Otra vez cogió mis piernas y las pasó sobre sus hombros, colocó su enorme polla negra en la entrada de mi culo y de un empuje certero y violento la hundió por completo en mis entrañas, lancé un aullido mezcla de dolor y placer... (con fotos)
Una tontería dicha en una noche de sábado me puso a tiro a una nenita de 18 que no estaba nada mal. Lo malo es que el rumor se extendió...y no sé como pararlo...