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Cuando he salido del gimnasio, la amenazadora tormenta de problemas que se cernía sobre mí ha vuelto a descargar en un sonoro chaparrón… la llamada de Dani ha roto el delicado equilibrio mental que he estado construyendo en la tranquilidad del jacuzzi. He vacilado antes de responder pero finalmente he sentido la necesidad de afrontarlo… |