|
Tomó una rápida ducha pero no se vistió, sólo se puso encima un camisón semitranspa-rente y descalza salió de la alcoba. Encontró a Ricardo viendo televisión. Había cambiado la ropa anterior por otra más informal. Calzaba zapatillas y una de ellas bailaba al son que él marcaba teniendo una pierna encaramada en la otra. Entró en el comedor y saludó con un “Buenas noches” frío, cortés, sin mirarlo apenas. |