Siempre me ha atraído mi tía desde muy pequeño, es alta, rubia con unas piernas increíbles y un culito rico. A sus 38 años la verdad es que se conserva muy bien.
Para empezar os diré que esta historia de amor filial me sucedió cuando tan solo tenía 19 años así que ya hace bastante pues ahora tengo 30 años. Sin embargo aún la recuerdo con especial cariño pues en aquellos años empezaba a relacionarme con mis pr...
El padre le metió su enorme miembro, abriendo su vagina, debido a las proporciones del miembro ella sentía los más intensos placeres en todo su cuerpo. Le decía, que delicia, fóllame como a mi madre.
Estoy muy preocupado: Pues mi esposa está cada día más caliente, a partir de la noche en que fuimos al antro, la bailarina la dejó muy prendida, las cogidas y la narración de la película por parte de Hugo, la hizo sentir que podía ser tan caliente c...
Casi de inmediato coordinaron el ritmo de sus caderas cogiendo con una cadencia lenta y deliciosa que le producía a ella una relajada excitación que fue encendiendo su ardor interno, hasta que muy despacio empezó a brotarle un tierno y callado orgasm...
Sentía como la respiración de Germán ahora era tranquila y profunda, y se dio cuenta de que el muchacho se había quedado dormido encima de ella cuando lo oyó roncar débilmente, mientras ella misma caía en ese adormecedor estado de la relajación despu...
Ella apretaba los músculos de sus grandes y redondos glúteos para que él sintiera su dureza, lo sintió hurgar en su culo metiendo los dedos entre sus nalgas por encima de la tela, y aflojó la tensión que hacía en su culo, para permitirle el acceso ma...
Al ver quien era el amante de su madrastra se quedó paralizada y sin aliento, era Rubén, su hermanastro, Rosa María estaba cogiendo con su propio hijo, y en la misma cama de su padre,
La historia que voy a contaros tuvo lugar hará escasamente dos meses. Tengo 48 años y me llamo Paloma, estoy felizmente casada y tengo dos hijos, un chico llamado Ricardo y una chica llamada Mónica. Ricardo actualmente tiene 24 años, es un chico norm...
Mi madre asintió, acercando su cara a la mía, muy despacio. Yo estaba congelada, sin saber qué hacer, y en ese instante fui consciente de mi incipiente humedad. ¿En qué clase de degenerada me estoy convirtiendo?
Mi hijo siempre asistió a un colegio de curas, por lo que era muy inocente y no sabia mucho de la sexualidad, así que me propuse enseñarle todos los secretos del placer.