Hola a todos y todas de nuevo, como dije en mi primer relato, me llamo Sandra. Soy una mujer casada, y supongo que insatisfecha con lo que tengo, es por ello, por lo que actualmente y como dije en el primer relato, mantengo una doble vida,
Una mujer tiene tres fantasías y, en parte gracias a su marido, puede cumplirlas las tres: en un burdel y con un negrazo que maneja un instrumento impresionante.