"Atendiendo a la Mujer de Larry"
Larry me abrió la puerta y entré. Éste es su cuarto de
invitados, pero solo me prepararía en él y pasaría a la recámara principal, la
de ellos. Así lo habíamos acordado.
"Gracias Larry, esto está muy bien" Le dije "Los veré a ti y
a Judy en unos quince minutos, así que mejor vas y se preparan, ¿No crees?" Le
sonreí. Es un buen tipo y yo estaba preparándome para mi propósito de esta
noche.
"Seguro" Replicó nerviosamente "Te veo entonces" y cerró la
puerta cortésmente detrás de él.
Me sentí feliz mientras me desnudaba. ¡Larry y su deliciosa
mujercita! Había pescado algo muy bueno. ¿No es ella encantadora? Ahora que la
conocí en persona, resultó mucho mejor de lo que me esperaba. De mediana
estatura con una cara primorosa, gafas que la hacen verse elegante y su pelo
trigueño recortado arriba de los hombros. ¡Y que figura! Senos firmes y
hermosos, breve cintura y caderas anchas. Justa la edad en lo que a mí respecta.
No una tonta casi adolescente, sino una mujer en sazón que sabe lo que es el
sexo. Ya podía imaginarme tomándola, hundiendo mi herramienta en su tibio y
acogedor cuerpecito.
Larry es de la misma estatura de Judy, pero considerando el
peso, me da la impresión de que ella acude regularmente al gimnasio y él solo
pasa a recogerla. A él siempre lo veo más bien nervioso, pero pudiera ser por mi
presencia en su casa para atender a su mujer por él. Lo catalogué rápidamente
cuando nos conocimos en aquél bar a la orilla del pueblo. Un tipo agradable pero
sin confianza en si mismo, esto es lo que pienso todo el tiempo. Usa barba, algo
que siempre me ha parecido señal de que trata de ocultar alguna deficiencia,
real o imaginaria, y casi siempre en el lecho nupcial. Ahora bien, las personas
tienden a sentirse un poco intimidada en mi presencia cuando me acaban de
conocer, mido 1.93m y soy musculoso, así que fácilmente llevé a Larry a aceptar
todas mis sugerencias, después de todo es mi juego, pues fui quién respondió al
aviso que ellos pusieron en Internet y fui yo quién manejó hasta su ciudad para
conocerle. Siempre estoy atento a los avisos en las secciones de Contactos de la
Red y Judy y Larry están en la categoría de lo que yo busco. Algo que ellos
sienten que falta en sus actividades sexuales, dije ELLOS, que son los que
buscan un tipo grande, para que los auxilie. "PAREJA BUSCA UN HOMBRE PARA TENER
SEXO CON LA ESPOSA MIENTRAS EL MARIDO LOS VE" Decía el aviso "Sexo Seguro,
enviamos fotos si recibimos lo mismo. Buscamos No Fumadores, sin vicios ni
enfermedades, discretos. Nada de anal, amarres, dolor, lluvia dorada, nalgadas o
sexo rudo. De preferencia cuerpo musculoso y no calvos. Esencial que esté bien
dotado" Agregado a esto venía una foto donde mostraba las tetas de Judy pero no
su cara, por supuesto.
Ellos habían hecho énfasis en que querían un hombre bien
dotado, bueno, eso soy sin lugar a dudas. Pidieron una foto en el aviso, así que
les envié una muy buena, donde estoy desnudo de pie, las manos en la cintura con
una gran erección, que una hermosa rubia sostiene con ambas manos, de rodillas
frente a mí, me sonríe con labios húmedos y es muy obvio que va a meterse el
enorme aparato en la boquita. Esta foto funciona muy bien, pues aunque la rubia
me sostiene con ambas manos aun queda un buen tramo de verga visible y esto es
lo que atrae a las mujeres. Estando bien empalmado alcanzo los 30cm y la tengo
tan gruesa como la muñeca de cualquier hombre. Pueden creer que es una foto
trucada, pero les aseguro que no, lo cual es fácil de comprobar. Dios fue muy
generoso conmigo, pues me dio además de un cuerpo fantástico, la mejor
herramienta para el acoplamiento con las damas. Además, cuando se me pone dura,
de veras está dura, suave y brillosa. Gracias Dios, ¡Yo también te amo!
Larry le mostró mi foto a Judy y me respondieron enseguida,
junto con el mensaje electrónico, venían varias imágenes preciosas de ella en
bikini e incluso en algunas sin sostén. De manera que nos continuamos
"carteando" varias veces mas hasta que estuve de acuerdo en encontrarme con
Larry este fin de semana para discutir las "cosas". Como siempre, solicité que
nos encontráramos en un bar, el que él escogiera, pero que fuera de ambiente
tranquilo, muy tranquilo, donde uno pueda platicar confidencialmente. Larry me
dijo que entendía perfectamente lo que quería y mencionó un bar pequeño a corta
distancia de donde ellos viven.
Larry estaba muy nervioso al principio, así que tuve que
comprarle varios tragos para que se calmara un poco. Después de mucho rato,
logré que me dijera lo que él y Judy querían. Lenta, pero firmemente lo fui
llevando a que me confesara sus mas íntimas fantasías. Él quería ver que un
hombre grande se cogiera a su mujercita. Ella quería tener sexo con alguien que
no fuera Larry, pero no le molestaba si él quería verla cogiendo con otro. Es
una fantasía muy común, cuando menos en los maridos y yo me aprovecho cabalmente
de ello. Los llamo "Vírgenes casados" Por supuesto que han cogido y recogido por
varios años, pero de repente se paran y dicen: "¿Esto es todo? ¿Solo ella y yo?,
¿Solo mi verga y su vulva?" Y hay un descontento y es cuando aparecen los avisos
confidenciales en la red. Quieren "Un poco de aventura" en sus actividades
sexuales y buscan otra persona que se les una. A veces féminas otras varones.
Algunas veces otra pareja, pero es mas difícil controlar dos al mismo tiempo y
esto lo saben instintivamente. Piensan que es mas fácil uno solo. Pero, hay
aficionados y profesionales. Yo me considero profesional, cuando menos en lo que
se refiere a este juego. Es mi deporte placentero y por supuesto que lo
disfruto. Y aquí está Larry, ofreciéndome a su despampanante mujercita en
bandeja de plata.
