Quieres levantarte para ir al baño, para asearte,
ducharte.... así que te desato los tobillos y los brazos.....pero con la promesa
de que volverás a la mesa en cuanto acabes...... para seguir con mis fantasías.
Te empiezo a ver como una "esclava" que esta permanentemente
a mi servicio, a mis ordenes, mmmmmmm.... y a ti te encanta sentirte así,
obedeciendo mis ordenes.
Oigo como te duchas... deseo con toda mi alma ir a ver como
lo haces, pero consigo retenerme y esperarte.
Cuando vuelves, limpia, recién duchada, con el pelo revuelto,
excitante, te ordeno que vuelvas a estirarte sobre la mesa.
Tu, totalmente sometida a mi, no dices nada, solo me miras
con expresión lujuriosa y te estiras de nuevo sobre la mesa, complaciente,
esperando que continúe dándote placer sin fin.
Te ato nuevamente y empiezo a besar todo tu cuerpo, a lamer
tus pezones, a acariciar suavemente tu pubis, simplemente rozando el clítoris
con la yema de mis dedos. Sólo quiero excitarte, que te relajes y disfrutar.
Mientras te duchabas he preparado una bandeja con todos los
frutos que te puedas imaginar...
¿Por qué empezar primero? Decido comenzar con las frambuesas,
cojo una y la paso por tus labios; la lames suavemente con tu lengua, la pongo
entre mis labios y te la doy a saborear. Después cojo otra y la pongo entre tus
labios para probarla yo.
Tras un par de frambuesas decido pasar directamente a las
fresas. Cojo una y tras el ritual de pasarla por tus labios y que tú la
humedezcas con tu lengua la paso por tu barbilla, luego voy bajando para pasarla
entre el canalillo de tus pechos, después por tus pezones que ya están
totalmente duros.
Te doy a morder la fresa para luego pasar el resto por tus
pezones, impregnándolos del jugo de la fresa. Lamo tus pezones con fuerza, los
succiono saboreando el néctar de la fruta. Después termino de comerme el resto
de fresa.
Descorcho una botella de champán. "¿Alguna vez has probado
las fresas con champán?" Pregunto sabiendo perfectamente la respuesta.
Niegas con la cabeza y te doy a morder una fresa, doy un
sorbo de champán y te lo doy a probar directamente de mi boca. "Mezcla los
sabores, nota el sabor dulce de la fresa junto con las burbujas, concéntrate en
la amalgama de sabores" Veo como te muerdes el labio inferior, eso quiere decir
que te gustaba.
Te doy a comer otra fresa más de esa manera, "Ahora me toca a
mí" digo. Cojo una fresa, la muerdo, tomo la botella y derramo un poco sobre tus
pechos. Comienzo a lamerlos, sin desperdiciar una sola gota del champán sobre tu
cuerpo. Noto como tu respiración se agita y tus gemidos comenzaban a brotar.
Me encantan las fresas con champán, sobre todo sobre tus
pechos. Empiezo a trocear con mi boca las fresas, dejando caer los trocitos
sobre tu cuerpo. Poquito a poco empiezo a pasar mmi lengua por el, buscando los
trocitos y comiéndolos con deleite, sobretodo los que han caído sobre tus
pezones.
Te abro las piernas, en ese momento estas abandonada a lo que
quiera hacerte, tomo una cereza, comienzo a jugar con ella, te rozo las nalgas,
el clítoris, te acaricio con ella, pero después comienzo a jugar en tu vagina,
metiendo y sacando la cereza, hasta que en un momento la meto del todo en tu
vagina.
Me acerco y meto mi lengua dentro hasta que la encuentro y
entonces te la doy de comer con mi boca, así comienzo a hacer con toda la
ensalada de frutas que he preparado.
Uvas, cerezas, frambuesas, fresas.. todo pasa por el interior
de tu vagina, hasta que lo encuentro con mi boca, juntándose todos los
fluidos... mi saliva... tus jugos... los de las frutas que (claro) se rompen en
tu interior rezumando por tu coño.
