Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 6.988 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Comunidad de Cams ] [ Twitter TodoRelatos ]  1.456.446 Miembros | 19.759 Autores | 101.337 Relatos 
Fecha: 27-Nov-17 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

La ramera musulmana, Parte 1

ZorritoPlateado
Accesos: 20.564
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 66 min. ]
 -   + 
A pesar de que a Mara le gusta David. Adri consigue divertir a la musulmana con conversaciones sucias, despertando poco a poco su lado más sucio. ¿A quién elegirá Mara? Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Parte 1

 

1. Gustando (David)

 

Nunca había tenido problemas con las chicas. No era el más popular entre ellas, pero nunca me había podido quejar. Tras un desengaño a los dieciocho años, me centré en experimentar y liarme con amigas y con conocidas. Los pocos intentos que hice por mi parte a la hora de asentar la cabeza en una relación fracasaron estrepitosamente debido a que o no cumplían mis expectativas o bien me acababan decepcionando.

 

Mara era perfecta en todos los sentidos, no solo por estar buenísima, sino por su curiosidad innata y su mente abierta, permitiéndome mantener unas extensas e interesantísimas conversaciones que con pocas personas podía tener.

   Ella no fingía su interés; era evidente que se lo pasaba bien hablando conmigo de esas cosas. Ya fuesen temas de política, religión, estudios, trabajo o amistades; pensásemos diferente o no siempre resultaba entretenido hablar con aquella chica que tanto me gustaba.

 

Pero todo tiene que tener su lado malo: En este caso era la poca disponibilidad con la que podíamos hablar. Al trabajar y estudiar yo ya daba por hecho que era normal que tardase tanto en responder a mis mensajes y, aunque intentaba no tenérselo en cuenta, sí que llegaba a resultarme frustrante.

   Por otra parte, yo no pensaba conformarme con ser su amigo y me gustaba demasiado como para resignarme a la friendzone. Aún con ese pensamiento en mente, tampoco quería hacer nada que decidiese mi fracaso. Quería tener algo con ella, pero sin hacer estupideces.

 

Fragmentos de conversación de Whatsapp entre David y Mara:

 

*Mara: Te entiendo perfectamente. He tenido muy mala suerte con los chicos… Debido a mis orígenes la gran mayoría de mis parejas eran musulmanas y su mentalidad era bastante cerrada. Eran demasiado controladores y celosos, y no porque les diese motivos. Les jodía que fuese independiente. ¿Para qué iba a trabajar y estudiar de cosas que me gustaban si podía depender de ellos? No les hacía ninguna gracia.

* David: Nunca deberían decirte lo que tienes que hacer. Bueno… Con el próximo tendrás más suerte.

* Mara: Si es como tú seguro ajajaja (Carita sonrojada)

* David: A mí no me vendría mal tener una novia como tú.

* Mara: El problema es que ahora la gente no retrasa las cosas… Cuando ven algo que les gusta se lanzan al vacío, desperdiciando lo más bonito y olvidándose de disfrutarlo.

* David: (Mensaje de audio: Cuanto más quemas el combustible más rápido te quedas sin él).

*Mara: Sí, a eso mismo me refiero. Las veces que he conocido a un chico que me gustaba se lanzaba enseguida y eso me hacía perder el interés en ellos.

 

***

 

En ningún momento me desanimó y, desde lo que yo percibía, ella no paraba de darme a entender que yo también le gustaba. Parecía animarme a tener paciencia, evitando caer en la desesperación de ir con prisas y estropear lo que había entre ambos.

   No tenía ningún problema en esperar pues, tenía tal concepto de ella que estaba seguro de que si le gustaba se centraría en mí evitando a otros chicos que buscasen conquistarla.

 

No me equivocaba en eso. Mara era el tipo de chica que no tenía ningún interés en los chulos y arrogantes, siendo muy exigente en lo que buscaba. Y a quien buscaba era a mí: Alguien que la valorase por algo más que su físico -aunque también le tuviese ganas sexualmente-, y estuviese dispuesto a ir despacio sin más promesa que un quizá.

 

 

2. Divirtiendo (Adri)

 

Desde el momento en que abrí a Mara a espaldas de David nuestras conversaciones se produjeron sin tregua. A pesar de que sus respuestas no eran ni extensas ni cortas, demostraba constantemente su interés por las cosas que yo decía. Era evidente que aunque lograba mantener las apariencias sin mostrarse totalmente interesada, no podía resistirse y acababa cediendo más y más en las conversaciones.

   Por mi parte, siendo consciente de que no podía entrarle a saco ni enseñar mis cartas. Me limitaba a hablar con ella sobre sexo y fetiches como quien habla con un amigo. Esa naturalidad con la que hablaba de esos temas pareció calar en ella, que me correspondió sin dar ni una sola negativa ni mostrarse en ningún momento molesta.

 

Desde la primera vez que empezamos a hablar en secreto, yo buscaba provocarla lo más frecuentemente posible: >>

<< Hablaba una y otra vez sobre las musulmanas -sabiendo que se iba a dar por aludida todas las veces-, como si fuesen unas sumisas y unas reprimidas. Eso parecía herirla profundamente, y entraba al trapo orgullosa sin llegar a ofenderse.

 

Mi objetivo era tener lo antes posible conversaciones más picantonas con ella para poder pasárselas a David… ¡Necesitaba hacerlo! Era imperativo, pues había cierto placer en engañar a mi amigo haciéndole pensar que era otra la chica que estaba conociendo.

   Porque aquella chica se engañaba a sí misma y a mi amigo, pero no a mí. Sabía cómo era realmente, y estaba dispuesto a traicionar a mi amigo y robarle aquella mujer que -de todas formas- era demasiado para él.

 

David y yo nos habíamos conocido siete años atrás, creando desde el principio una profunda confianza que nos permitió compartir conversaciones íntimas, imágenes y secretos. Al principio era por Messenger y Facebook, luego avanzamos pasándonos información por Whatsapp.

   En cierta manera me gustaba restregarle mi logro con las chicas, darle envidia al enseñarle como ellas se rendían ante mí hasta el punto de dejarse hacerse fotos, pero… ¡Qué sencillo era eso comparado con lo que quería hacer en ese momento!

 

¿Sería capaz de hacer pasar a Mara por otra musulmana a los ojos de David? ``¿Y si lo consigo? Solo tengo que asegurarme de que en las conversaciones que le pase no haya nada que pueda indicar que sea Mara. El resto… Puedo compartirlo todo´´ meditaba mientras ojeaba mis anteriores conversaciones con la putilla musulmana. En ese momento estaba trabajando y tenía que contestarme, aunque nunca tardaba demasiado en hacerlo ``También molaría conseguir que Mara me pasase fotos desnuda. El problema es que sería fácilmente reconocible… ¿Y si le tapo la cara? Podría pixelársela con la excusa de que quiero conservar su intimidad…´´

 

Mientras pensaba en que podía hacer, Mara se puso en línea y tardó poco más de dos segundos en contestarme.

 

Fragmentos de conversación de Whatsapp de Adri y Mara:

 

* Mara: Sois los españoles los que tenéis la falsa sensación de que las musulmanas somos unas sumisas.

* Adri: Claro, lo del velo y no poder salir a la calle solas supongo que me lo imagino.

* Mara: No, a mí eso no me pasa. Vamos… Yo no me siento sumisa para nada (Carita de angel)

* Adri: Eso es porque te has criado aquí.

* Mara: Ser musulmana no tiene que ver con el sitio de donde eres, sino la religión en la que crees. Y yo creo en el Islam.

* Adri: Pues eres una musulmana rara: Sin velo, con un vestidito enseñando carne…

* Mara: ¿Qué te pasa con el velo? (Cara de risas). El hiyab no es obligatorio en todos los países,  y muchas lo llevan por decisión propia.

* Adri: Ya, claro. No es porque la familia te lo imponga, aunque sea de manera sutil.

* Mara: Hablas de lo que no sabes. Hay cosas peores que el hiyab, y mientras este te deja libre el pelo otros te tapan hasta los ojos… Y son de uso obligatorio. Muchas musulmanas consideran que enseñan demasiado.

* Adri: Como tú.

* Mara: ¿Te quejas? (Carita sugerente)

* Adri: Yo no obligo nadie a llevar velo (carita sugerente)

* Mara: Con lo dominante que eres me extrañaría.

* Adri: Bueno… Algún día ya probaré de someter a alguna musulmana.

* Mara: ¿Te pondría que una chica se ponga el hiyab? Nos ha salido fetichista.

* Adri: Es porque la veo como una prenda de dominación.

* Mara: Normal que los españoles nos veáis de esa manera. A nosotras no nos imponen llevarlo, y cuando lo hacen es para preservar nuestra propia intimidad.

* Adri: Y por eso llevas un vestidito donde enseñas medio cuerpo.

* Mara: Me gusta mi cuerpo.

* Adri: Te gusta que te miren.

* Mara: ¿A quién no le gusta sentirse deseada?

* Adri: Estás admitiendo que las musulmanas son unas hipócritas.

* Mara: Es inevitable tener deseos impuros, pero anteponen su dignidad a esa necesidad de sentirse deseadas.

* Adri: Es decir, que se reprimen.

* Mara: Sí, un poco.

* Adri: Entonces tenía razón.

* Mara: Pero se reprimen por voluntad propia, no por dominación.

* Adri: Bueno… Algunas cuantas musulmanas masoquistas habrán.