"Ahora que Chas" Preguntó Larry al salir del bar.
"Te hablo mañana, después de que haya hecho algunas
diligencias, ¿de acuerdo?" Repliqué "De mientras dale a Judy esto y dile que ya
quiero conocerla" Sonreí mientras le daba tres fotos mías en acción, una con la
misma rubia y otras dos con una morena, que no tenía ningún parecido con Judy.
Entonces regresé a casa a escribir mi guión. Ya lo dije, soy
un profesional. Tomé notas de todas las fantasías de Larry y también de las de
Judy. Entonces escribí el guión donde se satisficieran todas esas fantasías,
¿obvio no? Pero aquí es donde entra un pequeño cambio, pues aunque Larry me
platicó todas sus fantasías y las de su esposa, nunca pensó en preguntarme que
era lo que yo quería. Y por supuesto que en el guión si tomaba en cuenta mis
fantasías, o mejor dicho mis necesidades, porque no tengo fantasías, solo
realidades.
El guión estaba listo en la mañana y llamé a Larry, de hecho
fue Judy quién contestó y casi se le cae el teléfono de la mano cuando le dije
quién era. "¡Oh!, eres tú Chaz… lo siento…" Su voz se apagó confundida y le
alargó el auricular a Larry, entonces de un modo al mismo tiempo formal y
amigable, le dije lo que tenía que hacer, a que hora del día llegaría, que
haríamos a manera de presentación y donde debería realizarse la gestión, de que
manera quería yo que estuviese arreglada la alcoba. También que previsiones
debía tomar y donde acomodar todo. Le dije que apuntara, para estar seguros de
que todo quedaba bien. "Háblame cuando estés listo" Era todo o nada así que me
senté a esperar a que sonara el teléfono. Había una buena posibilidad de que él
no llamara, pero pensé que Larry estaba muy entusiasmado con la posibilidad de
ver a su esposa ser cogida por un grandullón como yo.
Debo decir que disfruté de la anticipación. Miraba la foto de
Judy repetidamente los siguientes días, pensando en lo que le haría e imaginando
la cara de Larry cuando lo hiciera. ¡Que hermosa pareja, y que poca idea tenían
de que estaban jugando con fuego. Una vez que hubiera yo trabajado a Judy su
matrimonio y su vida entera habrían cambiado para siempre. Ella seguiría
pidiendo mas de lo que yo le ofrecía y él procuraría que ella tuviera
satisfechas sus necesidades. Una vez que hubiera entrado mi dura verga de 30cm,
ambos regresarían a buscarme.
Larry me habló dos días después, para decirme que todo estaba
listo, que ¿si podría ir el próximo domingo? Fingí una frialdad que no sentía,
le manifesté serenamente que estaba de acuerdo y me puse a bailar de emoción en
cuanto colgué el teléfono. ¡Judy sería mía!
Toqué a su puerta a las doce en punto del domingo y Larry me
abrió y dejó pasar. Era una casa común, con sala, estudio y comedor, lo que
podía uno esperar, Larry me pasó a la sala y me ofreció una cerveza, yo la
decliné, pero le solicité un jugo de naranja. Él se retiró mientras yo me
acomodaba, preguntándome donde habría ido la hermosa Judy. Esto no estaba en el
guión. Larry regresó con un vaso de jugo y se sentó, mirándome nervioso y
tratando de hacer plática.
"¿Donde está Judy?" Le pregunté.
"Está preparándose" dijo Larry emocionado.
"¿Y qué tan preparada está? Larry" Pregunté con una sonrisa.
En ese momento ella entró a la habitación. Me paré a
saludarla. Se veía apetitosa y mas importante aun, me sonreía abiertamente.
Llevaba una blusa blanca y una falda oscura corta, que mostraban sus largas y
bien torneadas piernas, sospeché que no llevaba sostén por el movimiento
provocativo de su blusa al cruzar el cuarto.
"Ah Judy, por fin nos conocemos y permíteme decirte que estás
encantadora" Dije mientras le daba la mano y ella se sonrojó, seguramente
pensando en lo que estaríamos haciendo juntos dentro de muy poco rato. Besé el
dorso de su mano y la miré profundamente a los ojos haciéndole promesas con la
mirada, promesas que a ella le gustaban.
"Gracias" Replicó con voz ronca, sentándose en el sofá,
opuesta a mí. Cruzó las piernas y me pregunté que me esperaría dentro de esa
falda negra ajustada.
Platicamos de esto y aquello y en todo el tiempo ella no me
quitaba la vista de encima. Larry parecía escolar en el recreo, incapaz de
estarse quieto un minuto. Entonces él dijo que traería algo para que comiéramos
ahí, dijo, si estaba yo de acuerdo.
"Perfectamente" repliqué con una sonrisa "Ve a traer algo,
mientras me siento aquí y platico con tu hermosa esposa. Necesitamos conocernos
mutuamente, ¿No crees Judy?"
Él salió del cuarto y yo volteé hacia ella. "Dime Querida,
¿Sabes lo que vamos a realizar esta tarde?" Pregunté mientras me sentaba a su
lado.
Sus ojos brillaron con la excitación "Claro, Larry me lo
dijo"
"¿Estás completamente lista entonces?" Dije mientras
deslizaba mi mano sobre su pierna hacia su falda.
Ella se lamió los labios humedeciéndolos y entonces la besé.
Sabía lo que le gustaría y entonces le metí y saqué la lengua de su boca, en una
imitación de la penetración sexual. Puse mi mano dentro de su blusa y por
supuesto, que no traía sostén, permitiéndome acariciar su seno desnudo y
pellizcar levemente su pezón. Su lengua me respondió acariciando todo alrededor
de la mía . Ella estaba caliente y lista.
"Ahora, estoy completamente lista" Dijo en voz baja al
separarse de mi boca.
Larry regresó con una charola. "Larry, ha habido un ligero
cambio de planes." Dije "No creo que vayamos a comer ahora, quizás mas tarde"
"Esta bien" Dijo Larry "¿Y ahora qué?"
"Ahora iremos al cuarto" Le dije "Si estás de acuerdo"
"Si, claro" Replicó, con los ojos como platos. Ya se acercaba
la hora de que se cogieran a su esposa y él estaba sumamente excitado.
