MANUAL DE MUJERES ADIESTRADORAS
Métodos utilizados por Mujeres Adiestradoras (Por y para
Mujeres Dominantes)
En el adiestramiento para transformar un hombre en un
esclavo-perro deben predominar los refuerzos negativos y los castigos como medio
de enseñanza.
Es necesario hacerle entender al esclavo-perro quién tiene el
mando y el mejor modo e infalible de lograrlo es por la fuerza.
Esta práctica incrementa la sensación de poder de la
Dominante, que goza al lograr docilidad y servilismo y comportamientos que
elevan su egoísmo y logran rebajar la autoestima del sumiso
Que el adiestramiento tenga éxito depende de una larga serie
de repeticiones y de castigos aún cuando una orden ha sido obedecida
correctamente.
Este manual fue desarrollado por mujeres que se dedican al
adiestramiento de hombres para su sometimiento y transformación en un verdadero
sumiso-perro.
1-POSTURA CORRECTA.
Es necesario transformar la posición erguida de un hombre a
la posición de cuatro patas de un perro. Debe posicionarse de frente al
esclavo-perro y colocarle sensualmente en primera instancia un collar con
correa. Que para el hombre que tenemos enfrente parezca un juego. Una vez
colocado el collar tirar con fuerza hacia abajo propinando a la vez un golpe
certero para hacerle quitar la posición erguida. Puede ser con un puño seco en
el estómago o con un infalible rodillazo en los testículos. Esto junto con la
fuerza de la correa tirando para abajo hará que el esclavo-perro se posicione
como nosotras queremos en cuatro patas.
Las adiestradoras más sádicas aconsejan que cuando se los
tiene arrodillados en el suelo confundidos por la situación no dejarlos
reaccionar propinándoles un par de bofetadas para aumentar su momento de
indefensión y hacerles notar quién tiene el control.
2.VENIR A LA LLAMADA
Desde la posición que le obligamos a colocarse arrodillado en
cuatro patas tomar unos pasos de distancia hacia atrás siguiendo con la correa
en la mano.
Hacerlo venir a la llamada es lo mas deliciosos. Algunas
implementan dos golpes con el taco de la bota para indicarles que tienen que
venir al pie de su dueña. Otra lo llaman con un silbido y un golpe de dedos.
Otras les basta con mover el dedo en dirección hacia ellas.
En las primeras instancias van a notar cierta resistencia, es
por ello que debemos tener la correa para atraerlos hacia nosotras con nuestra
llamada. No debemos olvidar que nuestra llamada no es un pedido. Es una orden.
Las adiestradoras con más experiencia aseguran que aumentar el castigo cada vez
que el esclavo perro cumple una órden es la mejor manera de adiestramiento (se
puede realizar una bofetadas de ida y vuelta, un pisotón de dedos o manos, una
patada firme y certera). Mas castigo significa mas sometimiento y por ende mas
goce para nosotras.
3 ANDAR JUNTO A LA DUEÑA
Teniendo atado al esclavo perro con una correa,
paulatinamente le enseñaremos a andar junto a nosotras sea cual sea el ritmo o
la dirección del paso.
La posición de partida es siempre la misma: a la izquierda.
La mano diestra siempre debe estar libre para infringir castigo. El esclavo
perro, pues, está sujeto lo más corto posible y a la izquierda de su ama. Nos
situaremos de forma que a la izquierda del esclavo-perro haya un muro o pared
que seguiremos para impedir que se pueda alejar. En el caso de que quiera
hacerlo presionaremos su cuerpo con la rodilla contra la pared sin detener la
marcha. Seguramente, por muy dócil que sea nuestro esclavo-perro, intentará
adelantarnos o retroceder. En estos casos actuaremos de la siguiente forma:
* Si se adelanta colocaremos nuestro pie derecho en la ingle,
cruzándolo por detrás de nuestra pierna izquierda, con el fin de trabar su paso.
* Si se atrasa, efectuaremos un fuerte tirón sobre la correa,
hasta conseguir que su cara venga a la misma altura de nuestras rodillas.
Es fundamental para lograr nuestro objetivo de adiestramiento
obligar al esclavo- perro mediante tirones, gritos o enfados. Se necesita
disciplina y castigo constante. Si el esclavo-perro intuye que tiene
posibilidades de eludir la orden lo intentará siempre. La voz de mando ha de ser
una sola. La palabra "FUSS", que aplicaremos en este caso, será dicha al
principio del ejercicio y sólo una vez, ya que no debemos acostumbrar al animal
a obedecer a la segunda o tercera voz.. Debe bastar siempre la primer órden.
El perro debe saber que cuando empieza el ejercicio está
sometido a obedecer hasta que acaben las órdenes y consiga su recompensa. Su
recompensa es siempre complacernos. Una buena medida es atar al esclavo-perro
con la correa sólo durante el ejercicio para que relacione la correa con la
obediencia. Las clases no durarán más de media hora. Una buena distribución es
media hora por la mañana y media por la tarde. Luego podrá jugar, saltar... Se
aconseja que al final de cada ejercicio le impongamos una buena muestra de
sometimiento y humillación. Demostrarle nuestro poder le basta y le sobra para
su entrega total.
