Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 5.852 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Comunidad TodoRelatos (Cams) ]  1.439.080 Miembros | 17.759 Autores | 87.216 Relatos 
NOVEDADES CATEGORÍAS TOP100 AUTORES BUSCADOR
TODORELATOS » HETERO: INFIDELIDAD » EL AMO, EL CORNUDO Y LA PUTA.
[ +
CAMS EN DIRECTO DE USUARIOS! [ COMUNIDAD TODORELATOS ] +10 CHICAS EMITIENDO AHORA!
¿Quieres mirar?
¿Te atreves a emitir?



ZONA SEXO

CONTACTOS

SEXSHOP

COMUNIDAD/CHAT

VIDEOS X
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad
Fecha: 31-Ago-12 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

El Amo, el cornudo y la puta.

sumixo
Accesos: 25.365
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 13 min. ]
 -   + 
Todo empezó de manera inocente en un chat...y ahora va a preñar a mi mujer. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Envío este relato por orden de mi Amo, quiere que todos sepan cómo trata  a su cornudo sumiso y a su puta, es decir, mi mujer.

He dudado mucho si enviar este relato a la categoría de “Dominación” o a la de “Infidelidad”, al principio era claramente de “Dominación” pero ha pasado el tiempo y ahora mi mujer está por entero entregada a mi Amo, haciéndome caso sólo para reírse de mí o para que la limpie con mi lengua o la prepare, mientras disfruta con mi Amo y su polla, así que finalmente he decidido mandarlo a la categoría de “Infidelidad”, espero haber acertado.

Pero empecemos por el principio, yo soy Ramón, de 42 años, y mi mujer Isabel, 40 años, vivimos en una ciudad mediana del centro de España. Mido 1.78, peso unos 75 kg, pelo corto, ni soy un cachas ni estoy descuidado, un tío normal menos en un detalle, tengo una polla pequeña, en erección me mide sólo 11 cm, siempre he tenido complejo con ello y es algo que mi Amo (y ahora mi mujer) han sabido explotar para humillarme y reírse de mí.

Ella 1.67 y unos 58 kg, usa una 95 de pecho, no muy grandes pero si muy bien puestos, pezones grandes, culo normal, coño fino y sonrosado, hasta no hace mucho lo llevaba recortado y arreglado en un triangulillo, pero ahora lo lleva depilado del todo para complacer a mi Amo, quien prefiere que ella lo lleve así.

Mi Amo se llama J. J., pero sólo mi mujer le llama así, yo sólo puedo llamarle Amo o Señor.

Conocí a mi Amo en un chat, todo empezó de la manera más sencilla imaginable, empezamos a hablar de fantasías y poco a poco se fue haciendo con las riendas de la situación. Al principio parecían cosas sin importancia, hablarle de Isabel, de mí, de mis fantasías, de esperarle en el chat desde las 5 de la mañana, cosas así, pero sin darme cuenta muy bien como ocurrió, al poco tiempo le estaba suplicando que se follara a mi mujer, yo tratándole de usted, el riéndose de mí, me ordenaba (y yo obedecía) ir a trabajar con un tanga debajo de mi ropa, hasta que le dije lo que me medía la polla (11 cm), y a partir de ahí supo como tenerme en sus manos, incluso de vez en cuando me hace decir en el chat a todo el mundo lo que mide, imaginaros los comentarios y las carcajadas que se pueden leer cada vez que lo digo, es algo muy humillante para mí, pero que a mi Amo le gusta muchísimo.

Me ordenó mandarle algunas fotos en las que se viera mi pollita, con un metro al lado o un objeto para comparar, y también con ropita de mi mujer puesta, siempre un tanga, para que quedara bien claro lo pequeña que es mi polla, obedecí y ha llegado incluso a ofrecerlas en el chat (no sé si se las ha entregado a alguien o no) así que hay veces que no sé ni donde meterme cuando se divierte de esa manera, parece ser que las ha colgado en alguna página, así que puedo pensar el cachondeo que tendrán quienes hayan podido ver las fotos, no quiero ni imaginar los comentarios si es que la página los permite.

