Este sería nuestro sino. Esperar y dar placer. Nos habíamos convertido en tres juguetes. Tres juguetes hermosísimos que solo tenían una función dar placer a nuestros dueños y a sus amigos.
Desvié la vista y pude ver que la erección continuaba, aun más que antes, la toalla estaba levantada y podía ver su vello púbico, moreno y poblado, incluso la base de su pene. Cerré los ojos y volví a besarle en la frente.
Poco a poco, le puse los cuernos a mi marido con mi sobrino y su amigo, guapisimo. Pero no tenía ninguan razón para sentirme culpable, aunque no lo sabía. (con fotos)
Para superar una ruptura amorosa, Silvia nos visita en busca de apoyo y consejo. Todos terminamos haciendo realidad nuestras fantasias: yo, un trio con Mar y su amiga; mi mujer, hacérselo con una tía; y Silvia, sentirse penetrada por detrás.
Dos hermanas, de 16 y 19 años, que no se llevan bien, se van de acampada con el novio de la mayor. La relación entre ellas mejora mucho, muchísimo, despues de ese viaje.