Tengo una novia, que es mi sueño, 23 años, 1,70 de
altura y un cuerpo espectacular, pero tengo una duda, no sé si es muy ingenua y
por eso todos se la terminan follando o es muy puta y la goza. Necesito vuestra
ayuda para ver qué puedo hacer. Hoy os cuento la primera vez que la encularon y
lamentablemente yo no estaba allí con ella.
Se llama Eva y como ese año nos casábamos decidió ir
de monitora en verano para sacarse unas pelillas, estaban seis monitores dos de
ellas chicas y un cocinero y atendían a casí 60 niños y niñas de 11 a 14 años.
El segundo día del campamento Rafa abrió la puerta de
la tienda y se encontró a Eva cambiándose y totalmente desnuda
- Perdona… disculpa, lo siento -balbuceó mienta no
apartaba la vista de su coño
- Tranquilo, hace años que voy a playas nudistas, así
que no has visto nada que no viesen antes cientos, dijo Eva riéndose.
- Iba por la crema solar ,dijo mientas su mirada
recorría su cuerpo de arriba abajo, hace un sol terrible
Rafa encontró la crema, pese a que no apartaba la
mirada de Eva.
-¿Quieres que te de crema?, dijo Rafa mientras le
mostraba el fasco.
-No, gracias Rafa… yo puedo ya estoy acostumbrada a
dármela sola. A mi novio no le gustan las playas nudistas y siempre tengo que ir
sola.
- ¿A tu novio no le importa que te despelotes?
- ja, ja que gracioso eres… era nudista antes de tener
este novio, claro que no le importa. No hay nada obsceno en un cuerpo desnudo.
- Bueno me voy a dar la crema fuera.
- Creo que mejor te la das aquí, dijo Eva mientras
señalaba la erección, no creo que los niños deban verte así.
- Yo.. lo siento.
- Ja,ja,ja, no te preocupes es normal y me siento
alagada.
Rafa empezó a darse crema mientas no dejaba de
observar como Eva se vestía.
El cuerpo de Eva se convirtió en una obsesión para
Rafa, necesitaba follársela pero todos sus intentos habían sido rehusados.
Por supuesto Rafa lo comentó al resto de monitores
varones del campamento y todos esperaban tener la misma suerte que él. El cuarto
día del campamento el cocinero, Carlos, un viejo gordo seboso, calvo y que
siempre iba lleno de grasa le dijo a Rafa que tenía la solución ,que en breve
tendría que ir con Eva al médico y se la follarían todos.
Eva empezó a tener fortísimos dolores de estómago y
estreñimiento, pero lo que no sabía era que el seboso cocinero diariamente junto
con la comida añadía unas gotas de un medicamento para cortar la diarrea.
Cuando Eva les dijo que se encontraba muy mal, Carlos
y Rafa se ofrecieron para acompañarla al médico a las 23.00 horas con la excusa
de que así no quedaban los niños desatendidos. A esa hora el centro de salud se
encontraba cerrado, pero Carlos ya había hablado con el enfermero para tener una
atención médica especial hacia Eva.
En la consulta, el enfermero hizo de médico y un amigo
suyo del pueblo hacía las veces de enfermero, lógicamente como estaba cerrado al
público no había nadie más.
- Buenas noches que desean, preguntó el falso doctor.
Eva contó el problema de estreñimiento que sufría.
- Por favor quítese la camiseta y el sujetador tengo que oscultarla.
Rafa hizo ademán de salir, pero el doctor le dijo.
- No salga, por favor quédense puedo precisar su ayuda, además no es ético
quedarme con una paciente desnuda sin testigos.
Eva se desnudo parcialmente y se sentó en la camilla,
el doctor empezó a magrearle la tripa y las tetas.
- Tiene la tripa muy dura, mejor quítese el pantalón para revisarla mejor.
Eva se bajo de la camilla y quedó con un precios tanga
rosa que dejaba libre su maravilloso culo. El doctor le dijo que iba a darle una
crema en la tripa.
- La verdad que es una pena manchar ese tanga tan bonito con la crema,
dijo el falso doctordoctor
- Sí además en el campamento es difícil lavar la ropa, opinó Carlos.
Así pues el doctor pidió a su enfermero que se la
quitase. El enfermero se puso de rodillas frente a Eva paso las manos por su
culo para recoger la tira y le bajó lentamente el tanga, siendo el primero en
recibir una maravillosa visión de su coñito y más cuando Eva tuvo que subir la
pierna para que salera el tanga.
- Doctor creo que esto huele un poco mal, dijo el enfermero mientas pegaba
la nariz al coño de Eva. El doctor se inclinó y lo olió y le dijo.
- Es normal hay poca higiene en esos campamentos, proceda a su limpieza
- Parece mentira que un pubis tan arregladito, que solo tienen una línea
de pelitos pueda oler tan mal
- Yo..yo… me he duchado, balbuceaba Eva muerta de vergüenza
- Abra las piernas dijo el enfermero mientas pasaba una esponja por su
coñito y le soplaba "para secarlo antes" según le dijo.
- Huela, huela doctor… ahora si que huele a limpio.
Lo que por supuesto el doctor hizo.
- Túmbese boca arriba y abra las piernas.
Cuando lo hizo levanto la cabeza y podía ver a los
cuatro hombres frente a ella mientras no apartaban la mirada de su coño. El
doctor con ayuda de su enfermero extendía la crema, desde las tetas hasta el
coño.
- Ahora dese la vuelta y póngase a cuatro patas con el culo en pompa, por
favor
- Doctor, ¿ es necesario que Rafa y Carlos estén aquí?.preguntó Eva al ver
que no apartaban la vista de su cuerpo.
