-Mucho mejor –respondí-, no sé por qué te habías puesto tan lejos.
-Hombre, no quería que me malinterpretases una vez más… -dijo él con ironía.
-Tranquilo, esta noche hay algo que me ha quedado muy claro…
-¿Ah sí? ¿El qué?
-Pues eso… que la intención marca la diferencia.