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Fecha: 08-Ago-18 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

Como tome a mi cuñada

perenquen
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Como un hombre llega a poseer a su cuñada virgen, y hasta terminar embarazandola Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Me case a los veinticuatro años tras terminar mi carrera universitaria en la Facultad de Arquitectura.  Unos meses antes de entrar a cumplir el servicio militar conocí a una muchacha llamada Natali, siete años más joven que yo, que por aquel entonces llego al pueblo (vivo en Gran Canaria). Ella es hija de emigrantes. Sus padres pronto volvieron a Estados Unidos donde residían, y yo entre a cumplir el servicio militar. Tras terminar el mismo, nada más salir comencé a trabajar en un despacho de arquitectos, y a los pocos meses regreso Natali y al poco tiempo contrajimos matrimonio.  Natali tenía una hermana, cuatro años más joven que ella, que se llama Nereida.

Tras los dos primeros años de matrimonio, logramos adquirir una casa, y al tiempo Natalí quedó embarazada de nuestro primer hijo. Tras el nacimiento del mismo, a los dos meses mis suegros me indican que me iban a enviar a su hija Nereida para que estuviera con nosotros, ya que no quería que buscara novio por aquellas tierras, ya que ellos pensaban volver a la isla. En principio la idea no me pareció mal, aunque podía ser perjudicial para nuestra intimidad, sin embargo, era obvio que podía ayudar a mi mujer en las labores de la casa y cuidado del hijo menor.

Yo no la conocía. En cuanto la vi en al aeropuerto, me sorprendió ya que era una chica aún joven, con apenas recién cumplidos los quince años. Tenía un cuerpo delgado, era un poco más alta que su hermana, con unos ojos preciosos, pelo bastante negro. Era muy esbelta, y para su edad, se veía que iba a ser una mujer de un buen cuerpo. Destacaba sobre todo sus ya prominentes pechos. Pese a su corta edad, ya se veía que sus senos iban a ser algo voluminosos, pero que la hacían más sugerente.

Creo que ella noto mi sorpresa cuando me dio un beso de bienvenida, sonrojándose al ver como la miraba, extremo del que afortunadamente no se percato mi esposa.

Ella paso a vivir en nuestra casa, ocupando una de las habitaciones libres que teníamos. Durante los primeros meses no paso gran cosa. Mi hijo fue creciendo, comenzaron los juegos, y Nereida se encargaba de volverlo loco con su mimos. Yo mantenía una buena relación con mi esposa, aunque la verdad hay que decirlo, desde el principio resultó poco ardiente sexualmente. Yo por el contrario, soy todo lo contrario y necesito saciar mis apetitos sexuales, por lo que pronto recurrí a las revistas porno en el despacho, a escondidas, para masturbarme y relajarme.

Por otro lado, debo reconocer que la madre naturaleza me provisionó de un pene de unas dimensiones algo superior a la media, bastante largo y no menos grueso. Tal es así, que aún estando en reposo, mi tranca muestra unas dimensiones mayores de la media. Mis testículos igualmente están a la par con el apartado viril. Al menos de eso estoy bien orgulloso.

Sin poder evitarlo, comencé a ver como la hermana de mi esposa estaba a punto de alcanzar los dieciséis años, y empezaba a destapar que iba a ser una hembra bastante apetecible. Reconozco que comencé a pajearme en varias ocasiones pensando en su hermoso trasero y en aquellos pechos aún jóvenes. Sé que era una locura, pero siempre supe que solo serían mis pensamientos y nada más: a fin de cuentas “era la hermana de mi esposa”.

Yo no siempre había acostumbrado a mantener un sistema de relax y libertad dentro de mi casa, y era muy normal que dejara la puerta del baño de mi dormitorio abierta, pese a estar desnudo dentro del mismo, mientras me afeitaba o me arreglaba.

Así las cosas, un buen día, me encontraba desnudo dentro del baño, afeitándome, con la puerta del baño totalmente abierta,  cuando verificó que en ese momento comenzó a llorar mi hijo menor que se encontraba aún en la cuna, pero dentro de la habitación. Escuche que Natalí le pido a su hermana que fuera a ver que le pesaba al peque, ya que ella no podía porque estaba en la cocina preparando el desayuno.

En ese momento, Nereida entra en nuestro dormitorio, y se acerca hasta donde se encontraba la cuna, y se coloca por un lateral de aquella. Desde esa posición ella tuvo una vista completa de la puerta del baño y, claro está, de mi cuerpo desnudo, ya que me encontraba frente al espejo afeitándome.

El espejo es bastante grande y ocupa gran parte del baño, por lo que pude observar que Nereida miraba absorta hacia dentro del baño, sorprendida no solo de mi cuerpo desnudo, sino de contemplar mis atributos masculinos, que claramente se reflejaban en el espejo.

Al percatarme de ello, aunque algo nervioso,  me hice el que no me había dado cuenta, pero, obviamente al saber que ella me estaba mirando, por inercia mi miembro se comenzó a endurecer, y al momento comenzó a tomar una medida mucho mayor. En un momento dado, me gire para tomar una toalla, y con este gesto le mostré a mi cuñada mi cuerpo e forma plena, y  por primera vez, pudo contemplar con nitidez mis atributos. No obstante, me hice el que no me entere, pero me recree manteniendo durante bastante rato mi posición en el lavabo, creciendo sin poder evitarlo mi tranca. Me di cuenta de que Ella al rato, tomo el niño y marcho fuera de la habitación.

Que quede sorprendido, y la verdad con una excitación de caballo. Ocurrió que a partir de aquel momento, durante los meses siguientes, Nereida buscaba cualquier disculpa para entrar en mi habitación cuando me estaba duchando, especialmente para acercarse a la cuna del niño. Ello fue así hasta que,  un buen día, sabiendo que ella estaba en el dormitorio, y que además, mi esposa estaba en la parte baja de la casa, concretamente en el jardín, ya que previamente me había percatado de ello, decidí salir completamente desnudo del baño haciéndome que iba a buscar un slip en la mesa de noche de la habitación. Al  encontrarme con Nereida, me hice el sorprendido y le manifieste:

-oh lo siento Nereida. No sabía que estabas aquí.

Ella no me respondió, pero se quedó asombrada y completamente enrojecida, dirigiendo su mirada hacia mi daga con un rendimiento superior al que acostumbraba a ver. Mi daga realmente colgaba pero con un grosor y una longitud mucho mayor, ya que tenía una incipiente erección. Sus ojos se pusieron como platos y no dejaban de mirar mi tranca.

Yo mostrando naturalidad, le dije: -¿cómo está el niño?. ¿Se ha vuelto a dormir?.

-eh. Sii creo que si- dijo bastante nerviosa, pero sin marchar de la habitación, permaneciendo en ella en la habitación.

Yo con suma tranquilidad, me agache ante su presencia, tome un slip de la mesa de noche, y ante su atenta mirada procedí a colocarme el mismo. Evidentemente pese a haberme colocado la prenda el bulto de mi slip era manifiesto.  Y acto seguido volví al cuarto de baño. Cuando volví a salir de nuevo ella se había marchado.

A partir de ese momento, en más de una ocasión ocurrió lo mismo, y me comencé a dar cuenta de que a la hermana de mi esposa  le gustaba verme desnudo. Incluso yo me prodigue para que me viera desnudo en varias ocasiones. Incluso, pude detectar que, en algunos momentos Nereida, sobre todo en las mañanas pasaba cerca de nuestra habitación y, como la puerta estaba abierta mirada hacia donde me nos encontrábamos durmiendo en la cama. Como verifique que aquella nena comenzaba a sentir morbosidad por verme desnudo, aprovechado que casi normalmente me había acostumbrado a dormir desnudo con mi esposa, aproveche por la mañana para dejar una parte de mi cuerpo sin cubrir, y ella, como en otras ocasiones, al entrar en el dormitorio mientras dormíamos-yo estaba despierto, pero me hice el dormido-, pudo comprobó claramente mi aparato y mis testículos. Observe por el rabillo del ojo, que ella dudo, pero luego se acercó hasta donde estaba yo, y tomando la sabana me cubrió.

En muchas ocasiones, mi cuñada se quedaba a dormir al niño en su dormitorio, y por la noche, bien yo o bien mi esposa, acudíamos a buscarlo ya dormido para meterlo en la cuna. Una noche, me correspondió a mí acudir al dormitorio de mi cuñada para recoger al menor. Al entrar, me acerque hasta su cama y verifique que el niño estaba durmiendo acurrucado entre sus brazos. La desperté un poco, con la intención de tomar al niño. Y, en ese momento, al intentar recogerlo, observo que ella al abrir las sabanas para que pudiera sacarlo, compruebo atónito que Nereida solo llevaba puesta una bata de dormir muy sencilla, sino que además “no tenia sostén”. Al agacharme para coger al menor, su bata de abrió casi completamente y ante mis ojos quedaron, totalmente a la vista, por primera vez sus voluminosos senos. Eran preciosos, y además terminaban con unas aureolas algo negras.

Ella se percató de ello, y creo que se recreo un poco para que pudiera contemplar claramente sus pechos, y, luego haciéndose como la dormilona se subió la sabana, y continúo durmiendo.

Joder me quedé con una excitación tremenda. No me quedó más remedio que insistir ante mi esposa y termine echándole un polvo de antología. Aquellos pechos me quedaron grabados en la mente. Estaba notando que aquella jovencita me estaba excitando de una forma tremenda, y tenía miedo en que pudiera terminar haciendo alguna tontería con ella.

Pero, las cosas llegaron a mayores, ya que un buen día, pensando que su hermana se encontraba durmiendo en su habitación, y como habíamos comenzado a dejar al niño en una habitación para él solo, habíamos dejado la puerta de la habitación semiabierta. Esa noche comencé hacer el amor a mi esposa. Mientras ella me cabalgaba, comprobé que alguien nos observaba por el rabillo de la puerta, ya veía la sombra de una persona. Era obvio que se trataba de Nereida. Aquello me animó, y comencé a follar a mi esposa con más brío, y opte, con un morbo total, por apartar toda la sabana, hasta quedar los dos completamente desnudos mientras mi esposa me cabalgaba. Era obvio que Nereida estaba teniendo una visión completa de cómo estábamos follando.

En más de una ocasión, ante el morbo, me saque mi polla fuera del coño de mi mujer, con una empalmadura de caballo, con la intención maliciosa de que Nereida pudiera tener una visión clara de mi daga y de las dimensiones de la misma. Mientras me la follaba, comprobaba que la hermana de mi esposa se tocaba los pechos y se metía la mano entre sus piernas.  Yo aproveche para incitar a mi esposa con palabras soeces como: -anda Natali monta tu potro. Vamos nena..-

-joder Tony (que así me llamo), me estas abriendo mucho. mañana no voy a poderme mover…ogggg

-venga Natali, te voy a llenar esa cuquita completamente ya verás.

-ay Tony no seas desbocado.. ogggg cabronazo…te estás corriendo dentro… joder y no estoy protegida, es que quieres volver a preñarme….

Cuando termine de correrme, me dice Natali: - pero estas loco. Tenias que hacer la marcha atrás. Acaso quieres que tengamos tan pronto otro hijo.

-Y qué más da. – le dije yo algo enfadado.

- ya. ¡cómo tu no los tienes! Me contesta ella casi enfadada.

Verifique que Nereida se había marchado, y luego me deje dormir.

Un día fuimos a una fiesta, y cuando comenzó el baile, mi mujer se cansó pronto de bailar, y me acerque a Nereida y me dije:

-que cuñadita. Te atreves a bailar conmigo.

-yo no sé mucho, y no sé si te cogeré el paso. Me contesto algo nerviosa.

-yo tampoco. Además seguro que lo harás bien.

Note el sudor de sus manos al tomar las mías, y comenzamos a bailar, yo intentaba que se pegara a mí, y en uno de los bailes románticos, note que ella se dejo hacer y permitió que la apretara contra mí. Por fin, pude sentir sus pechos contra los míos. Sin poder evitarlo, mi erección comenzó a mostrarse, y pronto mi daga apretaba claramente contra el abdomen de Nereida. Ella se dio cuenta, ya que en unas de las ocasiones, me miró a la cara, y note que estaba colorada y creo que hasta se encontraba excitada.

El niño pronto comenzó a caminar, y le gustaba jugar en la cama sobre nosotros. Un día, mi mujer tuvo que marcha fuera y supoe por ella misma que no iba a volver hasta por la tarde. Yo, ese día no tenía mucho que hacer y me quede en casa. Me puse un pantalón corto y una camiseta, y al ver a mi cuñada, contemple que se encontraba algo nerviosa.

En un momento dado, vi que ella estaba jugando con el niño sobre la cama, me acerque donde estaban y comencé a jugar con ellos. Ella llevaba puesta una falda que me pareció hasta bastante corta, y muy ligera y un pequeña blusa donde destacaban claramente sus pechos. Durante el juego, note que el chico, le abrió los botones de la blusa de ella, y aparecieron sus pechos solo cubiertos por un sostén no muy grande. Ella intentó volvérselo a cerrar, pero el chico volvía de nuevo abrírselo. Ella me miro sonriendo y le dijo a mi hijo:

-pero nene, que haces. Joder no me toques ahí. Vaya con este nene… que atrevido me dijo sonriendo.

-ja ja. Creo que le gustan tus pechos Nereida.

Ella me miró a la cara sonriendo, y añadí - es que va tener buen gusto con las mujeres. Creo que en eso se va a parecer al padre, je je.

-ya ya.. pero nene…que me haces, joder…. ¡para ya!- observe que el menudo le había tirado de una parte del sostén, y casi quedo al aire parte de uno de sus senos.

-es normal Nereida. Te ve esos pechos tan generosos y ¿a quien no le apetece chuparlos?. El supongo que cree que tienen leche.

Ella sonrió, y me dijo: - ya veo. Sí que es atrevido.. pero para joderr…… .

-venga Nereida, no sea malita. Déjale que lo pruebe. Solo un poquito.

¿a qué te refieres?- me dijo algo sorprendida por mi reacción.

-que va a ser: que le dejes chupar un poquito. Además sabrás lo que se siente cuando un bebe quiere mamar.

Ella me mira a la cara, y me dice: -ya ya. ¡Lo que tú quieres es verme los pechos!. Eres un caradura. Como se entere mi hermana verás.

-Ella no tiene porque saberlo. Tampoco niego que me gusten tus pechos. De veras los tienes preciosos.

-ya, espera que lo sepa mi hermana, para que veas la zurra que te pega. Luego se queda un poco callada y añade: -Pero. ¿No te parecen muy grandes?.

-quien ha dicho eso. A mí me gustan así. ¡Son perfectos!.

- Ya…pero, los de mi hermana son mucho más pequeños.

-Pues lo que es a mí, siempre me han gustado mejor grandes. Así como los tuyos.

Ella me sonríe, enrojeciendo, notando como afloran los colores en sus cachetes poniéndolos colorados. Y al ver que el niño volvía a intentarlo, le dije: - venga no lo dejes con las ganas. Déjale que chupe un poco.

Ella me miro a los ojos, y ante mi atenta mirada, creo que tremendamente excitada, se desabrochó la asilla del sostén y apareció una mama preciosa. Ella lo tomo en su mano como si fuera una recién parida y lo puso en la boca del niño. Al momento comenzó a intentar tragar, pero al ver que no podía lo dejó. Ella se reía, pero al momento le dije:

-no le vas a dejar probar al padre, aunque sea un poquito-

Ella me mira nuevamente sonrojada, y me dice: - tienes mucha cara. ¡Si te escucha mi hermana veras la que te ganas!.