Y aquí estoy, en el cuarto de invitados de su casa. Catorce
minutos para empezar. Me quito la ropa y la acomodo sobre la cama. Como siempre
confirmo mi aspecto en el espejo. Un musculoso hombre desnudo me mira desde el
espejo, me gusta lo que veo. Mi verga cuelga suelta entre mis piernas,
columpiándose donde camino. Ya no falta mucho, pienso. Puedo imaginarme a la
hermosa esposa de Larry desnuda y con las piernas abiertas, esperando para que
la haga mía. Mi verga empieza a endurecer, lo cual me agrada mucho. Una vez
tiesa, así se quedará hasta que haya satisfecho a la esposa de Larry. Me la
agarro y empiezo a masturbarme suavemente, mientras pienso en la hermosa mujer
que va a recibirme mientras su marido nos observa.
Cinco minutos. Me coloco una bata que está sobre la cama y me
enjuago la boca en el lavamanos. Tres minutos. La hora ha llegado.
Camino lentamente por el pasillo, paso las escaleras, llego a
su alcoba. La puerta está solo emparejada, así que la empujo. Larry sentado en
una silla al pie de la gran cama, lleva una bata como yo. Brinca a pararse
cuando entro. Y ahí esta Judy, sentada en la orilla de la cama, tiene puesta su
bata, pero esta floja. Sé que no lleva nada debajo. Me ve y adivino la lujuria
en sus ojos.
Me detengo un momento y los contemplo a ambos. Larry luce
excitado, pero obviamente no está seguro que debe hacer. Judy permanece sentada
en la orilla de la cama mirándome, pero sus ojos sonríen y no hay duda de que
está pensando en lo que está a punto de ocurrir.
El cuarto está exactamente como le dije a Larry que lo
quería. Es un día soleado, pero las cortinas están cerradas, así que la
habitación está iluminada por una cálido brillo desvanecido. El teléfono esta
desconectado y todas las cosas que solicité están en el lugar correcto.
"Bueno, Judy y Larry" Les digo "Aquí estamos todos listos
para un poco de diversión" me acerco a ella y le extiendo la mano. "Ven aquí
Judy" Le digo "Ven a pararte junto a mí" Obedientemente ella toma mi mano y se
pone de pie, la llevo al pie de la cama donde Larry está parado. La volteo hacia
mí, de manera que le de la espalda a Larry, suelto su mano y doy un paso atrás.
Me abro la bata frente a ella y ceremoniosamente me quito y
la arrojo a un lado en la cama. Sé el efecto que esto le produce a ella.
"Dios mío" susurra ella, con sus ojos clavados en mi rígida
verga. "Mira el tamaño de eso, no puedo creerlo" Voltea a verme y me sonríe
"Esas fotos no estaban trucadas, ¿eh?"
"No" Le digo "Y ahora quiero averiguar si hay algún truco en
ti Judy querida, tu marido deberá desnudarte para mí. ¿Verdad Larry? Miré a éste
por encima del hombro de su mujer. "¡Quítale la bata a tu esposa, Larry, para
que pueda yo contemplar su hermoso cuerpo"
Judy empezó a desanudarse el cordón. "No" La detuve
rápidamente "Eso lo debe hacer tu esposo. Él te va a entregar a mí" Se paró
junto a nosotros. "Deshaz el nudo, Larry y abre el frente de la bata de tu
esposa para que mis ojos la aprecien"
Larry batalló inicialmente con el nudo, pero por fin logró
desatarlo, se abrió por el frente la bata de su esposa permitiéndome contemplar
la magnificencia de sus pechos firmes, con una ancha areola color de rosa y sus
pezones endurecidos por la excitación. Su cintura estaba bastante delgada, pero
su cuerpo se abría entonces a unas amplias caderas maternales. La parte baja de
su abdomen sobresalía deliciosamente sobre una mata de vello púbico
cuidadosamente recortada.
"¡Ahora quítale la bata!" Dije. Larry tomó la bata de los
hombros de su esposa y la despojó de la misma, dejándola desnuda delante de mí.
Mi verga se endureció ante la visión de tan deleitable esposa, desvestida y
lista para cohabitar. Iba yo a disfrutar verdaderamente montándola y además
tenía guardada una sorpresa para el pobre Larry y también para Judy.
"Gracias Larry, ella es adorable" Dije "Te llamaré cuando te
necesite" Él se retiró dejándonos frente a frente en medio de la alcoba.
"¡Que rica estás Judy!, tienes un cuerpo adorable" Dije "Tan
lleno, tan hermoso y tan sensual, creo que vamos a hacer una muy buena pareja"
Lentamente caminé alrededor de ella, que permaneció estática mientras yo hacía
esto, esperando por el primer contacto. Pero no lo hice hasta estar nuevamente
frente a ella. Entonces, con lentitud deliberada levanté las manos y sostuve en
cada una sus magníficos senos, sopesándolos. Sus pezones estaban tiesos con la
excitación sexual y me pregunté ¿si ya tendría húmeda la entrepierna en este
momento? Pasé mis pulgares sobre los pezones y ella tembló.
"Sostén mi verga Judy" le dije. Con tiento tomó ella con
ambas manos la dura estaca. "Dios mío" Dijo "Está tan dura como un poste de
acero" Sus ojos brillaron mientras hablaba, pues ya anticipaba el ser empalada
por ella.
"Tu esposo quiere algunas fotos de nosotros juntos, ¿Lo
sabías?" Le pregunté. Ella pareció asombrada. Entonces dijo: "Estaría muy bien,
algo para recordar cuando estemos viejos" Lo dijo con una risita, mientras aun
sostenía mi miembro con ambas manos frente a ella.
"Bien Larry" Le dije "Ya puedes sacar la cámara" Él fue a la
cómoda y regresó con una Polaroid que yo le había dicho que tuviera.
"Probablemente sería mejor desde aquí Larry" Le dije, señalándole donde debía
pararse.
Judy y yo volteamos hacia él, pasé mi mano por su cintura y
la levanté para acariciarle el seno, mientras ella sostenía mi hinchada verga
con una mano. "Sonríe para la cámara Judy" Le dije. El fogonazo nos capturó en
tan erótica pose. "Esta es para que las futuras generaciones sepan lo calientes
que eran sus ancestros, ¿no crees Larry?" Y ahora unas cuantas mas pensé.