Poco a poco convencí a mi mujer para que también chateara con él, fue cogiendo confianza y tras establecer algunas condiciones finalmente decidimos quedar un día en un pub más o menos discreto de la ciudad donde vivimos.

Las condiciones eran sencillas, nada original por otra parte, el era el Amo, al igual que en el chat y yo obedecía en todo, mi mujer actuaría con total libertad según se fueran desarrollando los acontecimientos, pero yo me temía (más bien lo sabía con certeza) que en cuanto tuviera a mano una polla de verdad se entregaría sin reservas. Yo hago lo que puedo y ella siempre ha sido muy discreta pero sé que disfruta mucho más con mi lengua que con mi polla, no me lo dice pero no hace falta, esas cosas se notan y yo me daba cuenta perfectamente.

El día acordado nos dirigimos al lugar de la cita, yo iba nervioso por miedo a encontrar algún conocido pero afortunadamente no vimos a nadie. Ella vestía como él nos había pedido, una blusa de botones, una falda, al Amo le daba igual que fuera mini o no, pero insistió mucho en que fuera falda, tacón alto aunque no exagerado y debajo un tanga negro de los que ya conocía por haberme visto a mí con el puesto en alguna de las fotos que le envié. Entramos en el pub de la mano, unos 10 minutos antes de que él llegara tal y como mi Amo nos ordenó, quería que todo el mundo en el pub se diera cuenta de que éramos marido y mujer.

Hablando nerviosamente pasó el tiempo y mi Amo llegó puntual a la cita, primera sorpresa, entra en el pub, se dirige a nosotros y sin cruzar palabra le comió la boca a mi mujer a la vez que le tocaba la pierna por debajo de la falda, ella se sorprendió pero enseguida se dejó hacer, pude notar como ella también le daba la lengua y lo peor de todo, pude observar miradas de reojo y alguna sonrisita irónica por parte de algunos clientes del bar, yo no sabía dónde mirar. Me ordenó pedirle una copa mientras se llevaba a mi mujer de la cintura a una de las mesas del bar, cuando llegué los dos estaban sentados en un sofá bajo, y yo me tuve que sentar en frente en un sillón pequeño, viendo como le tenía un brazo sobre el hombro y rozándole con no mucho disimulo sus tetas.

Pensé que charlaríamos de algo para relajar el ambiente pero inmediatamente mi Amo le ordenó:

-Vamos putita, ve al baño y quítate el tanga.

Allí estaba yo sentado, viendo como mi mujer, a la que acababan de llamar puta, se iba al baño a complacer a mi Amo. El mientras me miraba sonriente. Al poco ella regresó, con el tanga apretado en su mano y se lo entregó, mi Amo, con bastante menos disimulo que ella me lo entregó mientras me decía:

-Ya sabes lo que tienes que hacer, cornudo. Y deja tu slip escondido en el baño, no te va a hacer falta cabrón.

Me quedé de piedra pero enseguida reaccioné y me fui al baño, ¡A ponerme el tanga de mi mujer! No sé si alguien se dio cuenta de lo que pasaba en la mesa, pero al salir del baño tuve la impresión de que absolutamente todo el mundo me miraba, como si todos supieran que bajo mi ropa de hombre, llevaba puesto el tanga de mi mujer. Según llegaba a donde estaban ellos, uno de los clientes fue al baño, y mi Amo me ordenó regresar y ponerme a orinar a su lado, no imagináis que vergüenza temiendo que de alguna manera se pudiera ver el tanga, ya sé que es irracional, pero es imposible no sentir eso.

Cuando regresé a la mesa los encontré morreándose, con una mano suya bajo su falda y ella acariciándole la polla por encima del pantalón, gimiendo y a punto de tener su primer orgasmo de la tarde. Mi Amo me vio, me sonrió y me dijo:

-Anda cabrón, vete pagando la cuenta en lo que acabo lo que tengo a medias con esta zorra.

