"Hola, me llamo Danca, tengo 20 años y soy soltero, no tengo
novia, soy un muchacho normal como todos, mido 1,70, cuerpo delgado bien
formado, de piel morena y cabello castaño, en ocasiones me dicen que aparento
ser de dieciséis años lo cual no me molesta; les contaré acerca de una historia
loca, una experiencia que para muchos puede sonar a depravación pero que para mí
ha sido maravillosa y me ha enseñado una de las diversas facetas locas del amor.
Vivo en mi casa mis padres y con dos hermanas mayores, soy un
chico normal sin grandes pretensiones, no me considero gay sino mas bien
bisexual, hay que estar a la moda; de chico abusaron de mí las sirvientas y a la
edad de 9 tuve mi primera experiencia homosexual con un joven mayor que yó, no
me gusta acordarme de ello por que me da asco y siempre tuve un odio especial
hacia esa persona por el daño que me hizo pero el destino se encarga de
cobrarnos todo así sea lo más injusto.
Nunca pasó por mi cabeza volver a ese mundo hasta que lo
conocí a él, siempre fui admirador de las mujeres y sigo siéndolo, pero soy un
poco tímido y ellas no me ponen mucha atención salvo por alguna que otra y de
las cuáles hablaré después. Como venía diciendo, en mi vida todo era normal
hasta que aquel chico se cruzó por mi camino, al principio no le puse mucha
atención pero con el tiempo ese sentimiento fue creciendo hasta llevarme a los
bordes de la locura, sólo tenía una opción, soltar el freno de mis escrúpulos y
entregarme a las pasiones de las cuales había renegado por tanto tiempo.
Es especial, no sé por qué pienso en él todo el día, y lo que
más me preocupa es que nuestra diferencia de edad es muy larga como para
publicar nuestra relación, yo le llevo algo así como 10 años y la verdad no me
siento muy feliz de lo que hice pero cuando estamos juntos siento la vida como
nunca antes; qué les puedo contar de él, pues que mide 1, 56, vive con su madre,
su padrastro y su hermanito bebé. De cuerpo normal como los chicos de su edad,
piel morena, ojos verdes que incitan al amor, piernas bien torneadas y un culito
que me hace babear, al principio no me llamaba la atención pues recién mudado no
le conocía, después de algunos días nos hicimos amigos por que su casa pega
contra el patio de atrás de la mía; mi deseo por él comenzó cuando un día é
llegó del colegio a pedirme el favor que le ayudara a pasar por el patio de
atrás por que perdió su llave y nadie estaba para abrirle, vestía una sudadera
del uniforme de educación física de su colegio venía descalzo y con una camiseta
de manga corta, al principio le dije que era peligroso que no lo hiciera (pero
yó sabía que para un chico liviano no era gran cosa, yo ya había saltado ese
muro y conocía su casa antes que se mudara), pero él me insistió y yo accedí,
cuando intentó subir no pudo y entonces yo lo ayudé, eran como las 3 pm y hacía
calor, su cuerpo estaba caliente y sudoroso y emanaba un olor que inmediatamente
acaparó mi atención; yo lo alcé y al hacerlo toqué sus muslos y pantorrillas, el
se balanceó un poco e intentó subir pero no lo logró y al retroceder en su
intento yó lo atrapé y mi mejilla se apoyó en su culito, yó reaccioné y lo
impulsé hasta que subió y siguó caminando por el borde hasta que saltó hacia al
patio de su casa, al caer le pregunté si estaba bien y me digo que sí y me dio
las gracias, desde ese día nos hicimos amigos sin siquiera imaginarnos de lo que
vendría después.
Pasaron muchos días y nuestra amistad crecía y yó comenzaba a
incubar un deseo por él que muchas veces me sacó de mí, no se por qué comencé a
tener ese loco sentimiento y todavía busco una explicación, se me aparecía en
mis sueños haciendo las mas perversas fantasías sexuales, yo soy calmado por
naturaleza pero este deseo repentino me estaba haciendo perder la cabeza, yo sé
que está prohibido tener relaciones sexuales con chicos de su edad y muchas
veces me reprimí por lo que imaginé pues en medio de mi confusión aquello me
gustó; yó y él desnudos sobre la cama en las posiciones y los actos mas
indecentes, sólo soñaba con él y pensaba en él, me distraía en mi trabajo y me
esforzaba en evitar verlo, hasta el día en que cansado de luchar contra esa
sensación confusa la acepté; si ya sé que no esta bien y hoy día todavía me lo
repito pero una mitad de mí lo quería y la otra lo rechazaba, en fin ya es muy
tarde y sólo me queda el remordimiento.