-pero tu hermana no está aquí. Ni tiene porque saberlo. Además, solo será un poquito, aunque solo sea un sorbito. Venga cuñada.

-ja ja…Tienes mucha cara. Sabes que eso no está bien. Pero que te has creído ¡que soy… una de esas!.

Ella dudo, pero ante mi insistencia- venga solo un poquito. Sabes que me gustan muchos tus pechos Nereida, me muero por chuparlos aunque sea un poquito.

Ella volvió a dudarlo, pero luego sin que pudiera creérmelo, ella acercó su pecho hasta mi boca, y comencé a lamerlo con suavidad y mojando claramente su pezón, y haciendo que los mamaba. Joder tenía unos pechos preciosos y muy apetecibles. Ella pronto me lo quitó y me dijo:

-anda dejémoslo ya, ¡que te quieres aprovechar!. Y, si mi hermana o, mis padres se enteran, me la llevo.

-¿no me dejas que haga lo mismo con el otro?. Si no lo haces se te van a echar a perder. Te lo aseguro. Siempre hay que mamar de los dos pechos. Le dije medio sonriendo.

-¡serás… atrevido!…tu lo que quieres es aprovecharte de mí. Me dijo sonriendo.

-ya me gustaría aprovecharme de ti. Pero de verdad, tienes que dejarme chupar de los dos. Es malo que solo se chupe uno solo, dicen que “trae mala suerte”. Le dije. Eso la dejó otra vez dudando, y diciéndome: eso es mentira.

Pero creo que la duda de la superstición, hizo que ella sonriendo accediera de nuevo. Pero al intentarlo vio que no podía con el sostén, y le dije: -anda déjame que te desabroche el sostén.

Ella dudo pero luego dejo caer la blusa a un lado, y dejó que le soltara el sostén. Al momento aparecieron ante mi aquellos “dos hermosos pechos juveniles”. Me quede mirándolos, y creo que ella se igualmente excito por como los miraba.

-“son preciosos. Tal y como a mí me gustan”. ¡Divinos diría yo!. Preciosos.

-lo dices en serio. ¿No te parecen demasiado grandes?. Me vuelve a preguntar, sin apenas taparse.

-te aseguro que no. Me encantan de verdad.

Y sin dejarla reaccionar chupe su segundo pecho con más esmero que el anterior, y note los suspiros de Nereida.

-oh por favor. No sigas..oggggg. Joder… para para…

Luego me mira, aún con los pechos fuera, y me dice: - ¿de veras te gustan más que los de mi hermana?. ¿No me engañas?

-puedes darlo por seguro. Además, con los de tu hermana no se puede hacer…, bueno…. ya sabes.  Te han dicho lo que es una “cubana”.

Ella se sonroja, y me dice -claro que lo sé. Acaso te crees que soy una niña.

-Ya sé que no eres una niña. Eres toda una mujer. Y ¡qué pedazo de mujer!.... Y esos pechos ufff Nereida, Son ideales para hacer…  pues eso “una cubana”.

Ella en ese momento mira hacia el bulto de mi pantalón. Y me vuelve a mirar a los ojos. Yo no puede más y sin poder evitarlo la bese en los labios. Ella se dejó hacer y saboreamos nuestras bocas durante unos momentos. Pero ella luego me detuvo: -para que no podemos estar haciendo esto. Que soy la hermana de tu mujer.

-ya lo sé. Pero, eres una mujer muy deseable. Sabes que me excitas mucho. ¿Has visto como me has puesto? Le dije haciendo que se girara y miraba el bulto de mi pantalón.

 Ella mira mi pantalón y me contesta- Estás loco… ¿sabes?.

-¿por qué no me dejas hacer una cubana entre tus preciosas tetas?.

-¿queee??? , pero Tony ……estás loco?... ¡cómo te atreves!.

Y con avidez, se tapo su blusa, y salió nerviosa de la habitación. Note que estaba sobresaltada. Quizás me había excedido, pensé. Joder si se lo cuenta a mi esposa se arma.

Luego ella, preparó la comida, y cuando estábamos almorzando ella, me mira desde el poyo de la cocina, ya que sabía que estaba viendo su trasero. Y me dice:- pero Tony… joder,  no me mires el culo.

-ya. Qu quieres que haga. Lo tienes precioso. Uhhh las locuras que haría yo con ese culito. Te lo juro- le dije.

-oye Tony. Respétame.. que soy tu cuñada. ¿Acaso crees que soy una cualquiera?

-Claro que no. Pero no cabe duda de que estas como un “bombón cuñadita”. Y, joder nena, es que tienes un cuerpo para hacerte un “buen favor”- le dije descaradamente.

Ella me mira, y al final termina riéndose, y continúa fregando la loza de la cocina. Yo me acerco por detrás y la cojo por la cintura y le pego mi paquete a su trasero. Era la primera vez que le hacía eso.

-pero ¡qué haces!. Estás loco. Que nos pueden ver por la ventana.

-uhh cuñadita. Te la clavaría ahora mismito. Así en esta posición. “Has visto como me pones”- le dije totalmente excitado y mostrándole mi paquete a través del bulto que formaba mi pantalón.

Ella lo vuelve a mirar y se sonroja, y me dice:- por favor Tony. Déjame.. Cuando venga mi hermana se lo voy a decir. Verás la que te vas a ganar.

-No creo que te atrevas a decírselo. Le conteste.

-¿qué no?. Ya verás.

-Y ¿qué le vas a decir?. A ver ¿dime?. Y, si yo le dijera que eres tú la me estabas provocando.

-¿provocándote yo? Me contesto algo airada.

 - Puedo también comentarle que nos estuviste espiando la  otra noche mientras fallábamos en nuestra habitación.

-¿yo?- me dijo sorprendida al verse que la había visto.

-Que me vas a decir. Acaso vas a negarlo. Sé que te gusto ver cómo me follaba a tu hermana. ¿Te gustaría hacer lo mismo que ella? Le dije totalmente salido.

-que…¡estás loco!. Quien ha dicho que yo quiera hacerlo contigo. Pero… ¡que te has creído…! Me dijo nerviosa al verse sorprendida.

-Venga cuñadita. Sé que te mueres por tocar mi polla. Los llevas deseando mucho tiempo. ¿Porque te reprimes?

Ella se puso nerviosa y salió casi corriendo hasta su cuarto y se encerró en él. No paso más nada. A partir de ese momento ella intentaba evitarme, pero en el fondo se que le gustaba.  Pasaron más de dos meses sin ningún otro encontronazo. Pero al poco tiempo, una mañana, aprovechando que el niño había entrado en mi habitación, observo que ella acude detrás del mismo buscándolo y observo que sorprendentemente entra en el dormitorio, diciendo: -Richard ven aquí.. vamos…- se que lo hizo para que yo escuchara.

Yo me encontraba totalmente desnudo en el baño.  Y, vi  como mi hijo vino corriendo hasta donde me encontraba, intentando rehuir de ella, Nereida entró a buscarlo. Y, claro, me encontró en esa lid: “completamente desnudo”.

Ella al verme, se detiene muy cerca de mi cuerpo, me mira, y, reacciona  intentando coger al niño, todo ello sin dejar de mirar mi tranca, la cual, ante su mirada, se envara y adquiriere una incipiente erección, que destaca claramente dada las dimensiones de mi vástago.

Mi cuñada enrojeció. Y, observo cómo me mira a los ojos, y, en ese momento yo, al estar tan cerca, instintivamente tomo una de sus manos, aún con mi hijo delante, y la llevo hasta ponerla sobre mi tranca. Ella sorprendida, intentó zafarse pero, insistí, aunque me recriminaba con la mirada. Luego, ante mi insistencia aprieta mi polla con su mano, y, por primera vez sentí el calor de su mano.

Fueron solo unos instantes, pero noté que ella pudo comprobar con suficiente nitidez “la dureza de mi tranca”, y al momento solté su mano y ella al comprobar que mi hijo había salido del baño, intento salir tras él.  

Sin embargo, reaccione, la sujete y la puse contra el lavabo, mirando hacia el espejo. Ella quedó sorprendida por mi acción, pero morbosamente, ante su atenta mirada procedí a meter mis manos por debajo de su falda y palpe por primera vez sus nalgas desnudas y la apreté contra mi polla. Ella, intentó soltarse, diciéndome muy bajito:

-pero que haces. Éstas loco… joder sueltamente…pero que haces…que nos puede ver mi hermana.

-vamos nena. Sé que te gusta. Sientes mi polla.. Eh verdad que te gusta. Verdad que si….has visto lo dura que esta….

-suéltame cabron…-estás loco… que me sueltes te digo.

. Yo la seguí sujetando, y logre introducir un dedo por  un lateral de su braga y alcance por primera vez la ranura de su coño. Mi cuñada “estaba mojada”. Fue una sorpresa.

-oh joder.. nooo.que haces…estate quieto.. joder….

Luego forcejee un poco, y tirando de sus bragas hacia abajo, logre bajárselas hasta las rodillas, quedando su trasero desnudo ante mi vista. Ella sintió al momento mi polla contra su culo desnudo, y, forcejando se giró e intentó golpearme. Yo soporte los golpes de su mano contra mi pecho, pero fui más atrevido y logre meter mi mano por su entrepierna y pude alcanzar con la palma de mi mano toda su pelambrera. Joder estaba muy húmeda aquella raja. “La muy cabrona esta excitada”.

-joder Nereida..Que mojadita estas… uhhhh

-pero que haces. ¿Estás loco?- me dijo muy nerviosa y mirando hacia la puerta, por si alguien nos pudiera estar viendo.

-Lo tienes bien mojadito cuñada. “Ese coñito necesita ya de mi polla”. Creo que voy a tener que clavarte un día de estos ¿sabes?- le dije con toda mi cara.

-joder suéltame… que se lo digo a mi hermana, ¡cabron!

-Te juro que un día de estos te la voy a meter completita. ¡Quiero que seas mía!- le dije al oído sin dejar de tocar su coñito, el cual manoseaba con mis medos, llegando incluso a meter mi dedo corazón hasta alcanzar su himen. “seguía intacta”.

-suéltame cabron que…te he dicho que me sueltes…quita la mano de ahí….ohhh por favor… .

-No, hasta que me digas: que deseas que te meta mi polla.

Me mira a la cara y me dice:- estás loco…¡joder que eres el marido de mi hermana!. Además soy virgen… y, solo lo hare con el que sea mi marido. Me dijo desafiante.

-Ja ja. Ni tú misma te lo crees. Te aseguro cuñadita que ese coñito no llegará virgen al matrimonio. ¡Será mío tarde o temprano!.¡de eso puedes estar segura!.

Escuchamos que mi esposa regresaba del jardín, e inmediatamente retiré mi mano de su coño, y me separe de ella. Nereida intento subirse la braga a toda prisa, pero yo se me adelante y las baje hasta el piso, y luego me hice con ellas. Ella  salió de mi habitación, sin bragas. ¡Había sido un momento alucinante!. Mientras ella se retiraba yo procedí a oler sus bragas, que aún conservaban el aroma de su coño, y mientras la miraba, me relamía de gusto ante su atenta mirada.

A partir de ese momento, notaba que ella intentaba no quedase a solas conmigo, pero, en el fondo cuando estaba mi esposa delante le gustaba contonearse, como excitándome.

Fueron pasando los días, hasta que ocurrió un suceso que aceleró los hechos. Tenía que acudir al Sur de la Isla para visitar unas obras que se estaba realizando y, que dirigía el despacho donde trabajo. Al enterarse mi mujer me indica por la noche:

   - “Tony, te importa si llevas a mi hermana y la acercas a casa de unos amigos de mi padre, que según parece han llegado de EEUU. Es que nos han  traído un paquete. Y, como viven en el Sur de la Isla y vas para allá. ¿Puedes acercarla?”.

 Yo me hice el remolón, y le dije: pero Natali, sabes que voy a estar casi todo el día por allá, e incluso tendré que comer fuera”.

-Venga no te pongas remolón. Ella se quedara en casa de los vecinos y luego la pasas a recoger. ¡Joder siempre pones problemas cuando se trata de mi familia!. - me dijo.

Sabía que su hermana estaba escuchando. Y le dije: -vale. Pues que esté preparada por la mañana. Pero dile que saldremos bien temprano.

Tuve que ceder, y a la mañana siguiente, tras desayunar nos dispusimos a partir. Ella se había levantado antes y había desayunado, por lo que solo la vi cuando ya me encontraba dentro del coche, y al momento llegó ella. Mi corazón se agito, al comprobar aquel precioso cuerpo juvenil. Nereida, se había arreglado bastante bien, y me sorprendió comprobar que llevaba una falda más bien algo corta, de tablas, y un blusa con una pequeña chaquetita encima, tomando asiendo en el de copiloto. En cuando salimos del garaje de mi casa, compruebo que ella procede a quitarse la chaquetilla, ante mi mirada y quedó solo con la blusa. Me sorprendió, ya que la blusa que llevaba era algo estrecha y con el tamaño de sus pechos, desafiaba con romper los botones de dicha blusa. Además, notaba por su abertura, en el momento de sentarse uno de los botones, con la presión se le abrió y comprobé que el sostén que llevaba puesto apenas cubría parte de sus preciosos y voluminosos senos.

La mire a la cara, ya dentro del coche y ella me dijo: -¿qué pasa? ¿Porque me miras así?. ¿Acaso tu también vas a recriminarme como mi hermana, el cómo me visto?

-Pues claro que no. Me gusta la ropa que llevas. Esta preciosa. Sumamente preciosa. Le conteste.

 Ella sonrió, y miro: pues mi hermana me dice que es muy provocativa… que parezco una cualquiera.

-pues, que quieres que te diga. A mí me encanta verte así.

Ella sonrió.

Durante el trayecto, hablamos de algunas banalidades, y de lo que pretendía hacer, del curso de informática que estaba realizando, etc. Primero visite una obra que me quedaba de camino, y ella me espero en el coche, luego continuamos, y me pare antes de llegar a la casa de los amigos y tomamos un café.

Note que como llevaba chaqueta y corbata a ella, le gusta exhibirse ante las otras personas del bar, que la miraban al pasar.

Al rato llegamos a la casa en cuestión. Antes de entrar ella volvió a colocarse la chaquetilla, y cerró bien la blusa. Yo me sonreía, y ella igualmente, y me dice: -se que estos son también muy conservadores.

Ellos saludaron muy afectuosamente a Nereida, ya que se conocían de allá, y le dije que volvería a buscarla. Me indicaron que tenían que salir después de medio día, por lo que quedé en pasar a buscarla después de comer.  Termine de visitar las obras, y tras almorzar  fui a buscarla. Hacía un “calor bochornoso”, pero al tiempo, el cielo increíblemente se había encapotado. A los pocos instantes comenzó a llover.  Me apresuré a recoger a Nereida, y nos pusimos en camino de regreso.

-¿qué tal lo has pasado?- le dije.

-bien, pero estoy algo cansada. Además aquí hace un calor insoportable, estoy toda empapada- me dijo, volviendo a quitarse la chaquetilla.

-en eso tienes razón. A mí me ocurre lo mismo. Y, encima comienza a llover. No acabo de entender este tiempo.

-¿has terminado ya?- me dijo ella.

Las visitas a las obras sí, pero aún me queda pasar por el apartamento de un compañero de despacho, para ver recoger unas carpetas que tiene allí, y que me encomendó recogiera.

Ella no me dijo nada. Pero cuando nos dirigimos al apartamento era tal el agua que en esos momentos caía, que parecía que estaba diluviando. Apenas se veían los vehículos corto espacio, era como una cortina de agua.

-ten cuidado Tony. Apenas de ve nada. Me dijo ella bastante preocupada.

Si. Joder como se ha puesto el día. Ya estamos cerca, pero se hace casi imposible circular.

