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Fecha: 19-Jun-17 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

Compl a mi marido (o no) en Juegos Swinger Cap-11

BebiSlut
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En la última parte del anterior capítulo, la suerte se había aliado con el insistente Michael, y solo la lesión en la pata de mi caballo, le había permitido a aquel bravucón presumido, conseguir atraparme y para humillarme un poco más, follarme como una campesina sobre el prado …… Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Capitulo – 11

 

Prologo:  En la última parte del anterior capítulo, la suerte se había aliado con el insistente Michael, y solo la lesión en la pata de mi caballo, le había permitido a aquel bravucón presumido, conseguir atraparme y para humillarme un poco más, follarme como una campesina sobre el prado ……, pero a mi, a pesar de que no lo reconocería en ningún momento, me había hecho gozar de una sesión de sexo en parte no consentido, que solo podía describir con una palabra …”inolvidable”

 

23  -  Regresando cautiva a “Foxe´s Village

 

 

Ya en pie, me sacudí la ropa para quitar los restos de tierra y hierbas y traté de recomponérmela, pero si bien la falda no era ningún problema y mis bragas, ya las daba por perdidas, porque me las había roto y tirado, mi problema  se centraba en mi blusa, ahora con casi todos los botones rotos, era imposible cerrarla para no tener que ir todo el tiempo, con mis pechos al aire, así que como solución, me anudé la parte de abajo todo lo que pude, y con ella me hice un improvisado y poco eficaz sujetador, que al menos, me las mantenía dentro de la camisa, bueno, la mayoría del tiempo.

 

Aunque el “duro” de Michael, me había dicho antes, que me llevaría de regreso al campamento base, caminando, en el momento de la verdad, tras atar mi caballo Tzar con una soga, a los aparejos del suyo, me dijo mirándome mientras se sonreía,  

 

—¡Anda “perrita” súbete a mi caballo, no quiero que llegues cansada al campamento, no sería nada caballeresco por mi parte! …… - añadiendo - 

 

—¡Además allí, seguro que tendrás mucho trabajo que hacer, y te quiero fresca y que puedas mover bien tu sensual culo!

 

Como no iba a ser tan tonta, de rechazar su ofrecimiento por orgullo, Michael, ahora mi Sir, puso sus manos juntas a modo de estribo, para que pudiese montar.

 

Instintivamente pensé, que además de que no podía esperar que fuese tan altruista de ser el, el que regresase caminando a mi lado,  para el, iba ser un placentero regreso, llevándome delante, para entretenerse conmigo ya que solo llevaba la falda y lo que me quedaba de blusa…¡travieso pícaro! Pensé para mis adentros.

 

Miré con preocupación a mi bonito caballo negro Tzar, que tan bien se había portado. libre de peso, casi no cojeaba y eso me tranquilizó.

 

Michael me dijo, 

 

—¡Coge tu las riendas perrita, ya que vas delante, pero ten cuidado porque sin silla y con mi “falda” tan cerca de tu culo, no te vayas a distraer y te caigas del caballo, aunque detrás de ti, muy pegado por si acaso, estaré yo sujetándote como un verdadero caballero!

 

Me giré para mirarle a la cara, replicándole 

 

—¿Sabes Michael, que te falta mucho para llegar a ser un caballero? Y frunciendo el ceño, le recriminé 

—¡A una amazona y dama, no se le dicen esas cosas, guarro! Pero el me recordó el muy creído

 

—¡ Mi perrita”, ahora ya no eres una “dama”, te he capturado y eres mi esclava, además, me suena que un Sir, ya te ha follado como una simple campesina, sobre el puto suelo, abierta de piernas, jaja

 

El soltó una sonora carcajada, mientras se cogía con ambas manos a mi cintura y tras espolear al caballo con sus botas para que empezase a andar, me dijo el muy mentiroso 

 

—¿Yo solo lo he comentado, para avisarte, cariño, que sin bragas y mi polla balanceándose, amenazadora, tan cerca de tu jugoso culo, jaja, podría ocurrir, que se te metiese dentro de tu jugoso coñito de “doncella”  sin darme cuenta, …jaja!

 

Sacudiendo mi cabeza, en señal de desaprobación por su descaro, aunque era quizás lo que más me atraía de el, cogí las riendas, mientras el, con sumo gusto, me tenía cogida de la cintura y directamente sobre mi piel, pues esa parte, con la camisa rota, y ahora anudada, dejaba al descubierto.

