Esta experiencia ocurrió estando solo con mi tía.
Yo buscaba a mis primos pero habían salido a una fiesta y
ella estaba sola, viendo una película, ella me pidió que me quedara ya que se
sentía sola y me recosté junto a ella en su cama.
Entonces recordé que debía hacer algo y le dije que volvería
en un momento, cuando regrese a su lado ella se había puesto una bata de dormir
tipo camisón entonces ella se dio un giro y me puso a la vista ese par de
hermosas nalgas que tiene, firmes y suaves a pesar de su edad (42) no esta tan
vieja pero esta algo llenita (cosa que me encanta) y bueno, para entonces ella
hizo como que dormitaba dándome esa vista maravillosa, entonces, me dio una
señal con su pie dándome a entender que le tocará las nalgas, lo hice pensando
que se molestaría pero no fue así, y me di gusto acariciando a plenitud esas
duras y suaves sandías que tiene por trasero.
Ella estaba más que exitada y me comenzó a tallar mi dura
erección con su pie el cual tome y lo acaricie cosa que la puso más cachonda que
antes.
Luego subí mi mano hacia sus muslos que son llenitos y
macizos como a mi me gustan! Entonces llegue a su entrepierna cubierta por solo
una tanga pequeñísima la cual cubría apenas su mata de vellos y esos labios
vaginales que me fascinaron.
Metí un dedo dentro de su tanga y sentí como estaba súper
húmeda por la calentada que le metí, entonces metí otro más y comenzó a gemir
placenteramente.
Ya después ella condujo mi mano hacia sus pechos, que son
grandes y redondos, coronados por un par de pezones oscuros y fáciles de exitar,
lo cual aproveche al máximo dándole unas lamidas, recorriendo todo el contorno
de sus tetas que para ser sincero son exquisitas!!!
Los mordí, lamí a placer dándole el placer que tanto anhelaba
y haciendo caso de su instinto se dejo llevar hasta que tuve entre mis labios
esa hermosa concha tan dulce y caliente a la vez.
Fue entonces que me metió la mano en mi pantalón tomando con
ella mi pene brindándome la mejor masturbada que pudiera haber tenido en mi
vida, mientras ella hacia esto yo le daba gusto con mi mano y con la otra
masajeaba sus pechos, haciendo que se estremeciera de tal modo que grito
levemente entonces me atreví a morder su pezón haciendo que se chorreara en mi
mano, al tiempo que yo me venia sobre sus nalgas y diciéndole que esto no
terminaría ahí , pero eso amigos…se los contare en otro relato.