|
Blanca sintió el aroma de esas bolas, el olor a sexo y culo que se desprendía de su amigo, invitándola a descubrir los placeres más recónditos.La atracción fue tal que se dirigió tan abajo para empezar lamiendo y chupando sonoramente los huevos de su amigo. Él sólo jadeaba y se dejaba hacer como un niño. |