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Fecha: 07-May-12 « Anterior | Siguiente » en Dominación

Mi nueva esclava 6

Thor
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Domando a mis esclavas Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Por fin se fue el cabrón que había violado a mi esclava después de ver cómo me tiraba a su mujer como compensación, a demás como creía que tenia las pruebas de su fechoría ahora su mujer estaría a mi completa disposición. Esa noche la pasaría conmigo y con mi esclava Kitty. Y también me quedaba pendiente comprobar si Kitty se había aprendido bien su última lección.

Yo: Kitty. Lleva a esta puta a la sala de entrenamiento y después vístete.

Kitty: Si amo ¿Qué quieres que me ponga?

Yo: Cualquier vestido cortó sin nada debajo, como siempre.

Kitty: Claro amo. Tú zorra, andando.

Así lo hizo, la agarro del pelo y tirándole con fuerza la obligo a caminar tras ella. Cuando salieron del salón yo me fui a arreglarme un poco para salir a tomar algo, pero antes de eso baje a la sala de entrenamiento donde debería estar Noa.

Cuando entre en la sala de entrenamiento me la encontré metida en el calabozo, no había rastro de Kitty. Le abrí la puerta y la invite a salir. Noa salió del calabozo colocándose delante de mi.

Noa: ¿Qué vas a hacerme? Amo.

Le di un bofetón y cayó al suelo.

Yo: Jamás preguntes que voy a hacer contigo, Soy tu dueño y puedo hacerte lo que quiera ¿Entendido?

Noa: Si amo, No lo volveré a hacer.

Yo: mas te vale. Porque ahora eres mi puta y no tolerare errores.

Noa: Lo intentare amo.

Yo: Si me tienes contento tendrás una recompensa, y si me enfadas tendré que castigarte como a una perra para que aprendas.

Dicho esto la agarre del pelo y la lleve al cepo inmovilizándole el cuello y las muñecas. Le amordace la boca con una pelota y cuando la tuve calladita le metí un vibrador el coño, lo puse al máximo y se lo fije bien para que no se le callera.

Yo: Esta noche vas a aprender a no hablar si no se te pregunta y a ser paciente, te vas a quedar aquí esperando a que yo regrese.

Me fui cerrando la puerta y dejándola allí inmovilizada en el cepo. Subí a la habitación de Kitty y la encontré sentada en la cama, se había puesto un vestidito muy corto y ajustado de color crema. Se puso en pie.

Kitty: ¿Te gusta? Amo.

Yo: Claro, has acertado de lleno.

Kitty: Muchas gracias amo. Me gusta que estés contento.

Yo: Muy bien y como te estás portando bien esta noche te voy a llegar a dar un vuelta.

Kitty: Lo estoy deseando amo.

Yo: Vamos.

Salí de casa en dirección al coche y fui a recogerla a la puerta de casa, cuando ella entro se levanto la faldita del vestido se sentó dejando ver su coño, como yo le había enseñado. Cuando llevaba un rato conduciendo empezaba a aburrirme por lo que me desabroche el pantalón y me saque la polla. Kitty vio lo que estaba haciendo y no hizo falta que le dijese nada, ella misma se agacho y se la metió en la boca.

Yo: Muy Bien puta, estas aprendiendo y como lo estás haciendo tan bien mientras me la chupas quiero que te masturbes.

Se puso la mano en su coño, tocándoselo y metiéndose los dedos mientras seguía chupándome la polla y estuvo así todo el trayecto hasta que aparque. Cuando bajamos del coche nos dirigimos a la zona de pubs. Entramos en tres o cuatro, nos tomamos unas cuantas copas y le di permiso para que bailara mientras yo me quedaba en la barra conociendo a unas chicas.

Cuando paso un rato nos fuimos del pub en dirección a una discoteca pero hay yo ya tenia otras intenciones a parte de pasármelo bien.

Yo: ¿Qué te he enseñado hoy?

Kitty: Que soy tu puta y que tengo que ser obediente.

Yo: Exacto. Cuando lleguemos vamos a poner en práctica lo que has aprendido.

Kitty: ¿Como lo voy a hacer amo?

Yo: Por lo pronto, cuando lleguemos te vas a subir al podio de la discoteca y vas a bailar dejando ver que no llevas nada debajo.

Kitty: Si amo.

Yo: A demás dejaras que te toquen y hagan contigo lo que quieran, pero tú no podrás tocar a nadie, seguirás bailando.

Llegamos a la discoteca, no había mucha gente, tal vez porque era lunes pero daba igual. Yo me fui a la barra y me pedí otra copa y le hice una señal a mi esclava señalándole el podio. Ella asintió con la cabeza y se subió en el podio, no había nadie cuando ella subió. Empezó a bailar y a contonearse, recreándose en sus movimientos como una autentica perra. Al poco tiempo todos los tíos que allí estaban se quedaron embobados mirándola.