Tras sortear varios charcos de agua, pudimos llegar con el coche hasta el lugar donde se ubicaba el apartamento. Tuve que dejar el coche en plena calle, en un estacionamiento que pudimos encontrar, y el agua no cesaba. Para colmo comenzó a sonar los truenos y relámpagos, y Nereida se asusto. Sabía que los relámpagos la ponían nerviosa desde niña.

-vamos tranquila. Solo son relámpagos.

-ya. Pero están cayendo…y muy cerca, según parece.

-tengo que subir al apartamento, y estaré unos momentos. ¿Me acompañas o quieres quedarte en el coche?

Ella al ver que el tiempo se había encapotado tanto, diluviaba y el ruido de los truenos, me contesto: - mejor me voy contigo. Me da miedo quedarme con este tiempo en el coche yo sola.

Como pudimos, salí del vehículo con un paraguas bastante corto que llevaba, que apenas nos tapaba ante el agua que estaba cayendo. Fui hasta su puerta y ella se apeo.

-nos vamos a empapar- me dijo.

-vayamos aprisa. Esto parece un diluvio. Creo que hoy lo vamos a tener complicado para volver esta tarde a casa- le dije mientras corríamos hasta el portal del edificio.

Era tal la cantidad de agua, que los pantalones me quedaron empapados y parte de la chaqueta, y a ella la blusa y  gran parte de la falda. Y qué decir de los zapatos. Entre lo que tarde en abrir la puerta de la entrada, nos terminamos de empapar.

-nos hemos empapado. – me dijo al entrar en el edificio.

-ya lo sé. No me esperaba esto. Ahora nos secaremos en el apartamento.

.pero ¿no hay gente viviendo? Me pregunto.

-No, ahora no. Es un apartamento que solo utiliza en verano, y a veces los utiliza como depósito de algunos proyectos de la empresa.

Tras tomar el ascensor, llegamos al tercer piso, abrí la puerta y entramos. Era un apartamento bastante amplio con sala de estar, dos dormitorios, cocina y baño. En la sala existía un armario donde se guardaba los expedientes, y el comprobé que el otro dormitorio, el pequeño estaba lleno de carpetas, incluso esparcidas sobre la cama.

Ella nada más llegar me dijo si podía entrar el baño:

-claro, está ahí a la derecha.

Yo me quite la chaqueta y la corbata que llevaba, verificando que estaba completamente mojada, y la dejé a un lado, y comprobé que los zapatos y el pantalón estaban prácticamente echando agua. Me quite los zapatos, y, cuando ella salió, le dije:

-Yo me voy a duchar. Además, no nos queda más remedio que  quitarnos esta ropa. Tengo toda la ropa empapada, hasta los mismos zapatos. Y, por lo que veo, ¡tú estás igual¡.

Ella se miro, y dijo: -Si estoy escurriendo. La blusa y la falda se me ha mojado totalmente.

¿Quieres ducharte tu primero?.  Le dije.

-pero… ¡si no tengo ropa para cambiarme!. Me dijo nerviosa

-qué más da. Te pones la toalla enrollada, y mientras, al menos pondremos la ropa a secar un poco. Si nos quedamos con ella mojada, cogeremos “una verdadera pulmonía”.

Como vi que ella dudaba, le dije: Vale. Veo que no te decides. Voy a entrar yo, y luego lo haces tú.

Me desprendí de toda mi ropa en el dormitorio mayor, y me quede totalmente “en pelotas”. Hasta mi slip estaba mojado.

Había dejado la puerta abierta, y con la misma salí y, cruce por delante de la sala de estar y entre al baño. Ella pudo contemplar mi cuerpo desnudo, pero, no dijo nada. Tras ducharme, me puse una toalla alrededor de la cintura, y salí fuera, y le dije: venga te toca. Aquí tienes una toalla para ti.-

Ella estaba indecisa, pero insistí: venga Nereida. Sabes que no puedes quedarte con esa ropa mojada. Te vas a enfermar y luego tu hermana me echará la culpa a mí. Mire hacia el exterior, y le dije: además, creo que vamos a tener que permanecer algún tiempo aquí. ¿Has visto como se ha puesto el tiempo? Así no podemos regresar.

Ella miró hacia fuera, y verificó que no se veía nada. Una cortina de agua impedía la vista. Luego, entró en el dormitorio  y al rato salió enrollada en la toalla y acto seguido se dirigió al baño. Yo seguí viendo la tv, con la toalla enrollada por la cintura. Pese al tiempo que hacía en la habitación, realmente de momento había calor.

Al rato, ella salió, ya duchada con la toalla alrededor, tapando sus pechos, aunque comprobé que poco le cubría y dejaba ver sus hermosas pantorrillas. Y le dije: Que tal. ¿Te encuentras mejor?

-sí. Pero, no tengo nada que ponerme. Toda la ropa esta mojada. Me dijo llevando en sus manos su falda y blusa, e incluso la chaquetilla totalmente mojadas.

-al igual que la mía. Anda déjamela para que pueda ponerla a secar.

Puse la ropa a secar en un tendero interno, dentro del salón de estar. Comprobé que se había quitado el sostén y pero no las bragas.

Ella luego se sentó en el sofá a mi lado, solo con la toalla. Al poco tiempo, notamos algo de frio. Al percatarme de ello, le dije:

-Tienes frio ¿verdad?. Creo que será  mejor meternos en la cama y abrigarnos. Ya está comenzando a hacer un poco de frio. Y, por lo que veo, creo que esto va de largo. El tiempo no descampa.

Ella me miro bastante nerviosa, y me dijo: -¡No pretenderás que me meta desnuda en la cama!. ¡Y más contigo!.

-Tampoco te voy a comer. Es una cama de matrimonio, creo que es lo suficientemente amplia, y podemos estar mejor que aquí cogiendo frio. Además, lo más probable es que nos quedemos esta noche aquí- le dije.

Ella me miro, y me contesta: ¿vamos a quedarnos esta noche aquí?. ¿Los dos solos?.

-ya has visto el tiempo. Has visto las noticias de que hay cortes de carretera y recomiendan no circular. Por lo que se ha visto, la autopista está cortada en varios sitios. Tenemos cocina, así que, ¡no nos moriremos de hambre!.

-pero. Y ¿mi hermana que va a decir cuando se entere de que estamos solos en este apartamento?.

¿Qué quieres que le digamos?.  Lo tendrá que entender. Voy hablar con ella y decírselo.

Ella, se queda algo preocupada, y me dice: - porque no le dices que nos hemos alojado en un hotel. No quiero que luego piense mal. No se…¿no crees?

-si eso te hace sentirte mejor, así se lo diré.  Le conteste.

Hable con Natali y le comenté lo que pasaba y que teníamos que hacer noche en un hotel. Ella habló con Nereida, y quedó conforme, y que era mejor, que no quería que nos pusiéramos a conducir con aquel tiempo, que hubiera varios problemas con el agua en la autopista.

Fui a la cocina, preparé algo caliente, y ella me siguió.  Y tras comer algo caliente, le dije:

-me voy a la cama. ¿Vienes?

Ella no me contestó, y se quedó de momento en el sofá.  Yo entre en la cama, retire las sabanas, y comprobé que no había manta, por lo que me tape un poco, y tras quitarme la toalla, me quedé desnudo bajo las sabanas.

Paso más de media hora, y tras ese tempo, observo que ella se acerca hasta la puerta del dormitorio, y comprueba que me había desprendido de la tolla. Nereida, se queda dudando, pero luego,  se acerca hasta el otro lado de la cama, retira la toalla y se echa en la misma.  Ahora tenía a mi cuñada casi desnuda en mi cama, solo con la braga que llevaba puesta.

Me pongo de lado, y la observo. Ella se había cubierto con la sabana. Viendo que hacia algo de frío le dije:

-porque no te pegas a mí. Así nos daremos calor.

-pero.. “si estas completamente desnudo”.

-y que más da. Ya me has visto desnudo en varias ocasiones ¿verdad? no creo que te vayas asustar por ello.

Ella se ruboriza. Y me contesta: -sabes que no podemos hacerlo. Eres el marido de mi hermana.

-No te he pedido que hagamos nada. Aunque sabes que te deseo un montón, y que me muero por tenerte entre mis brazos y por hacerte mía. Eso ya lo sabes desde hace tiempo.

-como puedes decir eso. Soy tu cuñada.

-pero, Me gustas mucho y no puedo evitarlo. Eres muy hermosa. Ya te lo he dicho, y te deseo con locura.

Se ve que ello le agrado, se sonríe, y me dice: -eres un mentiroso.

-te lo juro nena. Tienes un cuerpo precioso, unos pechos, y un trasero que vuelven loco a cualquier hombre.

Ella se ruboriza. Se calla un momento, y luego mirándome me dice:-¿de verdad te gustan mis pechos?.¡Pero si son bastante grandes!. Cuando tenga dinero me los operare. Me contesta.

-estás loca. Son maravillosos. Seguro que vuelven loco a cualquier hombre. No creo que sea buena idea operártelos.

Ella mi mira, y sonríe. Al rato le digo: -¿por qué no me los enseñas otra vez?.

-queee…. nos prenderas que te enseñe mis tetas.

Bueno, si quieres me meto debajo de la sabana y las veo. Si es que te da vergüenza enseñármelos directamente.

Ella no me dice nada, pero luego, comienza como un juego, y empieza a enseñarme un poco de sus pechos pero sin ver el pezón.

-anda. Déjame ver más. Vamos nena.

Ella duda, y luego me dice:- Vale, pero solo verlas.

Se descubre y me dejar ver aquel par de melones preciosos. Y luego me dice: - de verdad, ¿no te parecen muy grandes? Me juras que te gustan de verdad.

-¡son perfectos!. No solo para poder chuparlos. Sino que … uhhh pondría mi pene entre ellos y me haría una cubana de categoría.

-que bruto eres Tony.-me dijo riendo.

-venga Nereida. Porque no dejas que te los chupe un poco y luego me hace una cubana, por eso no vas a perder el virgo. Además nadie lo va a saber.

-estás loco de remate.  Me contesta sonriendo. Lo que entendí que estaba más recepticia que en otras ocasiones. En ese momento abrigue la esperanza de cogérmela.

Luego, al rato se lo piensa, y me dice:- vale. Pero solo una ….cub… Pero te costara algo. Me dice sonriendo: ¡Me tendrás que comprar un móvil nuevo de última generación!.

Yo vi los cielos abiertos. –hecho. – le dije.

-¿de verdad me lo comprarás?. Me contesto ella dubitativa.

-pues claro que sí, la marca que tú quieras.

Luego me acerque a ella, y palpe sus pechos con mis manos. Por primera vez estaba tocando los pechos desnudos de mi cuñada con su consentimiento.  Luego me puse a chuparlos, y pasaba mi boca de un pezón a otro.

-oggg .. despacio… que me duelen… ogggggg

-que hermosa eres nena. Uhhh están deliciosos.

Luego me levante y acerque mi pene que estaba con una empalmadura de caballo, y lo puse delante de ella. Ella se ruborizó al verlo y le dije:

-¿te gusta?

-no sé. ¡Es enorme Tony!.

 -anda tócamela un poco. Comprueba lo dura que está.

Ella alcanzó con su mano y agarró mi tranca, y note su estremecimiento al ver la dureza de la misma. – has visto, lo dura que la tengo, las venas que tiene. 

Volví acariciar sus pechos y chupe sus senos, comprobando que  sus pezones crecieron, sus senos eran grandes, perfectos y además entraban a plenitud. Me acerque poniéndome sobre ella y le puse mí pija entre sus senos. Casi me corro en el acto. No me podía creer, tenía mi pija entre los pechos de mi joven cuñada.

Ella tomo sus pechos y comenzó a refregarlos sobre mi pija, y estuvo haciéndome una cubana durante un buen rato. Yo acercaba cada vez más mi pene hasta su boca, pero ella sonreía.

-anda preciosa. Chúpamela un poco… tienes una boquita divina para eso. No te apetece mamarla un poquito.

Ella me sonríe con mucho morbo. Creo que estaba bastante excitada, y cuando me di cuenta, había metido la cabeza de mi pene en su boca. y poco a poco hacia que lo lamia con su lengua  mientras me restregaba por todos sus pechos. No tarde mucho, y al rato, le dije:

-.ohh preciosa me voy a correr… oghhhh siiiiiiiiiiiii y me corrí entre sus pechos. Chorros de semen regaron sus pechos, y algunos lechazos fueron a su cuello y cara.

Cuando termine, ella mi miró con mucho morbo. Era la primera vez que había visto a un hombre correrse sobre ella.

-oh…joder,¡ mira como me has puesto!. Me has llenado con tu semen. Que burro te has corrido un montón.

Ella se levantó y se fue a lavar. Al rato vuelve. Pero esta vez no tuvo ningún inconveniente en venir solo con su braguita.

-que te ha parecido- le dije.

-No sé. Nunca había visto correrse a un hombre. Me pringaste toda.

-pues, suponte si toda esa lechita de la echo ahí abajo. Te llenaría el coñito completamente.  Le dije con mucho morbo.

-que bruto eres- me dijo sonriendo.

Luego, la hice que se abrazara a mi cuerpo, y por primera vez quedamos entrelazados durante casi media hora.

Percibí claramente que a ella le gustaba mi contacto. Y en un momento dado, se puse de lado poniéndome el culo, en plan cuchara. Yo la cogí desde atrás, y le pegue mi pene a su trasero. Al rato ella comprobó como mi pene se volvía a poner duro de nuevo. Compruebo que ella, estaba nerviosa e indecisa.

Tras varios movimientos, logre poner mi pene entre sus piernas, y comprobé que ella se dejaba hacer.

-tienes un “culito”, que un día de estos te lo voy a atravesar.

Se gira y me dice: - no pretenderás metérmela por el culo.

-así no perderás el virgo.- le dije sonriendo.

Ella dudo, pero al rato me dice: - Me han dicho que algunas parejas lo hacen, pero ¡eso tiene que doler un montón!. y, sobre todo la tuya, …La tienes muy grande.  Luego se detiene y al momento continua ¿a mi hermana se la metes también por ahí?.

-tu hermana es muy tradicional.  Ella… bueno… ya sabes..

-te refieres a que  me dijo ello muy interesada… ¿es poco activa en el sexo?.

-pues sí. A eso me refiero.

Entonces ella me sorprende diciéndome: - ya y ¿por eso te masturbas en internet?.

-¿me has visto?.

-bueno, en algunas ocasiones.

-así que me espiabas… que pilla eres. Es que uno tiene que desahogarse de alguna manera ¿no crees?.

-ya, y por eso, quieres hacerlo conmigo. Me contesta ella.

-Contigo, mejor que con otras de la calle ¿no crees?. Pero además, me gustas mucho, desde la primera vez que te vi en el aeropuerto comprobé que mi pene respondió al verte.

Ella sonrió alagada. Y luego me dice: pero sabes que no puedo ofender a mi hermana contigo. Además, ya que te dije que quiero llegar virgen al matrimonio.

-bueno porque disfrutes un poco conmigo tampoco va a ser infiel. Además podemos hacer varias cosas sin que pierdas la virginidad.

Ella me mira intrigada, y le digo: -por ejemplo. No te gustaría que te comiera el coñito, y que te corrieras en mi boquita.

Que bruto eres…jaja…..eso es una cochinada…

Y volví a repartirle: "Debes tener un coño apetitoso, muy jugosito, ahora seguro que estará todo mojado. Imagina que le estoy dando unas cuantas chupadas con mi lengua caliente, mmmm... debe estar delicioso ese chochito, ¿A que sí cuñada? dime ¿lo tienes mojado ahora?".