- Sí, fundamental como le he dicho necesito su ayuda. Pero si no le parece
acuda a otro centro.
- No, no doctor perdone. No pretendía cuestionarle.
Eva se sentía un poco avergonzada, pero era tanto el
dolor que atendía todos los consejos del médico, por lo que esta vez ofreció una
fantástica visión de su culo y coñito a sus compañeros.
El doctor pidió la colaboración de Carlos y Rafa para
que cada uno de ellos cogiese un glúteo y lo abrieran bien, cosa que siendo tan
colaboradores hicieron. El doctor pidió a su enfermero que limpiase bien el ano,
tras lo cual introdujo tres dedos por el ano.
Uhi, gimió Eva
- Hay está el problema.. su orto es muy estrecho.
¿Nunca ha sido penetrada por allí?
- No, doctor. Dijo Eva roja de vergüenza.
- Pues esto hay que abrirlo para poder introducir la
crema. Yono puedo introducir la crema con el dedo se queda corto. ¿tiene un
consolador en el campamento?
- No, claro que no
- Pues en este pueblo no puede comprarlo. Vamos a
tener que penetrarla y ponernos la crema en el prepucio para que llegue bien
adentro. Lo siento pero no hay otra opción, penetrarla con otro objeto sería
peor. Mi enfermero y yo podemos hoy darle la primera pomada pero luego tendrá
que dárselo alguien en el campamento.
- ¿Doctor es necesario?
El doctor ni contestó y se dirigió al enfermero.
- Por favor desnúdese y póngase un preservativo, y ustedes fíjense porque
luego en el campamento tendrán que hacerlo tres veces al día.
- Pero doctor yo tengo pareja… dijo el enfermero
- Le recuerdo que como enfermero su deber es ayudar a los pacientes, esto
no es sexo, es trabajo, por lo que no se puede considerar una infedilidad.
Si no le abrimos el orto a esta señora puede terminar muriendo.
- Lo siento doctor, cumpliré con mi obligación, dijo el falso enfermero
con una sonrisa en los labios.
Rafa alucinaba en colores no solo iban a encular a
Eva, sino que parecía que esta les tenía que estar agradecida y tras la follada
les debía un favor. Miraba con admiración a Carlos, que era el que había montado
todo.
El doctor le puso un poco de crema en el prepucio y le
pidió que la penetrara y no la sacase hasta que no hubiese eyaculado a fin de
garantizar que el calor del semen derritiese correctamente la crema.
El enfermero se puso detrás y agarró las tetas de Eva
mientras dirigía la polla al agujerito virgen.
- Lo siento, dijo mientras las agarraba, es para mantener la erección-
aunque llegados a ese punto tenía la polla a reventar.
- Mientras la penetra es importante seguir dando crema por la tripa, así
que yo me situaré delante y la masajearé. Ustedes fijense porque tendrán que
repetirlo mañana, dijo dirigiéndose a Carlos y Rafa.
Por detrás el enfermero la penetraba y por delante el
doctor la magreaba por todo el cuerpo. Eva tenía un culito tan prieto que el
enfermero en menos de tres minutos ya había extendido toda la crema. Eva sintió
un fortísimo dolor y agradeció que el tratamiento fuese tan "rápido" pero pronto
se horrorizó.
- Muy bien gracias, ahora por ser la primera toma
repetiremos el tratamiento, por favor enfermero ocupe mi puesto y yo ocuparé el
suyo.
El pene del doctor era grandísimo incluso en estado
morcilloso como se encontraba.
- Señorita, necesitaré su ayuda para su tratamiento, abra la boca por
favor.
Eva lo hizo y rápidamente el doctor introdujo su polla
en la boca
- Chupe por favor necesito que este bien duro
Eva totalmente dolorida, muy cansada y ya totalmente
humillada se entregó a las órdenes del médico.
- Es muy grande me dolerá mucho.
- Tranquila solo al principio, cuanto más grande mejor así eliminamos
antes el desatasco.
Eva fue brutalmente penetrada por el doctor mientras
era manoseada por el enfermero que se centraba en su ya completamente húmedo
coñito. Eva tuvo un orgasmo fantástico y muerta de vergüenza, mientras el doctor
seguía penetrándola dijo.
- Lo siento doctor.
- No se preocupe mucho mejor con el orgasmo ayudará a desatascar., dijo
mientas se corría en el interior de Eva.
- Creo que hemos terminado por hoy, dijo mientras sacaba la polla, en tres
días nueva consulta a la misma hora. Vístase mientras doy a sus amigos la
crema y recuerde debe dársela tres veces al día hasta nueva orden.
Mientras Eva se vestía con mucha dificultad ya que el
recto le dolía mucho, el doctor cuchicheaba con Carlos y le daba un laxante para
sus próximas comidas.
Eva caminaba hacia con dificultad mientras el seboso
de Carlos la agarraba por el culo para que no cayese, le decía.
- No te preocupes que Rafa y yo vamos a ayudarte en el
tratamiento.
- Gracias, ya siento causaros tantas molestias
- Nada, nada pero cuando lleguemos al campamento me
das pasta que tendremos que comprar los condones y esos no los paga la seguridad
social.
- Claro los condones los pago yo, dijo Eva.
Cuando Eva ya estaba metida en el coche, Rafa le dijo
a Carlos.
- Eres el puto amo, nos la vamos a follar, nos da las gracias y encima
paga los condones.
Para el campamento volvían, el cabrón de Carlos
pillando todos los baches para que el dolorido culo de Eva no olvidase esa
noche. Rafa pensando en el culo que mañana se follaría y en como podría seguir
follándose a Eva tras el campamento.
Vamos a pasar un buen campamento pensó Rafa
Si os ha gustado continuaremos con las aventuras de
Eva