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Fecha: 18-Dic-09 « Anterior | Siguiente » en No Consentido

Culitos tiernos para un jardinero (11)

Carlos Javier
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Tiempo estimado de lectura: [ 16 min. ]
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Y vanesa la segunda de someterse en libertad y voluntariamente a los deseos del pervertido jardinero. Comentarios a carlos_javier_gzlez@yahoo.es Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
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Sumisión de Vanesa.

El día siguiente, después de mi trabajo de mañana, me tocaba ir a arreglar el jardín de la casa de los padres de Vanesa, o sea que era el turno de follarme a mi chinita. Sobre el medio día le envié un mensaje al móvil, diciendo: "Esta tarde a las 18:00 iré a limpiar el jardín de tus padres. Te quiero ver tomando el sol en top-less y tanga. Responde OK". Vanesa no tardó en responder más de 3 minutos un escueto "OK, mi amo". Le envié un segundo mensaje que decía: "Cuando yo entre, quiero que estés tomando el sol tumbada de espaldas y no te des la vuelta hasta que yo te lo diga". Al terminar mi trabajo de mañana, después de comer me acerqué a la casa de Vanesa a limpiar su jardín y allí estaba Vanesa, tumbada boca abajo, en tanga, con las piernas juntas y sin la parte superior del bikini. El tanga era de color negro y no era de un bikini, sino que era parte de su ropa interior. Antes de empezar a limpiar el jardín, me acerqué a ella sentándome a su lado, a la altura de la cintura.

  • "Vaya, chinita. Hay que reconocer que estás buenísima. Tienes el mejor culo que he visto en mi vida", le dije mientras comencé a acariciar sus nalgas con una mano, entrujándoselas con fuerza.

El tacto de sus nalgas era terriblemente suave, pero su dureza, me provocaba una excitación enorme. Mi mano iba pasando de nalga a nalga y acariciando la cara interna de sus muslos.

  • "Abre las piernas pequeña, que quiero acariciar tu conejito".
  • "Mi amo, por favor, estamos en el jardín y cualquiera puede vernos desde las casas de al lado que son muy altas".
  • "No te lo repito 2 veces. Además seguro que el que nos ve se casca una buena paja a la salud de tu trasero".

Vanesa obedeció al instante y abrió las piernas en un ángulo de unos 45 grados. Ahora mi mano podía recorrer no solo su trasero y sus muslos, sino también su entrepierna, cosa que hice. Su coñito estaba tapado por el estrecho tanga, que salía de la raja de su trasero para ensancharse y ocultar el sexo de la niña. Mi mano acariciaba su rajita una y otra vez por encima de la braga, hasta que metí un dedo bajo la tira que se metía en su trasero y retiré el tanga hasta la mitad de su nalga.

  • "Por favor, mi amo, no me hagas eso aquí. Vamos dentro si quieres, pero aquí nos puede ver todo el mundo", dijo Vanesa muy nerviosa. La verdad es que la cría tenía razón, pero por otro lado me excitaba mucho pensar que alguien me podía ver disfrutar de una preciosidad como Vanesa en público.

Sin hacer caso, yo seguí sobando la entrepierna y nalgas de la niña un par de minutos más.

  • "Chupame estos dos dedos", le dije mientras le ofrecía a su boca los dedos pulgar e índice de mi mano derecha.

En cuanto me los chupó, los llevé directamente a su entrepierna y metí mi dedo índice por su coñito arrancando un quejido y el pulgar por su culito, volviendo a hacer gemir a la niña. Con los dos dedos totalmente introducidos y sobando las nalgas con la otra mano, comencé a moverlos en su interior, sintiendo claramente cómo a través de su interior mis dos dedos parecía que casi se tocaban. Su culito estaba ahora tenso, por la sensación de sentirse penetrada en público y por el dolor ya habitual, que le provocaba la dilatación de su ano.

  • "Por favor mi amo, no me hagas esto aquí, que puede salir incluso la criada y vernos. Además ha venido hoy el fontanero para una obra que quiere hacer mi padre en la cocina".
  • "Tu estate tranquila pequeña", le dije mientras seguía jugando con mis dos dedos en su interior.

