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Abajo se extendían filas y palcos. El escenario también se veía a perfección. Pero la pareja permanecía invisible para los ojos ajenos ya que su cabina rozaba el techo y la luz deslumbrante de lámparas laterales cegaba cualquier mirada dirigida hacia allí. ¿Juegos amorosos en el teatro? ¿Sería posible? |