* Mara: No puedo entenderte, en serio. En el fondo a los españoles os encantaría poder someternos de esa manera, sobre todo a ti. ¿No? No encantaría poder forzar a las mujeres a taparse y solo desnudarse para ti. Seguro que envidiáis a aquellos mismos que criticáis.

 

···

 

* Mara: Estás obsesionado con las musulmanas, en serio (carita sugerente)

* Adri: Tenéis vuestro punto.

* Mara: ¡Ala! ¿Ahora si que soy una musulmana?

* Adri: Aparentas ser una. ¿No? Podrías hacerme un favor con eso y ponerte un velo la próxima vez que nos veamos.

* Mara: Anda ya (Carita sonrojada). ¿Tengo que pagar que no conozcas a otras musulmanas?

* Adri: Me vienes bien para eso.

* Mara: Me quieres utilizar… Que malo (Carita sonrojada)

* Adri: ¿Tienes algún problema en ponerte velo?

* Mara: ¿Va en serio? Es la primera vez que me lo pide un español

* Adri: Tengo curiosidad… Venga va, hazte una foto con velo.

* Mara: ¿Qué dices? Ni de coña (Carita sonriente)

* Adri: (Le paso una foto sonriendo haciendo el signo de la paz con los dedos)

* Mara: (Me pasa una foto en la que sale riéndose con una nota que dice ``no´´)

 

***

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre David y Adri:

 

* Adri: Estoy conociendo a una musulmana.

* David: ¿¡Qué me dices!?

* Adri: Sí, la conocí por Badoo. Está buenísima… A ver si consigo que me pase un par de fotos. Ya me entiendes.

* David: Seguro que lo consigues. No sé cómo lo haces… Siempre se te acaban desnudando.

* Adri: Será mi encanto jajajajajajaja Tengo muchas esperanzas en esta. Es una zorra de cuidado.

* David: ¿Cómo se llama?

* Adri: Fátima.

* David: ¿Ya habéis quedado?

* Adri: Sí, pero aún no nos hemos liado. No me falta demasiado.

* David: Pues ánimo tío.

* Adri: ¿Cómo te va con la tuya?

* David: Pues… Hablamos de vez en cuando. Al estar tan ocupada por el curro y los estudios…

* Adri: Ya.

* David: A ver si quedo con ella y le digo lo que siento de una vez.

* Adri: ¿Por qué no lo has hecho ya? Has quedado varias veces con ella desde que quedamos los cuatro.

* David: Porque es el tipo de chica que prefiere que las cosas vayan despacio. No lo sé, es especial… Y yo también lo quiero así.

* Adri: Bueno, pues mucha suerte para ti también. Mientras tú vas despacito con esta, yo iré a muerte.

* David: Le gusto, tío. Me lo ha dado a entender varias veces.

* Adri: No te olvides que es una tía, y también necesita algo más que promesas.

* David: Ya, cuando quede el siguiente día con ella me lanzo.

 

 

 

 

3. Falta de iniciativa (David)

 

Quedé con Mara poco después de haber tenido esa conversación con mi amigo. Debido a su falta de tiempo, fui yo quien me moví hasta su ciudad sufriendo una hora y media de tren para poder quedar frente a la costa.

   Desde el primer momento que la vi supe que estaba diferente, radiaba felicidad. Parecía haberle sentado muy bien quedar conmigo, y estuvimos hablando tanto de su trabajo como de su familia, y del poco tiempo que disponía para el ocio.

   Yo no quería hablar, yo quería actuar… pese a que no llegó a salirme ninguna oportunidad. No me sentía con confianza para acercarme y besarla, por mucho que intentase imitar a Adri a la hora de coger confianza y toquetear a la otra persona.

 

Cerré los ojos, me mentalicé. Tenía que hacerlo con naturalidad, como lo había hecho otras veces con otras chicas. Imité a Adri e intenté tocarla más a menudo, como si intentase acostumbrarla a ello. Algunas veces le tocaba las manos, otras el hombro, y en otras me apoyaba en ella mientras me reía, cada vez más y más cerca.

   En un momento concreto se me quedó mirando y me pregunto de repente.

— Llevas toda la quedada muy raro. Parece como si quisiese decirme algo. ¿Qué es? -Su sonrisa me derritió. Nos acabábamos de sentar en un banco frente a la costa.

— Siempre hay muchas cosas que quiero decir, pero no es el momento.

— Si crees que no es el momento, no las digas -Al escuchar algo iba a decir algo, pero entonces se adelanto-, pero no sabrás si es el momento si no lo intentas.

 

Me quedé pensativo. ¿Qué hacía? Era el momento perfecto para darle un beso y declararme, decir que estaba loquito por ella y me gustaría probar a ser algo más, pero no salía. En ese momento me morí de envidia al recordar la facilidad que tenía Adri para invadir el espacio vital de las chicas sin que estas se molestasen, y si lo hacían siempre encontraba la manera de engatusarlas…

   Yo no era Adri, y aunque nunca había tenido problemas para lanzarme con chicas con las que quería algo, Mara era demasiado como para arriesgarme. No tenía miedo a que me rechazase, pero sí a que por lanzarme sentenciase la posible relación a un nada, todo por haberme adelantado.

— Si te gusta alguien… -comencé a decir, sin tener muy claro lo que iba a decir. Estaba improvisando-, ¿Crees que es bueno esperar?

— ¿Esperar a qué?

— A conocer mejor a esa persona.

— Creo que ahora la gente no sabe esperar, quieren que todo sea automático. Siempre se disfruta más algo que tardas mucho en conseguirlo… Yo soy más nostálgica con eso.

— De la vieja escuela -la hice reír.

— Sí, de la vieja escuela. Si alguien me gustase… -hizo una pequeña pausa antes de continuar, yo esperé expectante-… estando lo ocupada que estoy, intentaría quedar más con esa persona. ¿Sabes?

— Es desesperante que te guste alguien con quien apenas puedes quedar.

— Tiene mucho mérito esperar cuando esa es la situación. Yo preferiría mil veces a un chico así a uno que no sabe esperar, ya te lo dije.

 

Esas palabras acabaron decidiendo que no me lanzase, como si me hubiese dicho lo que necesitaba para esperar algún tiempo más sin declararme.

 

***

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre Adri y David.

 

* Adri: ¡Hey! ¿Estás?

* David: (Tardé unas horas en contestar) Sí. ¿Qué pasa?

* Adri: ¿Te acuerdas que te dije que estaba conociendo a una musulmana?

* David: Sí.

* Adri: Le veo potencial, tio.

* David: ¿Qué me dices? Con lo exigente que eres tiene que estar muy buena.

* Adri: Pues sí lo está. (Me pasa una foto de una chica muy parecida a Mara. Lleva maquillaje y velo al contrario que ella)

* David: Encima se parece a Mara jajajaja

* Adri: Hay que reconocer que Mara está buenísima.

* David: La tuya también, es muy mona incluso con velo.

* Adri: A mí que lleve velo en su día a día me da igual, pero pensar en follármela con velo me pone perraco.

* David: ¿Y eso?

* Adri: Te paso la conver y lo ves tú mismo, que lo he estado hablando con ella.

* David: Ya empezamos con las convers (Caritas riendo)

* Adri: Ya sabes que me mola tenerte al día de mis logros, y esta tía es la mejor (Me pasa una larga conversación donde Fatima y él hablaban sobre eso).

 

···

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre Adri y ``Fátima´´

 

* Fátima: Eres un pesado jajajaja No voy a pasártela por mucho que insistas.

* Adri: Venga… Solo te tienes que poner el velo y poner alguna cara rara (Adri le pasa una foto de él haciéndolo)

* Fátima: Que obsesión de verme con velo.

* Adri: ¿Tan raro es que quiera verte con velo?

* Fátima: No sé si me conviene… Tienes una obsesión muy rara con las musulmanas. A saber que te da por decirme si te paso una foto así

* Adri: Nada… ¿Qué te voy a decir? Para mí eres española, te has criado aquí.

* Fátima: Hasta que me ponga el hiyab… (Caritas sonrojadas)

* Adri: Hasta que te lo pongas.

* Fátima: Pobre de la musulmana que pilles…

* Adri: Pobre no, que seguro que le gustará. Si es masoca.

* Fátima: Y dale (Caras riendo). Eres tonto… Acabarás conociendo a una que te dará una lección sobre dominación.

* Adri: A mí no me domina nadie. Si conociese a una musulmana le pondría collar de perro y la sacaría a pasear, no me bastaría con el velo.

* Fátima: Te acabas de superar.

* Adri: Va a gustos. Habrá a quien le gusten esas cosas, no tengo culpa de que seas una dominatrix.

* Fátima: ¿Quién ha dicho que lo soy?

* Adri: ¿No lo eres?

* Fátima: No me gustan tanto los extremos.

* Adri: Pero de vez en cuando mola.

* Fátima: Tus extremos no molan tanto (Carita sonrojada), tienes un peligro…

* Adri: ¿Eso quiere decir que me vas a pasar una foto con velo?

* Fátima: Solo para que te calles… (Le pasa la misma foto que me pasó Adri a mí).

* Adri: Que buena que estás. ¿Ves? No era tan difícil.

* Fátima: Sí… Ahora solo tengo que conseguir evitar que me pongas un collar de perro.

 

 

***

 

No era alguien envidioso. Solía vivir mi vida sin desear tanto lo que tenían los demás, centrándome en lo que yo sí podía tener o en lo que ya poseía pero, en ese momento, se rompió algo dentro de mí.