Tras 3 o 4 minutos de juego, le dije a Vanesa:

  • "Bueno, ahora me voy a sentar en esa silla y te llamaré desde allí. Tú irás corriendo hasta allí, te arrodillarás delante y me la mamarás hasta que me corra en tu boca. Una vez yo me corra, te tragarás todo y me esperarás en tu dormitorio, con las piernas bien abiertas. Por cierto, ¿dónde es tu dormitorio?".
  • "Es en la planta de arriba, la segunda puerta de la derecha. Pero mi amo, te lo suplico, no me hagas hacerte eso aquí. Nos van a ver. Te lo hago arriba si quieres. El fontanero tiene que estar al terminar y a lo mejor sale a decirme algo".
  • "No lo repito más veces. Me voy a la silla", y me levanté, yendo a sentarme a una butaca con aspecto comodísimo que tenían en el jardín, que estaba mirando hacia la casa. Una vez sentado cómodamente llamé a Vanesa, que había quedado tendida en el suelo, con las piernas abiertas y el tanga retirado de su coñito. "Ven aquí", dije y Vanesa se levantó rápidamente y vino hacia mi andando rápido, con cara de miedo. Al levantarse pude ver sus fantásticas tetas que tantas veces había tocado y pellizcado la semana pasada. Según corría, sus pechos se movían pero no demasiado, ya que estaban realmente firmes.

Vanesa se arrodilló frente a mí y sin mediar palabra me abrió la bragueta y sacando mi polla se la metió en la boca. La dificultad para engullir mi polla ya era conocida por mí de las veces anteriores, pero esta vez, dada mi excitación, fue especialmente grande, por lo que tuve que ayudar a tragársela con un pequeño empujón en su cabeza con mis dos manos. Una vez ensartada mi polla en su garganta, apoyó sus dos manos en el suelo y comenzó a moverse arriba y abajo. La niña estaba a gatas comiéndome la polla mientras yo disfrutaba de la visión de su preciosa espalda y culo perfecto. Qué lastima no poder meterle algo por el culito en ese momento mientras me comía la polla, pero no tenía nada a mano.

  • "Vamos pequeña, demuéstrame que eres mi esclava favorita y que sabes comer una pollita en condiciones. Así, así, zorra, sigue.....". Vanesa sabía comer realmente una polla, aunque Sonia era la más experta tragadora de pollas de las tres. Posiblemente por su anterior experiencia.

Después de 5 minutos de mamada en los que Vanesa se sacó mi polla completamente de la boca en varias ocasiones para lamerla arriba y abajo y luego volver a metérsela completamente, se produjo la sorpresa de la tarde. La puerta del jardín se abrió y apareció el fontanero que tanto se temía la niña. Al principio no se enteró de nada pues iba mirando al suelo, pero cuando levantó la vista quedó petrificado, porque su vista se topó con el fabuloso culo de Vanesa que estaba a cuatro patas haciéndome una mamada increíble, cubierto por un tanga que a duras penas tapaba su conejito. Tras unos segundos de indecisión en los que no supo que hacer si marcharse o quedarse, yo le hice un gesto con la mano para que se quedase si quería disfrutar del espectáculo, pero en silencio, cosa que evidentemente hizo. El fontanero dejó su maleta de herramientas en el suelo y se sentó sobre ella a modo de taburete a unos 5 metros del culo de mi pequeña esclava. En cuanto se sentó, se hizo evidente para mí la erección que tenía aquel hombre. Yo quería que disfrutase del espectáculo, o sea que comencé a acariciar la espalda de Vanesa, sus pechos que colgaban por la postura que ella tenía, e incluso su culo, al que estirándome llegaba. También le di la oportunidad a nuestro espectador de ver claramente la entrepierna de la cría, para lo cual volví a retirar el tanga, dejándoselo en una nalga.

  • "Vamos chinita, abre bien la boca y cómeme la polla en condiciones. Quiero notar tu lengua en mis huevos cuando te la tragues entera".