 

24 - de regreso al campamento base-poblado de “Foxe’s Village”

 

Sin prisa ya, porque ya me tenía entre sus brazos, nos dirigimos de regreso al improvisado poblado, que estaba formado por unas viejas casas bajas de piedra, que en su tiempo, habían servido para guarecerse de las tormentas, o guardar el ganado, y que en el “juego” hacía las funciones de “poblado” donde pasaríamos la noche todos, tanto las que hubiesen conseguido escapar (probablemente Hanna, Bonny y Rebecca) si lo habían logrado, las prisioneras, Meredith, Megan y yo, y los poco “caballerosos” guerreros, los “muertos en batalla” además de otros invitados, que no habían participado, pero que seguro, que iban a estar allí, para gozar de la fiesta y ver que “botín” habían conseguido los hombres de la partida de caza a caballo.

 

No paso mucho tiempo, mientras seguíamos el sendero más corto para llegar al conjunto de casas de piedra, al que el grupo le había puesto hasta nombre conociéndose el conjunto privado como, “ Foxe’s Village” , un nombre muy evidente, del uso que solía dársele cuando les apetecía a ese encantador y cosmopolita grupo de personas liberales.

 

Como iba diciendo, no pasó mucho tiempo, hasta que las manos del ahora Sir Michael, empezasen a subir por mi cintura y ahora, ya me cogía por las tetas con ambas manos, lo que me daba mucho placer, por lo que me estaba haciendo, y yo trataba de disimular todo lo que podía, pero mis pezones no sabían mentir, así que le dije.

 

—¡Mi honorable Sir, no iría usted señor, más cómodo, cogido de mi cintura! , el acercó su cabeza a mi oído y me susurró 

 

— ¡No mi complaciente Little bitch, como a ti perrita, me gusta ir cambiando de posición y de yegua, en eso tenemos los mismos gustos,  mi little slut! 

 

Y por si me quedaba alguna duda, (culpa mía por abrir la boca) empezó a desatarme el nudo de la rota camisa, hasta que terminó abierta por completo, ondeando al viento y dejando mis tetas botando y balanceándose libres, excepto por las traviesas manos de mi Sir, que no dejaba de manoseármelas y jugar con mis pezones.

 

El muy cabrón, volvió a acercar su boca a mi oído, y me dijo con sorna

 

—¿Qué vas a empezar a mojarle el lomo a mi caballo, o ya empieza a estar mojado Little bitch!

 

No le respondí, solo me sonrojé, porque los dos sabíamos que eso era inevitable que acabase sucediendo, pero opte por no darle más motivos para sus sarcasmos, y seguí aguantando el dulce martirio de sus juegos con mis pechos.

 

Por si sus juegos  con mis tetas no me excitase ya bastante, sentir como su polla se balanceaba justo pegada a mi canalillo, pegada a mi culo, con el movimiento de estar montando a caballo, no había duda, de que yo si estaba mojada, porque sentía entre mis muslos, la humedad de mi coño que me delataba., y también el glande de mi Sir, estaba muy mojado, sintiendo como golpeaba con sus humedades mi culo con el movimiento de la grupa del caballo. 

    

El regreso, aunque tardamos un poco menos de una hora, para mi, era un martirio sensual, y caliente hasta avergonzarme yo de mi misma, parecía como si estuviésemos practicando Tantra (para los que no lo conozcan, es follar sin moverse, solo manteniéndose en contacto y explorando las sensaciones, hasta llegar al orgasmo).

 

En mi caso, como me evadía todo lo posible de aquel placer que me martirizaba y que Michael no parada de darme con naturalidad, recorriendo con sus manos y dedos mis tetas y ombligo, y sintiendo aquella verga golpeando muy cerca de la entrada de mi culo, que es donde yo la deseaba, y seguro que el también, pero conseguíamos mantener la compostura, finalmente conseguí no correrme y aguanté como una buena amazona, el martirio de mi Sir.

 

Tras descender por un sendero que discurría entre dos zonas elevadas, mi Sir me ordenó  

 

—¡Párate aquí Little perrita! ……

 

Tiré de las riendas del caballo y nos detuvimos. No sabía que pretendía hacer, o si deseaba follarme allí, antes de llegar a “Foxe’s Village” y aliviar el deseo que debía mantener sus bolas llenas a tope de semen, acumulado durante ese largo regreso aguantando, que seguro que el también sentía, pero no, tratándose de Sir Michael, tenía que ser algo que llevase “su sello” el muy presumido macho.