   Comencé a temblar de rabia y envidia al ver que mi amigo conseguía intimar con una musulmana tan hermosa como la mía, que le contestaba mucho más rápido y aparentaba dar mucho más juego a esas conversaciones. Esa chica, para mí, era una guarra de cuidado… ¡Y cómo lo envidiaba por eso! Las chicas que no se reprimían eran las mejores, disfrutando de lo que querían sin pensar en el que dirían los demás. Y, por mucho que me jodiese, la realidad es que me encantaría poder mantener esa conversación con Mara sin más complicaciones.

 

Fátima era exactamente mi tipo de chica. Sin enseñar sus cartas se divertía con aquella conversación.

   Lo primero que pensé al releer por segunda vez la conversación es que ella estaba jugando con él, sin intención de darle lo que este deseaba. Al mismo tiempo parecía no poder resistirse a participar en aquellas conversaciones.

 

Contesté a Adri con sinceridad: Parecía una guarra de cuidado. Confesé que le envidiaba y se ofreció a compartirla -evidentemente debía ser una broma-, aunque yo le dije que no, que ya tenía otra musulmana que me tenía loco.

   Solo había conseguido una vez llevar la conversación con Mara hacia lo sexual, y aunque había surgido de manera natural no había vuelto a surgir. ¿Podría tener yo conversaciones parecidas con Mara a las que tenían esos dos? Solo con pensar en ello se me ponía dura. Recordando su cuerpo con aquel vestido tan sugerente, aquella falda de copa holgada y aquel escote de exhibición.

 

 

 

 

4. Enseñando las uñas (Adri)

 

No solo me estaba llevando una grata sorpresa al descubrir lo fácil que estaba dispuesta a ponérmelo aquella guarra, sino que había conseguido engañar a mi amigo haciéndole creer que Mara era Fátima.

   El truco residía en que aquella foto que ella había compartido salía con su cara maquillada. Con el cutis limpio, con lápiz de ojos, rímel y pintalabios, parecía una chica completamente diferente. ¿Ya estaba maquillada o se maquilló exclusivamente para pasarle aquella foto? Prefería pensar en lo segundo.

   Había aclarado su tono de piel y era prácticamente irreconocible.

 

***

 

En los siguientes días, me aseguré de acostumbrarla a mis fotos. Llené la memoria de su móvil con mis fotos para que ya lo viese como algo normal. Tenía que ser así, ya que no podía simplemente empezar a enviarle fotos guarras.

   Un día tuve la sensación de que quedé demasiado guapo en una foto en la que salía con barba y sacando la lengua, no debió ser casualidad que me preguntase si quería quedar para el día siguiente en un punto intermedio para ir a tomar algo. Las personas con las que tenía planes para quedar vieron los planes cancelados, ya que era Mara la que tenía toda la prioridad.

 

Llegué tarde ya que sabía de su costumbre de llegar pasada la hora, la encontré esperándome sentada en unos escalones mirando el móvil. No estaba maquillada, y por eso su tez morena brilló sin opacidad, poniéndose de pie al verme y acercándose para plantarme dos enérgicos besos en la mejilla. No pude evitarlo; aproveché para darle un inocente abrazo y estrujarme contra ella antes de pasarle mi brazo derecho por encima de su cintura como si fuese pareja.

   No tardó en deshacerse de mí con una naturalidad que me impidió molestarme. ¿Se iba a resistir? Que fastidio.

— ¿¡Y esas confianzas!? -inquirió con una risita que me hizo imposible tomármela en serio. Yo me fijé en su ropa con ojos de lince: Tejanos que le abultaban el culo y una camisa sin escote que, por desgracia para ella, no conseguía disimular su busto.

— ¿Y esa ropa? Pensaba que me ibas a regalar unas buenas vistas.

— Esto es lo que hay. Tampoco he traído velo.

— No pasa nada, eso me importa poco. Pero que no te hayas puesto el vestido… Eso no te lo perdono.

— Venga va… No será para tanto. Esto tampoco me queda tan mal.

— Te prefiero con el vestido.

— Me lo apunto para la próxima. Ah, espera… Oye. Que va a ser que no -rectificó con un tono burlón sacándome la lengua; me reí con ella.

— Apúntate lo del velo también, ya que estamos. Vestido con velo.

— Y el collar de perro.

— Creo que te quedaría muy bien -señalé con complicidad, asintiendo.

— A ti tampoco te quedaría mal un bozal.

— ¿Por qué? ¿Muerdo? Ahora me entero -le cuestioné colocándome tras ella, agarrándola de ambos brazos y preparándome para morderle el hombro. Fue más simbólico que intencional, pues lo esquivó rápido alejándose de mí.

— No voy a ser tu musulmana.

— Me partes el alma -dramaticé con una exagerada actuación.

— Para la próxima te regalaré un collar de perro -sabía que podía molestarle, pero ya se me ocurriría algo para salir del paso.

— Y yo a ti el bozal. ¿Vamos a tomar algo a la terraza?

***

 

— Tienes unos gustos muy raros -musitaba la joven mientras se dibujaba un bigote de espuma sobre los labios tras beber un largo trago de cerveza. Rápidamente se lo borró con una hábil pasada de lengua.

— Me gusta probar cosas nuevas. A lo mejor lo pruebo y me es indiferente.

— Me da que ese fetiche te volvería loco -me contradijo con una sonrisa de suficiencia. Yo no reí con ella esa vez.

— Eso creo.

— Es que eso de someter a una chica con velo… A menos que ese no sea tu fetiche.

— ¿Qué quieres decir? -preguntaba arqueando una ceja, pellizqué una oliva para llevármela a la boca mientras veía pasar al camarero hacia la mesa de al lado.

— Que puede que lo que te excite sea someter a una musulmana.

 

``Vaya vaya, putita lista´´ dije para mis adentro mientras me llevaba la pinta a los labios y bebía.

— ¿Por qué lo dices?

— Hablas de dominación, y de un collar de perro… Eso es humillación. Así que tu fetiches podría ser más racista que otra cosa. ¿No?

— Puede ser… Aunque no es por racismo, yo no tengo nada contra los musulmanes. Pero… -me apresuré a añadir, optando por hacer una pequeña pausa antes de continuar-. La idea de españoles sometiendo a una mora, eso si que me gusta.

— Eso es racista.

— Bueno -respondí matando de un trago lo que restaba de cerveza-. Si me empezase a follar a una chica y la empezase a llamar puta, cerda y guarra… Estaría siendo machista. Es sexo violento, rudo y humillante, pero se limita a eso, al sexo. No voy haciendo eso por la calle.

— Es decir… Que lo de someter a una musulmana no se extiende a otras cosas -Mara parecía estar explorando cuales eran mis preferencias, opté por tranquilizarla.

— ¿Te he tratado mal alguna vez?

— No -fue una respuesta apresurada.

— Pues ya está. Así soy con todo el mundo. Pero… ¿Y tú qué?

— ¿Yo qué de qué?

— ¿Qué fetiches tienes? -se le subieron los colores a las mejillas, claramente visibles a pesar de su oscurecido color de piel.

— No sé.

— ¿Cómo no lo vas a saber? -inquirí entre risas. Todos teníamos fetiches.

— Nunca me lo he preguntado. Yo solo he tenido relaciones y ya. Aunque no te lo creas el resto de personas no tenemos porque ser tan abiertos con estos temas.

— Pues yo creo que te adaptas bien.

— En mi cultura estos temas son más íntimos, las mujeres somos más recatadas. Yo he crecido aquí, pero también he sido influenciada por el Islam.

— ¿Ves? Sois unas reprimidas.

— También ha pasado eso en América, en Europa y en Asia. Las mujeres que se dejaban llevar eran unas guarras y unas sueltas, y las que no eran unas estrechas. ¿No hay término medio?

 

Me incliné hacia atrás, satisfecho, pegando un sorbo a mi cerveza. Mara se estaba intentando excusar, y eso me daba más información de lo que a ella le habría gustado.

— Yo no hablo mal de las guarras. Si una tía es una guarra, no hay nada de malo. Que aburrido sería todo si no nos dejásemos llevar. Pero a vosotras vuestras familias os reprimen, y vosotras no os soltáis por eso. ¿No intentáis satisfacer las expectativas de vuestras familias y no decepcionarlas?

— Un poco.

— ¿Tus padres saben que ya no eres virgen?

— No, no lo saben. Ellos… Ellos creen que he tenido novios y ya está, hasta conocieron a uno. Era marroquí, les encantaba.

— ¿Ves? No tienes esa confianza.

— Bueno… Si no me reprimen mis padres intentará hacerlo cualquier otro hombre. ¿No?

— No te deberías dejar de reprimir por nadie.

— Lo dice el que quiere ponerme un collar de perro.

— Yo no te obligaría a ponértelo. No me cambies de tema… ¿Qué fetiches tienes?

— Es que no lo sé -parecía cohibida. No me preocupaba, ya conseguiría que se soltase-. Me gusta mucho hacerlo sobre sillas o sillones.

— ¿No te gusta hacerlo en la cama?

— Prefiero sillas, yo encima.

— ¿Ves? Eso ya es algo.

— ¿Y a ti? -``Perfecto´´ me dije al tiempo que reprimía mi satisfacción por su repentino interés-. Me adapto bastante bien, me gusta ir variando. Pero más que la posición prefiero lo agresivo.

— Te pega bastante… No te gustará pegar.