Vanesa hacía todo lo que yo le decía y se movía con gran rapidez, pues estaba deseando terminar por vergüenza de que alguien pudiese verla. ¡Qué ingenua!. Si ella supiese que ahora mismo un extraño disfrutaba de un espectáculo porno improvisado con una adolescente. El bueno del fontanero tenía semejante erección que parecía que iba a reventar el pantalón. Se restregaba los ojos como si no se pudiese creer lo que estaba viendo. No tardó más de unos segundos en sacarse la polla y empezar a masturbarse mientras miraba perplejo el culo de la chica y su cabeza moviéndose con mi polla clavada en su garganta. Después de un par de minutos, me hizo un gesto claramente para ver si le permitía follarse a Vanesa en esa posición. La verdad es que me sorprendió pues no había pensado hasta la fecha en compartir a mis esclavas. Tras una pequeña indecisión por mi parte en la cual el hombre puso cara de rogarme que le dejase follar en esa misma postura a Vanesa, le miré la polla, que era más larga pero más delgada que la mía y le dije que no totalmente serio, con mi cabeza. El hombre casi con los ojos desencajados, juntó las manos en señal de ruego para pedirme que le dejase follar ese coñito que tenía a la vista. Aunque dudé, y por una parte me apetecía ver cómo un extraño se follaba a mi chinita, le hice gestos como que solo le dejaba ver, pues no le conocía lo suficiente y no sabía si era un hombre sano o no. El fontanero insistió una vez más como diciendo que estaba dispuesto a pagarme por ello, pero nuevamente dije que no, ante lo cual se sentó y terminó con su paja justo a la vez que yo me corría en la garganta de la niña. Cuando vio como me corría en su boca, quedo totalmente perplejo, mientras se guardaba la polla en el pantalón y se marchaba por donde había venido. Más hubiese alucinado si hubiera tenido la perspectiva que yo tenía, viendo como salía parte de mi corrida por la nariz de la chiquilla.

  • "Muy bien chinita. Límpiame perfectamente la polla, límpiate la cara con los dedos y con la lengua y sube a tu dormitorio como te he dicho, que yo subo en un ratito, en cuanto termine el trabajo". Vanesa obedeció fielmente sin rechistar y al cabo de unos segundos respondió.
  • "Sí mi amo, voy para arriba".

En no más de 30 minutos, terminé mi trabajo de jardinería que había venido a hacer. Al fin y al cabo, no quería que me despidiesen de esa casa y subí escaleras arriba hasta la habitación de Vanesa. Allí estaba en la cama, con su tanguita, tumbada boca arriba y con las piernas bastante abiertas. La verdad es que me apetecía mucho follarme a mi esclava favorita en una cama por primera vez.

Lo primero que hice fue quitarle el tanga, para lo cual ella ayudó levantando su culito de la cama e inmediatamente le abrí bien las piernas y me lancé sobre su clítoris a lamerlo arriba y abajo. En cuanto se lo toqué, comenzó a emitir gemidos de placer. Mediante mis lamentones Vanesa tuvo dos orgasmos, en los que se agitó como nunca, posiblemente por la comodidad de estar tumbada en una cómoda cama. Mi polla ya tenía un tamaño considerable para follármela, o sea que sin que se moviese, me tumbé sobre ella y así mismo la follé hasta lograr su tercer orgasmo. También me la follé a gatas, e incluso la dejé cabalgar sobre mi polla por primera vez. De esa manera se corrió nuevamente. Se la veía extenuada y totalmente relajada por los orgasmos tenidos, o sea que era la hora de su culito. La ordené tumbarse en la cama boca abajo con las piernas ligeramente abiertas, y yo me tumbé sobre ella. Primero la follé su conejito en esa postura, pero en uno de los empujones le saqué la polla y se la comencé a meter por el culo.