 

Se bajó del caballo, y me dijo a mi que también me bajase, una vez frente a el, me cubrí los pechos con la camisa, en un gesto instintivo, que le hizo reír …… ya que a estas alturas, los conocía con los ojos cerrados, pero yo me sentía más protegida con los pechos cubiertos.

 

El muy guarro, se acerco a mi, hasta tener su cara a escasos milímetros de la mía y diciéndome 

 

—  ¡Alice, esto es fuera de rol, como una excepción, antes de continuar con el juego…, y tras una pausa para hacerse el interesante, me dijo con voz suave …

 

— ¡ realmente, eres una perrita muy especial, y tengo que reconocer, que aunque he probado centenares de perritas muy seductoras, y las he follado cuando y donde he deseado, tu Little bitch,  ex esposa fiel, tienes algo que me atrae en especial, quizás sea esa cara de inocente y esas gafas de intelectual, que dan una falsa imagen, de cómo puedes llegar a ser realmente de “salvaje como hembra!

 

Oír de su boca aquello, me desarmó por completo, porque  aunque yo llevaba durante todo mi matrimonio, siéndole fiel a Phil, recordaba a muchos de mis anteriores amantes, pero ninguno se parecía a el, …., no había flirteado o follado con ninguno, que me manejase a su antojo, como Michael sabía hacer, y yo se lo consentía.

 

Ese dulce momento, casi de romanticismo entre nosotros, lo rompió como no, Michael cuando metiendo una de sus manos bajo mi falda, y pasándola por el interior de mis muslos, me miró con cara de falsa sorpresa, diciéndome 

 

— ¡Dios mío caliente perrita, pero si tienes los muslos empapados con los jugos de tu coño!!

 

Me puse roja como una amapola y miré hacia el cielo, con esa frase había roto todo el encanto romántico del momento, volviendo a su papel de descarado con lengua larga.

 

Tras soltar unas ahogadas risas y con la mano, alborotándome el pelo,  con una gran sonrisa de satisfacción, fue ahora el, el que se subió solo al caballo, así que imaginé, que me llevaría hasta el poblado, que ya estaba muy cerca, tras doblar a la izquierda al final de aquel estrecho paso, humillada y casi arrastrándome, como quien lleva una presa, orgulloso encima de su caballo, pero, con Michael nunca se podía estar segura de que iba a suceder.

 

Me miró desde su elevada posición, y volviendo al rol, me ordenó mientras me alargaba la mano, tomando la mía izquierda 

 

— ¡Vamos littel slut, sube pero monta en el caballo de cara a mi, porque quiero que nuestra entrada al campamento, sea especialmente seductora e indecorosa, para que los que nos reciban, se sorprendan de la belleza que he capturado.!

 

Le di la mano y el tirando de mi monté de cara a el, que tenía una sonrisa de felicidad, con lo que seguro, su cabeza maquinaba.

 

Era un poco más incómodo, por ir sentada ahora de espaldas a la marcha, porque quedábamos excesivamente apretados en esa posición, y mi cara a la altura de su hombro.

Para más comodidad, coloqué mi cabeza apoyada sobre su hombro, y mis brazos alrededor de su cintura, humm, no se estaba tampoco nada mal, así acurrucada en su pecho, pero el me apartó hacia atrás y me ordeno… 

 

— ¡Esa camisa fuera! …Ya!

 

Le miré con cara de hartazgo y mientras me la quitaba, le pregunté - 

 

— ¿y ahora como me la pongo, mi Sir?

 

Pero el respondió con un escueto 

 

— ¡Dámela perrita!

 

Tal como la cogió en su mano, rasgó un trozo de la rota camisa y tiró el resto al suelo. Con el trozo que había roto, lo dobló como una venda y me tapo los ojos, atándomela en la nuca.

 

Mi corazón empezaba a latir más deprisa a cada minuto que pasaba, y el seguro que se percató de ello, porque mis pechos estaban pegados a sus pectorales. Casi desnuda (solo con la falda) sin ver que hacía o tramaba, me sentía totalmente vulnerable ante el.

 

Su siguiente orden fue - 

 

— ¡Cógete de mi cuello puta y levanta ese mojado coño, que esta suplicando polla hace mucho tiempo!

 

Confiando en el, no me quedaba otra,…. pues ahora no veía nada, me abracé a su cuello y levanté mi culo de la silla, sintiendo sus manos bajo mis nalgas elevándome un poco y colocando su ahora dura polla, en el lugar preciso, diciéndome.