4.ORDEN DE SENTARSE
Una vez habituado nuestro perro-esclavo a seguirnos, le
enseñaremos a sentarse. El método más conocido era el de presionar con el taco
de nuestras botas el lomo de nuestro esclavo-perro hasta que se éste se sentase.
Existe un método más efectivo pero requiere cierta práctica. Situando al sumiso
a nuestra izquierda, como es habitual, procederemos (igual que hicimos cuando le
enseñamos "fuss") a propinarle un puntapié en la ingle los mas seco posible con
el pie derecho,. Este puntapié irá acompañado de la palabra "SITZ". Una vez se
haya sentado nos alejaremos obligándole a quedarse quieto y sentado. Seguramente
intentará levantarse, así es que necesitaremos volver y propinarle las dosis de
castigo necesarias hasta que entienda como funcionan las cosas.
5.ORDEN DE ECHARSE
Si queremos enseñar a nuestro sumiso a echarse, la palabra
que utilizaremos es "PLATZ". Para este ejercicio, una vez colocado el perro a
nuestra izquierda, pasaremos la correa por delante de nuestro pie izquierdo, y a
la voz de "platz" presionaremos con el pie sobre ella violentamente hasta
obligarle a que se eche. Es fundamental hacerlo violentamente, pues el ejercicio
consiste en aplastar en el suelo el cuerpo y la cabeza. Si intenta levantar el
trasero presionaremos con el tacón del pié izquierdo en el lomo con violencia,
siempre fustigándolo. Recordemos que en posición echado podemos divertirnos con
pisotones marcándoles los tacones en su espalda y pisándoles la cabeza
ejerciendo la tan disfrutable presión de sometimiento.
Una vez echado debemos enseñarle a permanecer quieto, por lo
tanto nos alejaremos "tranquilamente" dándole la espalda. No olvidemos que la
percepción del hombre que tenemos trasformado en esclavo-perro capta el
nerviosismo o la inseguridad de su ama y no obedece de la misma forma. Es
aconsejable no permitirle en ningún momento que piensen que pueden ser hombres
de nuevo ante nosotras. Un esclavo perro adiestrado es para siempre un esclavo
perro.
6 .RECOGER UN OBJETO DEL SUELO
Arrojar un objeto y hacer que el sumiso lo vaya a buscar es
altamente satisfactorio para la Adiestradora y degradante para el esclavo-perro.
La técnica correcta de las Adiestradoras es posicionarse por
detrás del sumiso y hacer ponerlo en cuclillas. Arrojar un objeto que esté a
quede a su vista y darle la orden de que lo busque y lo traiga (demás decir que
debe traerlo con la boca) Ha habido casos en que los sumisos han traído los
objetos con las manos y las adiestradoras se encargaron de darle tantos azotes
en las palmas que nunca mas se le ocurriría usar otra cosa que su boca.. La
orden debe realizarse con la palabra SEARCH O BUSCA mientras se le infringe una
patada corta en los testículos dado que la posición lo facilita y aumenta en el
sumiso la necesidad de alejarse y partir en pos de la órden.
7.SALTAR A LA ORDEN
. Se pretende acostumbrarle a saltar a la orden.
Comenzaremos con alturas pequeñas. Atado el perro a la correa
y situado a nuestra izquierda, empezaremos una pequeña carrera y al llegar al
obstáculo saltaremos emitiendo la palabra "HOP". El esclavo-perro forzosamente
saltará también. Repetiremos el ejercicio varias veces. Cuando veamos que haya
asimilado la orden, repetiremos el ejercicio con la correa suelta y obligándolo
a saltar sin nosotras. Si no obedece nos situaremos detrás de la valla
llamándolo y tirándole de la correa. Una vez haya saltado le propinaremos
castigos a a gusto.
7 .HUMILLACIÓN
La humillación es un tipo de disciplina fundamental en el
adiestramiento dado que crea la idea de quien es quien y quien pertenece a quien
y qué puedes hacer que alguien haga por el solo hecho de que vos quieras. Se
centra en obligar al esclavo-perro a hacer cosas que encuentre desagradables o
repugnantes, o simplemente, le hacen sentir menospreciado. Ejemplos de
humillación son hacer comer al esclavo-perro en un cuenco en el suelo,
disciplinarlo en publico o tener una sesión para mostrar el progreso de tu
adiestramiento con mas mujeres dominantes. Cuando la intención de la
Adiestradora es la de sometimiento severo utilizara su orina y hasta sus heces
para satisfacer su necesidad demostrar la diferencia de nivel y grado que tienen
con su esclavo-perro. Estos métodos severos han dado muy buenos resultados en el
control del esclavo, y ya entre las Adiestradoras expertas suelen ser
considerados como algo habitual.
Ëste manual describe un Método infalible. Con su aplicación
jamás se ha fallado en el cumplimiento del objetivo. Una de las claves de las
Mujeres Adiestradoras es la de no tener paciencia. La paciencia no existe para
nosotras y esa es la principal causa de nuestro triunfo. En nuestro pensamiento
nos decimos: "El esclavo-perro lo hace o lo hace". Para eso está.
Manual Confidencial preparado en la Ciudad de Bariloche