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Fecha: 06-Dic-17 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

Relato 12- Trabajando para una multinacional

coitus23
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Una empresa del IBEX, solicitó mis servicios, para mejorar su presencia en un país de Latino América, aceptaron el presupuesto y me asignaron dos bellezas para apoyarme en el proyecto. Finalizada mi labor, disfrute de su amistad. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Reuniones de trabajo, en una mltinacional y la experiencia sexual con Lucia.

Eran las 2.40 pm. y aparcaba en uno de los escasos sitios disponibles en el Parque de las Naciones, allí a las 4.00, me recibiría el D. General de una gran empresa, para exponerme las dificultades de implantación en un país sudamericano que conozco a la perfección, por lo tanto estaba relajado y decidí comer algo en el VIP´S, tenía tiempo, entré, esperé a que me adjudicaran una mesa, estaba muy concurrido el local, no tardaron en acompañarme a una mesa pequeña en una esquina, cerca de un grupo de 7 personas. Me senté, pedí ensalada y lomos de merluza, no tardaron en traer la comida y tranquilamente me puse a comer.

Pasaron unos minutos y los comensales de la mesa de al lado, se reían a carcajadas, tres chicos y 4 chicas, la verdad que me fijaba en ellos por primera vez desde que me senté. En especial me llamó la atención una chica delgadita, guapísima, morena y con un corte de pelo estilo cleopatra. Se fueron antes que yo y de ahí no pasó la cosa.

Puntual a mi cita, el recepcionista me acompañó a la sala de juntas, pensé que sería solo el Director paro le acompañaban dos personas más. Saludos, entrega de tarjetas y fuimos al grano. Entró una señora de unos 40 años, elegante y nos preguntó si nos apetecía un café, nadie pidió nada.

Me explicaron las dificultades que encontraban en aquel país para poder crecer, sobre todo por trabas burocráticas y el personal, los traían locos. Al Director le acompañaban el Jefe de los Servicios Jurídicos y el Director de RR.HH. Me preguntó el máximo responsable, como me movía en ese país, mi respuesta fue, es un país complejo, pero creo que seré capaz de cumplir con mi encargo si consideran que puedo serles útil. La reunión se fue encauzando, me explicaron las dificultades, hice las preguntas sobre quien se había encargado de esas gestiones y  si cerrábamos el precio, me entregarían el plan de negocio nuevo que planteaban. Le dije que al día siguiente pasaría una valoración y si aceptaban comenzaba el trabajo, prepararía un análisis de la situación y una estrategia para lograr la meta. Estábamos de acuerdo en cómo encauzar el tema, atendieron dos sugerencias que hice y el Director le dijo a los otros responsables, que asignaran una persona cada uno, para que me apoyasen el proyecto y me informasen de cada paso. Antes de despedirnos, pregunté si ya habían pensado en alguna persona como apoyo para mi labor dentro de la empresa, ambos contestaron afirmativamente y el Jefe de Servicios Jurídicos me dijo:

-        Por favor acompáñame y te presento a la persona que  será tu apoyo en este departamento y que luego Fidel, te presente a la persona de RR.HH.

-        Perfecto, así ya conozco las caras, y a partir de cuándo Uds.

-         indiquen comenzamos. Respondí.

-        Urge, ya sabe que es un momento delicado y hay que tomar el toro por los cuernos. Dijo D. Antonio (JSJ).

-        Por supuesto, mañana el Director General tendrá el presupuesto y de Uds. depende, estoy preparado para comenzar.

-        Muy bien, cuando termines con Antonio, pasas a mi departamento para presentarte.

-        Gracias. Contesté, mientras seguía a D. Antonio.

Entramos en su despacho, me invitó a sentarme y desde el interfono, llamó a Lucia para que se acercase.

Sorpresa, cuando entró Lucia, me quedé alucinado, era la chica que vi en el VIPS con sus compañeros. Nos presentó y la invitó a sentarse en la otra silla a mi derecha. Me fije lo preciosa y elegante, vestido cortito negro, medias negras, botas de caña alta y un collar moderno. Preciosa y como una muñeca de porcelana, se la veía frágil físicamente, bueno mejor dicho poquita cosa, aunque media como 1.65 mts.