 

— ¡Ahora ve descendiendo ese culo caliente que tienes perrita y así, mi caliente puta,  tu sola, te vas a meter  mi polla entera en tu coño, algo que llevas mucho tiempo deseando hacer. Quiero que me digas una frase ingeniosa o que me guste por darte ese placer, y por el que tu coño, que no sabe mentir como tu,  estaba suplicando.! jaja

 

Con tanto deseo, o más que el quizás, me dejé descender sintiendo su glande entrando en mi empapado coño seguido por las seis pulgadas de su deseado y duro rabo de macho con el que sentía dentro de mi con placer mi coño repleto, así que, me tocaba decir algo en agradecimiento, y lo que se me ocurrió en aquellos momentos fue ….., seguir su juego con sorna

 

— ¡Dios mío, mi Sir, no sabéis como deseaba ser follada por vos! ¡No paréis de follarme, hasta aseguraros de que me habéis dejado bien preñada de vos! ¡Deseo ser la madre de otro de vuestros bastardos, oh si!

 

Imagino que le gustó, porque soltó una sonora carcajada, tras lo cual, de nuevo reemprendimos la marcha, mientras el balanceo de la grupa del caballo hacía todo el trabajo de joderme bien el coño, moviendo su rabo dentro de mi, invadida de sucios deseos, una vez más, Michael me había convertido de nuevo en una perra encelada.

 

No tarde mucho en tener mi primer orgasmo antes de llegar al final del sendero, gimiendo y agitando mi cabeza, me corrí como una vulgar puta……, 

 

Estaba empezando a caer el sol, pero todavía quedaba al menos media hora de luz, cuando enfilamos definitivamente los 250 metros que nos quedaban para llegar a la entrada del grupito de chozas de piedra, en los que ya podíamos ver a algunos de los demás (bueno yo no, pues llevaba los ojos vendados e iba de espaldas a la marcha)

 

Pero tal como nos acercábamos pude oír perfectamente las primeras voces de aviso de nuestra llegada.

 

Como no podía ser de otra forma en el, me subió la falda, manteniéndola atrapada con una mano, para que todos pudiesen ver mi redondo culo, y como no, mi espalda desnuda, pero especialmente mi culo, dándose cuenta enseguida, que iba montada sobre la polla de mi captor, casi desnuda y abrazada a su cuello.

 

Tal como llegábamos, ya pude oír las típicas frases sucias como 

 

— ¡Esta Alice, si que esta hecha una buena amazona, jaja! …., ¡clavada en la polla de Michael, es imposible que se caiga de esa silla de placer, jajaja!

 

— ¡Muy bien Alice,  así debe cabalgar una hembra! – pude oír de alguien a quien no conseguí identificar -  y que añadió …

 

— ¡Después te llevaré a cabalgar por la noche, bien “enganchada a mi polla” como vas ahora, jajaja……!

 

Michael me susurró al oído mientras permanecíamos junto al grupo que nos miraba

 

— ¡Bota un poco más mi cachonda Little Bitch,  para que todos puedan ver bien como entra y sale mi polla de tu coño”  cosa que hice de inmediato, muy excitada por aquella situación de ser vista por todos, sobre el caballo y con la polla dentro de mi, bombeando mi ardiente coño, eso complacía mi faceta exhibicionista y para animar más al público (ya que pude sentir como el caballo se detenía posiblemente entre las casas y los amigos y amigas que nos esperaban, subí mis piernas hasta cruzarlas sobre el lomo del caballo y a la espalda de mi Sir, mientras el, con sus manos de nuevo bajo mi culo, me ayudaba ahora a subir y bajar bien empalada por su rabo, y ofreciendo, con las piernas tras el, una mejor panorámica de cómo mi Sir me estaba follando y mis jugos caían sobre su polla y el lomo del caballo.

 

Michael satisfecho me preguntó  entonces, aunque yo sabía que estábamos ya allí- 

 

— ¡Ya hemos llegado…. ¿quieres descabalgar y bajarte mi puta? A lo que yo respondí con un sonoro e implorante 

 

— ¡Nooooo…, por favor, ¡Quiero más de lo que me está dando mi Señor?

 

Lo que arrancó las risas de los que nos miraban, al tiempo que le dije al oído bajito a el -  

 

— Deseo que me la metas ahora por el culo, para que todos vean que soy tu puta y como te corres dentro de mi culo, mi Sir”

 

Michael, no se hizo repetir mi súplica y subiéndome más y sacándomela del coño, que goteaba, sentí como la deslizaba hasta la entrada de mi culo de puta y soltándome, me dejó caer sobre su polla, que desapareció dentro de mi goloso culo, mientras yo exageraba de placer con un sonoro 

 

— ¡Ohhhh  yeah!  I'm dying of pleasure! 

