Una nenita vestida de putón en el metro, a altas horas de la noche y adormilada. Y el tio más creativo y cabrón de la ciudad como único acompañante. ¿Quién da más?
Soy una mujer madura de 40 años, me llamo Sonsoles y estoy divorciada de mi marido desde hace cinco años. Tengo dos hijos, la parejita que todo el mundo desea. La niña ya está felizmente casada y mi hijo Gregorio, el pequeño, todavía vive conmigo. Yo...
Mis ojos no eran capaces de cerrarse, estoy segura que se quedaban en blanco mientras él entraba y salía de mí. Nunca imaginé que el sexo anal fuera tan placentero. En breves segundos la lubricación era completa ayudada por la saliva del rudo hombre ...
Mientras mas me arrimaba su pene a mis manos más me excitaba. De pronto note que estaban humedecidas mis manos por un líquido que salía de su “cosa” y embarraba mis manos, era trasnparente y viscoso. Hubo un momento en que la excitación y la curiosid...
Dos parejas jovenes se calientan en un taxi, las chicas provocan a los chicos, intercambian de parejas e incluso dejan que el taxista, un gordo cincuenton, participe.
Caminando hacia él ya iba pensando en la cantidad de culos parados esperándome para apoyarme en ellos y así tener un tranquilo y entretenido viaje hasta mi trabajo. Seguía caminando y me imaginaba que me iba a tocar hoy, podría ser un culo en jeans a...
Las imágenes que tenía de lo sucedido en la tranquera con mi abuelo, en vez de atenuar mis fantasías y la ebullición de mi sangre, mis deseos se habían agrandado y todo mi cuerpo me solicitaba concluir bien lo que había allí comenzado.
Las imágenes que tenía de lo sucedido en la tranquera con mi abuelo, en vez de atenuar mis fantasías y la ebullición de mi sangre, mis deseos se habían agrandado y todo mi cuerpo me solicitaba concluir bien lo que había allí comenzado.