Esos días después de aceptar mi situación fueron de mucho
nerviosismo y ansiedad, ¿cómo le pediría que se acostara conmigo, ¿en donde, y a
que hora?, ¿que haríamos?, ¿cual sería la oportunidad precisa para salirme con
la mía?; tenía mucho miedo que algo saliera mal, yo lo había evitado por varios
meses y no sabía si él volvería a mi casa pues muchas veces fui rudo con él para
que no me visitara aunque no se por que él volvía queriendo estar conmigo, en
fín ya era otra la situación y tenía que esperar. Varios días siguieron no sé la
cuenta, en las tardes me asomaba hacia su casa para ver si lo veía y las
ocasiones en que lo lograba era cuando se iba a acostar, desde mi ventana podía
ver su alcoba pero una gran cortina caqui no me dejaba ver claramente así que
con paciencia lograba verlo, ver su cuerpito moreno, sus ojos verdes, sus
camisetas anchas que me hacían fantasear, él no me veía y en los días miraba
cuando su mamá colgaba esas pantalonetas tan chicas y ajustadas que usaba,
añoraba con robarme alguna y colocármela abrazar su pequeña cintura y acaiciar
sus piernas; así pasé muchos días masturbándome, tomaba las almohadas e
imaginaba donde quedaba su cabeza y pies y me ubicaba colocándome en posición
69, jugaba y simulaba cuanto se me ocurría y llegaba muchas semanas a hacerlo
casi todos los días, tenía un fuego al cual había avivado desde que lo toqué y
no podía controlarme mas, busqué alivio a ese deseo de muchas maneras, como dije
antes me masturbaba mucho, mucho y sólo hacía que ese sentimiento tuviera mas
fuerza que yó, sentía mucho miedo de lo que podía pasar, en el mejor de los
casos que él me rechazara, y me dije que si eso pasaba pues mejor para mí pues
me aliviaría de ese gran pecado; pero desafortunadamente para mí esa es una
culpa que tendré que cargar por toda la eternidad.
Aquel día, estaba descansando de trabajar, era entre semana y
me había colocado la pantaloneta mas corta que tenía y una camiseta de esqueleto
blanca que me hacía sentir muy sexy, solo mi hermana estaba en la casa y hacía
mucho calor no tenía puesta ropa interior así que pensé en encerrarme en mi
cuarto y hacer lo que uds ya saben, pero yá estaba aburrido de lo mismo,
entonces cambié de parecer y me puse a ver tv, todo estaba muy tranquilo así que
seguí viendo, cuando de pronto oí su voz, eran las 2:30 pm aproximadamente y
automáticamente un escalofrío recorrió mi interior, entonces emocionado apagué
la tv, y esperé en la ventana a que saliera; muchas veces lo había hecho
repitiéndome la misma frase -sal lindo, sal y ven a mí - pero ya eran tantas las
veces que lo había dicho que no lo creí cierto, al instante volví asentir ese
escalofrío la decisión estaba tomada entonces me asomé, estaba ahí en
pantaloneta corta como siempre, descalzo y con una camiseta de la selección,
jugaba a la pelota con su hermanito que aprendía a caminar, con la voz
entrecortada lo llamé -¡Yony!-le grité, el me miró y enseguida sonrió, me dijo
-¡hola, que haces!- , le respondí que nada que si estaba ocupado y me dijo que
no, que si yo si lo estaba y que si podía venir a mi casa a jugar playstation;
yó muy nervioso respiré de felicidad y le dije que sí , entonces me dijo que no
demoraba; enseguida me volví y estaba sudando frío, sabía que había llegado el
momento pero todo podría venirse abajo, la sapa de mi hermana estaba en la casa
y yo tenía miedo que al encerrarnos sospechara algo pero derrepente el timbre de
la puerta sonó y desesperado bajé a abrir, ahí estaba, con la misma ropa que
tenía cuando lo ví desde la ventana y llevaba tenis con medias; le dije que
siguiera y de inmediato subimos a mi cuarto, prendí el tv que tenía y nos
pusimos a jugar videojuegos, duramos así un rato y no podía dejar de mirarlo, él
estaba muy contento jugando pues en su casa no tenía play y para colmo estábamos
sobre mi cama, él se acercó a mí y me tocaba las manos y me rozaba con sus
brazos y repentinamente se levantó y se sentó sobre mí, yo no supe que hacer, lo
tenía sobre mis piernas y el sonriendo miraba hacia el tv, aproveché para oler
su cabello y el se dio cuenta y se sacudió otra vez mirándome; era lo mas
excitante que había probado con él y al instante sacudió su trasero firme y
paradito sobre mi cadera, suficiente erección ya tenía yo como para soportar
otra sacudida así y de pronto escuché la puerta de la casa cerrarse de golpe, no
lo podía creer, le dije a Yoni que ya volvía así que lo senté en la cama y bajé
a comprobarlo por mí mismo; esto me parecía increíble y hasta que no revisé toda
la casa rápido no me convencí ; mi pulso se disparó, comencé a sudar por las
manos y subí las escaleras, en seguida intenté calmarme y me dije --esta es tu
oportunidad, adelante pues...--.
