|
El castigo impuesto por mis padres al “numerito” que les monte en mi fiesta de dieciocho años estaba por terminar...Esa noche me acosté temprano ..., me recosté en una silla de esas largas para tomar el sol, me quite mi tanga y comencé a masturbarme sintiendo la brisa marina en mi rostro, pero esta vez no pensé en Kari, si no en Cynthia |