En Link World Network S.L. utilizamos cookies de Google Analytics para realizar un análisis del tráfico web que recibimos y para analizar el comportamiento de los visitantes de nuestra web. Si sigues navegando por nuestra web entenderemos que aceptas el uso de estas cookies. Más información sobre las cookies que utilizamos: Política de Cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 7.140 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Cams Porno ] [ Twitter ]  1.459.751 Miembros | 20.227 Autores | 104.564 Relatos 
Fecha: 04-Jul-18 « Anterior | Siguiente » en Transexuales

Mi nombre es caronila

Diosa
Accesos: 8.128
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 8 min. ]
 -   + 
Les cuento como me converti en mujer(historia ficticia,gay,travesti) Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Les contare como es que me convertí en Carolina, aun siento esa sensación aun extraña, pero jamás la habría pensado o imaginado que eso fuera posible de que a mí me ocurriera. Pero en un principio sentí un gran rechazo porque eso cambio mi vida por completo. En principio no nací como mujer ni muchos menos me crié como una de ellas era un hombre en toda la extensión de la palabra pero ya no más.
 
Aquel era un día como cualquiera, viajaba en mí auto en dirección a mi trabajo, cuando cuatro mujeres todas de hermosos cuerpos una más linda que la otra, entre 25 y 30 años. Muy bien vestidas, unas con botas y otras con tacos alto de unos 10 centímetros. Una de ellas con un vestido de cuero, en la que sus senos resaltaban bien formaditos y unas lindas botas hasta la rodilla, fue la que más me interesó y llamó mi atención, me hicieron parar. Al momento en que me detuve una de ellas se me acerca preguntando
 
-“¿Sera que nos puedas llevar?” Me pregunto ella.
-“Por supuesto”. Respondí de manera caballerosa.
 
El auto en que ellas viajaban se les había descompuesto, pero esa era la forma de que ellas tenían para detener a un caballero para prestarles ayuda. Se subieron las cuatro a mi auto las miraba por el retrovisor y las miraba con gran entusiasmo, la que más me atrajo se sentó al lado mío. Conversamos por un buen rato, sin darme cuenta lo que prontamente ocurriría con mi vida y eso cambiaría completamente de ser un hombre bien parecido de gusto por las mujeres, y sin saber que me convertiría en una de ellas, en ese momento mi mente solo pensaba lo que sería tener sexo con una de ellas o con las cuatro, en aquel momento era soltero y ya vivía solo.
 
De pronto una de ellas que estaba detrás de mí me tapo la boca y la nariz con un pañuelo impregnado con un producto para hacerme dormir. De ahí no supe más de mí, ni siquiera sé cómo es que no tuvimos un accidente, recobre el sentido quien sabe cuánto tiempo después me desperté en un lugar que no conocía y no sabía dónde estaba, estaba un poco confundido pero algo era claro me habían secuestrado.
 
Estaba amarrado a una cama de dos plazas, por las piernas y manos, me di cuenta que ya era de noche por un reloj que había en la pared, no lograba entender lo que había pasado, pero si recordaba esa lindas mujeres que venían en mi auto. Las mismas cuatro mujeres entraron donde yo estaba, muy provocativas con unos atuendos para que cualquier hombre se le pare el pene de cómo ellas estaban, sin saber que bajo sus atuendos todas tenían grandes penes, pasado unos momentos en los que me manosearon a su antojo cada una lo mostraron una por una y me lo pasaban por mi boca.
 
No entendía lo que estaba ocurriendo, una de ellas se me acerco me obligo a aceptar su pene en mi boca, que si lo mordía me iría mal, luego de unos minutos me la saco luego una de ellas se masturbo frente a mi boca hasta que soltó todo su semen sobre mi cara, todas hicieron lo mismo, mi boca la mantenía cerrada para que no entrara ese leche por ella. Luego que todas ellas se vinieron sobre mi rostro se retiraron dejándome completamente solo sin nada más que hacer sí abría la boca el semen correría por mi garganta y tendría que tragármelo, ya estaba cansado lentamente abrí la boca y esa leche se fue introduciendo por mi boca, era medio salado y lo fui degustando y prácticamente me agradó aunque al mismo tiempo sentía asco.
 