Ella me mira excitada, y me dice: - ah no se…, creo que tu estas como una cabra.. j aja.

-seguro que lo tienes muy mojado ¿me equivoco?

Ella me mira, se sonríe y se gira para el otro lado. Era evidente que estaba mojada. Aquella nena le estaba gustando lo que le decía.  Baje por entre las sabanas, y llegue hasta donde estaba sus braguitas, y olí entre sus piernitas. Ella abre la sabana y me dice:

-oh que haces ahí abajo

-tú qué crees. Voy a comprobar si estas mojadita.

-estás loco, ¡no puedes tocarme ahí!.

-te juro que no voy a penetrarte. Solo quiero oler tu coñito y lamerlo un poco. Verás que vas a disfrutar.

Ella recoge sus piernas, y me dice: -te he dicho que no.

-solo déjame olértelo. Vamos nena. Sé que lo tienes muy mojado. ¿Vas a negarlo?

Ella se arrugo encogiéndose, por lo que opte por poner mi boca sobre su braguita, concretamente donde estaba la raja de su coño. Ella suspiró al ver como lamia su rajita, aunque  sobre la tela de la braguita. Comprobé que esto le excito, y me dejó.

Separé un poco sus piernas y me aproxime a su coño despacio. Sé que a las mujeres, incluso más que a los hombres, les encanta ser incitadas. La parte interna de su muslo es su punto más delicado. Comencé a chuparlo y besarlo, haciendo dibujos con la punta de mi lengua, acercándome peligrosamente a su coño.

Luego opte por chupar el pliegue donde las piernas juntan su coño. Puse mis labios sobre su raja sin presionar, para posteriormente excitarla. Después de haber hecho esto, comprobé que Nereida se estaba moviendo y tratando de forzar para que me acercara más a ella. Su excitación aumentaba. Entonces aparte por primera vez la braga a un lado, y ante mi apareció un coño con bastante vello, con sus labios muy brillantes, y su raja rosadita. Sin más preámbulo, puse mis labios en la superficie de su raja.  El “olor a hembra en celo” era manifiesto y me inundaba la nariz y me excitaba aún más.

-oggg ohhhh que me haces….ohhh no sigas… ooo

Comencé a besar su coño suavemente y después más fuerte. Luego use mi lengua para separar los labios de su chocho y, cuando se abrieron, hice correr mi lengua arriba y abajo entre las capas de carne del coño. Suavemente separa más sus piernas con mis manos. Me lo quería comer todo, pero sabía que tenía que hacerlo suavemente.

Miro hacia su cara y la vi encendida, sus cachetes colorados, y su cara de excitación. Creo que se estaba imaginando lo que vendría después. Tras darle, unos cuantos brochazos más con mi lengua, llegue hasta su ano, y lo lamí notando su estremecimiento, y volví a subir hasta su Venus, y volví a bajar hasta su ano. Opte por follarla con mi lengua.

Nereida se estremeció, e intentaba cerrar las piernas atrapando mi cabeza entre ellas. Sabía que eso le excita sobremanera y luego decidí prestar algo de atención a su clítoris. Comprobé que el clítoris se había vuelto lo suficientemente duro como para sobresalir de su cubierta. Lo chupé. Luego lleve mi lengua hasta la parte superior de su raja y puede sentir la diminuta perla, levantando, chupando la piel que la cubre. Chupe fuerte y presione dentro de su piel. Suavemente separé los labios del coño y metí mi lengua contra el clítoris. Lo hice rápidamente. Esto provocó que sus piernas se estremecieran.

Ohhhh-oooooooooooo siiiiiiiiiiii

 Cuando sentía que estaba a punto de alcanzar su orgasmo puse  mis labios en forma de  “O” y tomé el clítoris con mi boca. Empiece a chupar suavemente y observa la cara de Nereida y su reacción.

Compruebo que ella, no pudo soportarlo más, y levanta la pelvis en el aire con la tensión del orgasmo viniendo, me moví con ella, y mantuve la espera y mi caliente boca en su clítoris. No la deje ir.

En ese momento, ella me dice: “NO PARES!, NO PARES joder sigue asiiiii!!!” ohhhhhh oooooooggggggggggg siiiiiisigue asi cuñado ohhhh

Al momento note sus jugos en mi boca. Mi cuñadita se estaba corriendo, y además lo hacía, en mi propia boquita.

Tras terminar, deje que ella se relajara y me incorporé y subí hasta donde ella esta, y le dije:

-que te ha parecido. “Te ha gustado”.

Ella me sonríe, y me dice: - ya, pero ¡ lo he hecho en tu boca!. ¿No te da asco?.

-claro que no preciosa. Sabe delicioso. De veras, y tu coñito huele de maravilla.

Ella en ese momento, fija la mirada hacia abajo y mira mi pene, y ve que sigue con una empalmadura de mil demonios. Y vuelve a mirarme a los ojos, y le digo: -quieres intentarlo por detrás.

¿Cómo?, ¿metérmela por el culo?.  Ni soñarlo. Tienes un pene bastante grande. Me reventarías.

-bueno. Podemos jugar de otra forma ¿si se atreves?.

-de que otra forma me interroga con curiosidad.

-Como si fuera un caballito. Te montas encima de mí, pones el pene en horizontal y pasas tu chochito por toda ella, sin meterla. Verás que te correrás deliciosamente.

Ella se quedó intrigada, y me dijo: No se. ¿Seguro que no me la vas a meter?.

-te lo aseguro. Solo jugaremos como si estuviéramos follando, pero solo de esa forma. Anda inténtalo, veras que te gustará.

Para animarla, me puse boca arriba, ella vio mi pene totalmente envainado como un mástil, y para tranquilizarla le dije: anda súbete sobre mí, y pon el pene en horizontal, no tengas miedo no te la meteré.

Ella se puso a horcajadas sobre mis piernas, montándome, y luego tomo mi verga y la puso en horizontal. Me miró antes de sentarse sobre ella, y luego, muy despacio se sentó. Al momento “los labios de su coñito, abrazaron toda mi tranca notando claramente el calor de su  vagina”. Con el orgasmo anterior, note que estaba completamente mojada y pronto sus jugos bañaron mi nabo. Es como si me hubiera untado el cáñamo con sus fluidos.

-así. – me pregunto, notando con colores de su cara.

-sí. Ahora juega como si estuviéramos follando. Échate para delante y para detrás frotándote contra mi pene.

Ella estaba decidida. Así que comenzó a echarse para delante y para detrás, utilizando como raíl mi pene, y note que, aquello comenzó a gustarle. Yo, la ayude a frotarse aún más tomándola por su trasero y empujándola hacia mí, mientras ella luego se echaba para detrás.

-te gusta Nereida… te gusta el caballito

-ja ja…no deberíamos… pero si me gusta…. Ja ja…

Nereida abría los ojos viendo como se deslizaba sobre toda mi macana. Era evidente, que el tremendo grosor de mi pene ponía a la nena nerviosa. Aún tenía solo dieciséis años, y aunque estaba bastante desarrollada, tenía dudas que su vagina aún virgen pudiera albergar toda mi tranca.

Note que ella se hecho un poco sobre mi pecho, mientras se restregaba para adelante y para detrás sobre mi tranca. En un momento dado, se fue tanto atrás que mi pene se envaró y quedó en vertical. Ella comprobó como el mismo quedó ante su coñito y le llegaba hasta casi el ombligo.

Me miro a la cara, y le dije:- anda vuelve a ponerla en horizontal y sigue frotándote.

Ella sin decirme nada lo hace, y volvemos de nuevo a empujar para delante y para detrás, hasta que observo que ella entra en trance. Le estaba viniendo un nuevo orgasmo. Se reclino sobre mi pecho, y comenzó a gemir entrecortadamente mientras le venía un nuevo orgasmo. Ohhhh  oooooooo… ogggg

-si preciosa córrete. Dame tu lechita… vamos  así..córrete nena…hazlooo

-ohssssssssohggg siiiiii. … oohhhhhhhhhh

Al momento note caramente como sus jugos discurrían por mi tranca y manchaban las sabanas de la cama. Estuvo durante un tiempo sobre mí en aquella posición. Y, luego, me mira a la cara, y en ese momento, estábamos tan cerca, que me incito besarla en la boca. Ella al principio dudo, pero luego me aceptó y dejó que mi lengua entrara en la suya y jugáramos juntos.

Aquello enceló nuevamente a mi cuñada, como si fuera “una gatita en celo”. Era una chiquilla, que estaba comenzando a conocer los placeres de la vida, y se ve que la curiosidad le inducia a aceptar situaciones, que sabía que no debía.

Como seguía sentada sobre mi pene, verifique que el mismo mantenía  una empalmadura de caballo, y notaba como su coño se abría y los labios de su vagina abrazaban mucho más mi tranca. Entonces acerque mi mano hasta sus nalgas, y pronto empecé a hurgar su culito.

-ohhh nooo… ohhhh ahí no…que haces…

-tranquila. Déjate hacer. Veras que te gustará.

-por ahí no… estás loco… me decía sonriendo.

-solo te meteré unos deditos. Nada más..anda relájate.

Ella se tranquilizó y pronto mi dedo índice estaba dentro de su culito, y comencé a dilatarlo. Lejos de reprimirse comenzó a gemir, y me dio pie para poder introducir dos dedos. Entraba de maravilla. Tanto,  que ella, al momento se volvió a correr.

Luego se levantó y se hecho en la cama. Me miró a la cara. Yo la mire y la bese en los labios, y le dije: -¡eres una delicia sabes!. Has visto como me has dejado mi pene. Me tienes como un toro. Nena, estás pero “que muy buena”.

 Ella mira mi pene, y veo que se asombra de su tamaño, lo toma en las manos, y me dice: - de verdad Tony. No entiendo cómo le metes todo esto a mi hermana. Le tiene que doler mucho.

-doler. Te duele un poco al principio, cuando te rompen en virgo. Pero luego disfrutarás como una loca. Ya viste a tu hermana el otro día como disfrutaba (ella sabía a lo que me refería). Y se hizo un poco la desentendida.

-no quiero violentarte. Pero tengo el firme propósito de que “algún día ese coñito recibirá toda mi polla”.

-sabes que no te dejare nunca que me penetres por ahí. Soy virgen. Además me harías mucho daño.

-Me he prometido a mí mismo, que tarde o temprano serás completamente mía. Y lo sabes. No sé cuanto tendrá que pasar. Pero no te escaparás.

-Joder Tony, lo dices como si mi voluntad no contara- me dijo ella algo agraviada.

-ya te convenceré. Sabes que tarde o temprano no podrás negarte. Llevas tiempo pensando en cómo sería… hoy has visto una parte de esos placeres. Pero te queda el mejor de todos.

Ella se rio, y me dijo: -Creo que eres muy engreído. Sabes que nunca te dejare intentarlo.

-bueno de momento jugaremos como hasta ahora. ¿Verdad que has disfrutado?

Ella afirmó con la cabeza sonrojándose, y girándose de lado de nuevo en la cama.  Me puse detrás de ella, y nos dejamos dormir durante algunas horas. Ya de madrugada, me despierto y observo que ella estaba abrazada a mi pecho y con una pierna sobre mí. También estaba completamente desnuda. Ambos lo estábamos. 

Ya por la mañana, al ver que el tiempo había mejorado, viendo que aún seguía dormida, baje hasta su coñito y aún durmiendo, volvía a pasar mi lengua por toda su raja. Tras mis primeras lamidas, ella se despertó, y al ver lo que hacia se dejó. Esta vez la notaba más entregada y hasta que se corrió abiertamente de nuevo.

-no le dirás nada de esto a mi hermana ¿verdad?- me dice ella con sus cachetes coloraditos.

-pues claro que no. ¿Cómo se te ocurre?. Será un secreto entre los dos.

-pero en casa me tienes que respetar. Ella puede darse cuenta.

No le conteste, nos duchamos, y tras vestirnos, ya que la ropa estaba seca, desayunamos fuera y volvimos a casa. Pasaron los días, y llevaba más de un mes sin haber tocado a Nereida. Una mañana, mi mujer tiene que salir muy temprano al médico con el niño, por lo que me quedé solo con ella en casa. Tras levantarme, me duche y permanecí desnudo como siempre en el baño. Al rato siento que ella sale de su habitación, y tras vestirme me dice:

-hola. Ya estas levantado. ¿Mi hermana marcho ya?   - me pregunto.

-si estamos solos.

-has visto tu armario te deje un paquete.

-para mi ¿de qué se trata?

-ábrelo

Cuando lo abrió comprobó que era un móvil última generación.

-lo has comprado. Pensé que te habías olvidado.

-lo prometido es deuda. Además te lo mereces. Llevo días con él, pero estaba buscando el momento de dártelo.

Ella estaba como loca, se acercó a mí y me besó en la boca.

-gracias… gracias cuñadito.

Ella comenzó a jugar con el móvil, viendo sus indicaciones como una niña chica. Yo al rato fui donde ella estaba, en su habitación, y me puse a tocarla, y ella me mira y me dice:

-aquí no Tony. ¡Que puede venir mi hermana!.

-tu hermana no vendrá hasta la noche, me acaba de llamar. Así que tenemos casi todo el día para nosotros solos.

-pero ¿qué quieres hacerme?. ¡Estás loco sabes!.

Ella desde la cama observó mi pene, y me miró a la cara. Mi pene se encabritó y comencé a manosearla, y tocar sus pechos, y pasaba mi mano por su hermoso trasero, y ella se estremeció. Y como estaba solo con un pijama comencé a quitarlo hasta dejarla en braguitas.

-oh joder me vas a desnudar .. pero que haces…

Mi mano se metió entre su braguita y comencé a tocar su rajita y luego la pasaba por su ano. Ella al sentir como mis dedos tocaban una y otra vez su ano se miro como extrañada. Me mira a la cara, y note su excitación.

-que pretendes-

Es que tienes un trasero de infarto. Desde la primera vez que te vi, mi polla se enardeció al ver ese trasero que tienes.

-no pretenderás metérmela por ahí.

Lejos de decirle nada, mis dedos hurgaban su trasero una y otra vez. Pero note que lejos de disgustarle, Nereida se comenzó a excitar.

-ay Tony estate quieto. No me toques ahí…

-anda déjame que te la clave un poquito por ahí. Al menos déjame probarlo. Si te duele lo dejamos.

--estas chiflado. Como puede entrar un pene como el tuyo en mi agujerito. La tienes enorme, que ya he visto como se te pone.

-Anda preciosa. Solo un poquito. No sabes las ganas enormes  que tengo de clavarte por el culito. Vas a sentir toda mi polla dentro. Ufff, has visto como cede tu culito. Seguro que te entrará toda.. le decía mientras más de dos dedos entraban sin problema dentro de su anito.

Fui al  baño, tome un poco de crema hidratante, y m fui donde estaba, ella había entrado en el baño y al verme me dijo:

-¿qué vas hacer con eso? .

- Verás que con esta crema hidratante te entrara y no te dolerá.

La pongo frente al espejo del baño, y le pongo la hacia un lado dejando ese precioso coño y ano expuestos, mientras miro mi misil, impresionante, y la acerque restregándosela contra la raja del culo. Notaba como ella se agitaba. Le pasaba mis testículos por todas sus nalgas desnudas. Aprovechando esa misma posición, metí mi mano y masturbe el coño de Nereida poco a poco, ella moviendo el culo de un lado para otro intentando quitarse mi mano de su coñito.

-shh tranquila cielo. No te la voy a meter por el coñito.