Me dirigí a la barra, en el momento que el camarero me daba el cambio, llegaron ellos, Isabel toda despeinada y la mirada medio perdida y él sonriente, salieron delante, con su mano descaradamente en el culo de mi mujer y yo un poco por detrás, oyendo comentarios, murmullos y risitas, incluso escuché en alto la palabra cornudo, pero no me atreví a levantar la vista, fueron los 10 metros más largos de mi vida. Pensé que nos dirigiríamos al coche y ocurriría la típica historia del cornudo conduciendo y ellos dos detrás, pero no, mi Amo tenía una sorpresa para nosotros:

-Zorra, vamos a coger el autobús, subirás al autobús de la mano del cabrón de tu marido y sin soltaros busca un maduro con pinta de baboso y arrímale el culo como si este pichacorta no se diera cuenta ja ja, alégrale el día puta, seguro que sabes como hacerlo.

Hice un amago de protesta pero la fulminante mirada de mi Amo me frenó en seco, así que tuve que aguantar con su mano en la mía como mi mujer restregaba su culo contra un tío de unos 55 años, y como el tío no dejaba pasar la ocasión y también rozaba lo que podía mientras mi Amo me miraba sonriendo como si con él no fuera la historia. Cuando por fin llegamos a la parada y nos bajamos del autobús, la cara del tío que se estaba rozando con mi mujer era para verla, no sé si llegaría a correrse, pero si no lo hizo no le faltaría mucho.

-Hay que ver cabrón que mujer más puta tienes, es lo que pasa cuando se tiene una minipolla que no satisface a nadie.

Creo que me puse colorado mientras él reía con bastante descaro.

Por fin llegamos a casa, de inmediato me ordenó quedarme solo con el tanga mientras desnudaba del todo a Isabel dejándola solo con los zapatos de tacón. Fuimos al salón y ahí empezó todo (o mejor dicho, continuó):

-Cabrón tráenos dos copas, y menea ese culo de zorra que tienes.

Fui a por ellas contoneándome como una zorrita y cuando volví me encontré a mi Amo comiendo las tetas de mi mujer, ella con su polla en la mano y toda la ropa tirada por allí.

-Vamos cerdo, deja las copas en la mesa y recoge y dobla nuestra ropa mientras doy placer a esta puta, se ve que está necesitada.

-Si cielo, así, cómeme las tetas, que este cornudo aprenda cómo se hace ja ja. Y tu cabrón mira que polla, por fin una polla de verdad, no tus miserables 11 cm, haz una cosa, vete por un metro y mídesela, iría yo misma pero no quiero soltar esta polla ni un segundo.

Obedecí y así es como supe que la polla de mi Amo mide 18 cm, a partir de aquí todo fueron risas y carcajadas, haciéndome decir en alto las medidas de las dos, incluso me obligaron a sacar mi pollita por un lateral el tanga y poner las dos pollas juntas mientras se reían y mi mujer se excitaba cada vez más. Después de un buen rato en esta humillante situación mi Amo dijo que ya estaba bien.

-Me voy a follar a tu mujer cabrón, pero quiero que tú me lo pidas, que me lo supliques, vamos, a que esperas.

Me puse de rodillas y dije:

-Por favor Señor, fóllese a mi mujer, se lo suplico, que sepa lo que es una buena polla, se lo ruego.

-Claro que sí cornudín claro que sí, ya que es tu deseo vas a hacer una cosa, chúpamela cerdo, vamos pónmela bien dura para folllarme a tu mujercita.

Me acerqué a 4 patas y fue mi mujer quien llevó su polla a mi boca mientras el no dejaba de sobarle las tetas y comerle la boca. Ella estaba salida como nunca la he visto, pajeando su pollón en mi boca y dejándose hacer bien abierta de piernas como una puta entregada a su chulo.

-Ya basta perro, sujeta mi polla hacia arriba.