Me explico D. Antonio que Lucia es licenciada en derecho y que estaría a mi disposición para hacerme llegar los documentos que fuesen necesarios. Lo agradecí, le di una tarjeta, ella me entregó una suya, nos miramos a los ojos y le pedí, si me podían indicar el departamento de RR.HH. para ver a D. Fidel.

Seguí a Lucia, por el pasillo, andaba con delicadeza, pero sensualmente, me puso a cien pero no duró mucho, en un rato llegamos a otra zona de mamparas de vidrio, que permitían ver a todo el personal del departamento de RR.HH. giramos y Lucia me dijo:

-        Este es el despaso de D. Fidel. Mientras llamaba a la puerta.

-        Muchas gracias, fue un placer conocerte.

-        Lo mismo para mí, espero estar a la altura. Me respondió mirándome a los ojos.

-        Seguro, claro que sí, ya conoces mejor que yo la situación y eso te da ventaja, pero creo que lo lograremos. Dije, sosteniendo la vista.

-        Gracias, muy amable. Dijo dándome la mano y despidiéndose.

Cuando pasé al despacho de D. Fidel, estaba acompañado, me invitó a sentarme y me presentó a Rocío, su mano derecha en el departamento y persona con quien despacharía los temas.

-        Encantado, un placer conocerla. Dije, extendiendo mi mano.

-        Lo mismo, es un placer para mí, ya me informó el Jefe de que lo que necesites que te lo facilitemos y que analizaras nuestras decisiones respecto del personal.

-        Por supuesto, cuando sea necesario contratar, mi buen amigo Miki, nos será de gran ayuda, lleva 30 años allí y eso facilita las cosas.

-        Bueno, pues perfecto, para cualquier otra cosa, me llama y lo hablamos. Sentenció D. Fidel.

-        Por favor pase a mi despacho, le entrego una tarjeta. Dijo Rocío mientras salíamos.

-        Perfecto, yo también le entrego una. Dije.

La seguí y comprobé que era una mujer totalmente distinta de Lucia. Rocío es alta, grande, buenas caderas, pecho y melena rubia con partes rizadas, vestía pantalón negro, una blusa beige y calzaba zapatos de tacón beige a juego con la blusa.

Por supuesto aceptaron la oferta presentada y trabajamos muy duro los siete siguientes meses para lograr estabilizar la situación, disponer de apoyos mediáticos y políticos en ese país y en definitiva mi trabajo concluía, como comprenderéis, durante ese tiempo, mantuve cientos de conversaciones con las dos y raro el mes que no teníamos tres o cuatro reuniones para perfilar los detalles. Me llamaron para un desayuno de trabajo con el Director General, y después del agradecimiento por mi trabajo, me entregaron el cheque final. Por supuesto me despedí de todas las persona que me ayudaron y en especial a Lucia y Rocío. A ambas les dije, que si un día disponían de un rato las invitaba a comer, ambas aceptaron, quedaríamos.

A partir de ese momento, ya desvinculado de la relación empresarial, me podía permitir conocer más a las dos mujeres, Lucia, con pareja desde siempre y Rocío divorciada tres años antes de conocerla.

Dejé pasar una semana y adquirí dos regalos para cada una de ellas, las llamé y les pedí fecha para quedar a comer, Lucia, acepto comer en un restaurante conocido y Rocío, prefería cenar un viernes, que no tuviese a su hijo.

Pasaron los días y recibí una llamada de Lucia, me preguntaba sobre una persona que había gestionado varios documentos en aquel país, por supuesto le facilité su mail e insistí para que aceptase comer. Me dijo:

-        Esta semana la tengo liada, pero martes y miércoles de la próxima, tengo los días libres y además Raúl, estará fuera.

-        Perfecto, entonces que prefieres ¿Martes o Miércoles?  Pregunté.