Por favor paraaaa

Haciendo caso omiso a la chica y sabiendo que no chillaría, ya que estábamos solos, seguí masturbando su precioso coño y bajando mi cara hasta la altura de su coño, procedí a oler primero el mismo, para luego darle unos lametones por los labios externos de su coño, notando los escalofríos de Nereida. Ella poco a poco fue cediendo, con cada lamida más profunda e intensa que le propiciada a su panocha

HMMMMM ... mira como te has puesto cariño le dije mientras pasaba mis dedos por toda su coño.

Y mira como esta mi pollon.. has visto como se ha puesto.

Vi mirar de reojo a Nereida a través del espejo, observando mi tranca que colgaba entre mis piernas, y note que ella empezó a agitarse de forma violenta. Me decía que estaba sintiendo cosquillas en su estomago. Ella en ese momento, echa su mano hacia atrás y atrapa mi tranca colocando su mano sobre ese tronco enorme.

-oh está muy dura. Y que gorda…

- te gusta verdad preciosa. Te pone cógemela en la mano verdad,

 Me comenzó a masturbaba lentamente, mientras yo la daba una comida de coño monumental. Luego cogí mi dedos y lo fui metiendo despacio en el coño de mi cuñadita mientras que mi lengua no dejaba de propiciarle lamidas juguetonas al clítoris. Eso fue lo máximo, al menos vi como Nereida comenzó a convulsionarse..

Aaaahhhhhh ... aaahhhh ... me .. me corroooooooo

Aaaaaaaggggggggg !!!! Dando fuertes movimientos de cadera de un lado a otro y convulsiones haciendo que tuviera un orgasmo brutal. Saco mis dos dedos pringosos de jugos vaginales y empiezo a hacer movimientos circulares en el ano de Nereida. Pronto mi dedo gordo y largo le penetraba el ano

Ahhhhhh .... aaaaaaaaahhhhhh

Que me haces… no más…….!!!

Pero no me detuve, continúe follandole el culo despacio con mis dos dedos mientras, le comía su clítoris. Nereida se estaba entregando. Así que me posicioné detrás de ella, y echando un poco de crema en mi enorme capullo, después de sacar el dedo del ano de ella, apunté mi tranca justo en la diana... que sin previo aviso y sin darle tiempo a reaccionar, pensioné de tal manera que entro de golpe mi capullo en el ano de mi pequeña cuñada.

Aaaaaarrrrgggggggg !!! Fue un sonido agudo de la chica al sentir como mi tranca acababa de perforar su anito por primera vez.

Por favor paraaaa ... me duele muchisimo !!! Las lagrimas empezaban a aparecer por el rostro de Nereida. Pero lejos de detenerme seguía empujando poco a poco mi vástago  en el culo de la chica. Miraba el espejo y no me lo podía creer. Mi cuñada estaba echada sobre el lavabo, abierta de piernas, mientras mi tranca ya se introducía, sin vuelta atrás, por precioso trasero de aquella mamacita.

A Paraaaaaaa ... jooooooderrrrr , por favor..AAAHHHHHH cabronnnnn paraaaaaaaa

Cuando me di cuenta tenía más de medio cipote en el culo de mi cuñadita, y entonces, comencé follarmelo, despacito mientras que con las yemas de mis dedos jugaba con el clítoris de ella, intentando que se relajara un poco. Pero, era vidente que ella estaba muy tensa, medio llorando y pidiendo que pare de follarle el culo !!!

Ayyyyyy diosssss ... como dueleee ... paraaa ... por favorrr

Poco a poco el culo de mi joven cuñada parecía acomodarse a mi vástago, y cada vez empezaba a subir el ritmo  de mis penetraciones, lo que hacía que mi pene profundizara un poco más en el culo de Nereida, que estaba moviéndose como loca intentando salirse de esa postura. Pero yo la tenía bien  sujeta y sin opción de escaparse. Está disfrutando como nuca de aquel culito prieto,  duro y redondo que tenía mi cuñadita. Lo que tanto había soñado se había convertido en realidad. Múltiples pajas me había tocado pensando en ese culito y ahora era mío.

Eres un cabron !!!! Paraaaaa me duele.

Pero, lejos de hacerle caso yo presa de mi excitación total, seguía taladrando su culo como una máquina perforadora. Mis  penetraciones eran cada vez más profundas y a veces violentas, y se escuchaba el sonido de mis enormes testículos chocar brutalmente en el coño de Nereida, que pataleaba como una cría histérica y suplicaba que parase.

Después de un buen rato taladrando ese precioso culo y entre los llantos y suplicas de mi cuñada, que lejos de detenerme me ponían mas cachondo, estaba sintiendo que estaba a punto de correrme. Note claramente como mi semen emergía buscando una pronta salida. Y, sin poder contenerme más, me vine en su culito, chorros enormes y gruesos de leche salieron disparados violentamente en el interior del culo mi cuñadita.

Aaahhhh ... ummmmm .... mmmmmm !!!

Mi respiración se hizo cada vez más agitada e intensa, las convulsiones de su tranca se notaban en el culo de Nereida. Me estaba corriendo copiosamente, disparando chorros  de semen que parecían no parar en el culo de la hermanita de mi esposa.

AAAAAAAhhhhhhhhhhggggggggg Nereida… que culito… me corro ooo siiiii que culito……..me corrrooooooooooo !!!

Por los bordes del culote de Nereida empezaban a salir chorros interminables de leche, escurriéndose por los labios vaginales de la chica, siguiendo abajo por sus muslos y cayéndose al suelo del baño. Yo seguía con mi polla en el culo de ella. Los dos estábamos como en estado de shock por el brutal orgasmo y casi sin fuerza, procedía a sacar poco a poco de mi cuñada mi cipote de su recién desvirgado culito.

Glooop !!! Y una cantidad enorme de leche empezaba a salir como de una cascada de rio se tratase, del culo de ella que seguía con apoyada al lavabo, respirando aliviada y recuperándose de esa follada anal que le dejo un boquete importante en su anito!!!

Se incorporo, y miro aún mi polla aun apuntando al cielo y escurriéndose algunas gotas de leche de mi glande. Y me dijo:

-oh Tony. Eres un cabrón al final me la metiste. Me has abierto mi culito. Me escuece mucho. Me lo has abierto completamente.

-Anda lávate un poco, que ahora te echo un poco de crema y verás que se que pasara. Que tal estas.

-lo preguntas. Totalmente abierta. Me has rajado el culo.

Mire su culito. Y le dije: - solo te hace falta un  par de folladas más por ese anito, y te la terminaré de clavar hasta los testículos.

-tú estás loco. Sé que me clavaste más de la mitad.

La atraje hacia mí y la bese en lo boca, y le dije: -eres mía. Lo sabes verdad. Y pronto te hare mujer del todo.

Me miró de forma retadora, y me dijo: - por delante nunca me dejaré que me las metas.

 Ella se pone mirando contra el espejo del baño, y se miro el trasero, viendo el boquete de su culito y como aún manaba semen del mismo.  Luego de ducho, y le dije que se pusiera una crema hidratadora. Ese día apenas, me dijo más nada, ya que me decía que le dolía su trasero.

Pasaron los días, y casi un mes después, concretamente un sábado ya por la tarde me dice mi esposa que su hermana se había marchado a un cumpleaños de unas amigas, y que se celebrara en el Sur de la Isla.

El tiempo era de pleno invierno, y la verdad es que cuando me había levantado estaba con pintas de llover.

-pero has visto como está el tiempo. Hoy va a caer un palo de agua seguro. ¿Crees que es prudente?

-bueno, ya se lo he dicho, pero va con otras amigas y los padres de la amiga que celebra el cumple.

Ya en la tarde me fui a tomar unas copas con unos amigos, y mi mujer sobre las ocho de la tarde, me llama, indicando que ella estaba en casa de mis padres, pero que le había llamado Nereida que si podíamos ir a buscarla, porque el tiempo se había puesto muy feo allá, y que no tenía con quien venir.

-¿puedes ir tu Tony?. El niño se ha dormido, y además con el tiempo como está, creo que será mejor que me quede en casa de tus padres. Me llamas cuando llegues.

-pero Natali. ¿Has visto como está el tiempo?.  La carretera será un infierno.- le dije

-lo sé Tony. Pero es mi hermana, que quieres que haga. No puedo dejarla sola allá. ¡Anda hazlo por mí!. Si la dejo mis padres me armarán una buena. Y además, tengo miedo que le pueda pasar algo.

-vale. Si te empeñas. Termino la ronda con los amigos y voy a buscarla.- le dije.

Me puse en camino, aunque maldiciendo el tiempo, ya que estaba comenzando a llover, y ya en plena autopista comprobé que iba a ser difícil la vuelta, y por los barrancos discurría gran cantidad de agua procedente de la lluvia.

Como pude llegue a la casa donde estaba mi cuñada, y al hacerlo, comprobé que tuve verdaderas dificultades para llegar, debido a que la lluvia no cesaba. La llamé por teléfono, y ella me dijo que si podíamos acercar a una amiga suya hasta un pueblo cercano de allí.

-¿Es que no has visto como está el tiempo?. No sé si podremos llegar, esta diluviando.- le dije.

-ya lo sé. Pero esta sola y sus padres no pueden venir. Anda Tony no sea así. – me dijo encogiéndose de hombros, y haciéndome un mimo.

-vale. Venga suba.

La amiga se subió, y verifique que las dos habían bebido alguna copa de más y estaban bastante alegres. No obstante, con grandes dificultades llegamos a la casa de su amiga. Una vez la dejamos en su casa, ya saliendo de allí, comenzaron a caer relámpagos y truenos, aquello puso histérica a Nereida, y se tapaba los oídos. Además circulábamos bastante despacio.

En un momento dado, había una caravana de vehículos parados en la autopista, y nos obligan a circular por una secundaria, indicando que aquella estaba cortada por problemas de desprendimientos.

 –esto se está poniendo feo. Creo que mejor será que busquemos donde poder quedarnos por acá. Le dije.

Ella me mira a los ojos, y luego me dice: -lo siento Tony. Es por mi culpa. No pensé que el tiempo se pusiera de esta forma.

-No te preocupes. Sabes que por ti iría donde fuera. Pensándolo mejor, ¿puedes mirar en la guantera, no sé si aún están las llaves del piso de mi compañero de trabajo?.

Ella me mira, y me pregunta: -¿te refieres aquel en que estuvimos hace unos meses?.

-sí creo que es una buena opción. No te parece. Claro, que si conseguimos llegar. Siempre será mejor que dormir en el coche. ¿no crees?.

-No se… . Ella mira, algo nerviosa. Era evidente que se dio cuenta de lo que aquello podía suponer, y tras localizarlas me las enseña: -¿son estas?

-sí. Perfecto. Pues vamos a ver si podemos llegar.

Como pude me desvié y busque otro acceso y media hora después llegamos al apartamento. Entramos en el mismo, y al principio comprobamos que se había ido la luz, porque había saltado el interruptor con por los relámpagos. Luego tras conectarla nos acomodamos, y le dije: - tengo que llamar a tu hermana. ¿Quieres que le diga que estamos aquí o en un hotel?. Haré lo que tu digas!..

Observo que ella se ruboriza, y luego me dice: -tu qué crees que es mejor.

-creo que es mejor no darle a pensar nada raro. ¿No crees?

Ella asintió con la cabeza. Ella comprendió claramente que me aquel encuentro iba a tener sus consecuencias sexuales evidentes. Hable con mi mujer y le explique lo ocurrido, lo entendió y me dio las gracias.

Me acerque a la cocina, verifique que había algo de comida que rápidamente preparé y cenamos algo ligero. Nereida estaba aún bastante alegre, y cuando terminamos le dije: - Que tal en la fiesta. ¿No hubo ningún chico que te gustara?.

-ja ja. Alguno había. Pero ninguno de ellos me gustaba.

-seguro. No te habrás sobrepasado con alguno de ellos.

-¿ahora me vas a recriminar como mi hermana?-me dijo medio en broma.

-claro que no. Solo que me pongo celoso, solo es por eso.

Ella enrojeció, y me dijo: -pero…. yo no te pertenezco. Tú tienes a mi hermana.

-ya lo sé. Pero te quiero mucho, ya lo sabes.

Ella sonrió, pero no dijo nada y salió de la cocina. Recojo la mesa, y tras fregar, me voy a la sala, y veo que ella no está. Me acerco al dormitorio, y observo que se había quitado la ropa: los pantalones, blusa y jersey que llevaba que estaba sobre la silla. Ella estaba metida dentro de la cama.

Yo me quité igualmente la ropa, y me quedé solo en slip. Ella me miró, viendo mi cuerpo. Note que se encontraba bastante agitada. Acto seguido, me desprendo del slip y me quedó completamente en pelotas, como siempre acostumbrada a dormir. Mi pene ya estaba morcilloso, y con la misma entro en la cama.

Una vez dentro de la cama, me giro hacia ella, y le digo:

-sabes que te he echado mucho de menos. Me he estado acordando de aquella noche mucho, y de lo que ocurrió en el baño.

Ella, seguía agitada, y como estaba bastante alegre me dice: -ya.. no me dirás que has pensado en mi cuando te has masturbado.

-¡Has acertado!. Me he tocado multitud de pajas pensando en tu cuerpo. Y ahora mismo, estoy con una erección al saber que te tengo a mi lado. ¡Estaremos los dos solitos!. Como la otra vez recuerdas.

-pero no vamos hacer nada. Aquello que paso no debe volver a pasar- me espeta.

-Pues te deseo con locura. Mira Nereida, llevo más de una semana sin estar con tu hermana, ya que tiene la regla, y tengo unas ganas de sexo enorme. Has visto mi verga como está- le dije abriendo la sabana y mostrando mí tranca, ya con una erección importante.

Ella la observa, y me mira a la cara y me dice-estás loco. Sabes que no podemos volver hacerlo. Además mi rompiste el culo.

-Vamos Nereida. Seguro que tú también me deseas. Seguro que ya debes estar toda mojada ahí abajo. Voy a comprobarlo- le dije, y sin más me metí bajo las sabanas, y llegue hasta su braga, comprobando que esta vez era una tanga.

-ohh que me haces déjame por favor …. Je je no lo hagaaaa sss

No obstante, ante mi insistencia, ella se abrió de piernas para que pudiera acercarme hasta su panocha. Verifique que esta vez se había recortado los vellos y estaba muy sensual.

te has recortado el vello!-le dije.

-¿te gustas?- me dijo.

-me encanta como te ha quedado. Esta para comérselo.

La recosté un poco, y pronto aparté su tanga totalmente y mi boca buscó su hermoso coño, una vez en contacto visual mi lengua y mis labios comenzaron a lamerlo y besarlo. Nereida comenzó a  chillar de placer, mientras mi lengua se encargaba de llevarla al máximo placer hasta que pronto tuvo su primer orgasmo de la noche.

-ohhhh siiiiiiiiiiiiiii ooohhhh me….

Tras correrse, me incorporé, y comencé a besarla en la boca, mientras permanecíamos abrasados por unos cinco minutos, metiendo mi lengua dentro de su boca.  Nereida estaba oliendo a algo de alcohol, y notada que estaba algo aturdida, pero aún así era consciente de que la estaba besando en la boca y  su dulce lengua se movía frenéticamente hasta el fondo de mi boca era una sensación que ninguno podía rechazar.

Nos besamos desesperadamente, por momentos chupaba su lengua hasta que sentía que se la iba a arrancar, después empujaba la mía hasta lo más profundo de su garganta mientras sentía como su saliva la empapaba aturdiendo más mis emociones.

Lleve sus manos a mi pene, y hice que lo cogiera en sus manos, y le susurre: - Has visto como me tienes. La tengo dura como una roca. Esta así solo por ti.