Le hice una señal desde la barra que ella entendió a la perfección porque en seguida se dio la vuelta y disimuladamente se subió un poco la falda hasta más o menos la mitad de su culo.

Bailaba moviendo mucho las caderas y abriendo las piernas. Desde abajo se le podía ver todo perfectamente.

No tardo mucho el primer tío en subir con ella a frotarse todo lo que pudo y luego otro más.

Estando los dos tíos arriba empezaron a tocarla hasta que uno de ellos le bajo el top dejando sus tetas al aire y el otro le subió la falda hasta la cintura. Ella seguía bailando mientras los tíos la magreaban, le tocaban las tetas y le metían mano al coño, la besaban el cuello y uno de ellos metió su cabeza entre las tetas de Kitty.

Encargado: Vaya. No suelen entrar chicas así aquí.

Yo: Se está animando la noche. ¿No crees?

Encargado: Si. Si esto sigue así pronto tendré la discoteca llena.

Yo: Tienes razón. ¿Qué te debo?

Encargado: Pues 50 euros.

Yo: pff… Mucha pasta. Oye te propongo un trato.

Encargado ¿Qué trato?

Yo: ¿Te gustaría tirarte a esa tía?

Encargado: Pues claro. Pero no sé como lo vas a conseguir.

Yo: Y si te dijera que es mi esclava y hace todo lo que yo quiero.

Encargado: Te diría que dejases de soñar. Anda, págame.

Yo: Pero si fuese verdad. ¿Aceptarías el trato?

Encargado: Claro que sí.

La cosa estaba subiendo de tono en el podio, la llame haciéndole una señal. Se deshizo de esos tíos y colocándose el vestido vino conmigo, se podía ver la cara de desilusión en ellos cuando llego a mí y me abrazo.

Yo: Muy bien putita, ahora la segunda parte.

Kitty: ¿Cuál es? Amo. Estoy deseando hacerlo.

Yo: Pues vas a pagar las copas que me he tomado esta noche.

Kitty: Pero no tengo dinero.

Yo: Lo sé. Pero este hombre te va a follar como pago.

Kitty: Claro amo. Obedeceré sumisa.

El encargado de la discoteca estaba flipando, no se creía lo que estaba pasando y apenas lograba mantener la boca cerrada. Me miro como queriendo decir que aceptaba el traro pero no se atrevió.

Yo: ¿Nuestro trato sigue en pie?

Encargado: Hemm… Claro que si

Yo: Ya lo has oído puta.

Encargado: Por favor, seguidme.

Nos llevo por detrás de la barra al almacén de las bebidas donde la música a penas molestaba. Yo me senté en una caja un poco apartado y ellos se pusieron en medio de la habitación. El tío se quedo unos segundos parado sin saber muy bien qué hacer, conmigo allí delante por lo que le dije a Kitty que se desnudara. Cuanto antes empezara antes me iría.

Ella se puso de cara a él desabrochándose el vestido y dejándolo caer al suelo. Se quedo desnuda delante de él. Le dije que podía hacer con ella lo que quisiera mientras no le dejase marcas, que no se iba a quejar.

Le dijo que se pusiese de rodillas mientras se bajaba los pantalones. Cuando tubo la polla fuera ella me miro como para pedirme permiso. Yo me quede callado observando y el tío le dio un empujón tirándola al suelo.

Encargado: ¿Qué haces zorra? Me he bajado los pantalones para que me la chupes. Vamos ¿A qué esperas?

Le dijo mientras la levantaba del suelo tirándole del  pelo. La tiro de espaldas  contra un montón de cajas quedándose de cuclillas, le metió la polla hasta la garganta y para que no se le saliera de la boca le tiraba del pelo hacia arriba contra la pared. Le follaba la boca con fuerza mientras la abofeteaba. Poco a poco empezaba a salir de la boca de Kitty saliva y semen hasta que le chorreo por la cara y luego por el cuello y el pecho. Siguió así durante un rato hasta que súbitamente paro de follarle la boca y de un empujón la tiro al suelo quedando ella tendida mirándome, suplicándome con la mirada que parara aquello.

El encargado se acerco a Kitty por detrás cogiéndola de la cintura y poniéndola a cuatro patas, le dio unos fuertes azotes en el culo, luego la incorporo y tirándola con violencia contra un  pale de cajas se dispuso a penetrarla.

Encargado: Joder. Pero que puta que eres ¿Te gusta que te follen? ¿Verdad?

Kitty: Si, por favor. Follame.

Encargado: Vamos abre las piernas, voy a follarte ese coño de zorra que tienes.