"¿Recuerdas la primera foto que te envié Judy?" Pregunté.
"La recuerdo perfectamente" Replicó con una sonrisa.
"Entonces, ¿Qué te parece una como esa?" Le dije viéndola con
cara de interrogación.
Su sonrisa se amplió mientras se arrodillaba lentamente
frente a mí, con sus dos manos sosteniendo aún mi verga. Se lamió los labios,
volteando a verme. Otro fogonazo explotó en ese momento.
"¿Estás viendo esto Larry?" Dije. "Tu esposa va a meterse mi
verga en la boca y chupármela, ¿Estás de acuerdo, Larry?"
Larry estaba ya arrodillado junto a nosotros, con la
intención de tener un acercamiento de la cara de su esposa a solo centímetros de
mi erección. Pobre Larry, no podía ni hablar, se limitó a asentir con la cabeza.
Decidí fastidiarlo un poco. "Larry, dile a tu esposa que quieres fotografiarla
chupándome la verga" Le dije sonriéndole amistosamente.
Él carraspeó, tratándose de aclarar la garganta, pero siguió
sin decir una palabra. Judy volteó a verlo, aun sosteniendo mi erección frente a
su cara.
"¿Larry?" Dijo.
"Hazlo Judy" Dijo Larry con voz estrangulada "Chúpasela,
quiero verte haciéndolo"
Judy volteó nuevamente hacia mi verga, se lamió los labios y
abriendo ampliamente la boca se metió el brillante bulbo. Otro fogonazo se
disparó mientras su boca descendía sobre mi estaca. ¡Vaya mamadora que era!
Tenía una mano en mis huevos y me los acariciaba con los dedos y la otra
envolvía la redonda base de mi estaca mientras ella lamía el glande. Su lengua
se enroscaba alrededor y de vez en cuando sentía sus dientes apretarme
suavemente atrás del casco. Empezó entonces a hacerlo tradicionalmente, chupando
fuertemente forzó su cabeza arriba y debajo de manera que mi verga le llegara
hasta la campanilla. Sostuve su cabeza para controlar sus acciones, ansioso de
no estropear el guión acabando demasiado rápido. Los fogonazos sobrevenían uno
tras otro.
"¿Alguna vez te lo ha hecho así Larry?" Pregunté. "Tu esposa
es la mejor mamadora que he tenido. ¡Dios, siento el fondo de su garganta Larry.
Si no lo hace mas despacio voy a terminar llenándole la boca de mi esperma, de
veras que sucederá Larry"
Y de veras que ella era muy buena en esto, además quería que
yo viera como lo estaba haciendo. Estaba arrodillada frente a mí, bajando mi
verga para que estuviera en posición casi horizontal, sus labios se deslizaban
de arriba abajo sobre la estaca y ella volteaba a verme de cuando en cuando para
verificar que tanto lo estaba yo disfrutando. Sus senos se movían al compás de
su balanceo y se columpiaban de atrás para adelante. Si hace que me venga,
pensé, quiero salpicar esas preciosas tetas y frotarlas con la esperma. Pero eso
no estaba en el guión, y no podía permitir que ocurriera.
"Muy bien, mi pequeña mamadora" Le dije. "Es hora de pasar a
la cama" Judy lentamente me soltó y se paró. Señalé la cama y le dije:
"Acuéstate boca arriba, en el centro de la cama"
Rápidamente saltó a la cama e hizo como le dije. Yació
calladita, con los brazos a sus costados esperando por mi siguiente movimiento.
Pero yo debía tomarme mi tiempo así que me dediqué a fastidiar otro rato a
Larry. Me coloqué al pie de la cama y ella automáticamente encogió las piernas
subiendo las rodillas para hacerme espacio. Me arrodillé frente a ella
agarrándome la verga y contemplando ese magnifico cuerpo. Judy me miraba
fijamente con los ojos llenos de excitación.
"Ahora Larry" Dije "Quiero que pongas tus manos sobre las
rodillas de Judy" Larry se arrodilló junto a nosotros e hizo lo que le dije.
"Ahora ábrele las piernas para mí" Judy no opuso resistencia mientras él le
abría lentamente la piernas.
"Oh Judy" Le dije, mientras sus piernas se apartaban "Que
bonito coñito tienes, tan cuidadosamente recortado, es perfecto" Me incliné
ligeramente hacia adelante. "Bien Larry, ya puedes dejarnos, quiero probar a que
sabe tu esposa" Obedientemente Larry se bajó de la cama dejándome a su mujer
para que la gozara.
Era tiempo de prepararla. Me extendí sobre la cama, dejando
mi cara entre sus muslos. Empecé a explorar su vulva con los dedos. Pasé mis
manos por sus piernas y lamí entre sus labios vaginales. Podía sentir líquidos
lubricantes fluyendo en su entrada. Pero sabía lo que ella esperaba de mí antes
de que la cogiera y soy un experto. Muy, muy despacio empecé a lamer alrededor
de su pubis, primero sus muslos, luego su vientre, nunca tan lento como cerca de
mi propósito. Por fin mi lengua probó su vulva, retorciéndose entre sus labios y
ella empezó a gemir y acariciar mi pelo. Encontré su botoncito, escondido en su
compartimiento y le di una rápida lamida, que la hizo rebotar. Después me
ocuparía de eso, ahora me regresé a su abertura e introduje la lengua entre sus
labios absorbiendo su sabor, después bajé un poco mas, casi hasta su ano, pero
sin tocarlo. Repartí la humedad sobre su vello, matizándolo, pero lo mejor
todavía estaba por venir. Miré hacia arriba, desde mi objetivo, únicamente para
verla con sus ojos bien cerrados, concentrada en su placer. Desplegando su labia
para exponer el clítoris, mi boca descendió sobre este y se cerró aprisionándolo
entre mis labios. "¡Oooohh, Dios mío! Exclamó mientras sus caderas brincaban.
Lentamente lo chupé para obligarlo a salir de su escondite, mientras sentía que
su cuerpo vibraba de placer, abajo de mí, dejé salir un poco de aire fresco de
entre mis labios y tuvo un escalofrío de placer, regresé mi tibia lengua a su
clítoris nuevamente. "Huh, huh, huh," gimió Judy mientras sus caderas saltaban
arriba y abajo. Había llegado la hora de matar. Sujetándola firmemente contra la
cama, succioné su clítoris para que entrara tanto cuanto pudiera dentro de mi
boca, mientras lo frotaba con mi lengua. Funcionó exactamente como me lo
esperaba, con un grito de éxtasis, sus caderas brincaban debajo de mí mientras
ella sostenía firmemente mi cabeza pegada a su entrepierna. "¡Aaaaaaaggh!"