Nereida me mira a los ojos, y luego desvía la mirada hacia mi tranca, la cual comenzó a palpar pasando la mano por toda ella, saboreando su longitud y su dureza.

-te has fijado que dura la tengo Nereida. Es toda para ti. ¿Te gusta verla así verdad?. Además, se que te gusta grande con la mía.

-ay. Tony. La tienes enorme. “Me reventarías”. Me dio a entender que claramente estaba deseando ser desvirgada.

-anda tócame también los testículos. Ves cómo están. Si te entró por el culito, por delante será mucho más fácil- le dije totalmente salido.

Ella, también la note bastante animada, y observe como palpo los mimos y note un estremecimiento, y me dijo: -Joder Tony son también muy grandes- exclamo.

-es que los tengo bien llenos. “Necesito descargarlos”.

Ella se agito al escuchar mis palabras, y al momento comencé a bajar y subir mis manos recorriendo su cuerpo hasta sus caderas, al sentirla jadear puse mis manos en sus pechos frotándolos, a lo que reaccionó con un suspiro, y al verificar aquellos precisos melones, acabó con toda mi cordura y comencé a besar su cuello y chupar los lóbulos de sus orejas, aquello hizo que mi cuñada se estremeciera y me comenzará a besar de la misma manera, no pude más.

En un momento dado acerque mi cáñamo a los labios de su coñito, y ella se asustó e intento separarme. Pero le conteste:

 -oh Nereida no puedo más. Necesito hacerte mía. Quiero clavarte mi polla. Necesito que seas mía.

-oh no puede ser  ohhh por favor ohhhhhh

Necesitaba poseerla ya. No sabía si podía penetrarla ya que había comprobado que su cuquita era bastante estrecha, y mantenía su virginidad intacta. Pero mi verga me exigía, cual navaja de matarife, apuñalar la vagina de mi cuñadita, además recordé que su culito se había tragado casi más de la mitad de mi vástago, por lo que seguro que su coñito no sería menos.

Así que, rápidamente me acomomede entre sus piernas, y pronto mi pene se colocó en la abertura de su raja. Hice un poco de presión y abrí sus labios con mi tranca, y pude acceder al calor de su rajita. Al momento presioné sin dejarla pensar mucho y choque de lleno con su himen.

-ohhh nooo que haces ….no podemos. Estás loco … déjame.

-te deseo Nereida. Hoy serás mía..

-Estás loco…por favor para….

-sabes que también me deseas. Sé que deseas tener mi tranca dentro de tu cuquita. Reconócelo.

Ella se agito, y miraba el punto de encuentro de nuestros genitales.  Sin dejar que contestara comencé a puyar su himen una y otra con mi pene, hasta que, me puse bien envalentonado. Ella me dice: - Oh Tony no podemos… lo sabes….ogggggg noooo la tienes muy grande…

Sin esperar respuesta, de una violenta estocada mí falo rompió su himen, y entro dentro de su cavidad. Oh… Dios que calorcito encontré en su chocha. Qué buena estaba la cabrona.

-ohhh me has roto… no me haces daño nooo sacalaa,,,

Lejos de detenerme de un golpe de riñones le calve la mitad de daga dentro de la vagina de mi cuñadita, y ella intentó zafarse:

-ogggg noooooooo sacala… me haces daño oooo

-tranquilla preciosa ya la tienes dentro… relájate…vamos

Lejos de retirársela, volví a presionar y clavarle otro trozo de daga, notando como las paredes de su vagina de iban dilatando para permitir el paso de mi monstruo. Poco a poco fue invadiendo el interior de mi cuñadita. Al sentir la brasa ardiente de carne que la invadía tan violentamente, Nereida ahogó un grito de dolor, por fin mi poderosa verga taladraba ahora sus entrañas sin ninguna clase de impedimento.

-ohhh me la has metido.. nooooo …ogggg… salte…por favor…

Comencé un movimiento pélvico vigoroso y constante que ocasionó las lágrimas de mi cuñadita, pero también unos jadeos que fueron aumentando de intensidad, aquello fue demasiado y aumentando aún más la intensidad de la tremenda cogida que le estaba dando.

-ohhh nooooo me abres toda….. ohggggggg me haces daño.. por favor sácala…..

-venga preciosa. Ya la tienes dentro. Pronto pasara el dolor y vas a disfrutar. Ya eres una mujer. Joder nena que buena estas. ¡Pero qué hembra estas hecha.!.

No me lo podía creer, me estaba follando a mi joven cuñada.

Aquello que tanto había deseado por fin estaba ocurriendo.  Nunca pensé que mi tranca pudiera entrar en aquella estrecha cuevita, pero ahora le tenía envainada más de la mitad de mi poderoso vástago. Tenía su coñito tan apretadito que me producía un enorme placer comprobar la presión que las paredes de su vagina ejercían sobre mi verga.  Sentí como salían los fluidos de su vagina, pero muy al contrario de lo que pensaba, ella estaba comenzando a lubricar bastante y notaba que coñito estaba inundada de sus fluidos, tan mojada que me escurría por las piernas.

 Yo comencé a sacar mi vástago un poco y luego continuar mi penetración, aunque dudaba que entrara más. ¡Ya me parecía un milagro que hubiera conseguido romper su himen y tener casi la mitad de mi enorme vástago dentro de su cuevita!.

-ohhh me abres…mucho

-anda preciosa. Relájate. “Dejarme entrar más en ti”. Quiero  clavarte toda mi polla. Hasta los huevos. Sé que lo estas necesitando..

Aquello la excito aún más -nooo me vas a reventar… oggggggg .. por favor no mas..

Sin darme cuenta, la fricción de mi pene contra su vagina y mis palabras soeces, habían conseguido que mi cuñada entrara en éxtasis y tuviera su primer orgasmo con la polla de un hombre dentro. Al momento siento como presiona mi pene con las paredes de su vagina,  oggggggggggggg iohhhhhhh  para luego relajarse.

Ello permitió que pudiera seguir metiendo un poco más mi verga, ya que los fluidos de su orgasmo, fueron como un bálsamo. Y, al final, sin acabar de creérmelo, ¡hice tope!. No me lo podía creer ¡se la había clavado hasta los huevos!.  “Mi cuñada había quedado ensartado por mi polla”

-oh preciosa. Ya la tienes toda dentro. Le dije con mucha excitación.

-¿me la has metido toda?- me dijo sorprendida, pero al tiempo sumamente agitada.

-completita. Hasta los huevos. Compruébalo tú mismo.

Ella con su mano palpó y comprobó que mis huevos estaban pegados a su vagina. Me verga ¡había entrado hasta la base!.

-oh Dios …me la has clavado totalmente. Seguro que me has reventado por dentro. Siento una gran presión en mi vagina.

-venga cañadita. Es hora de disfrutar. Ahora quiero que te vuelvas a correr con mi polla dentro. Vamos dame ese orgasmo. Sé que lo estas necesitando. Quiero ver cómo te corres con ella dentro… vamos…. Se que lo has deseando ardientemente.

Nada más terminar de hablar comencé a taladrar su coñito, bombeando sin cesar una y otra vez mi poderosa verga dentro de su recién desflorado coñito. Verificaba como mi pene salía casi hasta fuera,  para acto seguido volver a introducir hasta la misma base.  Veía restos de sangre en mi pene, signo evidente de su desvirgamiento reciente.

-ohhh para… me abres demasiado..ooooo…ogggggg siiiiiiiiiiiiii dios mio oooooooooooo  me vengo ooooo

Se escuchaba en la habitación como mis huevos golpeaban en sus nalgas, de lo duro que le estaba dando choc choc choc.., y no paso mucho tiempo, cuando noto que Nereida se comenzó a convulsionar, consiguiendo su segundo orgasmo con mi tranca dentro.

Ogggg dios mios¡…..oggggggggg me vengo siiiiiiiiiiiii

Verifique que, mientras ella llegaba a su orgasmo, yo estaba igualmente a punto de correrme. Valoré entonces las consecuencias de correrme dentro de ella. Y después de pensarlo me contuve de momento, y espere que terminara de ella de correrse. Al terminar, note sus cachetes coloraditos, sudorosa, e instintivamente me besa en los labios.

Luego verifica que estaba toda atravesada con mi tranca cada vez más, dentro de ella, y dura como una estaca. Notaba aún la presión de las paredes de su vagina sobre mi tranca, y eso me producía un placer especial. Y le dije:

-Me notas, preciosa. Notas mi polla dentro de tu conejito.

-si… me la tienes toda metida. Siento una gran presión dentro de mi vagina… me la tienes toda atravesada.. me dijo con cara de lobita entregada.

-Soñaba con tenerte así preciosa. Toda mía. Toda atravesada por mi tranca.

-eres un loco. Me has desvirgado...

 Viendo que me iba a venir, le dije: ¿cuánto te vino la regla Nereida?.

Ella se extraño de mi pregunta, y me dice- ¿Cómo?... ¡no pretenderás correrte dentro!. Me puedes dejar embarazada. ¡Estás loco!.

- es tu primera vez. Necesitas sentir mi lechita regándote por dentro. Sé que lo estas deseando. Necesitas sentirla. Contéstame ¿cuándo te vino la regla.?.

-oh sigues estando loco. Mira para otro lado, y luego me mira y me contesta: Creo que hace dos semanas, pero no lo hagas..

Se me iluminó la cara, ya que era evidente que las posibilidades de un embarazo quedaban  descartadas, y le dije: -perfecto. Entonces no hay peligro. Es perfecto. Quiero llenarte ese coñito. Te voy a regar cuñada. Sientes como se esta poniendo mi tranca…al saberlo…. lo notas..- le dije cada vez más excitado y con toda mi polla hasta la base dentro de ella.

-oh… no puede ser… te está creciendo dentro de mi… no puedes…Tony me vas a embarazar… tienes que salirte….. ohgg nooo      ogggggggggggglo lo estás haciendo nooooo

Mientras me hablaba mi verga comenzó a realizar su primer disparo, y ¡un poderoso chorro de esperma inundó por vez primera las entrañas de mi cuñada!. Y tras este, le siguieron varios más, y ella, al  sentir como me deslechaba dentro de ella, volvió alcanzó un nuevo orgasmo, apretando más mi pene, y  soltando de nuevo sus jugos, los cuales se mezclaron con mi semen.

Entre convulsiones, los dos quedamos completamente rendidos, agotados, nuestros sexos estaban abatidos y goteaban gruesas gotas de nuestra mezcla de fluidos pasionales. Aún respirábamos con dificultad tratando de recuperarnos.

Mi pene aun mantenía casi la erección aprisionado dentro de su húmeda vagina.  Aún sin sacársela, ella me miro y me dijo:

-joder Tony. La hemos liado. Te has corrido dentro ¿y si me has dejado embarazada?.¿Cómo se lo digo a mis padres?, ¿y a mi hermana?

-No te preocupes. No estás en época de eso. Me detuve y continúe: No obstante, algún día quizás te deje preñada, pero eso será más adelante- le dije con toda mi cara dura.

Me mira a la cara casi descompuesta y me dice: -tu estas como una cabra. Me dijo como si hubiera escuchado al mismísimo demonio… ¡Pretendes dejarme preñada, también!. Joder te has corrido dentro…

-Te dijoeque eso será, más adelante. Ya veremos, si te preñare. – le dije sonriendo.

Luego la volví a besar y le dije: - ¿qué te ha parecido? Te ha gustado verdad. Tienes una carita de felicidad que no puedes negarlo.

Ella mi mira, me sonríe, me besa y me dice: - reconozco que ha sido fabuloso. Nunca pensé que se podía sentir todo esto. Tienes una polla … ¡como envidio a mi hermana!.

-pues, ¡tú tampoco has estado nada mal. Eres excitante. Me ha encantado follarte. Ha sido sin lugar a dudas mi mejor polvo.

- Mentiroso….¿mejor que con mi hermana? Me pregunta.

-ni comparación. Tú serás una folladora nata. Contigo es un placer follar. Creo que te voy a tener que cogerte con mucha frecuencia.  Le dije sonriendo. Me encanta tener mi polla dentro de tu cuquita, estrecha, deliciosa…uhhh

Me volvió a besar en la boca, y noto como mi verga volvía adquirir su dureza, aún dentro de ella, y sorprendida me mira y me dice:

-¿se te está poniendo dura otra vez? no me lo puede creer.

-Eres tu cuñadita que me la pone así. Te voy a estar follando toda la noche. Esta noche no la vas a olvidar. Te lo aseguro.- le dije sonriendo.

Mi corazón se aceleró de nuevo y mi respiración también, y en esos momentos vi también la cara colorada y los labios inyectados de sangre de mi joven cuñada, señal inequívoca de su líbido encendido y comenzó a moverse a medida que yo comenzaba a moverme perforando una y otra vez, su recién desvirgado coñito.

Con todo mi pene metido en su vagina, comencé a moverme dentro de ella, lo que me produjo un placer intenso.

Involuntariamente ella abrió su boca dejando escapar pequeños gemidos. Intensifique el ritmo y sentí que estaba a punto de llegar al clímax por lo que, me concentre en sus hermosos y voluminosos senos y comencé a estrujarlos, y al momento se vino en otro nuevo orgasmo.  Oggggggg gggggg  

Note que la recorría electricidad por todo su cuerpo, contrayendo sus músculos y, particularmente, sus paredes vaginales. Ella en este excitando orgasmo enterró sus mis uñas sobre mi costado, y comenzó a gritar.

-cabron me matas… ogggg más… dame mas… oggggg ohhh Tony…ooooo

 Sorprendentemente, ni me queje. Me mantuve firme, obligándole mantener entre sus piernas mi pene, empujándoselo con fuerza pero sólo para mantenerlo bien adentro, mientras su vagina lo comprimía intermitentemente con sus contracciones.

La adrenalina y las hormonas liberadas por aquel orgasmo se pusieron en evidencia en ambos. Mientras mi pene se abría paso entre sus piernas, notando como ella me abrazada para sentirme cada vez mejor. No tardó en volver a tener otro nuevo orgasmo mientras la taladraba con fuerza. Verifique que al contrario que su hermana, mi esposa, Nereida, era multiorgásmica.

-ohhh Dios que polla tienes…sigue siguueeee oohhhh

Al momento me vino mi segunda eyaculación, y volví a depositar dentro de mi cuñadita otra buena ración de mi espeso semen. Prácticamente me estaba deslechando.

-ohh te estas volviendo a correr dentro… oggg como te siento ohhhh

-ufff nena. Tenía mucha lechita acumulada. Me has vaciado.

-ya veo. Joder Tony me has llenado por completo. Me dijo mirando el encuentro de nuestros sexos, donde salía una hilera de semen.

Ella se retiró de mí, dejado que mi pene saliera de su vagina, y  por primera vez comprobé como su coño estaba muy abierto, y, los labios de su coño estaban “súper inflamados”. Igualmente vi como mi semen salía de su vagina mezclado con algunas gotas de  sangre. ¡Signo evidente de su desvirgamiento!.

-me has desvirgado. Joder tío me has dejado muy abierta. No voy a poder ni caminar. Mi hermana lo va a notar- me dijo.

-ya se te cerrará. No te preocupes por eso.

 Ya se encontraba incorporada, sentada con las piernas todavía abiertas mirando su vagina. Contemple a mi cuñadita y era una hermosa joven, y era manifiesto que tenía unos pechos muy grandes para su edad, y un coño de escándalo.

Ella luego se levantó y fue al baño a asearse. A la mañana siguiente, antes de levantarnos baje hasta su coñito aún sin ella despertarse y comencé a lamer su coño, y ella al momento reaccionó.

 -ohh que haces… ooo otra vez… hoooo- y se corrió en mi boca.