Así lo hice, a Isabel no hizo falta decirle nada, se puso a horcajadas sobre su polla y ella misma se abrió el coño mientras yo sujetaba la polla hacia arriba, pensé que se sentaría despacio, poco a poco, ya que acostumbrada mis 11 cm no creí que fuera capaz de meterse ese pollón pero para mi sorpresa en cuanto el capullo desapareció dentro de ella, se dejo caer de repente, teniendo yo que quitar mis manos para que se la pudiera clavar hasta los huevos. Soltó un grito que se debió oír en todo el vecindario. Se quedó un rato quieta, con la polla bien enterrada en su coño, pero poco a poco empezó a moverse arriba y abajo, cada vez con más ganas, mientras el me dijo:

-Vamos perro, a que esperas, cómele el culo.

Metí mi lengua entre sus nalgas y empecé a comerle el ojete y también los huevos de mi Amo y el trozo de polla que entraba y salía del coño de mi mujer ensalivando todo bien, viendo a 2 centímetros como su verga entraba y salía de su coño. Sé que es un tópico pero perdí la cuenta de los orgasmos que tuvo mi mujer, cada vez más intensos y cada vez más escandalosos y eso que conmigo nunca daba una voz.

Por fin después de un buen rato, la cogió fuerte por las caderas, pegó tres o cuatro emboladas fuertes y le llenó el coño de leche, en aquel momento no me preocupé, ella tomaba la píldora y aparte de mis cuernos, no tenía otra preocupación, quien me iba a decir a mí lo que iban a cambiar las cosas en cuatro meses.

Yo seguía con mi boca en su culo así que cuando sacó su polla cayo directamente en mi boca.

-Mira que suerte cabroncete, aprovéchala y limpia jua jua.

Así que me puse a lamerle la verga, llena de jugos de mi mujer y con gotas de semen en la punta, mientras poco a poco la leche que había llenado el coño de mi mujer caía sobre mi cara, y al rato ella caía rendida sobre el sofá.

Cuando ya creí que su polla estaba lo suficientemente limpia, empecé a notar como otra vez crecía y se ponía dura en mi boca, ya no me dejó sacarla, me empujo la cabeza contra su polla y al poco note la mano de Isabel también empujando contra ella mientras oía como se besaban y le decía:

-Uf J.J., que polvazo, nunca me habían follado así y menos este pichacorta impotente que tengo por marido.

Mientras la polla de mi Amo estaba otra vez dura en mi boca, a mi me parecía imposible ya que yo nunca soy capaz de poner la mía dura dos veces seguidas, es otra de las cosas con las que mi Amo me humilla en el chat, llamándome impotente y nenaza.

-Sabes cabrón, tengo ganas de follarme el culo de esta putita, será como desvirgárselo ja ja, ya sabes lo que tienes que hacer perro.

Vaya si lo sabía, el culo de Isabel ya estaba bien lubricado por mi durante la follada anterior así que de nuevo tome su polla y la dirigí a su ojete, a mi me parecía imposible que eso le entrara, a mi me costaba meter la mía y no hay ni punto de comparación pero mi mujer estaba tan caliente que estaba dispuesta todo.

-Si querido -le decía- rómpeme el culo, que después ni sienta la pollita de este cabrón cuando me la meta- se quedó un rato callada y dijo- suponiendo que me la vuelva a meter, que va a ser que no cabrón ja ja ja, ahora que se lo que es una buena polla olvídate de tocarme con tu miseria, cerdo.

Y así, entre insultos, risas y gemidos y alguna queja, su polla fue entrando en el culo de mi mujer cm. a cm., hasta el fondo, hasta que quedo sentada con sus nalgas pegando en sus huevos, tenía que dolerle pero la muy zorra solo gemía y empezaba a moverse poco a poco.

-Cabrón ponte aquí en el sofá a 4 patas y cómeme los huevos.

Así lo hice mientras él jugaba con la tirilla del tanga, clavándomela entre las nalgas y apretándome mis huevos con él.