— No, eso no. Es más tipo… Tirar del pelo, morder, azotes… -me interrumpí de inmediato, como si se me acabase de ocurrir-. Parece que te está gustando hablar del tema.

— No soy de piedra.

— ¿Cuánto llevas sin follar?

— Al menos… ¿Once meses? No quería encontrar pareja, y los rollos no me van.

— Algún día tendrás que explotar.

— Ya explotaré cuando tenga pareja -bromeó entre risas, sus pechos botaron.

 

***

— Así que estás conociendo a un chico…

— Sí -parecía indispuesta a la hora de sincerarse sobre ese tema. Motivo suficiente para desear tirarle de la lengua.

— ¿Cómo se llama?

— El nombre no es necesario, pero me gusta mucho.

— ¿No seré yo? -Mi objetivo era provocar su risa, pero sonrió con tristeza.

— No, él me gusta de verdad.

— ¿Pero?

— Hay muchos peros. No sé si le gusto lo suficiente, o si tiene verdadero interés… Tengo miedo de que solo quiera liarse conmigo, o de que hagamos algo y simplemente se acabe.

— ¿Por qué me cuentas esto a mí?

— ¿Con quién más podría hablarlo? -Ese comentario introductorio sirvió para preparar unas preguntas sarcásticas-. ¿Con mis padres? Les podría decir que estoy conociendo a un español, creo que les encantaría. ¿Con mis amigas? No creo que lo entendiesen.

— Y se lo cuentas al que quiere ponerte el collar de perra.

— Una cosa son las bromas y otra…

 

``Bromas mis cojones´´ pensé mientras asentía. No era algo que pensase solo yo, ella tampoco me seguía el juego en broma. ¿Estaba jugando a dos bandas? ¿David era el segundo plato o el segundo plato era yo?

— ¿Crees que tú le gustas? -esa información podría beneficiarme en el futuro, aunque en ese momento me daba igual.

— Sí, le gusto.

— ¿Y qué otros peros hay? -Cuando pregunté eso, pareció no querer responder. La insoportable necesidad de compartirlo debió forzarla en todo caso.

— Mi poca disponibilidad, o que cuando hablamos no…

— ¿No te gustan sus conversaciones?

— No -frunció el ceño, sorprendida. No entendía mi pregunta-. Al contrario, es de las cosas que más me gusta de él. Es el ritmo de las conversaciones…

— Vamos, que te aburre.

— Hay momentos en los que sí. No porque no me guste hablar de esos temas, sino porque me gustaría poder hablar de… de otras cosas.

 

En ese momento supe que mi camino era el acertado. En realidad, ella no quería hablar de temas profundos ni aburridos: Era una zorra dormida que ansiaba que alguien la ayudase a despertar. Era evidente que David se la había ganado con esas conversaciones, demostrando poder ser una pareja que valía la pena pero no terminó el trabajo, enseñando que podría ser, por encima de todo, un buen amante.

   El resto de la tarde estuvimos hablando sobre la naturalidad, los temas tabú y el tema de las fotos. Descubrí que le interesaba muchísimo mi deseo de someter a una musulmana, aunque intentase hacer parecer lo contrario.

   No volvimos a hablar del tema, aunque podía desenvolverme bien hablando en persona e improvisando, prefería continuar con eso por Whatsapp, donde podía afilar mucho mejor mis respuestas.

 

No hablamos ni una sola vez de David, ya fuese porque ella evitaba el tema o porque le daba igual. Fuese como fuese, era ya una realidad que disfrutaba mucho más hablando conmigo.

   David me pasó pantallazos sobre sus conversaciones, enseñándome que ella tardaba bastante en contestarle. Mara se excusaba en que como tenía poco tiempo y las conversaciones eran tan extensas, prefería dejarlas para la comodidad de su casa donde podría leerlas y contestarlas con más tranquilidad.

 

Por contra, nuestras conversaciones eran fluidas y rápidas -un enorme punto a mi favor-, y mi siguiente objetivo era conseguir subir el tono de las imágenes. ¿Lo conseguiría?

 

5. Provocando por Whatsapp (Adri)

 

Sabiendo que Mara contestaba mucho menos a David, me animé a pasarle nuevas conversaciones donde intimaba más y más con ``Fátima´´.

 

Fragmento de una conversación por Whatsapp entre Fátima y Adri:

 

* Fátima: ¿Qué será lo siguiente? ¿Pedirme que me ponga una correa?

* Adri: Solo te he pedido que te lo pongas por debajo del velo.

* Fátima: Y lo siguiente sería el collar.

* Adri: (Le pasé una foto poniéndome el bozal de mi perro). No es para tanto.

* Fátima: Eres tonto… jajajaja (Caritas sonrojadas)

* Adri: Te toca.

* Fátima: (Tras unos minutos, me pasó una imagen en la que se hace un selfie con un sugerente vestido de calle por debajo del velo, sin disimular lo más mínimo su escote). ¿Contento?

* Adri: Contentísimo (Carita enamorada)

* Fátima: Cada vez me pides cosas peores.

* Adri: No es para tanto… Ni que te hubiese pedido que te pusieses encima.

* Fátima: Eres tonto.

* Adri: Me tienes tonto. Venga va… Ahora sal a la calle y date una vuelta con eso puesto.

* Fátima: Como si no me dijesen demasiadas cosas cuando voy normal.

* Adri: Como si no te gustase que te las dijesen

* Fátima: ¿A quién no le gusta sentirse deseada?

* Adri: Entonces ya sabes que ponerte la próxima vez que nos veamos.

 

···

 

* Adri: ¿Creo el grupo?

* Fátima: Me sabe mal… A ver si sus novias les van a decir algo por crearse un grupo.

* Adri: No van a ser infieles por estar en un grupo contigo. Aunque seas una tentación tan grande.

* Fátima: Pero si ven sus móviles.

* Adri: Eso no va a pasar.

* Fátima: ¿Y qué haremos ese grupo.

* Adri: Hablar y ya. Para las conversaciones divertidas podemos hablar por privado.

* Fátima: No sé…

* Adri: Venga va, lo creo y te meto.

 

***

 

Fragmento de conversación por Whatsapp entre David y Adri.

 

* David: Lo raro es que no te la hayas follado aún.

* Adri: Podría haberlo hecho, seguro que habría conseguido que me comiese la polla en un baño público el primer día que quedamos pero… Que va loco, para eso hay que hacerse desear un poco. Lo peor es que la pobre intenta resistirse. Me hace una gracia…

* David: Sí, pero… ¿Por qué metes a Dani y Nino?

* Adri: Pues para entrarle entre los tres… Me da un morbazo.

* David: Ya lo has hecho antes, pero esta tía… ¿No es demasiado buena para compartirla?

* Adri: Follármela sin más no mola tanto, yo quiero humillarla. Emputecerla…

* David: Usarla, de toda la vida.

* Adri: Te diría de participar, pero como eres tan asqueroso… Igualmente fíjate si es putilla que dice que le sabe mal que ellos tengan novia, pero luego no pone ninguna pega.

* David: Pues que guarra…

* Adri: Si las moras en el fondo… La única diferencia entre una española que es una guarra y esta es el velo y que van más tapaditas.

* David: Eso de tapadita…

 

***

 

Él sabía que cuando yo invitaba a Dani y Nino, nuestro objetivo era destrozarla a polvos. Yo era el que más aguante tenía, pero los otros dos también duraban lo suyo.

   Nuestra estrategia, por lo general, era hacernos los simpáticos e ir cayendo bien, quedar de tranquis, empezar a meter mano aprovechándonos de que sabíamos como tratarlas, muy pocas nos habían rechazado… por no decir casi ninguna.

   Habíamos guardado algunos videos propios donde se veía como nos follábamos a la chica en cuestión y como quedaba después, y era mi intención enseñárselo a Mara si todo iba bien porque, si lo veía, se le podría antojar una follada así solo que la suya era muy distinta.

 

Dani y Nino estaban al corriente de lo de David y Fátima, y más de una vez habían sido cómplices de mis infidelidades. Sabían cual era su rol, y sabían lo que debían hacer en el grupo.

   Ya faltaba menos para emputecer a esa mora, pero antes debíamos hacer ciertas cosas más. Lo primero era conseguir mis trofeos.

 

En otras palabras, hacer que Mara me pasase fotos desnuda. En cierto momento comencé a pasarle fotos desnudo de cintura para arriba, como si no tuviese la menor importancia. Aunque la veinteañera decía que le molestaba, no puso ningún ultimátum; al contrario, sus fotos también parecieron -aunque no enseñase nada-, volverse más y más atrevidas. Sus escotes eran más evidentes y nuestras conversaciones más sucias.

 

***

 

Fragmentos de conversación de Whatsapp entre Adri y Mara:

 

* Adri: (Le pasé una foto estirado en la cama, marcando músculo y con la polla morcillona dando forma al calzoncillo) A gusto en casa…

* Mara: Anda que tú también… Un poco más y sales desnudo. Córtate un poco.

* Adri: Mándame una foto enseñándome como trabajas.

* Mara: (Le pasa una foto donde no salen sus ojos, solo su boca mordiéndose el labio y justo debajo, su escote y a lo lejos, unas pizzas)

* Adri: Me ha entrado hambre. ¿Quedamos y me las como?

* Mara: Ya te gustaría. Tonto…

* Adri: Pues tienen buena pinta.

* Mara: Sí, y eso que no las hueles.

