|
Subió mi sujetador y dejo mis senos libres de obstáculo alguno, ahí estaba yo arrinconada, con las manos de Carlos apretándome los senos, acariciándolos a su antojo, llenándome de caricias y sin dejar de besarme. Los apretaba fuertemente, pellizcando mis pezones y dejándolos erectos. |