Ella cada vez le cabalgaba más duro, chocando contra sus huevos y el cada vez tiraba más fuerte del tanga, estuvimos así un rato los tres hasta que el anunció que se corría, no hacía falta que lo dijera, lo noté porque pego un tirón a la tirilla del tanga que me hizo daño y solté un grito, mi mujer me llamó nenaza mientras también se corría, mi Amo se vaciaba en su culo, y sin sacar la polla de él, dejando que se aflojara sola dentro de su ano, cuando por fin salió por si misma pude ver como el ojete de mi mujer quedaba abierto y enrojecido.

Quedaron los dos abrazados en el sofá y yo de rodillas con el tanga bien clavado y sujetando la bandeja con las copas y el cenicero mientras se acariciaban suave y me miraban y sonreían.

Yo pensé que todo acababa ahí, que por fin iba a descansar pero después de un tiempo en esa situación mi Amo dijo:

-Y ahora mis dos putitas me la van a mamar a dúo, como buenas zorritas eh?

Yo no daba crédito, pero no me quedaba más remedio que obedecer así que me puse a 4 patas y acerqué mi boca a su polla, que ya estaba mamando mi mujer, me miro a los ojos y me hizo un hueco, empezando los dos a mamar, lamer los huevos, chupar, recorrerla los dos por el tronco, alternándolas en la boca hasta que finalmente y sin avisar soltó toda su corrida en nuestra boca y cara. Cuando se hubo vaciado bien, entre risas me dijo:

-Vamos pichacorta, dale un besito a tu mujercita, cómele la boca, jugar con vuestras lenguas.

Ella no se hizo de rogar y empezó a pasarme el semen de su boca a la mía, lo recogía de mi cara y me lo escupía en mi lengua, hasta que tragamos toda la lefa que mi Amo había echado por su polla.

Entonces mi Amo se puso de pie, cogió a Isabel por la mano y le dijo:

-Puta, llévame al cuarto de baño y tu cabrón síguenos a 4 patas como el perro impotente que eres.

Llegamos al servicio:

-Cornudo, tengo ganas de mear pero estoy cansado, sujétame tú la polla y apunta bien perro.

Hice lo que me ordenó y salió un buen chorro de orina que dirigí lo mejor que pude a la taza del váter, pero que no puede evitar que salpicara algo en los bordes de la taza. Cuando terminó me dijo:

-Límpiamela cerdo, vamos usa tu lengua, ya que no tienes polla.

Tome su capullo y lo metí en mi  boca jugando con mi lengua para dejárselo bien limpio, y cuando creí que había terminado me ordenó:

-Y ahora la taza cabrón, con el mismo método.

Intente quejarme pero su mirada no me dejo alternativa, agache la cabeza y empecé a lamer los bordes de la taza salpicados de gotas de su orina, no paré hasta que a mi mujer le pareció que estaba lo suficientemente limpio.

Por fin dijo:

-Bien cabrón, ahora esta putita y yo nos vamos a dormir un rato, tu túmbate en el suelo del pasillo por si necesitamos cualquier cosa, estate atento porque no quiero que tardes ni 5 segundos si te llamamos, ¿entendido perro?

-Si Amo.

Y así acabó la noche. Al día siguiente me tocó volver a por el coche en autobús, por supuesto sin quitarme el tanga y con la obligación de entrar en el pub y preguntarle al camarero (con tan mala suerte que era el del día anterior) si habían encontrado unas gafas de sol.

Han pasado 4 meses y ahora Isabel lleva el coño depilado del todo porque mi Amo lo prefiere, yo no he vuelto a follarla, la ropa interior masculina ha desparecido de mi casa, solo me queda un slip para emergencias, están pensando en comprarme un cinturón de castidad y lo peor de todo, mi mujer ha dejado de tomar la píldora hace un mes…


Nuevas series de Videos Amateur
Los reyes del fuking en Internet!.

Haz click aquí para entrar!

© sumixo

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (3)
\"Ver  Perfil y más Relatos de sumixo
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.
LWNET 1999-2014 | TodoRelatos.com v3.80
Info Legal / Privacidad / Cookies · Ayuda · Stats · Enlaces · Contacto · Webmasters (Sponsors Favoritos)