No sabía por donde empezar, mi corazón palpitaba
aceleradamente y al instante comencé en práctica el plan que días atrás había
ideado pero no sabía por donde empezar; el me pregunto que estaba aburrido de
jugar lo mismo y que si le prestaba otro juego y yó improvisando le dije -
apaguemos eso, si quieres veamos unas revistas de lesbianas culiando, quieres
ver?-- , él era muy curioso para todo lo que fuera sexo y coqueteaba con sus
movimientos, era una de las cosas que me enloquecían de él y enseguida aceptó,
de inmediato cerré la persiana y tranqué la puerta del cuarto, yo guardaba las
revistas debajo de mi colchón así que nos sentamos en la cama a leerla, yo
estaba descalzo y le dije a él que hiciera lo mismo para no ensuciar la sábana
pero mi intención era ver en todo su esplendor sus hermosas piernas morenas y su
culito, él lo hizo sin reparos y se acostó boca abajo entonces me hice a su lado
y comencé a pasar las páginas, él excitado exclamaba jadeos como los que uds
oirían en una película porno y yó palpitaba de emoción mientras con mi pierna
comencé a acariciar su pierna, él me miro y decía que tan rico que quería hacer
lo mismo y para mi gloria se dejaba rozar entonces enseguida le pregunté --¿tu
haz tenido novia?--, el contestó -¿no, por qué?--, yo respondí - no es solo
curiosidad de saber si alguna vez haz culiado--, él me miró haciendo un gesto
extraño pero enseguida volvió su mirada hacia mí y dijo -no, una vez intenté
culiarme a lina pero ella no quiso--, --¿lina?, pregunté sorprendido
-¿intentaste hacerlo con ella?--, --sí-repicó -pero no quiso y se fue--; cuando
me hizo ese comentario pensé --el y yó estamos conectados--, (lina era una niña
unos dos años mayor que él que había trabajado en su casa como sirvienta, era
una morenita divina y yó había intentado hacer lo mismo que él pero por alguna
razón la mamá de Yoni la echó, supongo que era por que le gustaba ser coqueta y
llegaba tarde a la casa así que no la volvimos a ver, sin embargo su madre
trabaja en la casa de al lado de Yoni y por lo que él me había contado vive a
unas cuantas cuadras al sur de mi barrio); en seguida le pregunté si sabía hacer
el amor y me dijo que no pero había visto algunas películas con sus amigos y
quería hacerlo, entonces me dijo como chistando -practiquemos--; entonces
asustado le dije que bueno, que se quitara la pantaloneta entonces se asustó y
dijo -por qué--, yo le dije --no mentiras pero es que yo se un juego muy rico
que se llama burrito...--.