Luego me puso en medio de sus piernas y me comencé a follar nuevamente hasta que tuvo dos orgasmos seguidos y luego volví a correr dentro. Luego cambié la ropa y decidimos volver a casa.

 Cuando salíamos de la habitación note que tenía dificultades para caminar, y me dijo: -me has abierto mucho. Lo tengo tan inflamado y dolorido, que apenas puedo caminar. Mi hermana se va a dar cuenta.

-ya se te pasara. Recuerda que ya eres mujer.

Por el camino me dijo que se encontraba algo molesta por la inflamación de sus partes, y que notaba que le estaba saliendo mi semen. Pero al llegar a casa, dijo que estaba bastante cansada porque no había podido dormir en toda la noche y se fue a dormir a su cama.

Mi esposa no se percató de nada.

Pasaron los días, y note que ella intentaba evitarme. Llevaba más de cuatro meses de que había ocurrido aquello, y era difícil que me quedara con ella. Para colmo, sus padres regresaron de EEUU y ella se fue a vivir con ellos.

Pese a que me hablaba, siempre intentaba evitarme. Pronto cumplió la mayoría de edad, y dos años después contrajo matrimonio con el hijo de un amigo de sus padres. Este era mucho mayor que ella, casi le doblaba la edad. Pero tenía un físico algo grueso y parecía como medio endeble. 

Mi mujer me dijo un día, en silencio y medio en broma: “el marido de mi hermana,  Rene- que así se llamaba el marido de Nereida- ¿no te parece como del otro bando? No sé que le ha podido ver mi hermana en él, salvo su dinero.

-ja ja. Ahora que lo dices. Ja ja.

Pasaron casi tres años, y en ese tiempo nosotros ya habíamos tenido al segundo hijo, una niña.  

Un buen día día cuando regresaba a casa, verifique que el vehículo de Nereida estaba fuera de mi casa. Entre por el garaje, y ellas no se percataron de mi presencia. Escuche entonces, que mi mujer le decía a su hermana:- ¿todavía nada?. ¿Pero Nereida cuándo piensas tener un hijo? No crees que ya es hora. Eso te alegrará la vida, y unirá más tu matrimonio.

-ya lo sé hermana. Lo estoy intentando.

- pero ¿tienen problemas?. ¿Lo has consultado con un ginecólogo?

-claro que sí. Me he hecho todas las pruebas, y él me dice que yo estoy bien. Creo que es mi esposo, pero él se niega hacerse ninguna prueba.

Luego entré y las saludo dando un beso en la boca a mi esposa y otra a ella pero muy cerca de sus mejillas. Mi esposa no se entero de esto.

Pasaron casi otros seis meses, y durante el cumpleaños de mi hija, note que Nereida hablaba con su madre y con mi mujer. Escuche que el tema de conversación “era sus problemas para concebir”. Nereida decía que estaba muy desganada, y que veía que se le iban los años y no era madre. Pese al consuelo de su madre y de mi esposa, ella se mantuvo muy triste esa tarde. Su marido, por cierto no había venido a la fiesta.

En un momento, verifique que ella fue hacia la terraza que se encontraba fuera de nuestra casa, en unos jardines. Yo aproveche y salí tras ella.

-hola Nereida. ¿Respirando aire puro?.

-ah eres tú. Si dentro el ambiente está algo cargado ¿no crees?.

-Si es verdad …pero dime ¿cómo te va la vida?.

-ya ves. Casi siempre con los mismo. La casa.. Bueno ya sabes.

Ella observó que la miraba de arriba abajo, y la verdad es que con el traje que llevaba estaba preciosa. Y me dijo: -¡porque me estas mirando así!. ¿Tan mal me ves?.

-No claro que no. Todo lo contrario cuñadita. Realmente estas muy hermosa. Vamos, sencillamente preciosa. Tu siempre lo has sido, pero ahora estas más atractiva… vamos que estas para comerte cuñadita …

-pero Tony…. Que te pueden oir…..siegues tan loco como siempre- me dijo ello sonriéndome, y poniéndose algo colorada.

-¿cómo te va tu matrimonio?.  Le pregunte de nuevo.

-¿mi matrimonio?.Bien… bueno como todos. Me dijo sin mucha ilusión. Y ella verificó que me extrañó.

-Nereida. Te conozco. ¿Te pasa algo?. No quiero que sufras vale. Si en algo pueda ayudarte, no olvides contar conmigo.

-Que estoy bien. Gracias por tu ofrecimiento..

Ella se puso algo nerviosa, y percibió que la seguía mirando sus pechos. Ante ello, los pezones se le endurecieron, y al ver como la miraba, me dice: -ay Tony no me mires mis pechos. Joder que lo que paso aquella vez nunca más volverá a pasar.

-pues yo no lo he olvidado. Y todavía sigo deseándote, incluso ahora más que antes.

Ella entonces, se gira hacia fuera mirando desde el balcón, y me dice-¿no me dirás que aún te sigues masturbando en internet… pensando en mi?

-Casi todos los días. Pero ¡ya sabes, cual es la mujer preferida de mis masturbaciones!. Le dije notando ella mi grado de excitación..

-Sigues estando tan loco como antes. Me dijo sonriendo. Aunque note que no le desagradaba.

-y te aseguro, ¡que también sigo tan potente o más que antes!.

-Ya Tony. Pero no me digas esas cosas. ¡Que soy tu cuñada y y estoy casada!.

-pues te sigo deseando igual o más que antes. Me muero por tenerte entre mis brazos y que seas mía otra vez.

-por favor. Que nos pueden oír. Estás loco. Me dijo excitada y nerviosa por si alguien podía escucharnos.

- me da lo mismo. Quiero volver a tenerte. Quiero clavarte mi polla otra vez. Que sientas como riego tu coñito por dentro. Tengo mucha lechita acumulada esperándote.

Ella sale casi corriendo de la terraza, y entra en la casa. Sabía que se había excitado.

En toda la noche ella noto mis miradas y notaba como se excitaba, y la notaba acalorada, me sonreía, pero intentaba evitarme.

Un buen día, mi esposa me llama al despacho y me dice que a su hermana se la había “roto un grifo del baño principal de la casa”, y que si yo podía localizar al fontanero para que fuera a repararlo. Me dijo que su marido estaba de viaje, y que ella no sabía qué hacer porque parece que le seguía saliendo el agua del baño. Y se encontraba muy nerviosa. Que si podía llamar a un fontanero para que le solucionara el problema.

Yo llamé al fontanero, y en lugar de enviarlo a él solo, le dije que nos veríamos en la casa de mí cuñada en media hora. Y así fue. Al llegar, note que ella estaba algo desesperada porque el agua no cesaba de salir del grifo de la bañera. El fontanero pronto lo arregló, y le dije que yo arreglaría con él, y se marcho, dejándonos solos.

-bueno voy ayudarte a limpiar esto. Y por favor …..Relájate Nereida, que ya está solucionado. Le dije, ya que la había visto algo agitada al ver como se había puesto el baño por el agua derramada

-gracias por venir. Me estaba volviendo loca- me dijo.

Me quite la chaqueta que llevaba y le ayude a limpiar el baño, y luego me dijo: - oh gracias por venir¿quieres tomar algo?.

-Y ¿por qué no?. ponme un Whisky.

Ella estaba con una bata casi de levantar, ya que no había podido ducharse, y notaba que se estaba poniendo nerviosa de cómo la miraba. Pero en el fondo, creo que le gustaba. La notaba bastante desinhibida, y ademoas acalorada.

-¿porque me estas mirando así otra vez Tony?.

-es que ¡tienes un polvo cuñadita!. Estas para comerte todita. Ya sabes cómo me pones. Le dije sonriendo.

-Ja ja… es que tú nunca paras. Siempre estas salido. ¿Es que mi hermana no te cuida bien?

-sabes que no.

-pues debería. Me dijo sonriendo. Y luego, me vuelve a mirar quedándose colorada, y me dice: -pero Tony. No me sigas mirando así que me pones nerviosa.

-es que me gustaría verte desnudita ahora mismo. Me pare un poco la miré descaradamente y añadí: Anda cuñadita. Porque no me haces un “striptiss”.

-queeee… ja ja ¡estas verdaderamente loco!. Me dijo sonriendo, aunque bastante excitada. ¡Como mi hermana se entere de esto… seguro que se divorcia!. Ja ja

-vamos preciosa. No te hagas de rogar. Sabes que me he tocado muchas “pajas” pensando en ese cuerpo. No crees que necesito una compensación. Le dije con total descaro.

-¡tú realmente lo que tienes es mucha cara!- me dice sonriendo, pero creo que en el fondo le gustaba que fuera tan directo, creo que eso la excitaba. Porque no se lo pides que te lo haga mi hermana.

-porque, ahora te deseo a ti. “Quiero verte desnudita, ver ese par de pechos que me deslumbran, y volver a comprobar ese coñito”. No te olvides que tengo derecho a verlo, “fui el primero que lo desvirgó”.

-Tú lo que tienes es mucho morro. Me volvió a decir casi fuera de si.

-anda preciosa. No te hagas más de rogar, sabes que te mueres porque te coma enterito ese coñito y que te vuelvas correr en mi boca. Sé que lo estas deseando.

-joder Tony no sigas por favor. Creo que… que, será mejor que te vayas. Me dijo muy nerviosa.

-Seguro que quieres que me vaya. Venga Nereida. Sé que te mueres por tener mi poderosa polla otra vez en tu coñito, otra vez. He soñado mucho en como ibas a cabalgar mi polla, como te ibas a correr con ella dentro.

-pero Tony. Por favor… joder no puedo contigo. Joder no respetas que ya estoy casada.

 Venga cuñada. Sé que tu también lo deseas. No sabes las veces que he soñado y me he pajeado pensando en cómo te iba a llenar ese coñito con mi lechita.  Me detuve y continúe: ¡ufff cuñada, llevo más de una semana sin correrme!. Tu hermana esta con la regla, y los tengo cargados ¿quieres comprobarlo?

Note que Nereida estaba excitada. Y me dice: por favor Tony no sigas…. Por favor….

-venga creo que necesitas ver mi polla de nuevo. Y sin esperar su reacción ante su atenta mirada, me baje los pantalones, y el slip y saque mi mandarria ante su incrédula mirada. Mi pene tenía ya una empalmadura de caballo.- te has fijado como está.

-Tony por favor tapate esoo Dios mío.

Sin embargo, lejos de marcharse, note que se tomo el Whisky que restaba de la copa de una sola tirada, y siguió contemplando mi inhiesto falo.

-te has fijado como está. Recuerdas como entraba esta tranca en ese coñito. Sé que te has masturbado en varias ocasiones pensando en ello. Sé que deseas volver a recodar como te llene esa vagina con mi espeso semen.

-por favor. Guárdate eso..

Me acerque hasta donde ella estaba sentada, y le dije:

-anda tócala. Mira su dureza de nuevo. Y, toca mi huevos verás que están llenos. Los tengo repletos de lechita.

Ella estaba sonrojada, y aunque se negó al principio, ante mi insistencia, curiosamente alcanzo su mano y medio nerviosa tomo mi polla en sus manos, y tras los primeros momentos comenzó a  masajearla de arriba abajo poco a poco como si estuviera midiendo su longitud, y, al final, ante mi insistencia, optó por tocar mis testículos. Ella se ruborizó al ver como estaban. Y le dije:

-te has dado cuenta. “Están repletos”. Tengo una buena carga dentro de ellos. ¿Te imaginas como quedará tu cuquita cuando me corra dentro?.

-correrte dentro…. Me contesto con desasosiego y sumamente agitada, pero ¡Estás loco de remate!.  Además…. “no tomo nada”. ¡Me preñarías!.. No estoy protegida.

Me di cuenta de que Nereida estaba muy acalorada. Aunque por sus palabras y su forma de comportarse notaba que estaba muy receptiva, y en ese momento abrigue la esperanza de poder volver a follarla.

Puse mi mano en su carita, y metí mi dedo dentro de su boca y echa lo comenzó a chupar. Nereida estaba deseosa de mi polla. Eso resultaba evidente.

Ante ello, acerque mi vástago hasta su boquita y ella, sin pedírselo, mirándome ruborizada paso su lengua por el prepucio, y luego tomándola en la mano lengüeteo toda ella de arriba abajo hasta llegar a mis huevos. Luego, mirándome a los ojos, con los ojos encharcados por el deseo, se la metió en la boca.. Así preciosa… así..uf que boquita tienes.

Al rato, aparte su bata y quedó solo con lencería interior. Joder que preciosa estaba. Palpe sus pechos con mis manos, mientras ella no cesaba de mamar. Luego acerque mi boca hasta ellos y comencé a chuparlos con verdadero frenesí. Posteriormente fui bajando, y ante su atenta mirada baje hasta donde se localizaba su vagina, y me dijo:

-oh Tony. Ahí no…… aún….no me he duchado…

-mejor. Me encanta el olor a coñito sin lavar.

-ohh estás loco…. Joder ….Siiii comételo…joder….o si lo necesito ohhh Tony…que bien lo haces.. oooo siiiiii… lo necesitaba…

Estaba tan deseosa, que en breves momentos tuvo su orgasmo, notando como bañaba su boca con sus jugos. Ella me miró asustada cuando vio que me disponía a follarla, y me dijo:

-Tony. No tomo nada. .. y además, estoy en mis días más fértiles. ¡Me dejarías embarazada… no podemos!.

-venga preciosa. Sé que me deseas. ¿Cuánto tiempo llevas intentando quedar embarazada sin conseguirlo?. Porque lo hagas conmigo no vas a quedar ahora.

-Recuerda que he visto como te corres. Seguro que me preñarías. Me contesto muy excitada y nerviosa.

Sumamente excitado le dije: -y qué más da cuñada. Ya te dije un día que te dejaría embarazada. Y, creo que ha llegado el momento de hacerlo.

-estás loco. ¡No pretenderás preñarme verdad!

Ella me miró a la cara y comprobó que hablaba en serio, y me dijo:

-joder Tony. Lo estás diciendo en serio. Veo en tu cara que no es una broma. Ella se sobresaltó.

-te juro cuñada, que tengo unas ganas enormes de llenarte con mi semilla. Quiero que tengas un hijo mío.

Ella se levantó como asustada, y se retiró de mí.

Yo la seguí y comprobé que se metió en su dormitorio, pero yo la seguí hasta el mismo, e impedí que cerrara la puerta, ella retrocedió hasta que sin querer llegó al borde de la cama, y al tropezar con la misma cayó de espaldas sobre ella. Estaba completamente desnuda, y yo solo tenía puesto mi camisa, de la cual me desprendí. Luego me eche sobre ella.

Me acurruque entre sus piernas. Ella intentó cerrarlas, pero ya era tarde. Yo presionaba con las mías para que las abriera y poco a poco mi pene se quedó a la puertas de su vagina. Metí mi mano entre sus muslos, y levante sus piernas, para acercar mi vástago hasta la entrada de su vagina, y al momento mi pene perforó una parte de su vagina. Joder ¡estaba súper caliente, y tremendamente mojada… su coño ardía!.

-por favor Tony… me vas a violar… nooo

-cuñada. Estas hirviendo. Tu coño está necesitando una buena polla. Te voy a calmar esa calentura que tienes.

-ohh nooooooooooo- de una sola embestida, le envainé mis 22 cm de daga hasta las pelotas. ¡Qué placer!. ¡Aquel coño ardía!.

-oh Dios…. Cabron…. oooooo Tony.. no podemos…

-venga preciosa disfruta. Se me que me necesitabas… o Dios cuñadita que buen coño tienes. Te voy a estar follando toda la tarde.