 

Empezando a follarme el culo ayudado por sus manos, mientras (después me lo comentaron)  todos miraban complacidos el caliente y sucio espectáculo que estábamos protagonizando, empezando a sentir algunas manos anónimas, acariciando mi culo y ayudándome en mi sodomización…. Oh Dios! 

 

esas sucias sensaciones de puta, y no ver nada, solo sintiendo el placer desbocado que me invadía,… pensé que me iba a desmayar de placer.

 

Entre contantes gemidos de placer por mi parte, al cabo de unos minutos, aquella maravillosa enculada sobre el caballo, llegó a su climax, cuando sentí como mi Sir, vaciaba su caliente semen, dentro de mi culo de zorra, lo que me produjo un fortísimo orgasmo, que hizo que mis piernas se aflojasen y tuviese que dejarlas caer a los costados del caballo, diciendo con voy de vicio……… 

 

— ¡Oh my God, I think, I'm going to faint …! (oh Dios mío, creo que me voy a desmayar)

 

Con mi respiración acelerada y casi entrecortada, me abracé muy fuerte a el, para no caerme, pero sintiendo el placer de mi culo, lleno y apretado, con su palpitante polla.

 

Tras unos momentos así, quieta, Michael dijo  

 

— ¿Algunos voluntarios para que recojan a mi ex doncella, jaja? Y como habéis podido ver todos, excelente como puta, para que podamos  descabalgar?

 

Al instante, numerosos brazos y voces que ya reconocía, cogiéndome de los brazos y de mi desnuda espalda, diciéndome, 

 

— ¡Vamos no temas, déjate ir Alice, que ya te cogemos con mucho gusto, golfilla!

 

Yo dejé mi cuerpo relajado y todavía sin ver nada, algo que me excitaba más, las manos que me sujetaban, me ayudaron a bajar de mis dos monturas, el caballo y especialmente la polla de Michael, pero no dejaron que mis pies se apoyasen en el suelo, y como si me llevasen en volandas, prácticamente desnuda al final, oí como atravesábamos una puerta y mientras oí a mis amigas Meredith y Megan, como al verme entrar, riéndose me decían.

 

— ¡Vaya con Alice, pensábamos que habrías conseguido escapar también, pero desde que te hemos empezado a oír gemir como una loca, fuera, ya imaginábamos que te habían pillado, y parece que ¡Muy bien! Por los gemidos y gritos que dabas…¡jaja, golfa!

 

Me depositaron sobre una cama, pero como todos decían algo al mismo tiempo, no sabía que comentaban, así que, como no, tras “cobrarse” mi traslado, sobándome bien en el trayecto, noté como me ponían un pesado grillete de hierro en el cuello a modo de collar, del que pendía una cadena y me dejaban allí con mis dos amigas, también capturadas.

 

Tras recuperar el aliento, me quité la venda y allí, cada una sobre una cama, desnudas por completo como yo, y también llevando un collar de pesado hierro y una gruesa cadena, que terminaba enganchada a la pared en una argolla, mis dos amigas me contemplaban, felices del reencuentro, pero algo decepcionadas por ver que también me habían capturado.

 

A ellas, que se habían sacrificado por las demás, las habían abatido en la emboscada, eso si, tras abatir también a dos de los perseguidores.

 

Les relaté, porqué finalmente Michael me había atrapado, y que nunca lo hubiese conseguido, si no se hubiese lastimado una pata Tzar, una cuestión de mala suerte para mi, e inesperado regalo para el.

 

Evidentemente, me guarde para mi, la maravillosa follada que me había pegado en aquel prado.

 

Megan me dijo  a ellas las había llevado hasta allí Ronald, pero que todavía faltaban por regresar  LLoid y Brad, que debían seguir detrás de las tres huidas y también Hanna, Rebecca y Bonie, y con el sol ya empezando a ponerse en el horizonte, lo que podíamos ver por una de las pequeñas ventanas, no podían tardar en llegar, porque el juego, terminaba con la puesta total de Sol, así que todavía conservábamos la esperanza de que ellas tres regresasen libres y sus perseguidores, con las manos vacías.

 

Nota:En el siguiente capítulo, tras el juego, se iba a celebrar, la cena y como no la “Fiesta del Fin de la Jornada ……


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