Después de nuestro primer encuentro, las cosas parecían haberse enfriado entre Ainoa y yo. Pero finalmente, un día, pude cumplir mis fantasías con mi compi Ainoa.
No se la causa, pero esta vez no se los rehusé, mientras comenzábamos a darnos pequeños pikitos, para continua a besarnos con más pasión, hasta llegar a intercambiar nuestras lenguas.
Inevitablemente empece a fijarme en mis hermosas alumnas y decidi probar suerte, pero acabe cojiendome a otra que no estaba dentro de mis planes.... Disfrutenlo.