Mi tía Clara ( El periodo de calma y el regreso al camino )
En verdad para los lectores de este tipo de relatos este
periodo puede resultarle aburrido, considero que tampoco puedo obviarlo por eso
paso a contarles:
El embarazo de su primer hijo, calmo sus ganas de sexo fuera
del matrimonio, en verdad su marido le daba lo que quería y aprendió rápido esto
de gozar, fallecido el padrino, no le extraño que le dejara el veinte por ciento
de sus bienes, si que la casa donde se inicio fuera directamente adjudicada a
ella, era tanta la plata en campos y propiedades, que comprendió lo feliz que lo
había hecho y lo agradecido que estaba, llego el segundo embarazo está ves de
mellizos y al ir a Rosario donde por medio de una cesárea nacieron, atendido por
su primo (olvidado en su deseos hacía rato) ya médico acepto la complicación que
la dejo yerma por siempre, sentirse castrada la deprimió, sus hijos era el
centro de su vida, más de un año le llevo volver a la normalidad en su figura y
en la relación con su marido, el cuidado de la Nana de los chicos le daba el
tiempo libre que a sus veinticinco años aplicaron en el profesorado en la ciudad
de Pergamino, conoció a Susana cuando con su auto pasando por Viña a su pedido
la llevo, una chica de cinco años menos que como ella quería ser profesora, fue
en esos años que cultivo su amistad, olvidando las aventuras del sexo , latentes
en su sangre.
Algo cambio en el último año al terminar los estudios, que la
habilitaron para dar clases, fue el ver a su marido follando con la sirvienta,
una morocha de 18 años, que se retorcía como una serpiente arriba del falo que
su marido en asta le ponía en la misma cama donde dormían, sentirse cornuda con
una negra cualquiera, no fue lo único malo , averiguando y controlando sus
salidas, también era con la vecina, una viuda de unos treinta años, que en
verdad estaba un poco más a su altura de mujer, contenerse de gritar o hacer una
escena , le abrió otra vez el telón a su sexo.
Ejercicios, dietas, la pusieron rápidamente en forma, ahora
no era necesario comprar "velo rosado", puso sus ojos sobre un amigo de Susana,
sabido es que un poco de sal se condimenta la comida a punto, un desperfecto
mecánico fue la excusa para que su amiga pidiera su ayuda, rápidamente le pidió
que la llevara a la ciudad , su cara de ruego debe haber expresado el "algo más
necesario" para la aventura, no se perdió el tiempo, a solas directamente lo
incito al sexo, el guío el auto a una quinta perdiendo su imagen en una arboleda
, sin duda era una mujer puta y bella sensual desde siempre.
Abrazarse con ese hombre , expresando el carácter de aventura
la aceptación inmediata de su parte, encontrarse desnuda , por bronca, cuernos
la hizo sonreír, no creo que hubiese imaginado nunca la sesión de sexo impuesta
por esta señora, quién mamando como aprendió de su padrino el falo erecto se
mantuvo lo llevo a sentarlo en una fuerte silla que sirvió de tope a la
cabalgata que con maestría de jinete , le sirvió para sentirse satisfecha,
cogida, bien cogida, vengada de sus heridas, el semen encharco , sabiendo con
seguridad que era el primero pero no el último de esta nueva etapa.
Alternativamente encontraba amantes, más de uno lo llevo a la
casa (ahora suya) del padrino, fue al año que la ahora profesora , hizo el
clásico de una puta profesora, su cuerpo más que bien cuidado, estaba bien
cogido como decían sus alumnos, las fantasías de los chicos, llegaban al oído
por distintos medios, Su amiga cuyo sobrino iba al colegio, la secretaria de su
marido, quién con infidencias quería cubrir sus escapadas con él, que tenia
habilitado un polvo semanal, utilizado para fantasear la manera o a quién de
esos chicos utilizaría .
Fue el hermano de un alumno enfermo, un chico de veintiún
años, alto, bien formado, jugador de basquet, que acercando un trabajo de
seminario , realmente la impacto, la recepción en su propia casa , debe haber
sido algo digno de ver, ella cumpliendo la fantasía del amante joven y el tomar
a esa mujer, famosa por su belleza, invitarlo a su estudio (en la casa del
padrino) fue algo espontaneo, el horario coincidente con la de su primera vez,
ella misma abrió el cancel al cerrarlo con una tranca y llave supo que pensó su
padrino hace once años, el joven dispuesto estaba un poco nervioso, al pie de la
cama, lo desnudo suavemente, el beso que recibió demostraba pasión , ganas, ya
con sus vellos al aire, tomo sus senos con sus manos, como tratando de ponerlos
a la altura de las circunstancias, igual un poco caídos por el amamantamiento,
no podían disimular una figura hecha para el sexo, otra vez sentó a un hombre en
una cama, para mamarlo, esa misma cama, ahora un joven, ya erecto con las
lamidas al principio incomprensibles , no se puso a cabalgar por miedo a la
fragilidad que aparentemente representaba, algo la llevo a seguir sus manos, una
pose aprendida pero poco practicada , era dirigida por ese imberbe, apoyándola
sobre la puerta espejada, como si fuese una pared, ver su cara y la cara del
amante, mientras que era penetrada debajo de las cachas, empezó el clímax del
goce , la juventud a pleno jugando abrió los labios y penetraba totalmente, su
largo y juguetón pene, verse chupando los dedos en busca de algo más , marcaba
un retrato de sexo a su medida, lamiéndolo en una limpieza total descubrió un
nuevo juego agradable , parecía una película donde ella era la protagonista, un
juicio de perversión sexual en los Estados Unidos, relatado por su marido , le
puso fin a las ganas que le tenía a sus alumnos, lo que no evito utilizar a su
primer amante joven, para entregarle la invitación al hermano cuando cumpla los
18 años y hubiese egresado.
Ya en el verano la cama del padrino recibió por primera vez a
los dos hermanos, frente al espejo en un colchón mamar a su exalumno , mientras
su vagina recibía la larga verga de su hermano, fue la
imagen que más retuvo por años, más de una vez, vio la imagen
de su padrino sonriendo con su falo parado sentado sobre la cama, como esperando
el turno de goce.
Meses de sexo con ellos, hicieron de su cuerpo, la perfección
en mujer, muchas chicas la envidiaban , su marido al escuchar los comentarios o
ver alguna visita quizás, le recrimino su conducta, fue ahí cuando ella le dijo,
que era una venganza por haberse culeado a la negra (la sirvienta) la
secretaría, la vecina, siendo él , el único culpable.
Que no se quejara ahora sabía lo que era ser cornudo ,
agregando un pedido. Acostúmbrate porque me gusta.