-        Venga va, el martes…¿te parece? Preguntó.

-        Muy bien, ¿te parece que quedemos a las 2.30 en el restaurante? Pregunté.

-        Allí nos vemos. Un besazo. Dijo.

-        Otro, grande, Chao. Me despedía.

Adelanté mi trabajo y dejé libre la tarde del martes, el miércoles no tenía nada previsto. El lunes por la noche, recibí un whatsapp de Lucia, preguntando si todo seguía en pie, respondí afirmativamente.

El martes, entramos juntos al restaurante, porque por casualidad aparcamos en el mismo parking, la mesa estaba reservada, pedimos y hablamos de todo lo relativo a la experiencia que compartimos, en la implementación del proyecto.

Pasamos a hablar de nosotros, de cómo le iban las cosas, me comentó que quería ser madre, ya con 34 años era el momento, pero su pareja Raúl seguía sin decidirse y eso la tenía muy preocupada, ya que debido a los viajes de él, cada vez tenían menos tiempo para compartir. Le dije:

-        Tranquila, eso es por la crisis que nos exige anteponer el trabajo a la vida personal, una vez que estéis más estables ambos, seguro que os animáis.

-        Jajaja, eso lo hablamos, pero siempre igual, llevamos dos años difíciles y desde luego no veo mucha voluntad por su parte, llevamos 11 años juntos y desde luego ya toca…Dijo.

-        Es importante hablar y tener empatía, conocer los pensamientos de cada uno y hablar de los deseos, pero sobre todo hablar y si se decide, una cosa, cumplir. Respondí.

-        Desde luego, eso es lo fundamental, pero cada día estamos más distanciados, los fines de semana, si está entre futbol y amigos lo veo por la noche y por la semana, cuando llega estoy sopa, madrugo mucho para llegar al trabajo y necesito horas para dormir. Me dijo.

Nos interrumpieron, preguntaban si tomaríamos postre, no aceptamos, pasamos al café, en ese momento, aproveché para entregarle el regalo. Le encantó.

Seguimos de sobremesa y hablando, de nosotros, le  dije que seguía sin novia y que tardaría en sentar la cabeza. Terminamos la comida y fuimos hacia el parking, pagamos y la acompañé hasta su coche. Ambos sabíamos desde conocernos que algo pasaría, me lo hizo saber después pero no sabíamos cuándo.

-        De verdad, me encantas, eres preciosa, tu chico está ciego, es increíble. Dije, mientras la miraba a los ojos, estábamos muy cerca.

-        ¿Qué quieres que te diga?, las cosas no siempre salen bien. Contestó.

-        Es así, debemos vivir pensando en el presente, el futuro es incierto. Dije.

-        Desde luego…contestó, mientras sus ojos se clavaban en los míos. Estaba preciosa, es una muñeca…

Quedamos ambos callados y sin más acercamos nuestras bocas y nos besamos, un beso intenso, largo y deseado por ambos desde hacía tiempo, pero donde tengo la olla no meto la polla. Tomé sus manos y le dije:

-        ¿Tienes prisa?

-        Ninguna, hasta jueves a las 8.00 no tengo obligaciones. Contestó.

-        Dejas tu coche en tu garaje y vamos a tomar algo. Dije.

-        Vale, sígueme y me esperas cerca de la notaria, ¿recuerdas? Preguntó.

-        Por supuesto, vamos. Nos un besamos y entró en su coche.

Quince minutos después de aparcar en su garaje, abrió la puerta del acompañante y subió a mi coche, dos besos de bienvenida y puse dirección al motel Venus en Meco, es un sitio que está bien y no es caro.

Nos adjudicaron habitación y entre en el parking privado, nos besamos desde el minuto uno, hasta que llegamos a la cama, la llevé en mis brazos, es preciosa, delgada, manejable, uffff una maravilla.

