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Estaba muy cansada, tumbada en el suelo, jadeante. No se cuanto tiempo habia pasado. Pero me quede alli. Cerré los ojos. Los oí marcharse entre exclamaciones triunfantes aunque recordaba sus palabras de que alguno luego repetiría. Sentía el aire abrazar mi cuerpo. Al cabo de un pequeño instante sentí de nuevo una lengua recorriendo mis pies. Abri los ojos y vi mi ropa al rededor y acercarse al pastor alemán hacia mi vientre... |