* Adri: Anda que tú también… Pasando fotos de pizzas.

* Mara: Jódete… Eso es el Karma.

* Adri: Aunque eso se soluciona comiendo, lo tuyo en cambio…

* Mara: Eres un cabrón. Acabarás consiguiendo que te joda yo a ti.

* Adri: ¿Y cómo lo vas a hacer?

* Mara: Con lo que más te gusta.

* Adri: No hay huevos.

* Mara: Son ovarios, y sí. Si los tengo. ¿Te gustaría que me hiciese una foto como la tuya?

* Adri: Sí…

* Mara: Podría ir al baño, quitarme la camisa… ¿Eso es lo que quieres?

* Adri: Sí…

* Mara: ¡Pues te vas a quedar con las ganas! Jajajaja Ahora que ya te lo has imaginado, disfruta con tu fantasía.

* Adri: Esta te la devolveré.

* Mara: No, aún te tengo que devolver lo de tu última foto.

 

···

 

* Adri: ¿Tienes hambre?

* Mara: Sí… No he desayunado.

* Adri: (Le paso una foto con mi polla totalmente tiesa debajo del calzoncillo, y al lado, sobre el asiento del sofá, un montón de dulces, pastas y chocolates)

* Mara: Ya verás… Te arrepentirás de ser tan cruel.

* Adri: ¿No tenías hambre?

* Mara: (No contesta hasta horas después, desde el baño del trabajo. Lo hace pasando una foto donde sale con el velo puesto con sus tetas al aire). Disfruta de lo que no vas a tener nunca.

* Adri: (Le paso otra foto exponiendo mi cuerpazo frente a un cristal en calzoncillos, marcando músculo).

* Mara: (Me pasa otra donde, tapándose la boca y la nariz pero con el pelo al descubierto, hace una exhibición perfecta sobre sus hermosas ubres de coloridos pezones)

* Adri: Vale, has ganado… No puedo más.

* Mara: Te lo mereces por cruel… Ahora te jodes.

* Adri: Ya me vengaré, ya.

 

Sin mirarme demasiado la conversación, le pasé lo último a David. Enseñándole victorioso como ``Fátima´´ me enseñaba las tetas, yo bromeé con que así debía verse Mara.

— Eres un cabrón, que suerte tienes.

Yo creo mi propia suerte -le corregí, eufórico. Esa puta mora ya era mía.

 

 

 

6. Cruzada sexual contra la musulmana infiel (Adri).

 

Mis dos compañeros de grupo sabían que no debían llamar a Mara por su nombre dentro del grupo, ya que algunas partes de las conversaciones que transcurrían en este estaban reservadas para que David las pudiese ver.

   Mientras que por mensajería privada, la mora se acostumbró a intercambiar fotos haciendo topless, por el grupo las conversaciones eran relativamente normales. Hablábamos sobre las cosas que nos pasaban en el trabajo y cosas parecidas, aunque poco a poco comenzásemos a pervertir los temas de conversación.

 

Era muy posible que Mara se convenciese a sí misma que estaba jugando conmigo, calentándome y prometiéndose a sí misma que nada de eso era real. Todo era un juego que no llevaba a ninguna parte, aunque yo sabía que era cuestión de tiempo que pudiésemos quedar con ella y follárnosla.

   Aún así, la muy lista supo evitar tomar riesgos no volvió a quedar conmigo, pues era muy posible que se pusiese en una posición comprometida de la que no pudiese escapar.

 

Convencí a Dani y Nino para que pasasen fotos sugerentes junto a sus novias, con el objetivo de poner celosa a Mara con algo que no podía tener. Daba igual que ella ansiase tener una relación con David si en el fondo le bastaba con que nosotros tres nos la follásemos.

   Además de las conversaciones picantes que tanto le gustaban, tenía otros ases en la manga, preparados para derretirla.

 

Fragmento de una conversación por Whatsapp entre Dani, Nino, Mara y Adri:

 

* Mara: Vaya, vaya… Así que os reprimís con vuestras novias.

* Dani: Claro.

* Nino: Hay cosas que no puedo proponerle con mi novia porque se cabrearía. Por poner un ejemplo: A ella le da un ascazo terrible que me corra en su cara o dentro de su boca.

* Mara: ¿Qué me dices? ¡A la hoguera!

* Nino: ¿Ves? Otra.

* Mara: Yo no he dicho nada (Carita de angel)

* Nino: Pero lo justificas.

* Mara: Pues claro… ¿Te gustaría que se corriesen en tu cara?

* Adri: Si le estoy comiendo el coño a una tia, a mí no me importaría que se corriese en mi boca.

* Nino: Jajajajaja

* Dani: Jajajajaja (Pulgar arriba)

* Mara: ¿Y qué cosas no puedes proponerle?

* Nino: ¿Qué cotilla eres, no?

* Adri: Entiéndela, Camacho. No suele hablar de estos temas.

* Mara: ¡Oye! Jajajajaj Qué pasa… ¿No me puedo interesar?

* Adri: No, no. Por mí no te cortes.

 

···

 

* Adri: ¿Ya no dices nada?

* Mara: ¿Qué puedo decir? (Cara sonrojada) Es una fantasía muy… particular.

* Nino: ¿Entiendes ahora porque no puedo hacerlo con mi novia? No es tan abierta de mente como para que me la folle de esa manera.

* Dani: La mía igual. Le gusta que le dé duro, pero el tema humillación lo lleva fatal.

* Mara: ¿Qué tenéis los hombres con el tema de humillarnos? (Carita sonrojada)

* Dani: Sensaciones fuertes.

* Mara: Buena manera de explicarlo, si señor jajajaja Así que… Si pillaseis a una sumisa…

* Dani: Hablo por mí. Si no tuviese novia la destrozaría, pero teniendo novia…

* Nino: Ya lo hicimos una vez, conocí a una que le molaba ese trato tan bestia. Empecé normal, y al ver que no se excitaba comencé a tratarla más mal… Le encantó. Al final acabamos quedando los tres con ella y se volvió loca (iconos de gesticular con dedos el follar)

* Mara: Eso ya es masoquismo.

* Adri: Lo bueno para los masoquistas es que no es algo malo. Si lo disfrutan…

* Mara: Bueno, fue un cuarteto. ¿No?

* Adri: Pero lo mejor es que le ponía que la tratásemos mal, cuanto más lo hacíamos más cachonda se ponía.

* Mara: Yo nunca podría hacer algo así, aunque hay gente para todo. Además, con tres chicos… Hay que tener ganas.

* Dani: Pues a ella le encantó, eso sí… Acabó deshecha.

* Adri: Cuando uno terminaba, el otro volvía a empezar… Se quedó sobada sobre el sofá, moló mucho (Paso una foto de una chica rubia estirada en el sofá, tapándose la cara con el coño brotando semen. Un condón abierto sobresalía desde el interior de su vagina)

* Mara: ¡Guarro! ¿¡Cómo pasas eso!? ¿Es de verdad? (Muchas caras sonrojadas)

* Adri: Claro que es ella. Si hasta tenemos vídeos donde salimos nosotros…

* Mara: ¿Os dejó grabarlo?

* Adri: ¿Claro? No se podía humillar mejor que dejándose grabar. ¿Quieres ver algún video? (Carita sugerente).

 

···

 

* Adri: A mí me pone perraco.

* Mara: Como musulmana creo que debería sentirme ofendida con ese fetiche.

* Adri: Que tolerante (Icono de aplausos)

* Mara: Por eso mismo no me ofendo y os respeto, aunque no lo comparta.

* Dani: ¿No te gusta el sexo duro?

* Mara: Pues sí.

* Dani: Pues es eso.

* Mara: No sé a quién le podría gustar (Caritas sonrojadas).

* Adri: La chica que nos follamos los tres decía eso mismo. Y luego bien que disfrutó.

* Mara: Da igual como lo digáis, es islamófobo. Vuestro fetiche consiste en denigrar a una musulmana.

* Nino: Pues a mí me mola por el tema de las cruzadas, cuando el Al-Ándalus. Los cruzados expulsaron a los moros de España, sometiendo a sus hermosas mujeres. Debieron disfrutar mucho de que unos cristianos las hiciesen gozar.

* Mara: Claro, porque los musulmanes no podían complacer a sus propias mujeres. ¿No? No digas tonterías, que quedarás como un tonto.

* Adri: Yo entiendo lo que ha querido decir. Los hombres de un bando violaban a las mujeres del otro justificando que eran infieles.

* Mara: ¿Te ponen las violaciones? (Carita sugerente). Pero sí, entiendo lo que queréis decir… es un fetiche de violación sin violar.

 

···

 

* Mara: Pobre de la musulmana que se acerque a vosotros…

* Adri: La haríamos nuestra puta…

*Mara: Tenéis un peligro. Espero que a vuestras novias no les hagáis ponerse un burka.

* Nino: Me da que si quisiese cumplir esa fantasía, tendría que probar con otra que no sea mi novia.

* Dani: Basta con encontrar a una musulmana que le vaya la marcha. ¿Conoces a alguna, Mara?

* Mara: Las musulmanas que conozco son muy tradicionales y no hablan de estas cosas.

* Adri: Suerte que contigo se pueden hablar de estas cosas.

* Mara: Siempre podéis vestir a una española con hijab y que se haga pasar por una musulmana.

*Dani: Eso no tiene gracia. Para disfrutar a tope del fetiche, la chica tiene que ser musulmana.