Se desnudó para mí al compás de la música que sonaba y disfrute de un espectáculo maravilloso de aquella mujer con cuerpo de niña, que iba a disfrutar de mi polla en toda su plenitud. Cuando me desnudé, mientras ella seguía contorsionándose, me deje solo el bóxer y creerme, estaba tan cachondo que estaba enorme y dura como una piedra la polla.

Cuando la vió, dijo:

-        Dios mio, eso es enorme, no me entra fijo, es enorme, dios…

-        Tranquila, entrará y te hará gozar, tranquila. Contesté.

-        Mi novio tiene la polla normal, tirando a delgada, eso que tienes hay es un monstruo, dios mío, me da pánico.

-        Tranquila, relájate y disfruta el momento. Dije, mientras la sujetaba por la cintura y la atraía hacia mí.

Comencé a besar todo su delicado cuerpo, sus tetillas pequeñas pero preciosas, no más de 85, me regocije acariciándola hasta que la levanté, le di la vuelta y de pie, puse su coño en mi boca y su boca en mi polla, la apreté contra mí, la tenía boca abajo, se apoyaba en mis rodillas, y lamia lentamente mi pollón, mientras gemía por mis lametones en su coño depilado, cerradito, como el de una niña, pero empapado y jugoso. No dejé de lamerlo con intensidad, aun sabiendo que así sería muy difícil hacerla correr, pasados 10 minutos la deje caer sobre la cama, y quedamos en posición de 69, entonces si me aplique a meter la lengua por todos los recovecos de su coño ardiente, para que no quedase un solo rincón sin lamer. Luego me fui a por su clítoris rojito y dilatado y comencé a hacerle una mamada con mis labios apretados y tocando con la punta de la lengua, mientras mi cabeza bajaba y subía. Ella se retorcía, gemía, gozaba, mientras pasaba la lengua por mi capullo, sin atreverse a meterlo en su boca, y apretando mis huevos con sus delicadas manos.

La levanté, cambiándola de posición, apoyando su espalda sobre la cama, eleve su pelvis y piernas, para desde arriba meter bien dentro mi lengua, ahora sabía que no aguantaría mucho, persistí en buscar su orgasmo y no tardó.

-        Me corroooo, dios , me corroooo, jooooo, me corro, dios, ahhhh, aggg, agggg, ummm, me corroooooo, siiii, siiii, siiii. Jadeaba y gemía como una posesa, hasta que dejo de convulsionarse.

-        ¿Te gusto, preciosa? Pregunté.

-        Ufff, me encantó, joder como la comes, eres un cielo. Ummmmm. Respondió.

-        Pues habrá más, tranquilla te correrás las veces que quieras. Dije.

-        No sabes, una vez que va la primera, luego soy un rio, van seguidos, me encanta, me encanta correrme mil veces, es genial. Contestó mientras ponía un condón y luego, elevaba su pelvis para poner su cadera a la altura de mi polla para abrir y follar bien el coño cerradito de Lucia.

Da gusto manejar un cuerpecito tan delicado, lo llevas al sitio con poco esfuerzo y creedme, son como juncos, se doblan pero no rompen, jajaja.

Estaba tirando de su cadera, para colocar en la entrada del coño mi polla, le dije:

-        Ayúdate con la mano, mete poco a poco.

-        Si, espera… Mientras agarraba con su mano derecha el apéndice que la iba a hacer gozar.

-        Pon tu el ritmo. Dije.

-        Despacio por favor, que no entra…Contestó.

Cuando noté que el capullo estaba bien posicionado, di un tirón de su cadera, y entró un trozo de polla, grito:

-        Dios animal, me revienta, joder, es enorme, sácala que no entra, por favor…Ufffff, me duele…me duele.

-        Tranquila, poco a poco, luego te va a gustar mucho. La tranquilicé quedando quieto, apoye mis codos sobre la cama y me deje caer para besarla, sin mover mi polla de dentro. Respondió pasando sus brazos sobre mi cuello y rodeando mi cuerpo con sus piernas.

Cuando ya estaba dilatada, comencé a bombear muy suavemente, sin parar, pero sin hacerle daño en el fondo, hasta que pasados unos cinco minutos, comenzó a desaparecer el dolor y gemir de nuevo.