Seguimos ojeando la revista mientras el titubeaba y yó para
no dejarlo dudar en medio del temor más grande le dije -¿jugamos?-- , el me dijo
--a qué-- y lo dije --lo que te dije antes un juego secreto que se llama
burrito--, él preguntó --cómo se juega-- y le dije -si de verdad quieres jugar
tienes que hacer lo que yo diga--, entonces confundido y nervioso dijo -bueno,
pero no nos demoremos-- ; en seguida hice que se acostara en la cama y que no
dijera nada; él lo hizo y yó saqué del cajón de mi clóset una pañoleta que
tenía, me sentía muy nervioso de lo que estaba a punto de hacer así que respire
profundo y le tapé los ojos y dije --a partir de ahora no digas nada--, él dijo
-esta bien--, y entonces comencé; primero le alcé la camiseta acaricié su pecho
y ombligo y él se movió, intentó preguntar pero yó lo calmé, suavemente comencé
a subir mis manos por sus muslos y le empecé a bajar la pantaloneta, él dijo que
no y yó le volví a poner mis dedos en la boca para que se callara, así que le
quité la pantaloneta y los calzoncillos, él comenzó a respirar agitado, estaba
incómodo y asustadísimo pero yó estaba peor, pensé en ponerle la pantaloneta y
decirle que todo era una broma pero era demasiado tarde, lo que temí pór mucho
tiempo estaba a punto de suceder y era inevitable. En seguida acaricié con mis
manos sus muslos, estaban calientitos y cuando le quité los calzoncillos ví su
pene, casi me muero, el temblaba, su lindo pipí era delgado y estaba bien
paradito y en su glande había un rojo intenso que acabó por desbordarme la
pasión y lujuria; en ese momento ya no era yó, una fuerza extraña y pervertida
me poseyó automáticamente y actué tomando su pipi con mi boca, él se sacudió
fuertemente y exclamó algo que no entendí muy bien pero cuando comencé a
chupárselo inmediatamente se quedó petrificado, su pene es el caramelo más rico
que jamás probaré, su consistencia entre dura y blanda y su olor aún me
enloquece y en segundos comencé a subir y a bajar, él entraba y salía en mi boca
como una chupa chups que una colegiala saborea, Yoni no aguantó y se levantó la
pañoleta de los ojos para mirar y al verme chupándosela sonrió por un instante
mientras lo miré, abrió la boca y comenzó a respirar agitadamente pero de una
manera suave; sus ojos perdidos en la inmensidad revelaban que él ya no estaba
allí conmigo, se encontraba en las nubes sintiendo lo más rico y delicioso que
le habían hecho: el sexo oral era algo novedoso para él pero maravilloso y yó
podía sentir todos y cada uno de los movimientos de su cuerpo a través de mi
boca, los espasmos en su pene vibraban con el calor en la habitación, con mi
lengua recorrí todos y cada uno los puntos de su hermosa pelvis, con mi lengua
acaricié su pecho y torso subiendole toda la camiseta y él fascinado y
confundido me pedía mas con la mirada aunque no decía nada, puedo recordar su
respiración que momentos antes era desesperada de un momento a otro se tornó
rítmica y acorde a los movimientos que con mi boca le hacía; él miraba hacia el
techo y abría esos lindos ojos, los cerraba y abría otra vez mientras que con su
boca abierta jadeaba y yó era el hombre más feliz del mundo pues lo hice mío por
primera vez. En esos momentos me acordé que mi hermana sapa llegaría en
cualquier momento y para evitar que escuchara los jadeos de Yoni subí el volumen
del radio que estaba en mi mesa de noche y continué; como a los 10 minutos él
tuvo una gran sacudida y automáticamente se incorporó, su pipi se sacudía
adelante y atrás y me dijo con voz nerviosa -ya, ya--, y yó lo dejé que se
pusiera su pantaloneta, calzoncillos y zapatos; él se los colocó rápidamente, en
seguida me dijo que tenía que irse, abrió la puerta y bajó corriendo, cerró la
puerta de golpe y yó lo dejé ir, en ese momento supe lo que es convertir un
sueño en realidad, me sentía feliz como nunca por cumplir con mis lujuriosos
deseos, de sentirlo, de besarlo, de tocarlo y lamerle todo, de abrazarlo y que
él me respondiera de la manera que yo quería por que creo que le gustó tanto que
tardará mucho tiempo en olvidarlo y dejar de desear que sigamos jugueteando;
pero desde ese día una culpa insoportable me recorre, me remuerde la conciencia
y aunque yo no tengo ojos sino para él cada vez que veo un chico me acuerdo de
lo que hice y me siento como un abusador depravado, nunca volveré a ser el mismo
de antes, los días que pasé odiando a ese tipo y la sirvienta que abusaron de mí
dejaron de tener sentido, a partir de ese día comprendí lo que puede ser capaz
un ser humano que desea satisfacer sus instintos carnales de cualquier manera
sin importarle dañar una vida, no puedo ver a chicos de su edad sin sentirme e
imaginarme teniendo sexo con Yoni, siento miradas inquisidoras en cada persona,
¡si supieran lo que hacemos encerrados!, es algo que me excita, lo que le hice y
para sorpresa de uds hé vuelto a hacer con ese chico nos cambió la vida a ambos
de una manera tal que el tiempo dirá si seguiremos con este circulo vicioso el
cual no tuve el coraje suficiente para evitar.
