Este es un relato que lo encontre en la red, espero que sea de su agrado. (Primer aporte)
-¡Cómo crecieron los chicos! – decía Alcira, la madre de Darío, recostada en su reposera una tarde a fines de Febrero.
Sentí que empezaron a jugar con mis tetas y que succionaban mis pezones paraditos. Clarita estaba succionando lentamente mis pezones y yo estaba gozando. Una mujer me estaba chupando las tetas y yo lo estaba disfrutando!. Pero no quería parecer tan ...