Nunca espere que esa mujer que consideraba mi tia, por serlo de mi esposa, pudiera darme las nalgas, no coje rico, pero el hecho de ser incesto si se puede llamar, me puso a mil.
Una mujer madura, recientemente separada, se recluye en un pueblo pequeño junto al mar para recuperarse de su depresión. Allí conoce a cuatro adolescentes y efectivamente se recupera.