* Mara: Entonces ya no hablamos de un fetiche… Os encanta la idea de someter a una verdadera musulmana. Los fetiches son simulación, vosotros queréis algo muy distinto…

* Adri: Está claro que en esta fantasía hay más de real que de ficción.

* Mara: (Caritas sonrojadas) Madre mía…. (Caritas sonrojadas)

 

Pese a haberse criado en España desde pequeña, Mara tenía que afrontar dos culturas totalmente diferentes. El purismo y la dignidad musulmana que la apremiaban a conservar su sexualidad y reprimirla mientras que, la cultura occidental, promocionaba la libertad sexual y la tolerancia.

   Había tenido que esconderse de su familia, de sus amigas y, sobre todo, de sí misma.

 

En muchos países donde el Islam era la religión predominante, las mujeres estaban relegadas bajo el hombre. En algunos países, en cambio, había una libertad en la mujer que no se reprimía desde la imposición legal sino de la moral.

   Las mujeres eran libres de elegir si se tapaban con el velo o no, pero eran sus círculos quienes las condicionaban a hacerlo.

   La percepción de muchas musulmanas era que las occidentales se exhibían demasiado, eligiendo respetar la tradición y vestir adecuadamente en consecuencia.

 

Yo sabía que a Mara le gustaba realmente David, y era un hecho que no estaba jugando con él. Por desgracia para él, Mara estaba sedienta de ritmo, y su lado masoquista no podía ser satisfecho con un joven que era bueno y amable con ella. Su lado masoquista ansiaba que le diesen caña y la follasen como la guarra que en realidad era… En lo que yo la iba a convertir.

 

 

7. Tras saborear su miel, comencé a envidiar a las abejas (David).

 

A pesar de que mi interés por Mara había sido puramente sentimental -incluso aunque este se mantuviese en alza-, lo que desbordó fue mi deseo sexual hacia ella. La veinteañera provocó que la montaña de pañuelos impregnados de semen se acumulasen en la basura de mi habitación, pensando cada vez más en ella como lo habría hecho Adri y menos como lo habría hecho yo semanas atrás.

 

Sus tardías respuestas me desesperaban, pero lo que me terminaba de asfixiar era el progreso de mi amigo con la chica. Le envidiaba de una manera ya enfermiza, interesándome más en la chica que él abordaba antes que en la mía.

   `` ¿Qué más dará?´´ pensaba mientras me meneaba el pene en la oscuridad de mi cuarto ``No estoy saliendo con Mara. ¿No? Ni siquiera muestra interés. Podría unirme a lo de Fátima y luego…´´

 

Sabía que era mi libido el que me hacía pensar así, pero cada vez era más frecuente. Así que decidí hablar con Adri y pedirle consejo.

 

***

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre Adri y David:

 

* Adri: Podría solucionar tu problema con Mara, pero no voy a poder.

* David: ¿Por qué?

* Adri: Porque nunca me haces caso, tio. Las cosas como son. Si lo hicieses ya te la habrías follado, incluso puede que estuvieses saliendo con ella.

* David: Ya te dije que prefería ir despacio con ella.

* Adri: Pues vale, pero no es plan. Ir despacio es con una chica que vive cerca o la puedes ver cada poco, porque oportunidades hay muchas. Con estas pavas que viven lejos, tienes que aprovechar cada oportunidad.

* David: ¿Y qué hago? Ya no puedo más tío. Y paso de seguir prestándole atención si luego suda de mí.

* Adri: Si me haces caso triunfarás. Dile que sea ella la que venga aquí, da igual que te diga que no o que no le va bien, di que quieres invitarla y enseñarle la zona donde vives, ir a comer algo por aquí… lo que sea. Y la estarás trayendo a tu territorio. ¿Entiendes?

* David: ¿Qué diferencia hay entre que venga aquí y que vaya yo allí?

* Adri: Eres más tonto… Tu casa, tio. Tu casa.

* David: Yo no puedo meterla en mi casa, están mis padres.

* Adri: Pues la metes en la mía. Lo suyo es que duerma aquí. ¿Entiendes por dónde voy?

* David: ¿Cómo vamos a convencerla de que venga a dormir?

* Adri: No hay que convencerla, tio. ¿Hay que explicártelo todo? Eso se improvisa. Tú hazme caso, no le digas nada de quedarse a dormir. No la vayas a cagar (Cara enfadada). Tú solo dile eso: Que venga aquí, para ir a tomar algo. Y no solo eso, también iremos Dani, Nino y yo también.

* David: Si viene quiero estar a solas con ella.

* Adri: De eso se trata, tío. Que quiera estar a solas contigo. Tu hazme caso.

* David: Suponiendo que pueda venir y se le haga muy tarde para volver… ¿No te dirán nada tus padres?

* Adri: Que va, mi madre está fuera. Solo está mi padre, y ya sabes que se la suda todo.

 

***

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre David y Mara:

 

* Mara: Yo estoy igual. Llevo algunas semanas que deseo más tener sexo y divertirme que en tener una relación (``Se me pone dura al leer esto´´). Además… Hace algún tiempo tenía un amigo especial para eso, y pasaba de la Mara buena. Solo le interesaba la Mara zorra.

* David: (Me excita que ella misma hable sobre su parte guarra). No hay nada de malo en eso… ¿No?

* Mara: Pero yo creo que la otra parte de mí merece la pena, y casi nadie se fija nunca en ella. Entonces claro, no me queda otra… ¿Quieres Zorra? Pues toma dos tazas.

* David: Yo llevo algún tiempo que voy cachondo perdido también, como ya llevo algunos meses sin follar…

* Mara: Estoy igual, solo que no quiero hacerlo con cualquiera, ya sabes.

* David: Eres exigente.

* Mara: Sí jajaja

 

 

***

 

Tras tener esa conversación, no pude evitar darle la razón a Adri. Tenía que hacer lo que él había dicho. La haría venir a donde yo vivía y cuando la encontrase vulnerable me la follaría. Me comenzaba a dar igual si conseguía salir con ella o no, solo quería pasármela por la piedra.

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre David y Mara:

 

* David: Me lo debes.

* Mara: ¿Desde cuándo te da por hacer chantaje emocional? jajaja

* David: Tengo muchas ganas de quedar contigo. Y lo justo es que vengas tú.

* Mara: Pues nada… Quedamos el sábado.

* David: Por fin consigo sacarte de Badalona (Icono de aplausos)

* Mara: ¿Qué haremos?

* David: Seré tu guía turístico, dar una vuelta, ir a tomar algo…

* Mara: Suena bien… Con la uni y el trabajo nunca puedo hacer nada de eso.

* David: Pues esta vez podrás. Y Mara…

* Mara: ¿Qué?

* David: No vayas a dejarme tirado.

* Mara: Que no, tonto. Si tengo muchas ganas de verte.

 

8. Burger King (Adri).

 

Mi amigo no parecía aprender de sus errores. Nada de eso habría pasado si no nos hubiese presentado a Mara, aún así su inseguridad y su ignorancia a la hora de tratar a la mora le hacía creer que me necesitaba. ¿Por qué iba a ayudarle con esa puta? No tenía la más mínima intención de hacerlo.

   No parecía que David le hubiese contado que además de con él iba a quedar con los tres, ni tampoco le había insinuado nada de que se quedase a dormir. En ese momento me daba igual todo eso igual, yo tenía mis propios planes: Quería quedar con aquella guarra el mismo sábado unas horas antes de que ella pudiese quedar con David.

   La comida, para que estuviese en su punto, tenía que ser cocinada tiempo antes de ser servida y degustada. Para asegurar que ella quisiese quedarse en mi casa, primero tenía que darle un buen motivo para hacerlo.

 

Fragmento de conversación de Whatsapp entre Adri y Mara:

 

* Adri: ¿Cómo es que quedáis aquí?

* Mara: Me ha insistido y… mira.

* Adri: Luego te decía yo y no querías.

* Mara: Venga… No te irás a poner celoso. Además, David no es como tú. Al menos él no me tratará como una perra.

* Adri: ¿Cuándo te he tratado yo como una perra?

* Mara: De momento nunca, pero… ¿Te recuerdo lo del velo y el collar?

* Adri: Yo he ido a verte, ya podríamos quedar el sábado.

* Mara: Lo siento, lo tengo ocupado.

* Adri: No todo el sábado.

* Mara: ¿Quieres que quede con los dos? (Carita sorprendida)

* Adri: Sí.

* Mara: No, ya he quedado con David. No voy a ir horas antes para quedar contigo.

 

···

 

* Mara: Vale… Quedamos. Pero no le diremos nada a David. No quiero que se lo tome a mal (Tampoco pensaba decirle nada).

* Adri: ¿Tú crees? Pues no le diremos nada. Pues eso, quedamos dos horas antes de que quedéis y vamos a tomar algo por ahí.

* Mara: A ver a donde me llevas…

* Adri: Ya improvisaremos algo. (``Podría llevarte a mi casa y follarte directamente, pero eso sería demasiado fácil y lo que quiero es tratarte como te mereces´´). Por cierto, no te olvides de llevar el velo.

 

***

 

Eran las dos de la tarde cuando la chica me avisó de que ya estaba preparada para pillar el coche y venir hacia el lugar donde habíamos quedado. Le respondí que estaba listo, mientras terminaba de prepararme. No llevaba condones, no me hacían falta y si por un casual me equivocaba, ya los llevaría David por mí.

