|
Aquel perverso ser tan pronto la vio se dijo: “Ya te tengo, ahora si que no escaparas!” – con mucha cautela se dedico a seguirlas hasta que llegaron a donde estaba el auto estacionado. Tan pronto ellas partieron el inmediatamente las siguió, aunque en esta ocasión guardando distancia, pues no quería que lo descubrieran como la primera vez. |