  • "Aaaaahhhhhh, mi amo, otra vez me vas a dar por detrás,..., con lo bien que estaba.... Aaaahhhhh", gimió la niña al notar la punta de mi polla penetrando su estrechísimo ano. No me costó demasiado clavar la polla en su culito, ya que estaba relajada. En esa postura, cogiendo sus dos tetas con mis manos y sintiendo sus nalgas en mi cadera le di por el culo durante no menos de 15 minutos, al final de los cuales por primera vez la cría soltó una especie de gemidos de placer, que eran nuevos para mi cuando la enculaba, o sea que decidí masajear su clítoris con mi mano izquierda mientras seguía agarrando sus tetas con la otra. Me corrí nuevamente inundando su culito a la vez que ella tuvo un nuevo orgasmo.
  • "Vaya, veo que hoy lo has pasado bien, ¿no?".
  • "Mi amo, no se ni lo que siento ya. Hoy no me ha dolido tanto cuando me la has metido por detrás. Incluso he tenido un orgasmo cuando me tocabas".
  • "Me alegro que te vaya gustando que te la metan por el culo, porque la verdad es que a mi me apasiona. Sin duda tienes el mejor culo de las tres. De momento me voy a quedar así tumbado sobre ti con mi pollita clavada en tu trasero un rato".
  • "¿De verdad lo dices?, ¿incluso mejor que el de Sonia?.
  • "Créeme que sí, pequeña".
  • "Es que veo como los chicos miran a Sonia el culo siempre que pasa y ...".
  • "Pues date la vuelta cuando te cruces con alguno, ya verás como también admiran tu trasero. Es fantástico. Cualquiera se moriría de ganas de encularte allí mismo. Por cierto, antes de que se me olvide tengo que decirte algo muy importante. A ti, ¿te gusta que yo te folle, verdad?".
  • "Sí mi amo, pero ya te he dicho que sobre todo me gusta que me lo hagas normal. Por delante vaya".
  • "Vale, me alegro, porque pienso seguir haciéndolo durante mucho tiempo, pero mi pregunta es: ¿qué tal te llevas con tu madre?".
  • "¿Cómo?, ¿con mi madre?. Puesss, bien supongo. Bueno la verdad es que no tan bien, porque trabaja muchas horas fuera y no me hace demasiado caso. Ahora que me acuerdo, el lunes se ha cogido un día de vacaciones para entre ella y yo hacer limpieza de ropa que no usamos en los armarios, ya que la criada tiene fiesta mañana. Menudo rollo que me meterá". Mientras hablaba la niña, yo jugaba con mi polla en su trasero, con leves movimientos de mete y saca, que no parecían importarle.
  • "¿En qué trabaja tu madre?".
  • "Es gerente de una agencia de modelos. Allí conoció a mi padre. ¿Por qué me preguntas tantas cosas sobre ella?".
  • "Pues la verdad, te lo pregunto, porque esta bastante buena, y el otro día cuando te dejé en casa y la vi, me dije que ese culito me lo tenía que follar, para ver si era tan estrecho como el tuyo. Aunque si trabaja en el mundo de las modelos, supongo que será por eso que se cuida mucho".
  • "Mi amo, pero es mi madre. ¿Cómo me vas a hacer eso?. Ella claro que se cuida. Todos los días a la mañana hace footing y por las noches suele ir a un gimnasio. Desde luego no es porque sea mi madre, pero me he fijado que cuando se pone en bikini en la playa, los hombres la miran de arriba a abajo".
  • "¿Te molestaría que me la follase delante de ti?.
  • "No sé mi amo. Aunque no nos llevemos muy bien, no quiero que le hagas daño. Por favor no la violes. Si quieres pregúntale a ver si ella quiere hacérselo contigo, pero no la violes, por favor. No me gustaría nada ver como la violas delante de mi. No creo que lo soportase".
  • "No te preocupes. ¿Acaso te hago daño a ti?. Solo quiero tirármela. Quiero que me coma la polla, follármela y darle por el culito. ¿Está operada de algo?".
  • "Sí, hace 2 años se puso pechos más grandes. Pero mi amo, por favor, prefiero que escojas a otra mujer que no sea mi madre".
  • "¿Qué tal folla con tu padre?, ¿les has visto alguna vez?".
  • "Jo, mi amo, vaya pregunta, no se....".
  • "¿Seguro que no sabes?, no me lo puedo creer".
  • "Bueno una vez les pille en la ducha cuando era pequeña y vi como mi madre estaba agachada delante de mi padre haciéndole una mamada. Me quedé escondida y luego vi como mi madre se dio la vuelta y mi padre le hizo el amor, metiéndosela desde atrás. No se dieron cuenta que les vi, pero la verdad es que me marcó esa experiencia, porque era la primera vez que veía la polla de un hombre".
  • "Bueno, pues ya veremos a ver. Igual te hago caso y no me la follo, pero para eso tienes que ser muy buena", le dije mientras empecé a mover nuevamente mi polla dentro de su ano. Esta conversación sobre su madre había conseguido empalmarme de nuevo, o sea que me iba a dar el gustazo de follar su culito 2 veces seguidas sin sacarla. Cuando comencé a moverme nuevamente, Vanesa gimió de dolor, pero rápido cambio esos gemidos de dolor por placer al notar mi mano en su clítoris nuevamente. Después de 25 minutos de follada anal, durante los cuales saqué mi polla completamente de su ano en varias ocasiones para disfrutar de una nueva penetración, nuevamente me corrí en su interior, mientras que ella había terminado otras 2 veces por mi masaje en su clítoris. "Bueno chinita ahora ya sabes que me tienes que limpiar la polla convenientemente", le dije mientras se la sacaba.
  • "Sí mi amo", dijo mientras procedía a lamer perfectamente mi polla con restos de su culito y mi corrida.
  • "Ya puedes vestirte. Ha sido un placer follar contigo, preciosa. Sobre lo de tu madre, no lo des más importancia, pues lo más probable es que no pase nada", pero me acordaba perfectamente que me había dicho que el lunes siguiente (dentro de 3 días) estarían madre e hija solas en la casa.

