|
Mi mente empezó a trabajar lentamente la mañana siguiente al momento en que sentí que algo cálido engullía mi pene. Abrí los ojos y vi que todavía estaba oscuro en el cuarto. No podía ver nada. Estiré mi brazo y sentí su cabello. Era agradable y largo, así que supe que no era Amy. Tenía que ser Kim. En la oscuridad empecé a jugar con los senos de Kim. |