Nuevamente luego de unas cuatro horas regresaron las cuatro e hicieron lo mismo que la vez anterior, me dejaron su semen sobre mi rostro y se fueron, encima de mi boca, no era tan asqueroso que prontamente me lo trague y ya quería que volviesen a masturbarse encima de mí, me tuvieron como tres días haciendo lo mismo sobre mi cara, ya me agradaba su semen para ese momento, ya la estaba deleitando y sentía como escurría por mi garganta.
 
Después cambiaron y todas ellas me metían sus penes hasta mi garganta para terminar corriéndose en ella, al principio se me atoraba, una tras otra y no paraban, también me tuvieron por tres largos días haciéndome lo mismo y ya me estaba agradando. Después me ponían sus penes para que se los chupara se lo hacía como si fuese una experta se los chupaba y se los mamaba como una loca venían todas les hacía a cada pene lo mismo que al otro ya me gustaba todo eso y así me tuvieron por varios días, y ellas sentían que ya no me desagradaba como al principio y ya sentía ese placer que ellas querían que sintiera.
 
Empezaron a darme medicamentos no sabía lo que era lo que me estaban dando pero tuve que consumirlo nada podía hacer para evitarlo solo podía tragarlos para ese momento estaba ya sometido a ellas. En uno de esos días vinieron y me maquillaron los ojos, labios,  uñas de manos y pies. Me afeitaron ya que tenía la barba bastante crecida por lo que me la fueron quitando. Trajeron cera para depilarme me quitaron todo el bello que tenía, quede como una hembra completamente depilada, trajeron unas medias de seda me las pusieron con un portaligas que me veía bien afeminada, acercaron un espejo para que me viera y me agradó, una de ellas me dijo, vas a ser como una de nosotras quieras o no te vamos a obligar, y sé que te va a gustar.
 
Al día siguiente me trajeron unos calzones y una falda de cuero bien acinturada a mi cadera, y unas botas hasta la rodilla con unos tacones de 10 centímetros y un sostén de color rosado, pues senos yo no tenía sin saber que ya pronto empezarían a salirme. Pero aun seguí atado a la cama, un día como cualquier otro ya había perdido la noción del tiempo, me dieron vuelta para quedar boca abajo en la cama y prontamente mi trasero sería completamente descubierto, sacaron mi calzón y mi ano estaba listo para lo que podría venir, yo estaba completamente sometido a ellas.
 
Una de ellas puso vaselina en la entrada de mi ano para lubricarlo y también vaselina en su pene sabiendo que nada podía hacer solo aguantar su penetración estaban las cuatro y cada una de ellas haría lo mismo que la primera feminizar mi ano, nunca antes alguien habría hecho eso en mi ano era virgen de por ahí hasta ese momento.
 
Se acerco con su pene con su cabezota roja e inflamado a entrar en mí culo sabía que me dolería entro la cabeza y fue con mucho dolor me brotaron lágrimas del dolor que eso me producía, entraba y salía hasta que no aguantó y dando un gemido se corrió dentro de mí. Todas cada una a su turno me penetraron y se vinieron en mi interior con sus penes palpitando como gimiendo entre mis nalgas dejando su semen en mi interior.
 
Me dolió tanto que sentía que mi ano estaba grande como desgarrado por tantas embestidas, pensando que no se terminaría nunca. Al día siguiente ya no eran cuatro sino 10 mujercitas que me harían lo mismo del día anterior, pondrían sus penes en mi culo, empezaron una a una un pene más grande que el otro, obligado a tragármelo no quedaba de otra, tenía que resiste ya que estaba sometida por ellas y a donde podría ir sin saber donde estaba.
 
Pasaron todas se sirvieron de mi cuerpo como culo dos veces cada una, me comí 20 penes ya me estaba agradando todo eso. Y ellas sabían lo que en su tiempo también a ellas le hicieron lo mismo que a mí. Me dejaron tranquilo por un par de días me dieron vuelta al revés como estaba en un principio, pues mi maquillaje se me corrió, volvieron a maquillarme me pusieron nuevamente como una mujercita.
 