No era posible meterla toda, estaban dentro como unos 13 o 14 cmt. Pero abrían le coño por completo. Un coño entre dos delgadas piernas y un culito pequeño pero precioso. Comencé a besar sus tetillas y morder los pezones, sin dejar de mover mi cadera a un ritmo suave para no romperla.

Estuvo un rato gimiendo, pero vi conveniente acelerar el ritmo, puesto que ya estaba abierto el camino, mete y saca con suavidad pero llenando coño. No aguanto más comenzó a correrse.

-        Agggg, ahhhh, ahhhh sige, sigue, me matas, sigue, ummm, agggg, ahhhh que bueno, me gusta, sigueeee, sigueee…. Decía mientras apretaba con sus piernas alrededor de mi cuerpo.

-        Si córrete bien, córrete, así, asiii, asiii. Le contestaba y empujaba polla.

Estaba bien apretada mi polla dentro de su estrecho agujero, elevé un poco mi cuerpo, para entrar un poco más en su coño, los labios vaginales eran arrastrados por el grosor de mi polla al entrar y salir.

Aguante ben rato, hasta que comenzó de  nuevo a correrse.

-        Agggg, agggg, me encanta, me corroooo, agggg, ahhhh, ahhhh, me encanta, uffff, agggg, me encanta. Dios, como me corroooo… Era su llanto.

-        Tranquila, así goza, goza, que te voy a reventar a pollazos, goza,goza, le dije mientras empujaba.

-        Sigue, amor, sigue, amor, ahora me voy a correr seguido, ufffff, uffff, mira como me tienes, uffff, me corro otra vez, siiii, asiiii, aggggg, ahhhh, aggggg, agggg,. Gritaba con una voz aguda lastimera como si estuviesen maltratándola. No paraba de gritar y correrse.

-        Disfruta cariño. Goza, que vamos a follar todo lo que quieras, te correras mil veces..guapaaaaa. Dije.

-        Si, dios como me gusto, no sabes cómo me tienes, solo siento mover tu polla dentro y noto ganas de descargar, ufffff. Uffff. Dijo.

Salí de ella, la levanté, nos besamos y la coloque a cuatro patas, me pidió que fuese despacio, no respondí. Apunte la polla al coño mojado y caliente y empecé a meter el capullo, entraba justísimo pero entraba, mientras ella decía.

-        Despacio que me duele, despacio, despacio, así, así. Mientras me movia lentamente.

-        Tranquila no te haré daño. Dije.

Cuendo la tuve ensartada hasta el fondo, resoplaba de lo llena que estaba, pero no dejaba de mover la cadera arriba y abajo mientras yo salía y entraba. La cogí por las caderas, y la levante de la cama, quedo como colgada de mi polla, imaginar un gran danés follándose a una chiguagua, así, igual. No deje de clavarla contra mi polla una y otra vez, yo estaba salidisimo, con ganas de follar duro y como me ocurre por las tardes, aguanto muchísimo e incluso a veces no me corro, pensé que seria unos de esos días.

No deje de embestirla una y otra vez, y noté que la tenía bien ensartada, el coño tragaba tres cuartas partes de mi polla y pensé en ver si la clavaba toda, agarre fuerte sus caderas y dí un empujón, potente, si no entró toda poco quedo fuera, ella dio un grito y dijo:

-        No, me duele, joder me revientas, cuidado.

-        Tranquila, disfruta. Contesté sin dejar de moverme.

Una mano pasó debajo de su cintura y con la otra busque el coño, cuando lo tuve a mana, comencé un movimiento en circulo sobre la zona del clítoris y metía y sacaba dedos. Ella bajaba y subía las caderas, mientras le clavaba mi polla bien dentro, noté que Lucia ya no se quejaba y comenzó a gemir muy despacio para cada vez que empujaba y la llenaba acelerar su respiración y sus jadeos. En un momento, pensé, se la clavo toda mientras se corre, quería llenarla con los 23 cmt de mi miembro, con el diámetro de un vaso de tubo.

