Mi amiga María, preocupada por mí me consigue una criada. Meaza resulta ser una bellísima hembra de raza negra, con la que experimento nuevas sensaciones.
Me fui a estudiar a Dublín y me enamoré de mi compañera de piso. Al final, conseguí follármela. Por si acaso, aviso que el relato está escrito en español.