Lo que empezó cómo la frustración de quedarnos sin vacaciones, terminó en que fueron las mejores de nuestra vida. Claro que mi hermana y yo no lo imaginábamos al comienzo.
Me fui a estudiar a Dublín y me enamoré de mi compañera de piso. Al final, conseguí follármela. Por si acaso, aviso que el relato está escrito en español.