Pasaron cerca de dos días, aunque mi conciencia me repicaba y
me hacía sentir como basura no dejaba de pensar en él, intenté olvidarlo
saliendo y masturbándome pero al hacerlo no me sentía satisfecho, tenía que
hacerlo con él otra vez y enseñarle más completamente pues nuestra primera
experiencia sólo había sido introductoria (yó le di a él pero el no me dio nada
a mí) , así que intenté llamarlo por teléfono pero su mamá contestaba y yo
nervioso colgaba, ese mismo día lo ví en el patio y él me volteó la mirada
entonces llegué a pensar --¿que tal si él cuenta todo?, ¿si acaso se arrepiente
y me delata?, me pueden correr de la casa, encarcelarme por corrupción de
menores o hasta matarme-y tenía mucho miedo pero esos dos infernales días
pasaron y nada ocurría, así que una tarde salí a caminar por el barrio y lo ví
en la cancha jugando fútbol, me senté a mirarlo y él me vió, en seguida se
volteó y yó seguí sentado cerca haciéndome el loco, me sentía como un novio que
cela a su pareja ¿estará pensando en no volver e irse a culiar con otro chico
tal vez de su misma edad?, no me gusta nada sentirme así entonces esperé un rato
hasta que él se me acercó y me dijo -hola---, yo le dije --¿cómo estás?-y él me
dijo -bien, ¿podemos jugar play?-y yo le dije que sí pero que qué haría con los
que estaban jugando fútbol con él pues yo no los iba a invitar (solo quería
estar con el)y me dijo -espérame en la puerta de tu casa que ya voy para allá--,
le dije que sí y me dijo -pero solo nosotros, no llames a nadie-entonces asentí
y me dirigí rápido para mi casa, si quería jugar play era un buen indicio de que
no había dicho nada y cuando me mencionó que estuviéramos solos salté de júbilo
al presentir lo que pasaría pero no quise dejar volar mi imaginación pues no
sabía si me diría que no así que lo esperé. A los 5 minutos llegó corriendo con
un balón en las manos y yo lo hice seguir, ese día no había nadie en casa así
que cerré la puerta y subimos a mi cuarto; él iba adelante y se sentó en la cama
entonces le dije -prende la play-entonces me dijo -yo te iba a decir que si
jugamos a lo de que días-- y yó le contesté -¿te gustó el burrito?, el dijo -si,
juguemos-yo le dije -¿pero ya?, él miró hacia abajo y me dijo -si yo quiero ya,
pero cierra la puerta que tal si nos pillan--, yó me arrodillé en frente suyo y
colocándole mis manos sobre sus rodillas le respondí -me gusta jugar contigo,
recuerda que lo que haremos es para practicar para cuando estemos con las niñas,
pero esta vez yo me desnudo--, el dijo --pero si alguien sabe de lo que hicimos
o nos ven...--, en seguida le tomé la mano y dije --cálmate, nadie tiene por que
saberlo, es nuestro secreto, si tú no lo cuentas yo tampoco y además no lo vamos
a hacer sino en mi pieza cuando tú quieras sin que nos vea tu mamá o alguien
más--; entonces me miró y algo nervioso me dijo -si,--; cuando dijo eso casi
salto de la felicidad, cerré la puerta y bajé la persiana, nos quitamos toda la
ropa y la dejamos en el piso, estábamos ansiosos y muy nerviosos, respirábamos
agitados y nos subimos a la cama, extasiado miré su moreno cuerpecito, caliente