Después de vestirme y recoger mis cosas, salí para marcharme a casa. Mi sorpresa fue mayúscula cuando al lado de la puerta estaba el fontanero. El hombre había estado esperando allí sentado hasta que yo salí por la puerta.

  • "¡Eeehhhh!, perdona, ¿tú eres el jardinero, verdad?", me preguntó.
  • "Sí. ¡Vaya!, no te había reconocido al principio. ¿Qué quieres?".
  • "Oye, la verdad es que no sé ni como decírtelo. En mi vida, jamás me había pasado algo igual a lo de hace un rato. Te lo juro que no había estado tan cachondo en toda mi vida. Necesito hablar contigo de ello".
  • "Tú dirás. Si te parece, en lugar de charlar aquí vamos a tomar un cerveza"
  • "Claro, además déjame invitarte. Qué menos que eso, después del espectáculo de esta mañana".

Nos dirigimos en mi furgoneta a un bar a tomar una caña y a charlar tranquilamente del tema que me quería comentar.

  • "Bueno, mi primera duda es ¿cómo te lo montas para que semejante tía te haga una mamada como la que te estaba haciendo. ¿La estabas violando o lo hacía ella voluntariamente?".
  • "Lo hacía ella solita. Ya lo has visto. Bueno, el cómo lo consigo digamos que es secreto profesional, además creo que eso en el fondo no es tu pregunta, pues lo consiga de una forma u otra el tema es que la chinita de ese chalet me hace unas mamadas de caerse de culo".
  • "Joder, además es una cría, ¿no?".
  • "Pues exactamente tiene 18 añitos", le contesté.
  • "Joder, joder, joder... O sea que igual con un poco de suerte la cría es virgen".
  • "Pues me temo que ya no. Hasta hace poco sí que lo era, pero ahora ya no".
  • "Joder, joder, o sea que también te la follas. No me lo puedo ni creer".
  • "Venga va, dime esa pregunta que me querías hacer. De momento no estás más que curioseando".
  • "Pues mira. De verdad que después de haber visto a esta tía tal y como la he visto hoy, necesito follarmela. ¿Está en tu mano el conseguirlo?. Si es una cuestión de dinero no te preocupes, por que hoy en día los fontaneros ganamos pasta. Vamos, que estoy dispuesto a pagar por follarme a esa nena como se merece. Que quede claro que no soy un violador ni nada parecido, sino que simplemente quiero llegar a un acuerdo contigo para cepillarme a esa putita, si no te importa que la llame así".
  • "No, puedes llamarla así si quieres. La verdad es que en el fondo la cría es una zorrita de campeonato, y hoy he estado a punto de pedirte que te la hubieses follado mientras me la chupaba a mi, pero al final he pensado que no nos conocíamos y que a lo mejor la hacías daño o la pegabas cualquier enfermedad. Vamos, que yo a esta chinita me la follo hoy, pero quiero seguir follándomela mucho tiempo sin que me pegue nada".
  • "Joder tio. Te traigo un certificado médico de que no tengo absolutamente nada, ni SIDA, ni venéreas ni nada parecido. No soy putero ni nada de eso. Si el problema es ese certificado médico, mañana mismo voy a hacerme los análisis, pero vamos a llegar a un acuerdo sobre lo que vale un polvo con esta nena".
  • "Bueno, te voy a ser sincero. Esta chica no está en venta, pero no es la única que me follo y las otras están tan buenas como esta o más. Tal vez podríamos llegar a un acuerdo en una de las otras".
  • "Joder tio, no me lo puedo ni creer lo que me estas diciendo. ¿Puedo elegir?".
  • "Bueno, más o menos, pero ya te digo que esta no cuenta". La verdad es que mi chinita era la favorita, y no quería que otro hombre la utilizase. "¿Dime cual es tu sueño y yo veré lo que puedo hacer?. De todas formas nunca te dejaré que te la folles solo, o sea que nos la follaremos los dos a la vez".
  • "De verdad te digo que estoy alucinando con lo que oigo, bueno lo primero que quede claro que yo no ando de putas, o sea que no quiero follar a una tia sobada por todos los lados".
  • "Joder, te estoy hablando de otras crías de la cuadrilla y de la edad de esta chinita, y que están menos folladas que esta todavía, pero es que ya te digo que la chinita tiene un problema y no quiero que ahora te la cepilles"
  • "Joder tio, es que no me lo puedo ni creer lo que me dices. Si me das a elegir, me gustaría follarme a una como esa pero negrita. Además me encantaría que le hiciésemos entre los dos un sándwich, follándola por coño y culo a la vez, par terminar corriéndonos en su cara negra".
  • "Vaya, me lo pones facil. Sube al coche, a ver si veo la que te interesa". Recordaba que era la hora en que Sonia salía de la academia de inglés, o sea que fuimos hasta allí con la furgoneta y aparcamos a la puerta.