Estaba cansado o cansada ya no sabía si era hombre o era mujer con todos esos penes que entraban por mi culo y por mi boca. Ya no me importaba nada estaba cansada y asumí que ya era una mujer, y ya me estaba gustando todo eso. Todos los días me medicaban no sabía para que era, me las tomaba sin reparar lo que eran. Estuve con medicamentos por largos tres meses, me daban vueltas de un lado para el otro me penetraban por mi boca a veces 10 y a veces 15 por delante y por detrás ya no podía más estaba demasiada cansada así me sometieron por completo no solo de cuerpo sino también de alma y mente.
 
Sentía que mis senos y pezones que se inflamaban crecían día a día, fueron en un principio muy pequeñitos, y ahora tengo unos senos de mujer bien formaditos y ahora mi sostén los cubre por completo. Ellas me miran y sienten que mis senos ya están bien creciditos y mis facciones ya han cambiado de hombre a mujer y me siento linda. Por lo que desataron de mis amarras y me dejan encerrada en una pieza me dan todo lo que una mujer necesita mi figura es de una mujer, mi cabellara ha crecido y me gusta maquillarme me pintó los labios, las uñas me pongo aros una cadena en mi cuello, me encanta la ropa de cuero, una lindas botas con un tacón de 10 centímetros, que me hacen sentir una hembra bien dotada con unos senos hermoso tan lindos como los de cualquier mujer.
 
Yo creo que ya nadie me reconocería si alguien me hubiese visto como estaba para ese momento. Me arregle porque me sacarían a dar una vuelta por la ciudad no sola sino las cuatro que me iniciaron en esto de hacerme mujer. Ya era una de ellas muy arregladita linda me veía y me sentía a gusto que los hombres, me miraban y se daban vuelta para mirarme, ahora me doy cuenta que la feminidad esta en los senos y me siento agradecida de lo que ellas hicieron por mi yo no lo podría haber hecho mejor, les tengo tanto cariño, me encanta ser mujer, me fascina,
 
Luego de ese paseo una de ellas vino a donde me tenían encerrada muy amablemente me informo que habían decidido que iba a ser la primera de ellas en ser diferente que me convertirían en lo más cercano a una mujer de verdad, me dijo que mis órganos masculinos serian removidos por completo, aquello fue todo un shock me quede sin habla me iban a feminizar por completo. Pensé en oponerme pero luego algo en mi me lo impidió, algo que no entendía antes de darme cuenta estaba de nuevo con un paño sobre mi boca y nariz perdiendo el sentido.
 
Cuando recupere el sentido estaba de nuevo en la habitación pero desnuda, habían pasado ya varias semanas, me habían mantenido medicada durante todo ese tiempo, mi pene, testículos y escroto se habían ido apenas un pequeño agujero quedaba un poco más abajo de donde estuvo una vez mi pene, los primeros días fueron difíciles ya que tuve que empezar a ir al baño sentado y el no tener mis genitales masculinos de alguna forma me sacaba de balance, pero una vez me acostumbre me gusto sobre todo porque las pequeñas tangas me quedaban mejor que a ninguna de ellas al no tener nada en mi entrepierna, era más mujer que todas ellas.
 
Me encanta sentir un pene en mi cuerpo, mientras me penetra es exquisito. Soy mujer una linda mujer, ahora ya puedo salir sola camino y los hombres me miran, me encanta ser mujer es maravilloso. Mi nombre es Carolina ahora soy mujer. Ya todas somos amigas ahora ya puedo ser parte de hacer a un hombre lo que me hicieron para hacerlo una linda mujercita como me lo hicieron a mí.
 
Nunca me olvidaré de esa hermosa experiencia maravillosa aunque no lo puedo penetrar como los demás me agrada sentir su pene en mi interior y su lengua sobre mi pequeño agujero entre mis piernas y el que está entre mis nalgas. 


© Diosa

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (0)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Diosa
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.