Una madre en la medianía de su vida, sumamente ardiente, con un elevado deseo sexual, se ve enfrentada a una experiencia sexual no buscada con sus dos hijos, pero que disfruta a plenitud.
En aquel momento, yo disfrutaba un sueño reparador, un pinchazo en el capullo me despertó, miré el reloj y eran las siete menos diez de la mañana, habitualmente, la erección me suele venir hacia las nueve, pero esta mañana se había adelantado;
Esta historia que les voy a narrar me sucedió hace apenas unos 2 años, en la ciudad de Bucaramanga Colombia, un martes por la noche estábamos viendo televisión con mi mamá.
Soy una mujer madura de 40 años, me llamo Sonsoles y estoy divorciada de mi marido desde hace cinco años. Tengo dos hijos, la parejita que todo el mundo desea. La niña ya está felizmente casada y mi hijo Gregorio, el pequeño, todavía vive conmigo. Yo...
Mis testículos golpeaban contra las nalgas de Silvi. Mi verga estaba hundida hasta el fondo en su culo, La mujer que, hasta hace un momento, pedía clemencia en la penetración, mi madre, ya se movía furiosamente con veinte centímetros de pija llenánd...
De un empujón la clave hasta el fondo y siguiendo sus indicaciones fui bombeando en su interior. Empecé a notar una sensación diferente a cuantas había notado.
Todo comenzo para mi, como un juego de mi fantasiosa y calenturienta mente de joven inmaduro. No medi las consecuencias de mis actos y ahora me siento tan confundido como contento, porque aunque me siento anormal, no puedo parar con esto que ya se m...