Ella empezó a moverse más rápido y yo aceleré la frotación en el clítoris, tiré de ella hacia mi con el brazo izquierdo que la rodeaba y aceleré mi ritmo. No aguanto las envestidas y se corrió como una loca; de repentes en medio de sus jadeos dice:

-        Agggg, ahhhhh, ahhhh, dios, me meo, agggg, ahhhhh, ahhhh.

-        Goza perra, goza, disfruta la clavada. Dije mientras empujaba.

Estaba teniendo su primer squirt fruto de la presión en el clítoris y el placer de sentirse llena y bien clavada. No deje de moverme, ella empapaba toda la cama e incluso mis piernas se mojaron, pero decidí, no salir. El orgasmo más intenso de una mujer lo logra después de una descarga potente, porque pasa de ser rápido a ser un orgasmo muy largo y placentero. Traté de seguir en esa posición del perrito, pero decidí dejarme caer de espaldas, sobre la cama a pesar de la humedad y dejar a ella clavada en mi polla, viéndola por detrás.

Quiso salir, pero agarrando su cintura lo impedí y le dije:

-        Galopa mi polla, cuando logres correrte, será el mejor orgasmo de tu vida.

-        Joder, ya me corrí varias veces y todas muy buenas, ¿hay mejores? Pregunto.

-        Ponte de cuclillas y entras y sales a tu ritmo, verás. Contesté.

-        Así, joder, es enorme la polla, y la tengo dentro, no me lo puedo creer, dios que pollón, Dijo mientras subía y bajaba, mierando como mi ariete entraba y salía, Sé que eso pone a cien a las hembras, le encanta sentirse ensartada pero encima y controlando su ritmo. No tardó en volver a gemir y a acelerar el ritmo hasta que estalló en una corrida monumental:

-        Ahhhhhhhhhh, agggggggggg, ahhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhh, dios dios,dios, como me gustaaaa, me corrrrooooo, dios como estoy, dios como me tienes.,,agggg, ahhhhh, ahhhh. Jadeaba mientras magreaba sus tetas.

-        Asi, goza, perra, goza, dije, mientras le dabas unas cachetadas en las nalgas. Era una sensación increíble, como follar a una muñeca.

-        Uffff, uffff, para, para…ufffff, no puedo más, uffff, me mareo. Dijo.

-        Tranquila, baja: Respondí.

La ayude a salirse de mi polla, seguía igual de empalmado, la dejé colocarse en la almohada, acerque mi boca y la besé. Me abrazó el cuello y me dijo:

-        Dios, ya puedo morirme, después de lo que sentí hoy, me encantaría que quedásemos de vez en cuando, pero por dios, eso debe ser sagrado, no me apetece un lio.

-        Tranquila, somos adultos y sabes que jamás diré nada y siempre máximo respeto cuando estemos en público. Respondí.

-        Espera que voy al baño. Se levantó y en ese momento suena su móvil.

Contestó dirigiéndose al baño, cuando volvió me dijo:

-        Era Raúl, que está en Barcelona y que llegará tarde al hotel, porque tiene una cena con los compañeros de la central. LO hace para que no lo llame, este se va de putas al Nou Camp, fijo.

-        Bueno será de trábelos, en esa zona hay mucho  mas travesti que chicas, pero bueno, eres una mal pensada. Dije.

-        Que haga lo que quiera, tú te vienes a casa, cenamos y seguimos, me apetece que te corras y dormir pegada a ti.

-        Vale, yo no tengo nada que hacer. Respondí.

Después de ducharnos, vestidos, pagamos y enfilamos al centro eran las 8.30 y anochecía. Sabía que sería para Lucia, una noche diferente y quería que gozase como nunca. Lo fue porque cada vez que estamos juntos no deja de recordarme la primera vez, era todo novedad.

Os contaré en otro relato mi relación con Rocío, como se hizo una adicta a mi polla y me permite, todo. todo, todo.

Gracias por leerme.


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