Envolvió mi cabeza con sus piernas, mientras rodábamos en la cama y ella gritaba
y gemía su orgasmo. Yo continué chupando su clítoris y sujetándola por las
nalgas, con mis dedos explorando atrás.
Ella regresó lentamente del Paraíso y yo la iba a llevar
nuevamente a él, yo lo sabía. Cuando me la cogiera ella tendría mas orgasmos,
30cm de dura verga machacándola lo conseguirían.
Me levanté de mi misión cumplida, mientras ella permanecía
gimiendo en la cama . "¿Ves Larry, como hay que hacerlo? Adhiere tu boca a ella,
chupa y sostente. Pero ahora viene la parte que realmente estás esperando ver"
Acaricié mi verga y miré a Judy ahí tendida, con sus piernas
separadas y su vulva brillando. De veras estaba ya lista. Su mirada lo decía,
estaba jadeando levemente y sudando, con una apariencia de "estoy lista para tu
verga, tómame y dame una buena cogida"
"Aquí están los condones" Dijo Larry extendiéndome un
paquete.
"Oh, Larry" Le dije "Si quieres que use eso, vas a tener que
ponérmelo tú mismo" Me senté, con mi mástil erecto y pulsátil apuntando hacia
él. Pobre virginal Larry, él nunca había tocado la verga de otro hombre en su
vida y ahora estaba en un dilema. O me ponía el condón o tendría que ver a su
esposa teniendo sexo inseguro. Él se sonrojó furioso. "¿No puedes ponértelo tú?"
Dijo todo confundido.
"No, Larry" Repliqué con una mueca sarcástica "A menos que
prefieras que monte a tu esposa a pelo y la deje embarazada" Miré hacia Judy que
sonreía divertida ante el azoro de su esposo. "Entonces Larry ¿Qué decides?"
Torpemente, Larry abrió el paquete y sacó el condón. Su mano
temblaba al acercarla hacia mí t posicionarla en la cabeza de mi verga,
entonces, sosteniéndola con una mano lo desenrolló con la otra a lo largo de mi
instrumento. "Mastúrbame un poco, Larry, solo por el gusto de hacerlo" Larry
volteó a ver a Judy que reía alegremente, sacudiendo sus senos. "A Judy le
agradaría mucho verte haciéndolo, ¿Verdad Judy? Ella asintió vigorosamente. La
mano de Larry subió y bajó repetidas ocasiones por mi estaca, lo hacía bastante
bien.
"Ahora Larry, sujétame de la base y acércame a Judy para que
la frotes en su vulva, ¿Qué te parece? Me recosté sobre uno de los muslos de
Judy, quedando mi verga a pocos milímetros de la vulva. "Vamos Larry" Seguí
fregando "Dale un poco de placer a Judy"
La cara que puso Larry era increíble, una mezcla de lujuria,
excitación y terror por lo que él iba a hacer, estaba arrodillado del otro lado
de Judy e hizo lo que le dije. Pasando el brazo por encima del muslo de ella,
tomó mi verga con la mano y la colocó entre los labios vaginales, Judy brincó al
sentir que la tocaba y empezó a suspirar cuando Larry se la empezó a frotar de
arriba abajo por la hendidura, desparramando la lubricación natural de ella y mi
saliva en la entrada. Podía yo sentir lo resbalosa que se encontraba Judy, lista
para que yo entrara en ella.
"Bien Larry, ahora voy a meterle la puntita, para empezar,
así que acomódame en el lugar preciso, eso es, para que yo solo lo empuje
suavemente. Lentamente empujé mis caderas hacia delante y vi con deleite como el
glande se empotraba en ella. Judy dio un pequeño suspiro cuando la penetré por
primera vez y apoyándose en los codos, levantó la cabeza para observar la
extraña visión de como su marido deslizaba mi verga dentro de ella.
"¿Parece que quedó bien, eh Larry?" Le dije "Ahora si lo
sueltas voy a meterle la mitad, para que veamos que pasa" Larry me soltó y se
sentó mirándonos aturdido. ¿Qué había hecho? Pero frente a él estaba la visión
de un hombre vigoroso, con la verga tiesa, cogiéndose a su hermosa mujercita.
Empujé otro poco y Judy gruñó con fuerza mientras mi gruesa
estaca se encajaba en ella. Ya tenía empalados 16cm y faltaban otros tantos para
completar.
"¿Estás bien, Cosita?" Le pregunté "Ya tienes la mitad
adentro, ¿Quieres el resto?" Me coloqué encima de ella. Ella tenía su cabeza
echada para atrás con la boca estaba abierta jadeando de excitación. Cuando
volví a empujar, ella echó sus piernas hacia arriba y hacia atrás abriéndose
completamente a mi penetración. Mi dura estaca continuaba penetrando lentamente
en su cuerpo, deslizándose suave y fácilmente. Judy arqueó su espalda y volvió a
gruñir, "Oh Dios mío" Susurró "Es muy grande, me llena completamente, nunca
antes… ¡ooh!… ¡ooh!"
Ya estaba completamente dentro de ella, toda la longitud de
mi espada estaba guardada en la tibia y húmeda vaina. "Ya viste Judy, ya tienes
dentro de ti la totalidad de mi instrumento, sin problemas" Le dije "Ahora voy a
darte una cogida que nunca vas a olvidar" Mientras hablaba me coloqué sobre mis
manos sosteniéndome por encima de ella y empecé hacer recorrer mi estaca dentro
y fuera de ella. Volteando hacia abajo pude ver mi lubricada verga entrando y
saliendo impulsando sus labios vaginales y presionando su clítoris en cada
estocada.
El efecto era fantástico. Judy, una pequeña y deliciosa
esposa, estaba perdiendo el control al ser tomada de esta manera. Ella lanzó su
cabeza hasta atrás y comenzó a suspirar como pequeños maullidos al principio.
