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Eran las 10. Eran las 10’05. Eran las 10’10.Eran las 10’15...me acuerdo que pensé (otra vez) que “esto me pasa por ser el único español vivo que llega puntual a la hora a un sitio, el único que cree que cuando quedamos a las 10 quiere decir las 10”. Así que eran las 10’15, allí no había nadie, estaba quedándome congelado (por no hablar del aburrimiento) y me sentía como un gilipollas. Nada que no hubiera pasado con anterioridad. |