Por casualidad descubrí un video de mi hermanita haciendo cosas malas. Me aproveché de ello para ponerla a mis pies, aunque al final la situación se desbordó.
Mi madre continúa su despendolada búsqueda del uniforme de criada mientras su amigo Alberto y yo observamos lo atrevida que va siendo incluso con desconocidos.
Historia de cómo una simple bicicleta estacionaria desencadena la primera vez de mi primita priscila, a quien tuve el gusto de inaugurarle todos sus agujeros.
Mi madre y mi tía quieren visitar una discoteca para gente de su edad. La negativa de sus maridos a ir con llas hace que yo termine siendo su acompañante.