y sudoroso con su lindo pipí rojito, él me vió por primera vez desnudo con mi
verga parada y a al recostarnos le dije que primero me cogiera el pipí , el no
supo que hacer entonces con mi mano tomé la suya y se la pasé por mi verga, en
ese momento sonreía y abría la boca de la sorpresa, le estaba tocando lo mas
privado de su cuerpoy con toda la libertad y yo feliz dejé que curioseara
conmigo todo lo que quisiera, me tocó todo con sus manos sudorosas; en seguida
lo senté en mis piernas y le dije -cierra los ojos y abre la boca-el lo hizo y
le dije - ahora saca tu lengua despacio y métela en mi boca-el lo hizo y al
tocar nuestras lenguas juntos sentímos una conexión especial y linda en
enseguida comenzamos a sudar, yó recorrí toda su piel a besos y me sorprendió lo
fácil que aprendía y respondía, en pocos segundos besaba con una maestría que
cualquiera no habría llegado a dominar tan rápido; en seguida me acosté y el
hizo lo mismo, sin ropa y él encima mio besándonos como en aquellas películas en
las que una pareja disfruta del sexo yo miraba su cuerpo moreno y él hacía lo
mismo conmigo, todo era nuevo para él y yo me enloquecí, alborotado lo alcé
abrazándolo girándonos sobre la cama entonces me acomodé encima de él y comencé
a acariciarle su torso, su espalda, su pecho y a manosearle por segunda vez su
pipi, él con sus manos arriba me abrazaba y besaba pero no sabía que hacer así
que se subió las manos quieto esperando que yó le hiciera todo, al fin y al cabo
yo era el profesor y no me iba a tomar mi papel de manera mediocre así que le
abrí las piernas dije -burrito-- entonces se lo chupé un rato y luego me senté
con las piernas abiertas y lo hice arrodillarse frente a mí, -ahora tú a mí-y él
me dijo --qué hago-- y entonces lo hice agacharse poniendo mi pipi entre su
labios y le dije -abre la boca y con la lengua lame, métetelo en la boca y sin
tocarla con los dientes rozala con los labios como te lo hice ahorita--, con la
mirada asintió dándome a entender que no entendía y entonces tomé un dedo de sus
suaves manos y lo chupé, él mirándome sonrió y comenzó a hacer lo mismo y le
dije que cerrara los ojos; cuando se metió mi pirulito en su boca un relámpago
me recorrió de abajo hacia arriba, sentí como tocaba el cielo, son las
cosquillitas más ricas que jamás probaré, me derrito de solo pensarlo, de
rodillas ante mí su lengua recorría todo mi glande humedeciéndolo mientras yo
acariciaba su culito, es la experiencia más inexplicable e indescriptible que he
sentido, saber que lo estaba haciendo con el chico que tanto imaginé, que
nuestra relación prohibida por la sociedad vale cualquier riesgo con tal de
sentir ese placer, yo sé que es prohibido el sexo entre un hombre de 20 y un
niño de 10, es aberrante ver un niño y pensar en acostarse con él pero cuando me
acuerdo de ello sé que ya no es ningún niño y lo siento igual de pervertido a
mí, siento como una risa burlona que se mofa de los demás por que no han hecho
cosas tan deliciosas; tocar su cuerpecito tan bien formado y sentirme uno solo
con él me hace olvidar los problemas, es lo mejor hacerlo juntos y siento
lástima de que no lo hagamos seguido.