Abrió en seguida las piernas y el encargado la penetro sin ningún tipo de miramientos. Ella se agarro a los bordes de las cajas mientras le follaban el coño con fuerza una y otra vez. De vez en cuando le soltaba un azote en el culo haciéndola estremecerse. Al rato empezó a gemir.

Yo: Ni se te ocurra correrte puta estúpida. No tienes permiso.

Dejo de gemir y se mantuvo en silencio, aunque le costaba mantenerse callada y aguantar el orgasmo. No como el encargado, que después de un rato de penetrarla se corrió dentro de su coño, le correo el semen por las piernas cuando el encargado se la saco aun dura.

Yo: Que no se te olvide limpiársela bien.

Kitty: Si amo.

Se separo de las cajas y se puso de rodillas. El encargado se acerco a ella y le puso la polla a la altura de la cara. Kitty la lamio unas cuantas veces hasta que quedo totalmente limpia.

Yo: ¿Estamos en paz?

Encargado: Claro amigo. Vuelve por aquí cuando quieras.

Ordene a Kitty vestirse y salimos de la discoteca por la puerta de atrás en dirección al coche. Mientras caminábamos la note pensativa, distraída. Le dije que sabia donde se estaba metiendo cuando firmo el contrato y que no sería fácil. De todas formas como se había portado bien le prometí un detalle, para que se le pasara el mal trago.

Cuando llegamos a casa la mande a su habitación a ducharse y a descansar un poco. Yo tenía cosas pendientes con Noa por lo que baje a la sala de entrenamientos. Allí estaba ella, tal y como la había dejado, aunque el vibrador se había quedado sin pilas, se lo saque y me puse delante de ella, tenía los ojos rojos, había estado llorando. La libere del cepo y cayó al suelo exhausta.

Yo: ¿Me has echado de menos?

Noa: Si amo. Deseaba que llegaras pronto.

Me decía mientras se abrazaba a mis tobillos. De un empujón con el pie me deshice de ella y le ordene que me siguiera. Salimos de la sala de entrenamiento en dirección al cuarto de Kitty, cuando llegamos ella estaba saliendo de la ducha tapando su cuerpo con una toalla que dejo caer al suelo nada mas verme.

Kitty: Amo. No te esperaba.

Yo: Lo sé. Pero como soy un hombre de palabra te traigo un regalito para que hagas con ella lo que quieras. A demás podrás correrte.

Kitty: Muchísimas gracias amo. Sabré agradecértelo

Yo: Bueno ¿Qué vas a hacer con ella?

Kitty: Pues… Creo que va a empezar comiéndome el coño.

Yo: Ya lo has oído zorra.

Le dije mientras la tiraba a los pies de Kitty. Ella la agarro del pelo y la arrastro hasta los pies de la cama. Se sentó con las piernas abiertas y metió la cabeza de Noa en su coño, que está empezó a lamer sin parar. Yo me desnude  y me acerque por detrás de Noa agarrándole la cabeza y aplastándosela contra el coño de Kitty, no podía respirar pero aun así Kitty le ordenaba que siguiera comiéndoselo. Me eche un poco para atrás metiéndosela por el culo, ya no gritada, ahora gemía de placer con su cara hundida en el coño de Kitty que también empezó a gemir mientras me follaba el culito de Noa.

Tras eso ordene a Noa a tumbarse en la cama, ella lo hizo y Kitty se sentó en su cara mientras yo le abría las piernas para follarle ahora el coño. Mientras tanto Kitty movía su culito adelante y atrás sobre la boca de Na. La agarro las tetas pellizcándoselas y dándole azotes, después empezó a masturbarla mientras yo se la metía una y otra vez hasta que tuvo un gran orgasmo apretando sus piernas contra la cabeza de Noa. Deje de metérsela y me senté en el borde de la cama.

Yo: Venid aquí putas. Quiero que me la chupéis.

Se pusieron las dos de rodillas y empezaron a chupármela entre las dos, mientras una se la metía en la boca la otra la lamía de arriba abajo, luego se cambiaron la una por la otra hasta que estuve a punto de correrme. Les ordene que abrieran sus boquitas y juntaran sus lenguas. Me corrí en ellas poniéndolas perdidas. Luego se besaron hasta que se lo tragaron todo quedándome totalmente satisfecho.

Tras eso mandé a Kitty a dormir, me dio las gracias por su regalo y Salí de la habitación con Noa. Ya eran altas horas de la madrugada y estaba cansado por lo que yo también me fui a dormir. Pero antes acompañe a Noa a la puerta.

Yo: bueno. Hoy te has portado bien y has aprendido a ser paciente. Ahora puedes irte a tu casa.

Noa: Gracias amo. Pero estoy desnuda.

Yo: Ya te veo. Pero me da igual. Estate atenta al teléfono para cuando te llame.

Le di un empujoncito hacia a fuera cerrándole la puerta en las narices.

© Thor


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