A POLLAZOS...TOMA POLLA…PLAFFF…PLAFFF…PLAFFF…PLAFFF…

PLAFFF…PLAFFF…PLAFFF¡¡¡PUTA…!!!

La abuela, al sentir cómo la folla de duro el nieto, se corre. Le chorrea de jugos la polla. El coño hace un sonido acuoso muy guarro, haciendo que se corran los dos a la vez. —¡¡¡AAAYYY...NENE!!! —le susurra al oído, cogida al cuello del nieto…—ME CORROOO…¡¡¡FOLLAME HIJO!!!

Al escucharla, se corre cachondo perdido por cómo le habla de excitada.

—¡¡¡OOOHHH ABUELA…!!! ME ORDEÑAS LA POLLA…ME CORROOO…SÍ ¡¡¡TE FOLLOOO!!!

A cada chorretón de leche, el nieto le clava toda la polla.

Abuela y nieto, abrazados, se mueven cómo uno solo.

—¡¡¡OOOGGG…!! ME LLENAS EL…CHOCHO…DE LECHE…DAMELA CARIÑO…ME CLAVAS EL CIPOTE…ME CORROOO…

—¡¡¡OOOHHH…!!! QUÉ CHOCHO…TAN…SABROSO…TOMA LA LECHE…ME CORROOO…

Esa noche Lucía, se duerme con las piernas entrelazadas, con las de Paco, como dos amantes.

La suave luz del exterior, crea un tenue claroscuro en la alcoba. Se oye un amortiguado gotear en la ventana. Las finas gotas, aumentan de tamaño rápidamente.

El goteo da paso, a una fina y copiosa lluvia primaveral.

Paquito se despierta, con el sonido del agua chocando en el cristal.

Está en la misma pose que se durmió. Su brazo rodea la cintura de Lucía, su pervertida e incestuosa abuela-amante.

La sensual madura, duerme bocabajo, toda desnuda. Sólo la cubre un trozo de la arrugada sabana. Sin moverse, el nieto recorre con la vista, las sensuales porciones de piel que, muestra la abuela.

Insatisfecho, desliza el brazo, apartando el blanco lienzo

hasta dejar totalmente desnuda a la amante. Tras observarla unos instantes, la voltea suavemente, con ternura.

La mujer se gas.despereza por unos instantes. Estira los rotundos muslos, quedando espatarrada.

Así, se muestra al nieto toda ofrecida. Queda dormida a los pocos segundos.

El adolescente observa el velludo coño. Su mirada se detiene en el oscuro ano, algo oculto por las rotundas nalgas.

Se estira entre los muslos de la sensual abuela. Lame el carnoso coño, entre la ensortijada pelambrera. Entre abre los carnosos labios a lametazos.

Hurga el interior, sin prisa, pasando la punta carnosa, por cada pliegue de la sensual carne, como haría una serpiente.

A cada lametón, el coño deja ir gotas de sabroso néctar.

La carnosa invasora, penetra toda hasta el fondo. Lame las húmedas paredes, degustando el agridulce líquido.

Satisfecha, ataca el oscuro y estrecho ano. Picotea todo el exterior, ablandando el excitado esfínter.

A la vez, manosea con deseo ambas nalgas. Admirando a cada caricia, la forma y rotundidad del sensual culo.

Lucía, sigue adormilada. Su subconsciente la hace sentir el cuerpo laxo, mientras, un intenso y placentero cosquilleo, provoca que se deje ir.

Paquito, pervertido y entrenado, por su mamá Concheta, consigue lamer con habilidad diabólica, el interior del ojete de la abuela.

El intenso sabor y olor, hacen se excite cómo pocas veces se ha sentido.

Mientras lame con vicio, el interior del ano, se acaricia la  gruesa polla negra.

—…Abuela…qué culo tienes joder…qué rico—la susurra, excitado.

Sin poder soportar más la excitación, se estira encima de la adormilada madura. Coge de la mesita de noche, un tarro de crema para la piel.

Lubrica el ano, introduciendo una buena cantidad de crema, con un dedo. Lo hace temeroso, de que despierte la abuela. Se unta toda la polla, sobre todo la amoratada cabeza.

Tras unos instantes enfila el grueso cipote en el ojete. Enviste con determinación la polla, sin prisa alguna.

