Me fui a estudiar a Dublín y me enamoré de mi compañera de piso. Al final, conseguí follármela. Por si acaso, aviso que el relato está escrito en español.
Una tontería dicha en una noche de sábado me puso a tiro a una nenita de 18 que no estaba nada mal. Lo malo es que el rumor se extendió...y no sé como pararlo...
Después de haber pasado uno de los momentos más ardientes en el Sex-shop con su sensual empleada, mis obsesiones me llevaban a no poder olvidarla y a desearla más cada vez, pero mi objetivo principal, mi bestial obsesión, seguía siendo sin duda, su d...
Creo que en aquella sesión fotográfica se calentó hasta el producto químico sensible a la luz que recubría la película. Que, ¿cómo es eso posible?. Leed, leed.