Les cuento: los personajes de este relato están basados en
Buffy la cazavampiros. Una chica guapísima que de día es porrista y de noche se
dedica a luchar contra vampiros, hombres lobo y todo lo que se le aparezca. Y en
esta ocasión va acompañada por Willow, su fiel amiga nerd. Por cierto, algunos
de los poderes de Buffy son fuerza sobrehumana, reflejos aumentados y algunas
habilidades psíquicas. (En este relato hay sexo anal salvaje y agresivo,
dominación y sumisión, fantasía y algo de humor, tratando de recrear en lo
posible el espíritu de la serie. J )
1er Acto: La leyenda del demoniaco Jinete sodomizador
Apreté el volante con fuerza mientras el jeep avanzaba por el
oscuro camino de terracería, en medio del más siniestro y amenazador bosque.
"Ufff, ¿Siempre será así de tétrico este lugar?" Preguntó
Willow con nervios desde el asiento del pasajero.
"No te preocupes, -Le sonreí con confianza. –No pasa nada. El
único peligro aquí es ese Jinete demoniaco, y esta noche lo voy a matar."
Willow se rió y con mucha pena me dijo: "Buffy, se te olvidó
mencionar el resto del nombre del jinete."
Puse una mueca de incredulidad y dije: "Está bien, el jinete
demoniaco sodomizador. ¿Contenta?"
Willow volvió a reírse muy divertida. "Ay Buffy, Giles nos ha
enviado a cazar vampiros, hombres lobo, fantasmas, brujas… ¡Pero nunca un
demonio caliente!"
Me reí también, pero sabía que Willow tenía razón: Las
características de este ser demoniaco eran muy peculiares. Según la leyenda, en
la noche de cada 25 de Octubre un jinete infernal recorre el bosque hasta que
encuentra a una chica guapa, y entonces se la lleva al cementerio cercano, en
donde la seduce...
…Y sodomiza.
Y luego el misterioso ser desaparece en el bosque, sin
hacerle daño. Pero había algo que no cuadraba. Según los testimonios, la gran
mayoría de las chicas se quedan enamoradas del Jinete, y muchas de ellas hasta
han llegado a buscarlo durante las noches, pero sin éxito.
¿Por qué será? Pensé intrigada mientras me mordía el
labio, y entonces vi que Willow leía con atención algo en su celular, por lo que
le pregunté: "¿Averiguaste algo más acerca de este demonio?"
"Si, -Respondió ella sin despegar la mirada de la pantalla.
-Giles me está enviando más información. Resulta que su nombre en vida era Don
Juan Vega de Alarcón, un conde de la Nueva España, y al parecer era un tipo
guapísimo que seducía a mujeres adineradas y solas para vivir de sus fortunas.
Pero un día una de sus amantes se enteró de la verdad y lo mandó asesinar,
precisamente mientras montaba a caballo en la noche."
"¿Y por qué tanto interés en sodomizar chicas?"
Willow se puso pensativa y dijo: "Bueno, quizás es para
vengarse de las mujeres, ¿No? El muy pervertido nos odia y desea "castigarnos"
con eso".
"No sé, no me suena muy lógico eso. ¿Hay mas información?"
"Si, -Dijo Willow sonrojándose visiblemente. –Ay Buffy, no
vas a creer esto…"
"¿Qué?"
"Pues… -Willow se puso aún mas roja. -Es que el ritual que
sigue el Jinete es muy elaborado. Una vez que lleva a sus víctimas al cementerio
les regala una rosa roja, lo cual es súper extraño porque aquí no hay forma de
conseguirlas. Pero en fin, luego toma a la chica en cuestión y la empina sobre
una lapida, le pone una capucha negra en la cabeza, le amarra las manos a la
espalda, y aquí viene lo más raro…"
Se hizo un silencio dramático.
"Ay por Dios Willow, ¡No te detengas!"
"Pues, es que de alguna forma el demonio hace que sea la
chica la que le suplique ser sodomizada."
Me quede boquiabierta. "¿Segura? ¿Y cómo sabes eso?"
"Bueno, no sé, pero así son los testimonios de las víctimas.
Todas coinciden en que no fueron violadas, sino que ellas se lo pidieron a
nuestro calenturiento demonio. E incluso mencionan que fue lo mejor que les ha
pasado."
"Wow, eso es... -Dije mientras me echaba aire con las manos.
-Bueno, no importa, esta noche será la última vez que ese ser salga a cometer
sus maldades."