   Mi interés en quedar con ella dos horas antes no solo era con la intención de prepararla para la gran noche, sino también para reunir contenido a modo de grabación para mi buen amigo calzonazos.

 

Había elegido un Burger King donde me había follado ya a otras chicas por la poca gente que había en la planta de arriba donde estaba el servicio. Una vez en la segunda planta y tras cruzar la puerta que daba a los dos baños, había dos minúsculos: Uno para hombres y otro para mujeres. Mi plan consistía en meternos los tres con ella en un baño e improvisar dentro para dejarla bien cachonda. No descartaba que nos la follásemos ahí mismo, todo dependería de como se comportase ella.

   Solo esperaba que aquello que grabase pudiese compartirlo con mi buen amigo David sin que este sospechase de la verdadera identidad de Fátima.

 

Nino, Dani y yo estábamos esperando en un parking que tenía las plazas de aparcamiento al aire libre, donde Mara podría aparcar con facilidad. Les expliqué lo que tenía en mente para el Burger consiguiendo la aprobación de ambos.

   Mara entró con su coche en el parking, aparcó y salió del coche sonriéndonos a los tres. Se acercó rompiendo metafóricamente el suelo con aquellos dos tacones, con un vestido super ceñido a su cuerpo que dibujaba curvas alrededor de sus caderas, su culo y su pecho.

   Parecía una puta de lujo para multimillonarios, pero en su lugar iba a ser la nuestra sin que tuviésemos que pagar un solo euro. Lo mejor de todo es lo maquillada que venía, con un pintalabios rojo pasión, sombras de ojos y polvos para aclarar sus pómulos y otras partes de la cara. Su pelo ondulado botaba con cada paso, al igual que sus pechos.

   Llegó andando hacia nosotros, con aquella falda -que era parte del mismo vestido-, tan ceñida a sus muslos que los hacía moverse pegados unos al otro.

— Si no recuerdo mal había quedado solo con Adri -me reprochó sonriendo, dándome dos besos y luego saludando a los otros dos.

— Nos dijo que iba a quedar contigo y no podíamos perdérnoslo.

— Seréis acoplados… ¿Qué pensarán vuestras novias?

— ¿Qué hay de malo en quedar con una amiga? -le cuestionó burlón mi amigo antes de añadir:-. Además, si no se entera no pasa nada.

— Yo es que hace mucho que no voy al Burger.

— Pues yo soy más de McDonald, pero como Adri me quiere llevar allí…

 

Nino entró en el establecimiento en primer lugar, seguido por ella, por Dani y por mí. Aprovechamos bien cada punto ciego para estudiar bien como estaba vestida, y es que verla con esas prendas ya era morboso de por sí.

   La mayoría de hombres por la calle se giraban para verla, aunque no podían hacer nada porque ella iba con nosotros.

   Además de haberse depilado las cejas, parecía haberse puesto rímel a conciencia para estar perfecta; y, si no me equivocaba, dentro de aquel enorme bolso que llevaba bajo su brazo estaría el velo. Le había pedido que lo trajese pero… ¿Lo habría hecho?

 

Fuimos directos a la barra, pidiendo ella dos hamburguesas de pollo por dos euros, mientras que nosotros nos inflamos a dos menús cada uno, pues teníamos que coger fuerzas para lo que venía.

   Nos sentamos en una de las mesas, sin nadie a nuestro alrededor. Mientras Dani y Nino hablaban, yo saqué mi móvil -estando sentado a la derecha de la mora-, entré en la galería de mis videos y busqué uno de los archivos de la follada a la rubia entre los tres. Hacía ya un tiempo de eso, pero quería dar una pequeña muestra de lo que le esperaba a nuestra querida musulmana… Aunque no se lo dijese directamente >>

   << Los gemidos de la chica del video comenzaron a sonar, solo audibles por nosotros cuatro.

— Este video no lo has visto.

— Esa… ¿Esa es la chica? -preguntó agarrando con interés mi móvil. Sus ojos desprendieron un ligero brillo que delataba curiosidad-. No, no lo había visto -Comenzaron a oírse los graves gruñidos de Nino obviando que se iba a correr mientras se corría sobre el peludo coño de la rubia. Esta se llevó las manos al coño, el cual vomitaba hilos de semen. Estaba suplicando que parásemos mientras yo grababa, pues llevábamos ya al menos tres horas turnándonos para follarla.

   Justo en ese momento, Dani -que ya había podido descansar un rato desde su anterior corrida-, se acercó a la rubia mientras suspiraba de alivio al creer que todo había terminado, comenzó a lamentarse con bufidos mientras su nuevo semental se colocaba entre sus piernas y orientaba su rabo contra su coño, se quejó mientras lo tuvo libre, pero tan rápido como mi amigo se la metió, comenzó a gemir de placer ante las embestidas gimiendo de nuevo y moviendo sus caderas en consecuencia alrededor de aquella polla.

   Del móvil se oían los gemidos de la chica y el choque de las carnes húmedas chocando-. Muy cansada no se la ve.

— Decía que estaba muy sensible y que no podía más, pero luego era la primera en gemir y correrse cuando continuábamos.

— Es una pena que no haya más chicas así. Es como mi novia, después de un polvo se cansa y pone pegas para continuar.

— Y yo que pensaba que el problema de las chicas era vuestra falta de duración -le contradijo picándole, sonriendo.

— Algunos duraran poco, yo no.

— Eso dicen todos… -Una sonrisa traviesa se dibujó en la comisura de sus labios.

— Te creo, te creo -respondió con cierta parsimonia, como si no se lo creyese-. Aunque esta no lleva velo… Llega a llevarlo y la destrozáis.

— Como pillemos a una musulmana, no solo nos la follaremos así sino que le daremos el trato que merece.

— ¿Y que trato es ese?

— Le demostraremos lo mucho que puede llegar a disfrutar ser nuestra puta…

 

Al mirarnos a los ojos, me di cuenta que se había sonrojado -aunque el maquillaje hubiese conseguido disimularlo-, así que se levantó agarrando el bolso y pidiéndome espacio para pasar.

— Voy al baño -dijo antes de seguir las direcciones de los letreros, subiendo las escaleras para encerrarse en el único baño de chicas.

— No ha ido tan mal. ¿No? ¿Vamos? -les pregunté a los otros dos; acto seguido subimos las escaleras hasta llegar a la planta de arriba. Al lado de la puerta que daba a los servicios, habían mesas donde había dos familias celebrando juntas lo que era el cumpleaños de sus hijos.

 

Por las miradas que nos echaron, parecieron darse cuenta que íbamos con la intención de meternos en el baño con la chica que acababa de entrar, aún así no dijeron nada.

   Accedimos al interior, y sin picar a la puerta, entramos dentro del diminuto baño de mujeres en el que apenas cabíamos los cuatro. Mara se escandalizó al ver que entrábamos, pero en vez de gritar nos los reprochó con un murmullo.

— ¿¡Qué hacéis!? -nos preguntó poniéndose todavía más roja. Yo le tapé la boca, apartándola de la puerta y empotrándola de espaldas contra la pared. En silencio entraron los otros dos, cerraron la puerta y pusieron el pestillo. Fue entonces cuando solté la boca de Mara-. ¿Pero qué estáis haciendo?

— Tenemos que mear -respondí mirándola desafiante.

— ¿Y no podéis ir al de hombres?

— Solo hay otro baño, y está ocupado.

— ¿No podéis esperar?

— No -respondí sin hacer nada más. Antes de hacer nada, Mara tenía que darme un pretexto para poder actuar.

— Pues yo he entrado primero -respondió retándome a abandonar el baño, yo negué con la cabeza, sin perder mi simpatía.

— Si te dejamos mear la primera tardarás mucho.

— No tardaré… -susurró mientras veía de reojo como me desabrochaba el cinturón-. ¿Vas a hacerlo aquí dentro conmigo? -parecía estar haciendo un esfuerzo enorme para no mirar mis manos ni lo que hacían.

— Sí. Si no quieres salir… Es culpa tuya.

— Encima será la culpa mía… -su voz cambió de tono de manera muy imperceptible.

— No creo que te vayas a escandalizar por verme mear.

— Yo voy luego.

— Yo he entrado primero -le reprendió ofendida, aunque me dio la impresión de que se esforzaba por no reírse.

— ¿Quieres mear la primera? -propuse imaginándomela bajándose la ropa interior frente a nosotros y sentándose en el baño.

— ¿Cómo voy a mear con vosotros delante? No digáis tonterías.

— Así -contesté decidido, bajándome la cremallera y sacando mi polla morcillona. La mora no pudo evitar quedársela mirando con la boca desencajada, como si no se creyese lo que estaba viendo: Un chorro ambar salió disparado de manera continuada contra la cerámica del baño tras levantar la taza del váter-. Solo es una polla… Y ya la has visto con el video que viste antes… ¿No? Te toca, Mara.

 

***

 

La mulata bajó sus bragas hasta sus rodillas y se dejó caer frente a los tres sobre la tapa del váter. Lejos de guardarme la polla dentro del pantalón, comencé a cascármela frente a sus narices al igual que los otros dos.

— Bueno… Ya he meado, ahora me apetece aliviarme con otra cosa -No me hizo falta mirar a mis dos compañeros para saber que también se estaban pajeando frente a ella. Me di cuenta que de las dos rodillas de Mara, inicialmente juntas, se separaron imperceptiblemente como si se muriesen por separarse-. ¿Vas a usar esa boquita musulmana para comer tres pollas españolas?