Después de insistir, por más de un extenso minuto, el ano cede,  atenazando la gruesa cabeza —Joder…abuela— gime

el excitado adolescente. Se estira encima de la abuela, sin dejarle el peso encima. La besa mimosamente, con dulzura,

por toda la mejilla. Lame la oreja, mordisqueando a la vez el sensual cuello.

Lucía, siente en su duermevela, algo que la quema el culo, un ardor.

El chico, la despierta besándola de forma zalamera. El culo de su abuela, le atenaza duro la polla. Más excitado a cada momento, se echa en la espalda de ella, envistiéndola la polla, susurrándole cachondo—Ooohhh…¡¡Abuela…!! Tu culo…me muerde duro la polla…—.

La abuela siente la gruesa polla, encajada en su estrecho culo. Aúlla en una mezcla de dolor-placer.

—¡¡AAAHHH…!! Es muy gruesa…no va a entrar…me rompes

el culo, mocoso…¡¡JODER…!!—. Lucía está más excitada de

lo que le deja entrever al nieto.

El chico, pervertido por la madre, se da cuenta de eso.

Muerde el cuello de la abuela, chupándola la oreja. La susurra palabras muy calientes y soeces. Sabiendo que eso la pone más cachonda —UUUFFF…Te voy a follar el culo…¡¡ABUELA PUTONA…!!

Se deja caer del todo, encima de la madura pervertida. Le coge las tetas, pellizcándola los pezones. Le mete más la polla, susurrándola al oído —¡¡OOOHHH…ABUELA!! Mueve el culo…¡¡PUTA!!

La madura, más excitada y caliente, empuja el culo al sentir como le mete la polla—¡¡AAAHHH…PACO!! Métela sin prisa cariño…me follas todo el culo…¡¡CABRÓN…!!

Paquito, al ver lo guarra que es, se deja caer con todo el cuerpo encima de ella.

Loco de excitación, la agarra los erectos pezones, y la encula metiéndole toda la polla, hasta chocar las pelotas en las nalgas. Abuela y nieto aúllan a la vez, cómo dos animales.

—¡¡¡OOOHHH…ABUELA!!! TE FOLLO EL CULO…¡¡¡PUTA!!!

—¡¡¡AAAYYY…PACO!!! ME ROMPES EL CULO…¡¡¡GOLFO!!!

El grandón adolescente, la encula como un perro, sin apenas sacarle la polla, clavándole el cipote en el fondo del culo, en cada mete saca.

—¡¡¡OOOHHH…!!! Joder abuela…como follas…GUARRA…¡¡¡TOMA CIPOTE…!!!

—¡¡AAAYYY…CARIÑO!!! Me clavas mucho el cipote…¡¡AY…!!

FOLLAME EL CULO…¡¡CABRÓN…!!

Paquito, usando sus pies, hace que la abuela se espatarre toda.

La sujeta por las muñecas, clavándola toda la polla cómo un animal, en cada mete saca.

—¡¡¡UUUFFF…!!! TE LA CLAVO TODAAA…TOMA CIPOTE…¡¡¡GUARRA…!!!

La madura se corre por el culo, sacudiendo la cabeza a un lado y otro, poniendo los ojos en blanco, al ver como el nieto, la folla como un animal.

—¡¡¡AAAYYY…NENE!!! ME CLAVAS MUCHO EL CIPOTE…ME

CORROOO…¡¡¡FOLLA…MI CULO!!! ME CORROOO…

La madura, aprieta el esfínter, a cada mete saca de la gruesa polla, ordeñando al nieto, corriéndose juntos…

—¡¡¡OOOHHH…ABUELA!!! ME APRIETAS MUCHO…TOMA LA POLLAAA…ME SACAS LA LECHE…¡¡¡PUTA!!!

—¡¡¡AAAHHH…HIJO!!! ME LA METES TODAAA…LLENAME DE LECHE…EL CULO…ME CORROOO…¡¡¡FOLLA…!!!

Con el último chorretón de leche, los incestuosos amantes se besan sellando los labios. Se quedan adormecidos, con la polla aún erecta, dentro del ano.

                                                                                                                     FIN

                                                                                                        Azalaiscopyright©2019

Continuara… ¿? Espero dejéis comentarios sobre el relato.


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