Una joven pareja relata al narrador la experiencia llena de morbo vivida a lo largo de mucho tiempo, donde un vendedor ambulante de enorme herramienta satisface a ambos, cada uno a su forma.
Liz es una mujer hermosa que fue sorprendida siendoleinfiel a su marido loque la lleva a converirse en su escalava, esto cambiara su vida para siempre.
Soy una puta bastante cerda, así que mi novio me convenció en seguida para que me fuera un fin de semana con él y sus amigos militares a una casa rural, en donde me iban a hacer barbaridades que jamás hubiera soñado.
Me paso la mano en la concha y la saco llena de la leche de mi esposo y de Juan, me miro la mano y mi anillo de matrimonio, de fidelidad, estaba impregnado en la leche de ambos. Pensar en eso me excita nuevamente.
Esta historia que ahora relato me ocurrió hace bastante poco, y dado que no puedo contársela a nadie, ni tampoco quedármela para mí, la relato aquí anónimamente, no daré ningún nombre.
Dos hermanas, de 16 y 19 años, que no se llevan bien, se van de acampada con el novio de la mayor. La relación entre ellas mejora mucho, muchísimo, despues de ese viaje.
Entre Santiago y ella me ataron a una palmera y volvieron a incorporarse al grupo... jaleando con gritos y risas a los hombres que se estaban follando a su hija pequeña... me eché a llorar de impotencia... oyendo los jadeos de placer que daba Sara...