— No me hagáis esto…

— ¿No quieres chupárnoslas?

— No sé lo que quiero -se lamentó mirando como mi prepucio subía y bajaba siguiendo el ritmo de mi mano. Yo ya sufría una erección considerable.

— No creo que seas de piedra. ¿Vas a decir que no a estas tres pollas después de habérnoslas visto?

— No quiero acabar con la chica del video -se justificó, pero aunque decía una cosa, su boca hacía todo lo contrario. Se abrió ligeramente cuando yo acerqué mi cipote a sus labios.

— Yo creo que si que quieres -repuse con confianza-. Creo que te mueres porque te follen.

— Solo os estáis aprovechando… -No la dejé terminar, me agaché frente a ella y le susurré que se pusiese el velo que guardaba en el bolso.

— Si no quieres que te follemos… ¿Por qué te has traído el velo? Póntelo y cómenos la polla, no me seas calientapollas.

— ¿Y si no quiero?

— No te vamos a forzar, pero me da que sí que quieres -le susurré al oído, aprovechando para darle un pequeño mordisco en el cartílago, provocando que cerrase los ojos y se mordiese el labio mientras me agarraba de la camisa-. Si no quieres follar… Al menos cómenos la polla. Hazlo y te dejaremos en paz, podrás salir con David y no nos meteremos -evidentemente era mentira. Ella se divertía con nosotros, aunque le gustase ese calzonazos.

 

Me levanté y repetí que se pusiese el velo.

— Venga, ponte el velo.

— No… Que a saber como os ponéis luego.

— Pues ya sabes lo que tienes que hacer… Usa esa boquita para que nos corramos.

 

Acerqué mi polla a Mara y sin escrúpulos me la agarró con ambas manos para comenzar a lamer la punta, besarla y meterla dentro de su boca. Ni noté sus dientes, su lengua era extremadamente suave. Con el movimiento de cabeza de una paloma, comenzó a chupar mi glande sin dejar de mirarme a los ojos, exhibiendo una falta de timidez que me la puso más dura aún.

  Saqué el móvil sin preocuparme por si le pudiese molestar, y comencé a grabar la mamada. No podría pasar ese video a su pretendiente, pero al menos si podría usarlo para esas cosas.

 

Su reacción a lo que hice fue intentar apartar el móvil, pero no dejó de chupar. Como si hiciese algo que la molestase mientras ella hacía algo que le encantaba, solo entonces me pidió que dejase de grabar.

— No lo voy a publicar, es solo para nosotros tres. Para ver lo bien que comes pollas… Ahora lámemela toda, guarrilla. Hasta los cojones… -le ordené agarrándola por la nuca con mi mano libre. Obediente, pasó de chupar el extremo como si fuese un biberón a sacar brillo a mi vigoroso cipote repleto de venas hasta que metió la boca entre mi entrepierna notando como besaba con su aliento caliente mis dos testículos, que cada vez estaban más húmedos; mientras, me pajeaba el rabo con un enérgico e imparable movimiento de mano.-. Venga… Ponte el velo. Así nos comes la polla como una verdadera musulmana.

 

La chica apartó sus labios de mis testículos y agarró, con la mirada gacha, el hiyab que llevaba en el interior de su bolso. Tardó un poco en colocárselo, pero cuando lo hizo se parecía más a la falsa Fátima que a la verdadera Mara. Entonces reanude una nueva grabación.

   El mulato de Nino, justo en ese momento, agarró los tirantes del vestido de la chica y tiró de ellos hacia abajo, dejando ambos pechos visibles dentro del corpiño negro.

— Vaya ubres que se gasta… Tendremos que ordeñarla jajajaja -bramó mientras se agachaba frente a ella y pellizcaba ambos pezones para sacarlos fuera del sujetador.

— Cuidado… Los tengo muy sensibles… -La interrumpí metiendo mi polla en su boca, forzándola a estimular mi glande mientras mi compañero de piel morena jugaba con sus tetas y se llevaba los pezones a su boca.

 

Mi móvil conseguía enfocar tanto la cabeza cubierta con el velo como los dos enormes pechos contra las manos de Nino. La polla de Dani salía en el borde, pajeándose como si estuviese esperando a su turno.

— ¿Y yo qué? -preguntó este último, dando un paso hacia la musulmana y consiguiendo que esta le agarrase polla y comenzase a pajeársela antes de llevársela a la boca. Envolvió su glande con sus labios sin llegar a romper el contacto visual con el mulato, masturbándolo con el puño cerrado alrededor a su polla y batiéndola chocando desde los testículos hasta el prepucio-. Nada mal, putilla árabe… Aunque mi novia la chupa mejor.

 

Yo me aparté un poco, al ver que Dani se ponía de pie entre Nino y yo tras haberse cansado de jugar con sus tetas, haciendo que la chica soltase mi miembro y agarrase el suyo. Grabé la escena con la perspectiva de un director de cine, concentrado en como me gustaría que lo viese David. Luego ya tendría tiempo para gozar de su mamada.

   El ángulo de la grabación era el de esta pajeando a uno mientras le besaba el glande al otro, pero de repente sacó la lengua por debajo de estas y comenzó a engullirlas haciendo un sonido similar al del atragantamiento. El miembro erecto de Dani pasó de entrar solo la punta a enterrar toda la extensión de su miembro en la garganta de la chica.

 

Grabé satisfecho como desahogaba su excitación haciéndoles dos pajas perfectas a mis dos amigos, mientras sus pechos botaban sobre el mal colocado sujetador y su saliva caía sobre ellos.

   Cambiaba cada poco tiempo de polla, centrándose en ellos dos, pero al notar que a Dani le faltaba muy poco y estando entre Nino y yo, nos masturbó a los dos con ambas manos mientras se inclinaba hacia su entrepierna y se la tragaba toda. Vimos como su garganta se deformaba una y otra vez para almacenar dentro el glande, logrando que el afortunado echase la cadera hacia delante mientras se paralizaba de placer, agarrando con ambas manos la cabeza envuelta en el velo y trabando cualquier posibilidad de retroceder.

   Mara intentó mantener el contacto con los ojos de Dani, hasta que comenzó a ponerse roja y se le fueron poniendo los ojos en blanco hasta que para mi gozo y disfrute vaciaba sus cojones dentro de ella, directamente al esófago.

 

Tan pronto como Mara consiguió pegar una bocanada de aire, Nino ya estaba reclamando su boca para continuar con la mamada, sin embargo se conformó con que ella chupase brevemente la punta de su glande para apartarla de malas formas, pajearse contra su cara mientras le gritaba:

— Saca la lengua, guarra. ¡¡Maquillarte tanto no va a esconder lo zorra que eres!! -Mara obedeció, sacando exhausta la lengua justo cuando aquel cipote expulsó varios chorros contra su frente, su nariz y finalmente contra su lengua.

 

Ambos retrocedieron con sus pollas ya en reposo, mientras que la mía expulsaba como loca líquido preseminal. Nino y Dani se apartaron, dejando espacio para grabar la parte final del video, donde Mara me miraba con su carita impregnada en semen respirando con dificultad.

   Yo me agaché frente a ella, inclinándome hacia su ido y susurrándole seductor.

— No me he corrido aún. Y parece que te gustaría…

 

Sin responderme, nos miramos a los ojos mientras ella respiraba como podía. La mano que usaba el móvil para grabar enfocaba directamente a la falda, que con las rodillas totalmente separadas mostraban un brillante y rasurado coño, totalmente mojada.

   Tenía una cámara lo suficientemente buena para captar todos esos detalles, pero fueron los dos dedos de mi mano libre que, entrando con las yemas orientadas hacia arriba, se enterraron dentro de su coño haciendo un sonido de aspiración.

   Estaba tan cachonda que solo pudo abrir la boca y gemir, mientras mi grabación registraba mis dedos metidos en su coño y sus pechos perfectos.

 

Dejé de grabar, esto último tal vez no podría compartirlo con David debido a que sí que salía la parte inferior del vestido y fácilmente podría reconocerla.

   Me incliné hacia su oído y le susurré algo inaudible para el resto antes de girar mis dedos dentro de ella y volverla loca.

— No… -gimió mordiéndose el labio inferior con deseo. Sus pezones cada vez estaban más duros, al igual que sus pechos.

— Tú solo piénsatelo. Pásalo bien con David. Ya nos veremos -me despedí sonriendo, subiéndome la cremallera y abriendo la puerta del baño.

 

La dejamos ahí, deseosa de ser follada a solo cuarenta minutos de quedar con mi amigo. Por suerte, la propuesta que yo le había hecho haría mella. Estaba seguro de que acabaría en mi casa, deseando acabar lo que habíamos empezado.

 

 

 

 

 

 

 

<<<<<    Continua en ''La puta musulmana, parte 2''    >>>>>>

 

Relato escrito por Zorro Plateado, escritor con blog propio en www.losrelatosdezorro.blogspot.com.es

 

Cuenta de twitter: @relatosdezorro

Correo para atender a lectores: zorreteplateadoev@hotmail.com


Comunidad de Autores y Lectores de TodoRelatos
Chatea online con webcams!

comunidad.todorelatos.com



© ZorritoPlateado

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (10)
\"Ver  Perfil y más Relatos de ZorritoPlateado
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.
LWNET 1999-2017 | TodoRelatos.com v3.80
Info Legal / Privacidad / Cookies · Ayuda · Stats · Enlaces · Contacto · Webmasters (Sponsors Favoritos)