Pero conforme la intensidad de la cópula se incrementaba fue subiendo el volumen
de sus gemidos, hasta terminar gritando con apasionado placer con cada uno de
los embates de mi verga en su empapada concha.
Con el rabillo del ojo detecté a Larry que estaba disfrutando
de ver a su mujercita cogida apropiado por primera vez en su vida, estaba él
parado junto a la cama, mirando intensamente con los ojos brillosos, su bata
abierta y se estaba masturbando los 15cm de su miembro. Verdaderamente estaba
deleitado con el espectáculo.
Acelere mis embates machacando a Judy cumplidamente. La cama
entera brincaba y sonaba mientras lo hacía. Sus hermosos senos giraban sobre su
pecho donde se sacudía con cada empellón. "Hey Larry" Dije "Habías visto alguna
vez a tu esposa así de esta manera, mírala está disfrutando como nunca, mientras
recibe la cogida mas completa de su vida" Larry no me contestó, pero su mano
empezó a recorrer mas rápidamente sobre su miembro.
Judy tenía ahora sus manos sobre mis hombros, perforándome la
piel con sus uñas mientras aullaba. Ella estaba por alcanzar su segundo orgasmo,
mientras yo dedicaba todo mi esfuerzo al mismo. Decidí que era tiempo de cambiar
de posición así que descansé mi cuerpo sobre el de Judy, metiendo mis brazos
debajo de ella abrazando fuertemente contra mi pecho, pero sin detener las
embestidas de mi verga en su húmeda vagina ni por un segundo. Nos recostamos de
lado y ella levantó una pierna para que pudiera yo continuar cogiéndomela. Mis
manos sujetaron sus nalgas y las pasé por la división de sus magníficos
hemisferios, hasta tener mis dedos acariciando alrededor de su concha y de su
culito. Con eso tuvo, con un grito que estremeció el cuarto, su cuerpo alcanzó
el clímax poniéndose rígido con el éxtasis.
Yo aun tenía un largo trecho por recorrer y quería mas, mas
lento esta vez. "Judy" Le dije mientras se recuperaba de su clímax. "Ahora
móntame, rápido"
Judy fue magníficamente obediente, debo decirlo, mientras yo
permanecía acostado de espaldas, ella se arrodilló a horcajadas sobre de mí de
frente a Larry, tomó mi verga con las dos manos y levantándose me introdujo
dentro de ella, dejándose caer (Bendita) sentada en mí. La visión fue fabulosa.
Mi enorme miembro deslizándose en ella mientras veía su espalda descender sobre
de mí.
Por supuesto que de esta forma yo no podía ver su cara, pero
sabía exactamente que estaba haciendo ella, estaba provocando a Larry con su
actuación, al levantarse y dejarse caer en mí, permitiéndole una vista perfecta
de mi estaca hundiéndose en su anhelante cuerpo. Y mientras ella se movía mas y
mas rápido sus tetas se mecían y zarandeaban.
Larry estaba disfrutando del espectáculo sin lugar a duda, su
bata estaba abierta y ahora se masturbaba furiosamente, su mano volaba de arriba
abajo en su pequeño pene.
Era el momento de pasar a la siguiente parte del guión.
Sentándome pasé mis brazos alrededor de Judy y la sujeté de las tetas, entonces
le dije al oído, pero de manera que Larry pudiera oírme "¿Sabes que le gustaría
a tu esposo ahora Judy?" Ella soltó una risita y negó con la cabeza. "Él nunca
te lo ha dicho, porque le da mucha vergüenza" Susurré a su oído "Él quiere que
se la mames hasta venirse en tu boquita, pero quiere estar atado a una silla
mientras se lo haces" Reaccionó exactamente como me lo esperé, se atacó de risa.
"Vamos" le dije "Debes hacerlo, es justo después de todo lo que tu y yo nos
hemos divertido"
Ella se paró desenchufándose de mí. Yo puse mi mano sobre él
y le pregunté "¿Traes con que amarrarte Larry?" Tímidamente, con la mirada al
piso, sacó unas corbatas de plástico del bolsillo de su bata. "Bien" Le dije
"Ahora Judy, quítale la bata para que se siente en su silla como un buen
muchachito"
Todos estábamos ahora en pelotas, Larry sentado en la silla
de madera al pie de la cama. Le di a Judy algunas corbatas y procedimos a atar
al buen marido. Había docenas de corbatas, sí que lo sujetamos muy bien. Sus
brazos y muñecas amarrados al respaldo y sus piernas y tobillos a las patas de
la silla. Sus piernas quedaron separadas con su verga reventando de excitación,
nomás de pensar en lo que su adorable esposa estaba a punto de hacerle.
"Bueno Judy" Dije "Es todo tuyo" Sonriéndome, Judy se
arrodilló entre las piernas de su esposo y se inclinó hacia él. Larry cerró los
ojos cuando su verga se deslizó dentro de la boca de su esposa y ella empezó a
afirmar con la cabeza, colocó sus manos sobre los muslos de él y prácticamente
empezó a devorarlo vivo. Arriba y abajo, arriba y abajo, su cabeza subía y
bajaba mientras Larry gruñía y se revolvía indefenso, sujeto por los cordones de
plástico. Yo me senté al pie de la cama mientras miraba a Judy como lo hacía.
Era absurdo que él no se lo hubiera pedido antes, ella era muy hábil haciéndolo.
Larry no podía soportar mas se acercaba rápidamente a su clímax gimiendo
fuertemente y empujando su pelvis hacia la boca de Judy. Ella se veía tan
apetitosa, arrodillada desnuda, chupando vigorosamente el pito de su esposo.
Entonces profiriendo un grito empezó a chorrear su semen en la boca de ella,
quién fiel a su palabra empezó a tragar y tragar lo que manaba.
Larry se aflojó en su silla, completamente desecado. Judy se
enderezó soltando el pene que cayó flácido entre las piernas de él. Ella lo tomó
cariñosamente entre sus manos acariciándolo "Debías haberlo pedido antes…" le
dijo a él "No hay objeción…"
"Bueno Judy, eso estuvo excelente" Dije poniéndome de pie.
"Pero aun no hemos terminado, ¿No crees Cariño" Ella se volteó sonriente. "Pensé
que ya no me lo pedirías" Replicó. "¿Ahora que sigue grandullón?"