Habiéndome hecho su primer mamada feliz me voltee colocando
mi pelvis encima de su cabeza chupando su pipi e hice que imitara lo que yo
hacía así que comenzó a chuparme suavemente, esas cosquillitas me enloquecen,
duramos un ratito hasta que habiendo probado su primer 69 él paró un poco para
respirar y yó me voltee girando rápidamente lo miré y ambos reímos de felicidad
y acostándome de espaldas al colchón lo subí encima mío, abrí las piernas y él
continúo chupandomela sin decirle nada entonces yo sonreí y comencé a chupar su
pipi, no me cansaré de hacerlo por lo menos dentro de los próximos mil años, es
tan delicioso sentir toda una persona a través de esa cosita que el sólo
imaginarlo me hace agua la boca; cuando nos damos placer nos volvemos uno solo,
él instantáneamente responde a los cambios, es como si estuviésemos
sincronizados, yo se la mamo rápido después paro y sigo lentamente y él sigue mi
ritmo y se acopla con una facilidad que me asombra, perdemos la noción del
tiempo, nos desconectamos del mundo para solo sentirnos de lo mas rico haciendo
cositas, me gusta mucho hacerlo con él por que aprende muy rápido y en ocasiones
me supera como cuando nos encerramos en su cuarto pero luego hablaré de ello;
ese día duramos como una hora, le hice de todo y el estaba confundido pero
contento de experimentar todas las poses que se me ocurrían, en un instante me
llegó a pedir mas, me respondía con todo el calor, lo senté sobre mi pipi, lo
tomé de espaldas, lo subí en una almohada y nos rozamos cuerpo a cuerpo
calientes y sudorosos y lo más rico él me lo metió en mi culito después de
habérle relamido el de él hasta el cansancio; le unté vaselina en el pipi y
suavemente la metí por la puntita hasta que dijo -ahí--, no tengo por que
detallarles que hizo él conmigo así, ji ji ji; para mí fue muy excitante pero
creo que no le gustó mucho por que me dijo que le dolía así que dejé que me la
sacara, me lo movió tan rico que a veces cuando vemos tv en las noches en la
poltrona de la sala de su casa y no hay alguien cerca que nos vea aprovecho para
que me lo meta en mi culito o a veces yo se lo chupo y le meto la lengua bien
adentro (cosa que le fascina y me pide cada rato, claro que se lo baño con agua
y jabón primero).
Al rato de estar jugando lo hice tener su orgasmo yo me vine,
lo hice en mi pecho, él al principio se asustó pero lo tranquilicé y tomé un
poco de semen en mi dedo y lo puse en mi lengua, enseguida cogí su cabeza con
mis manos y lo acerqué hasta que lo probara nos lamimos todo lo que dí,; al
terminar nos pusimos la ropa y nos quedamos charlando un ratito hasta que le
dije que yá era hora y que salieramos, así lo hicimos y nos pusimos a jugar un
rato afuera mirándonos y sin creer lo que habíamos hecho él se fue a su casa
como a las seis y esa noche duré despierto como hasta la media noche, me
retorcía sobre mi cama de la alegría, al fín lo había hecho mío, lo conocía
íntimamente, era desde hoy mi amante y juguete privado y había sentido su lindo
cuerpecito en todo su esplendor, no podía creer que le hice todo cuanto había
imaginado y lo mejor estaba por venir, ese día nos convertímos en amantes, sólo
él conoce mis más intimas fantasías y las hace realidad, nadie mas sabe lo que
hacemos; pero en el fondo sé que eso está mal, si nos descubren sería el final
por lo que evito cualquier sospecha y acto público pero él es muy inquieto a
veces le gusta sentarse en mis piernas y rozarme así haya gente cerca y aunque
trato de controlarlo tengo miedo que sospechen y nos descubran, no sé por cuanto
tiempo pueda ocultarlo, sé que lo nuestro se acabará en cuestión de uno o dos
años pues es pasajero y como lo he dicho antes sólo lo hago por que me gusta y
por enseñarle pero no pienso que dure para siempre.
Desde entonces nos gozamos casi todas los días que podemos,
de 7 dias de la semana lo hacemos en promedio 5, nuestra coartada para que su
mamá lo deje venir es que yo le ayudo con las tareas del colegio, a él le gusta
mucho venir a mi casa por que podemos tener mas privacidad pues cuando estamos
en su casa su mamá casi nunca sale, pero en ocasiones lo hace y él me pide que
se lo mame o que le chupe su culito mientras se asoma a la ventana, eso le
fascina y nos turnamos pues es riquísimo asomarte a la ventana mientras ahí
"abajito" te hacen cosquillitas de lo más rico y tú miras a la gente abajo sin
que sospechen por un instante de lo que te hacen o las cositas tan ricas que
sientes, él no se cambia por nadie cuando hacemos eso y por eso está muy
pendiente cuando su mama sale y entonces me llama para que yo vaya corriendo a
jugar, esto terminó gustándole mas que a mí ; el otro día me dijo que una señora
de la casa en diagonal nos vió mientras jugábamos en la ventana entonces movía
las caderas, le tocó agacharse botándose encima mío por que estaba sin camiseta
o mejor dicho estábamos completamente sin ropa y se alcanzaba a ver mi cabeza al
borde de la ventana por lo que la vieja esa lo alcanzó a ver pero no creo que se
haya dado mucha cuenta; o ayer que mientras yo le hacía eso él llamaba a los
amigos de él gritándoles desde la ventana de su casa.