|
Deberías de hacer un acto de contrición ante Dios, nuestro Señor, porque Él también perdona a las alimañas inmundas como tú, pero has de mostrar arrepentimiento verdadero ¡Sólo el Señor o las almas puras te salvará de tu miserable existencia, Ernesto! Y yo estaré presente en ese momento para verlo, no sé como, pero estaré ¡Qué Dios se apiade de ti! |