La fruta sale mojada con los jugos vaginales que cada vez
brotan con más fuerza, realmente eso te excita y verme a m,í con la excitación
que yo también tengo de verte así, rendida a mis deseos, sin querer luchar
contra ese mar de sensaciones nuevas que te estoy ofreciendo, todavía mas.
Me encanta meterte cosas en tus agujeritos, desde frutas
hasta grandes verduras, uvas, cerezas, zanahorias, apio, un tremendo pepino, me
encanta meterte de todo, pero me gusta mas que tu me des espectáculo, así que te
desato y te ordeno que te introduzcas un pepino en la vagina.
Tu no quieres escapar de este juego sino que todo lo
contrario quieres atraparme en él, quieres que te tome, porque me ves al borde
del deseo.
Asi que empiezas a comportarte como si hicieras una película
o un show, poniéndome a cien.
Coges el pepino y metes la parte delgada del pepino en ti
boca, lo lames, lo mamas, como si fuera un gran pene, mientras tu mano esta
ocupada, dándote gusto, metiendo dos dedos en tu coño mojado y tibio.
Aprietas con las piernas, y la sensación de tu mano en la
vagina es indescriptible.
Te incorporas y lo pones vertical sobre la mesa. Con ayuda de
las manos vas abriéndote las nalgas y apuntando con el a tu coñito.
Abres muy bien las piernas, para que tu chochito quede
expuesto y poco a poco, en cuclillas, con los pies apoyados sobre la mesa, pero
bajando la cadera suavemente y sosteniendo el pepino para que no se salga de tu
agujero, que esta lleno, pero con gamas de más, te vas sentando sobre él.
Al entrar, mmmm, sientes una cosa deliciosa, recorriéndote
todo el coñito por dentro. Empiezas a meter despacio el tronco, que entra sin
dificultad
Tus piernas están al máximo, y tus gemidos se hacen salvajes,
" mmmmmmmm siiiiiiiiiiii, que bien!!!!!!!! ", el pepino esta en la mitad, y tu
cuerpo pide mas.
Una vez con tu vagina bien acostumbrada al grosor empiezas a
bajar más y más para que el pepino entre.
Ya esta la parte mas gruesa dentro de ti, y se está abriendo
camino sin tapujos, empujas más y más, " si !!!!!!!! ". Te sientes totalmente
llena, y lo dejas ahí por unos instantes para que tu coñito se acostumbre al
nuevo tamaño del instrumento que te parte en dos.
Después empiezas a darle movimientos giratorios al pepino,
eso te arranca muchos gemidos de gozo de placer, el movimiento cambia y empiezas
a subir y bajar desenfrenadamente.
Disfrutas empujando para expulsarlo cada vez que esta bien
adentro. Esa sensación de expulsar algo tan liso y resbaladizo la sientes divina
por dentro.
Tu coño a estas alturas esta chorreando jugos por tus
piernas, el mete y saca del pepino te esta volviendo loca, tus gemidos y gritos
deben escucharse en el otro apartamento, pero no te importa, estas disfrutando
tanto que no te importa si todo el edificio se da cuenta.
Verte así me pone tan caliente que no lo puedo resistir mas,
así que poniéndome delante de ti, saco mi pene y te lo meto en la boca.
En tan solo unos minutos empiezo a correrme escupiendo semen
que inunda tu boca y cae sobre tu cara.
Todo esto, mientras te estas masturbando con furia, hace que
te estremezcas y termines con una corrida impresionante.
Lanzas un suspiro y dejas a tu amigo ahí, por un rato, te
gusta esa sensación.
Tus jugos brotan por entre tu entrepierna y el pepino sale
solo, gracias a la lubricación de tu corrida.
Finalmente caes sobre la mesa, agotada, y te quedas dormida
descansando de tanto placer.