"Lo que tú quieras" Le dije acariciándome el pene para que
continuara tieso "Las damas escogen" Ella permaneció pensativa unos segundos.
"Hummm" Dijo "No estoy segura… es difícil decidir, pero no me lo haz hecho de
perrito y es algo que me encanta."
"Quizá te gustaría que te montara a pelo" Sugerí con una
mueca "Ya sabes, en forma normal"
Sus ojos brillaron con lujuria auténtica. "¡Que buena idea!"
Dijo mirando a Larry.
"¡Judy no, no te atrevas!" Dijo Larry notándose sacudido por
el pánico "Quiero decir, que no estás tomando precauciones ni… Bueno, nomás no
puedes" Su voz se desvanecía, continuaba atado a la silla, así que no era mucho
lo que podía hacer. Yo sabía que había acertado a la primera y que no pasaría
mucho rato para que estuviera teniendo sexo inseguro con su esposa e
inmediatamente después administrando mi semen en su útero, mientras Larry
observara indefenso desde su silla. Esto es lo que tenía planeado desde un
principio.
"¿Solo un rato de contacto directo entonces, Judy?" Continué
presionando "De manera que me puedas sentir apropiadamente. Por supuesto que
siempre existe el riesgo, pero entonces, ¡Que demonios….! Le dediqué mi mas
encantadora sonrisa y vi que dirigió su mirada a mi totalmente erecta
herramienta.
"Hummm…" Dijo ella acercándose a mí y agarrando mi verga con
las dos manos "Bueno, quizá una cogida ligera un corto rato, no hace daño ¿No
crees?" Soltó una risita y añadió "Digo, no vas a venirte dentro de mí, ni nada,
¿verdad? Prometes tener cuidado, ¿No es así?" Sus dedos empezaron a jalar el
condón y sentí que se salía
"Judy, escúchame" Dijo Larry "Tuviste tu última regla hace
dos semanas, estás en tu momento mas fértil, digo, no se necesita mucho para…"
El condón salió con un chasquido "¡Bien!" Dijo ella quedito y
luego volteando hacia Larry "Ya lo sé Cariño, pero me parece que será mas
divertido coger a raíz con Chad. Es lo que estado deseando hacer desde que lo vi
hoy, coger en forma natural. Además tú querías verme copulando con otro, así que
no te molestará que lo hagamos natural y estoy segura de que Chas tendrá
especial cuidado…"
Ella dejó caer el condón en el regazo de su esposo y se
volvió hacia mí. "Quiero que me cojas con esa hermosa verga que tienes, Chas,
cógeme fuerte, haz que me venga nuevamente" Se volteó nuevamente y se colocó de
hinojos frente a mí, caí arrodillado detrás de ella, con la verga en la mano.
"Chas" Dijo Larry, retorciéndose en su silla. "¿Tendrás
cuidado, verdad? ¿Quiero decir, salirte antes de terminar y no venirte dentro de
ella? Ella es mi esposa y tú no debes preñarla ¿Verdad, Chas?"
"Bueno Larry" Repliqué acercándome a ella que al notarlo
separó las piernas frente a mí. "Siempre existe la posibilidad, pero tú ya
tuviste lo que querías y ya nos dijo Judy que esto es lo que ella quería y
¿Quién soy yo para negárselo?" La mano de Judy salió de entre sus piernas
buscándome, me acerqué otro poco y me sujetó. "Oh Larry" Le dije "Creo que te
tengo malas noticias, ¡Mira!" Señalé con la mirada la punta de mi glande, donde
ya escurría líquido seminal. Oí a Larry pasar saliva cuando lo notó y Judy que
lo debió sentir sobre su mano, soltó una risita feliz, su mano jaló mi verga
hasta la entrada de su húmedo chochito y restregó la punta entre sus labios
vaginales, mezclando sus jugos con mi líquido seminal y lo dejó a la entrada,
encajada la punta para que yo la empujara.
Para crear este momento es que yo había estado trabajando.
Finalmente aquí estaba, arrodillado entre las piernas detrás de esta preciosa
esposa de otro a punto de introducir mi miembro desnudo en su fértil cuerpo,
mientras su marido miraba impotente como la tomaba. Desde luego que no pensaba
sacarla antes de tiempo y ambos lo sabían. Una vez que la penetrara, la cogería
hasta que mi semen se derramara profundamente en ese útero, llevando mi semilla
a esa matriz a punto para la maternidad. El pacto se iba a cumplir, sería yo el
semental cubriendo a la hembra.
Recorrí mis manos acariciando sus costados, la sujeté por las
caderas y empujé las mías. Sentí donde mi enorme glande se encajó en el húmedo y
resbaloso refugio. Ella suspiró donde sintió la penetración inicial y luego
gimió de placer cuando la dejé sentir la totalidad de mi herramienta de un solo
y lento empujón. "Ya está Judy" Le dije "¿Lo sientes mejor sin protección? ¿Te
gusta el riesgo?"
"¡Oooohh!" Suspiró ella y volteó a verme por encima de su
hombro, sonriendo replicó "No te atrevas a venirte dentro de mí, Chas, eso sería
muy perverso de tu parte, ¿No crees?" Solo que mientras decía eso, no paraba de
moverse de atrás para adelante, deslizando mi miembro endurecido dentro y fuera
de ella, excitándome, ordeñándome. Y respondí picándola mas de prisa, ella
jadeaba, saboreando la sensación de mi dura verga en sus profundidades. Deslicé
mi mano sobre su piel, bajo su suave vientre, sobre sus oscilantes senos y abajo
entre sus piernas, donde nuestros cuerpos se unían. Ella empezó a gruñir y
sudar. Me moví un poco para frotar su clítoris con mi estaca. "¡Oh Chas, oh
Chas, oh Chas!" Comenzó a gritar, mientras yo la machacaba. Miré a Larry. Estaba
silencioso y se notaba que estaba disfrutando del espectáculo. "¡Que buen palo
es tu mujer, tan jugosa, tan apetitosa, tan tibia, mmmmm!" Vi que nuevamente se
le empezaba a parar la verga, pero ahora tenía que concentrarme en cosas mas
importantes que hacer que importunar a Larry. Sujetando fuertemente a Judy de
las caderas, empecé a cogerla mas rápido y fuerte, trabajando mi clímax, para
eyacular mi esperma dentro de ella. "¡Oh Chas, ugh, ugh, Chas, esto es
demasiado… ugh, ugh, cógeme, cógeme, vamos, cógeme mas, ssiiiiiiiiii!" Decía
Judy, mientras yo arreciaba aun mas mis embestidas. El sudor de su espalda se
fusionaba con el de mi vientre, nuestros cuerpos estaban unidos como uno solo,
dedicado a un único objetivo, una cópula exitosa y ya nada nos detendría hasta
obtenerlo. Pude sentir como todo su cuerpo se tensó, su vulva se cerró sobre mi
estaca apretándola, yo sabía que estaba a punto de iniciar su orgasmo, así que
con una serie final de empujones la hice pasar el borde del abismo sexual.