Nereida estaba tan caliente, que tan pronto tuvo toda mi polla dentro de su coño, se le olvidaron sus problemas, y comenzó a disfrutar. Note como aprisionó mi cuerpo con sus piernas, para que la penetración fuera más profunda.  Mis embestidas eran cada vez más profundas. Me di cuenta de que estaba entregada.

-oh sii más métemela mas…. Ohhhhh vamos cabronazo follame..

Mis penetraciones eran tan profundas que pronto Nereida tuvo su segundo orgasmo de la noche. Pero yo la seguía follando sin parar, y logre sacarle un tercer orgasmo. Luego verifique que había llegado la hora: “estaba a punto de correrme”.

En ese momento calibré la decisión, sabía que Nereida estaba en sus momentos fértiles, quizás en el mejor momento de su ovulación. Pero lejos de retraerme eso incrementó mi calentura. Y, le pregunte:

-¿De verdad estas ovulando Nereida?. Noto tu coño muy caliente. Es cierto ¿o me lo dices para que no me corra dentro?.

Me mira  a la cara y me dice: - “Es cierto Tony. Me he tomado la temperatura esta mañana, y sé que estoy ovulando. No puedes hacerlo dentro”

En ese momento comprendí que si me corría dentro, era casi seguro que podía dejarla preñada. Era un riesgo, pero en el fondo lo deseaba, y le dije:

-Uf… Nena. Pues yo tengo una buena carga de espeso semen en mis pelotas, para esa cuquita. Creo que me voy a correr dentro Nereida. Te voy a llenar ese coñito..ufff “tengo tanta leche acumulada”.

Note la cara de excitación de Nereida. Estaba indecisa, pero su calentura era evidente, y me dijo: -Estas loco cuñado. ¿Estas seguro de lo que vas hacer Tony?. Sabes que me puedes preñar… ¿lo sabes verdad? y aún así ¿quieres hacerlo?.

-claro. Ya te dije la otra vez que alguna vez lo haría. Quiero que tengas un hijo mio. ufff cuñada estas tan caliente, tan abierta… te voy a llenar… oooooo siiiiiii. Siiiii

Mientras hablaba mi semen subió por mi tranca como un volcán en erupción, y comencé a lanzar con potencia mis primeras lechadas de espeso semen en el interior de la vagina de mi cuñada. Al momento, enterré toda mi tranca lo más profundo, alojándola casi cerca de su cerviz y comencé a deslecharme sin parar, una y otra vez…

-oh Dios lo estás haciendo…noooooo

-te voy a llenar… te voy a preñar cuñadita… siiii… uff nena que coñito tienes…

-ooo dios mio. me estas llenando toda… y en ese momento me mira a la cara y me dice:- ohhhh siiiiiiii lléname cabrón… vamos no te contengas ahora… quiero que me llenes. Hazme un hijo… vamos hazme panzona… siiiiiiii..ooooo

La forma de hablarme incrementó mi eyaculación, sin saber cuánto tiempo estuve lanzado mi semen dentro de su abierto coñito. Cuando me salí de ella, comprobé que salía una hilera de mi semen de su raja.

Ella se quedó como extasiada en la cama mirándome con una cara de satisfacción tremenda. Me acerque hasta ella y la bese en la boca.  Y le dije:

- eres increíble Nereida. ¡Qué polvo!..

-Ya lo creo. Me has llenado. Seguro que de esta quedo preñada. Lo presiento. Cuando mi esposo lo hace apenas lo siento, pero tu… me has llenado.

-Y con los polvazos que te voy a echar en lo que queda de tarde, seguro que quedarás. Te lo aseguro.

-Mi hermana no se mosqueara de que llegues tarde- me dijo, ella. Aunque en el fondo deseaba que me quedara.

-no te preocupes le voy a mandar u mensaje diciéndole que me ha surgido una reunión y que no llegaré hasta la noche.

Ella sonrió y me volcó sobre la cama quedándome de espaldas, y luego se puso encima de mí, y me dijo:

-Eres un verdadero cabronazo. Pero yo también te he deseado. Uhhhhh…. Te voy a cabalgar…como una amazona…Es lo que deseabas ¿verdad?.

-vamos Nereida. Cabálgame, soy tu potro…

Ella miro mi polla, otra vez  totalmente erecta, y acercando su coño hasta ella se la introdujo en su coño. Me daba la sensación que era como esos trucos de magia donde una espada atraviesa a la chica, en este caso mi polla, algo más pequeña que una espada, parecía que iba a abrir en dos a Nereida. Cuando dejó caer todo su peso sobre mi polla apoyando sus manos en mi pecho, note como mi tranca ingresó completamente en su vagina. Ella se quedó inmóvil allí, yo con mis manos la cogí del trasero y comenzó a mover mi cuerpo y por ende mi polla dentro de su coño completamente.

-ohhh cabrón… estas otra vez como un caballo… uffff como me abres papito.

Poco a poco ella fue espabilando y moviendo sus caderas al ritmo de cuerpo, para luego ella misma aceleró el ritmo cabalgando sobre mi polla como una verdadera amazona llegando a su meta, “su nuevo y enésimo orgasmo”; y, luego, se quedó  con sus manos sobre mis hombros para no caerse mientras su piel brillaba por el sudor.

Yo la volteé tumbándola en la cama y volviéndome a poner encima suya, y dirigiendo mi nabo hasta su abierto e inflamado coño, se la clave hasta la base. Le comencé a dar fuertes embestidas con mi polla contra su coño. De mi piel se desprendían gotas de sudor sobre su cuerpo,  aumente la velocidad para acabar ya que tenía ganas de llenarla otra vez con mi semen. Tras una larga sesión de embestidas le dije:

-.ohh Nereida te voy a llenar otra vez… siiiii ya me sale…

Y me volví a correr nuevamente dentro de ella.

-ohhh  siiiii lléname otra vez….ooooooo.. la siento.. oooo prename Tony … ogggg

 Quedé exhausto apoyado por mis manos sobre la almohada a los lados de su cabeza, ella sonrió y me secó el sudor de mi frente con sus manos luego nos besamos. La verdad es que fue un beso muy dulce.

Cuando recuperamos el aliento nos fuimos a la ducha para limpiarnos el sudor y el semen. Más tarde comimos algo, y volvimos a echar otro polvo, y una nueva corrida dentro de ella. Descansamos, y tras una hora observe que estando desnudos en la cama le llamó su marido.

Mientras ella hablaba por teléfono, la eche sobre la cama y le envainé  mi tranca hasta los huevos. Me la estaba follando con energía, y ella comenzó a gemir. El marido le dijo si le pasaba algo, y ella le dijo que no, que les estaban  doliendo los pies.. que no era nada. Pero pronto tuvo que dejarlo, para poder corresponderme.

-que cabron eres. Ahora veras…  Y echamos un nuevo polvo de antología.  Me marche, pero quede que al día siguiente volvería, ya que su marido no llegaría hasta dentro de tres días.

-así garantizamos que quedes bien preñada. – le dije sonriendo.

Ella me correspondió con la sonrisa. Nereida y yo estuvimos cogiendo como conejos al día siguiente.

Tras un mes, mi mujer me dijo muy alegre que su hermana por fin estaba preñada. A los pocos días, Nereida me llama y me confiesa que sabe que es mío, que no podía ser de su esposo, ya que cuando lo volvió hacer con él ya no estaba ovulando.

-¿estás segura cuñada?- le dije.

Ella me contesta: aún lo dudas. ¡Serás cabronazo!.

Y que ha dicho tu marido. ¿Sospecha algo? Le pregunte.

-el cree que es suyo. Pero yo estoy segura de que no. Cuando lo hice con él, ya no estaba ovulando. Pero está muy contento.

-Y ¿tú estás contenta?

-claro que si.

Paso el tiempo, y su barriga fue creciendo y dio a luz una niña. y así fueron pasando los meses, e incluso los años. Pero en ningún momento posterior me permitió que hiciéramos el amor de nuevo. Me dijo que aquello había acabado. Ella intentaba no quedarse a solas conmigo. Pasaron los años, y cuando la niña tenía 3 añitos, mi esposa tuvo que quedarse hospitalizada durante casi un mes por una operación derivada de un accidente de tráfico.

Al tener que quedarme solo en casa, mi esposa le había encomendado que si podía pasar alguna vez por casa y preparar las cosas de la casa.  Como su hija había comenzado en la guardería no la recogería hasta por la tarde.

Lógicamente Nereida no podía negarse.  

Ella al principio llegaba bastante temprano cuando aún estaba una señora de la limpieza que venía unos días a la semana, e intentaba marcharse cuando ella se iba. Ella solo venía cuando estaba la citada criada. Esto ocurrió durante casi semana y media. Sin embargo, un día la criada me llama por la mañana indicándome que no podía venir porque se había puesto enferma. Cuando llega Nereida, me dice:

-hoy no ha venido Rosa (que así se llama la criada).

-No me ha indicado que está enferma.- le dije.

La note bastante nerviosa, y entró en la cocina y empezó hacer algunas cosas. Me quede en el despacho trabajando para no ponerla nerviosa. Cuando llegó la hora de comer, nos sentamos a la mesa y le digo:

-¿qué tal le va a Bety en la guardería?

Ella me mira, y me dice:- bien, se va adaptando. Pero mañana no tiene guardería.

-¿por qué no la traes contigo a casa?. Yo la cuidaré. Tengo derecho hacerlo ¿no?.

-no quiero que empieces con eso- me dijo.

-No te estoy indicando nada al respecto. Solo que legalmente soy su tío. Legalmente es mi sobrina.

Ella se calló, y curiosamente al día siguiente apareció con la niña, y yo me puse a jugar con ella mientras Nereida hacia la comida. Bety se reía mucho conmigo, y creo que ello le agradó a Nereida. Supe que su marido estaba de viaje, y que no vendría hasta dentro de tres días. Entonces le dije:

-porque quieres marcharte tan temprano. Venga quédate un poco más. Pero no, para trabajar, sino para que tomes una copa conmigo.  Ella mi mira sorprendida, y me dice:

-que pretendes. Te dije que no puede volver a suceder.

-no he dicho nada al respecto. Solo que estoy solo, y la verdad es que echo de menos a tu hermana, y me gusta tener a mi sobrina conmigo. Ella inconscientemente mira hacia el bulto de mi pantalón, y me dice:- lo que te pasa es que estas cerrero. Pero a mí no me convences. Si estas con ganas… te masturbas, pero conmigo no cuentes.

Ella marcho a recoger a Bety, pero observó que se había quedado dormida en una de las camas de mis hijos, y al volver me dijo:

- se ha quedado dormida. No quiero despertarla. Esperaré un poco hasta que se despierte.

-¿te apetece tomar una copa?

-no pretenderás embriagarme ¿verdad?- me dijo medio en broma medio seria.

-ya me gustaría Nereida. Pero nunca te haría nada sin tu consentimiento. Eso ya lo sabes.

Al rato, me indica: - Tony, ya sé que lo estas pasando mal por lo de mi hermana, pero comprende que no quiero que vuelva o ocurrir lo de la otra vez. No podemos volver a hacerlo.

-sin embargo, yo no me olvido. Sabes que eres el motivo de mis inspiraciones cuando me masturbo, y además te deseo con locura. No puedes decirme que me olvide así como así.

Ella me sonríe y me dice: - joder. ¿No creo que aún te sigas masturbando?...

-pues créetelo. Casi todos los días..

-que tremendo eres. Se queda callada, y luego me dice:- ¿seguro que piensas en mí cuando lo haces?. ¿O, te lo estas inventando?.

-tú sabes bien que es cierto. Y estos días en que te he tenido tan cerca, con mas razón. Ella se ruboriza y mira el bulto que se había formado en mi pantalón, y sonriendo me vuelve a decir:

-no me digas que ahora mismo estas empalmado. ¡Pero Tony! Joder cuñado no tienes remedio. Eres un empedernido del sexo. Me dijo sonriendo y en el fondo acalorada.

- es una de mis debilidades. Aunque “mi gran debilidad eres tú”. Ya los sabes. Sueño con ese cuerpo noche tras noche.

-venga no empieces.

Luego me mira y me dice: - seguro que durante el tiempo que llevas sin estar con mi hermana ¿solo te has masturbado?. ¡Me juras que No es estado con nadie más!.

-Cuñada. Aunque te parezca extraño, solo he estado con tu hermana y contigo. Jamás he estado con nadie más. Nunca he atrevido a ir con ninguna otra, de eso puedes estar segura.

-Bueno eso no lo sé. He visto a Rosa como te mira. ¿Seguro que no te la has tirado?. Me dice de repente.

-“No me digas que estas celosa”. Claro que no. Ni es mi tipo, ni tampoco la haría con ella ¿Cómo se te ha ocurrido?.

-y porque iba a estar celosa. Eres bastante engreído ¿no crees?- me dice

-Dime la verdad Nereida. Seguro que cuando estas con tu esposo, no me has recordado más de una vez. Sé que en el fondo me deseas tanto como yo a ti. No puedes olvidarte de cómo mi tranca ha entrado en tu coñito. Seguro que recuerdas como mi leche regaba tu coñito por dentro…

-venga Tony. No sigas vale. Joder… me vas a poner otra vez….se detuvo al comprobar que había dicha algo indebido. Era evidente que se estaba calentando otra vez, y que si seguía insistiendo por aquel camino seguro que me la podría follar de nuevo

Me acerque hasta donde estaba y la tome de los brazo besándola abiertamente.

-por favor déjame vale. Que además está la niña.

-venga. La niña estad durmiendo, no pongas esa escusa. Sabes que me deseas. Anda toco mi mandarria para que veas como la tengo de nuevo.

Ella se negó, pero ante mi insistencia, creo que sus ganas fueron mayores, y al final puso la mano sobre el bulto de mi pantalón, y me dijo:- eres un cabronazo. Estas empalmado otra vez. Luego me mira y continua: -pero Tony, no podemos volver hacerlo, y hoy menos.

-y ¿hoy porque no?- le dije intrigado. Aunque pensé que podría estar en días fértiles. No me lo podía creer.

-no me digas, que estas ovulando otra vez. Ella me mira a la cara, y le dije: he acertado.

-uff Nereida. Yo creo que hoy vas a salir de aquí preñada otra vez. Llevo un monton de días sin correrme. Joder seguro que te volveré a preñar.

Ella se levanta del sillón y me dice: - pero tú de qué vas. ¡estás loco o que!.Ni que fueras mi esposo para preñarme.

-Pero sabes que tu esposo no te dejará preñada. Sé que deseas tener ese varón. Yo te lo voy a dar.

--pero perooo joder es que no se puede hablar en serio contigo.- me dijo algo contrariada.

Sin contestarle, me saque el pene fuera y le dije: -ves como me tienes. Has visto mis testículos. Los tengo bien cargados. Anda preciosa, vamos a la cama.

-ni de coña. Pero de qué vas.

Ella no obstante, se acercó a la habitación donde estaba la niña, y vio que dormía profundamente. Y luego salió y me dijo:- duerme profundamente. Me da pena despertarla ahora.

-venga cuñi. Quédate esta noche. Nadie te espera.

-Ya. Tu lo que quieres es acostarte conmigo. –me dijo sonriendo.

-Lo dices como si tú tampoco lo desearas. Porque eres así. Sabes que lo estas deseando.

-pero Tony. Aunque lo desee, hoy no podemos. Ya sé cómo te corres, y seguro que me preñarías de nuevo. Me dijo sin mucha convicción.

-venga anda quédate. Al menos esta noche. Sabes que te necesito. Llevo mucho tiempo solo.

- Vale me quedaré esta noche, por que la niña está durmiendo. Pero de esta ni una palabra a nadie. Pero, de hacerlo olvídate. Si quieres te acompañaré a cenar.

 


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