I
Nos conocíamos desde hacía mucho tiempo, sólo a través de
internet, pero con una cómoda intimidad que le hacia diferente al resto de mis
amigos. Un día comenzamos a hablar de sexo, algo que hacíamos de vez en cuando,
pero sin darle excesiva importancia, nos gustaba más el cine y la literatura, y
me sorprendió con la siguiente pregunta:
-¿Sabes lo que es la D/s?
Por supuesto que lo sabia, mi ex novio había intentado un par
de veces esposarme a la cama, pero yo lo había rechazado, me parecía inmoral y
de gente algo loca.
- Si, pero me parece una inmoralidad
- Eso es porque no lo has probado, milady
Siempre me decía lo mismo, milady, no se si por la astucia
del personaje de Alejandro Dumas o porque le gustaba que tuviese nombre de gata.
Seguimos charlando, y volvió a preguntarme lo mismo. Yo
seguía escurridiza, no me apetecía decirle una grosería y que el se molestase,
pero se lo estaba buscando.
- milady, creo que deberías saber que es la D/s, pero en
condiciones, no mediante un ex que solo intento esposarte a la cama, eso es muy
vulgar.
No quería dar el paso, me parecía una aberración, pero... al
final me convenció para pasar un fin de semana diferente, que me enseñaría que
era la D/s de verdad, pero que yo en todo momento podía volverme atrás, sin
rencor. La curiosidad me pudo, y siempre se come al gato, o a la gata que era
yo.
II
Llegue a Granada, siempre me había parecido una ciudad
preciosa, pero que no llegaba a gran capital, y la verdad es que la visitaba
poco porque estaba algo lejos de mi ciudad de residencia, pero el quería que nos
viésemos en Granada y allí estaba yo, al lado del Albaicin esperándolo en un bar
tomando tapas, y nerviosa porque no sabia que pensaba hacer.
Llego como siempre, apresurado, con la hora persiguiéndole,
pero con esa sonrisa plena y fresca, y su corpachón de hombre entre la treintena
y los temidos cuarenta, ya le había dicho muchas veces que se parecía a Big, el
pretendiente de Carrie de Sexo en Nueva York, tan escurridizo como era él, pero
también tan atractivo y fuente de magnetismo.
- Perdona, pero como siempre llego tarde, mi corazón.
Yo también sonreí, le notaba tan iluminado como siempre, y le
di un beso en su mejilla, nunca le besaría apasionadamente en publico, quizás
alguien conocido de ambos nos vería y no quiero lios, aunque estabamos en
granada, él tenia familia allí.
- milady, creo que es hora de empezar tu clase, ¿quieres que
el río comience a fluir?
Me ruborice, era un paso fuerte, pero como siempre he dicho,
hay tiempo para conocer cosas nuevas, y sabia que podía parar a tiempo, así que
asentí con la cabeza.
- Bien, has tomado tu decisión. Coge este paquetito y quiero
que te coloques lo que hay dentro en 5 minutos, y que me traigas tu ropa
interior. Adelante, milady.
Me fui al cuarto de baño, abrí el paquete y vi un collar de
cuero, de bisutería, aunque con una plaquita grabada que ponía "milady{J}", cosa
que me tendría que explicar luego Javier. Yo además tenia un nombre, me ponía de
los nervios que siempre me llamase por mi nick, Carolina creo que es bien
bonito, pero él quería seguir el juego, pues nada, adelante, a ver quien se
cansa antes...
Me quite la ropa interior y me coloque el collar, la verdad
es que quedaba muy bonito, habría que ver el efecto de la gente cuando mirase,
pero bueno, eso era secundario, la verdad.
- Estas preciosa. Déjame que lo ajuste un poquito...
Y su gran y clara sonrisa se apago en mis labios mientras el
ajustaba el collar hasta casi dejarme sin respiración, mientras recogía mi ropa
interior de mis manos.