"¡Ooooarrggghh!" Gritó mientras sus nalgas se endurecían con su clímax y en ese
momento exploté dentro de ella, enviando ríos de semen a las profundidades de su
matriz, mientras continuaba bombeándola y desmoronándola.
Permanecimos unidos y estáticos lo que pareció mucho rato.
Sentía mi semen escurrir alrededor de mi verga y correr sobre nuestras piernas.
Larry estaba solo sentado con la boca abierta. "Dios mío" Dijo quedamente "Nunca
creí que hicieras esto, nunca pensé…" Su voz se desvaneció. Entonces poniendo
una mano sobre las nalgas de Judy, le di una vista para recordar toda la vida.
Ella continuaba arrodillada mientras yo lentamente saqué mi verga de su ensopado
coño, aun estaba medio tiesa y al salir hizo un ruido obsceno, seguido de un
flujo de mi semen, le di unas nalgaditas y le dije a Larry, "Ahí tienes, un coño
recién cogido, el sueño o la pesadilla de cualquier marido, dependiendo del
fetichismo particular de cada quién. ¿Tú que piensas, Larry?..." Pasé la mano
por la entrepierna de Judy y la levanté acercándosela a él. Estaba cubierta de
una mezcla combinada de semen jugos de lubricación y saliva.
Judy y yo reposábamos juntos en la cama desnudos bajo la
colcha, habiendo enviado a Larry a traer un poco de vino. Yo estaba de espaldas
y ella de costado a mi lado, sus senos sobre mi pecho, con un brazo y una pierna
por encima de mí. Me besó en los labios y jugueteamos con nuestras lenguas.
"Nunca" Dijo ella. "Nunca lo había sentido como hoy. Esto fue magnífico, lo
mejor. Sentirte así, cogiéndome en forma tan fuerte y dinámica, estaba en
éxtasis y entonces te viniste dentro de mí, sentí tu cálido semen derramándose
en mi interior" Enterró su bella cara en mi hombro. "¡Grrrr!" Hizo y luego dijo
"Dios, quiero hacerlo de nuevo. Soy una puta, ¿Por favor?"
"Solo necesito descansar otro rato" Repliqué "Y volveremos a
coger, mucho mas largo rato esta vez, mientras tu maridito nos ve. ¿A él le
gusta, verdad, ver a otro cogiéndote?"
"Él es un tanto fetichista" Dijo Judy "Y a mí no me molesta
si él disfruta viéndome con otro. Veo que le entusiasma. Pero éste…" Ella sujetó
mi verga "Éste es mi fetiche, este enorme tronco que tienes aquí" Me sonrió
mientras se acurrucaba en mis brazos, todavía acariciándome con una mano.
Larry regresó al cuarto con tres copas de vino. "Muy bien
Larry" Le dije "Pon la charola sobre la mesa y tráenos el par de copas para tu
esposa y para mí." Obediente Larry se apresuró a servirnos y regresó a sentarse
a su silla al pie de la cama, a contemplarnos a su esposa y a mí reposando
desnudos bajo la colcha y bebiéndonos su vino.
"¿Te molestaría mucho si Judy queda embarazada, Larry?"
Pregunté "Quiero decir, que si tanto ella como tú disfrutaron tanto de esta
cogida, ¿No te parece, que se merece quedar preñada, que ese sería el resultado
adecuado?"
"No estoy seguro" Balbuceó Larry "Digo, ella es mi esposa y
se supone que debo ser quién…"
"Claro Larry, lo entiendo, pero nadie tiene que saberlo, ¿No
crees?" Respondí "Solo Judy y tú lo sabrían y estoy seguro de que no te gustaría
que alguien se enterara de las circunstancias en que Judy ingresó al gremio
maternal, ¿no crees?"
"Supongo que no" Dijo él.
"Es muy agradable estar así" Dije cambiando de tema
"Únicamente falta algo…"
"¡Chas!" Dijo Judy con expresión de asombro "¡Pude sentir
eso! No es posible que tan pronto puedas volver a hacerlo"
¡Por supuesto que puedo! Mi verga sin ayuda ajena, al ir
creciendo quedó acomodada a la entrada de Judy, solo tuve que dar un pequeño
empujón y ya la había penetrado. "¡Dios mío, Chas!" Dijo Judy "Ya estás otra vez
dentro de mí, ¡No puedo creerlo!"
Esta vez fue diferente, lo hicimos despacio y suave. Me
introduje lentamente en ella hasta la base de mi verga, ella separó las piernas
para permitirme libre acceso e inicié un vaivén mientras la abrazaba. Tiré la
colcha a un lado para que Larry pudiera contemplar lo que mas le gusta, una
gruesa verga encajada en el coño de su mujercita. Judy respondía a mis embates
bajando sus caderas, urgiéndome a que descargara nuevamente dentro de ella. Así
estuvimos largo rato, ella recargada en mí, sus senos frotándose contra mi pecho
y su entrepierna machacándome mientras mi verga se preparaba sin remordimiento
para otra emisión. Finalmente, acelerando ambos un poco el bamboleo, pude sentir
mi esperma bullendo en mis huevos y en una serie de emisiones me vine nuevamente
dentro de ella hasta sentir mi semilla escurriendo alrededor de mi verga.
"Bueno Larry, me parece que ahora si lo hicimos, ¿no crees?"
Dije mirándolo, pero Larry estaba abstraído, con la mirada fija en el coño de su
esposa, que escurría semen hasta la cama. Entonces dije: "Me parece que si ella
no se embaraza de esta, nunca lo hará"
Fin
Por Chas A. Nova
Traducido por Malajeta