Después de esperar unos 20 minutos, era la hora de salida y empezaron a salir todos los alumnos de la academia del bueno del Sr. Roberts. Sonia salió de las primeras y la reacción del fontanero no se hizo esperar.

  • "No me digas que es esa, porque me muero, tio". Sonia vestía unos vaqueros elásticos y un top negro que dejaba ver su cintura.
  • "Pues sí te lo digo. Esa es la negrita que te puedo ofrecer. Tiene 19 añitos y es una mamadora espectacular. Por el coñito toma de maravilla y por el culo la verdad es que lo tiene bastante estrecho, pero puedes también darte por culo, si te apetece, aunque la oirás lloriquear un rato al principio. Te garantizo que está muy muy poco usada, excepto mamando pollas, que tiene bastante experiencia con sus amiguitos de clase. Las tetas tienen el tamaño perfecto para que te haga una buena cubana si te apetece. Nunca ha follado con nadie por dinero. De hecho solo ha follado conmigo. ¿Y bien?". El pobre fontanero estaba tan perplejo que no le salían ni las palabras.
  • "Tío ponle precio, por favor".
  • "Es la primera vez que hago esto pero te aseguro que no vale con que te diga tanto dinero por un polvo. A esta zorrita no es posible echarle un polvo solo, te la tienes que follar hasta que estés agotado y no se te levante en 2 meses, porque sino te vas a quedar con las ganas de todas las cosas que se la puede hacer. Por tanto, el precio que te voy a dar es por 8 horas, en las que tú dirás a esa niña lo que quieres que te haga, y ella lo hará, porque sino ya sabe que tiene castigo".
  • "Venga tío dime un precio".
  • "3000 Euros".
  • "Hecho. Dime lugar y hora".
  • "Mañana sábado de 6 de la tarde a 2 de la mañana en mi casa. Esta es la dirección, pero ya sabes la condición del papel del médico. Sino no hay trato".
  • "Vale. ¿Cuando quieres el dinero?".
  • "Cuando tu quieras, pero hay una cosa importante. Ten en cuenta de que no te puedo dejar solo con ella. Será un trío en el que nos la follaremos los dos y me dejarás a mi gobernar un poco el asunto, que la conozco y estamos hablando de una tía que está buenísima pero tiene 19 añitos o sea que es una cría".
  • "De acuerdo. No hay problema. El dinero te lo doy ahora mismo no vaya a ser que te eches para atrás o ella no vaya a querer. Creo que eres un tío de fiar".
  • "Eso te lo garantizo y lo de que ella no quiera, pues si se pone tonta habrá que darle unos azotes en ese culito".
  • "Joder tío, voy a por la tela"

No tardó más de 10 minutos en volver con el dinero en metálico que me entregó, y por tanto el trato quedó cerrado. La verdad es que era un tio legal y me apetecía mucho follarme a una de mis niñas con ayuda, para poder metérsela por dos sitios a la vez. Sonia era en mi opinión de las tres la que menos me importaba perder, o sea que empezaría con ella mi prueba.

  • "Llega a mi casa un poquito antes, para que me des el papel del médico y para comentar la jugada un poco antes de que llegue la cría", le dije.
  • "Vale tio, lo que tú digas. ¿Está bien media hora antes?".
  • "Sí, por mi vale".
  • "Pues nos vemos a las cinco y media", y se marchó apresuradamente.

 

Comentarios a carlos_javier_gzlez@yahoo.es



© Carlos Javier

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