Willow sonrió al verme tan decidida y con actitud traviesa me
dijo: "Buffy, ¿Y no crees que vas vestida demasiado… picante?"
Me mordí los labios con coquetería, ya que Willow tenía
razón. Como el fantasma solo elegía chicas guapas, me había vestido de forma muy
atrevida, con unos coquetos micro shorts negros y una blusita rosa ajustada, que
junto a mi indiscreta tanguita negra y mi pelo en cola de caballo me daban una
apariencia irresistiblemente sexual.
Sin duda, la carnada perfecta.
"Ay Willow, -Contesté con pena. -¿Y de que otra forma el
fantasma va a venir a mí?"
"Bueno, pero déjame decirte que te ves es-pec-ta-cu-lar. Si
ese fantasma no cae en la trampa es que es ciego, o gay."
Nos reímos como tontas ante el comentario, pero entonces vi
un letrero que indicaba que nos estábamos acercando al antiguo puente
abandonado, el cual era el lugar en el que el Jinete se había aparecido
últimamente, por lo que le pregunté a Willow: "¿Ya preparaste la ballesta?"
"Ya, -Respondió ella con orgullo a la vez que tomaba el arma
del asiento trasero. –Buffy, ¿Quieres usar las flechas con agua bendita o las
que tienen punta de plata?"
"Hmmm. –Puse una carita de indecisión. –Ponme 5 de cada una.
¿Ya tienes listas las estacas?"
"Ya, al 100%."
"¿Agua bendita? ¿Amuletos? ¿Cruces?"
"Todo listo, Buffy."
"Bueno, -Dije poniéndome un poco seria. –Willow, ahora
necesito pedirte algo. Como esta misión va a ser muy peligrosa quiero que te
quedes en el Jeep todo el tiempo, ¿Ok?"
"Ay Buffy, -Suplicó Willow. -¡Pero quiero ayudarte! Mira,
puedo lanzarle una flecha mientras tú lo atacas con la…"
"No, es demasiado peligroso."
"Ay, pero…"
"Willow, NO. –Dije con carita de reproche. -Pero quédate
tranquila, he matado a miles de demonios como éste y no voy a tener ningún
problema."
"Bueno, -Ella se rió con actitud traviesa. –Pero Buffy, el
problema es que este fantasma no quiere matarte, sino…"
"Ya, ni lo digas." Respondí con una mueca simpática, y justo
entonces dimos vuelta a una curva y nos encontramos de frente con el viejo
puente en medio del bosque, el cual tenía un aspecto francamente tétrico, con la
techumbre cayéndose a pedazos y madera podrida en todas partes. Lentamente me
estacioné detrás de unos árboles y apagué las luces del Jeep.
"Que siniestro se ve." Dijo Willow susurrando mientras yo
tomaba las estacas y las colocaba en un cinturoncito alrededor de mi cintura, y
entonces agarré la ballesta y le di una última checada, asegurándome que todo
estuviera en perfecto estado. Lentamente abrí la puerta y dije: "Voy a
investigar, quédate en silencio, ¿Ok?"
De repente Willow me agarró del brazo y con nervios dijo:
"Buffy, no vayas, me acaba de llegar un mal presentimiento. Hay algo en este
lugar, no sé que es… pero tengo miedo."
"No te preocupes. –Le respondí con un guiño. -Tengo todo bajo
control."
"B.buffy, no…"
"Willow…" Puse una expresión de ligero reproche.
"E... está bien." Dijo ella sin mucho convencimiento y me
soltó, y entonces me puse en marcha hacia el puente con mucho sigilo, poniendo
atención a cualquier sonido o movimiento sospechoso mientras empuñaba la
ballesta con firmeza. Y el silencio era sepulcral, y conforme avanzaba el puente
y los gigantescos árboles a mí alrededor se veían cada vez más terroríficos,
como si supieran lo que estaba por suceder…
2o Acto: La gran Batalla.
Hasta que de repente oí un agitado galopar a la distancia,
justo al otro lado de río, pero entre la neblina y la oscuridad no era posible
ver nada. Me mordí los labios con excitación y sin dudar apunté la ballesta en
esa dirección, esperando que el Jinete hiciera su aparición… Y vaya si lo hizo.
De entre las sombras salió una visión infernal, un demonio
encapuchado y con el rostro a oscuras, montando un caballo que bufaba
ruidosamente mientras se acercaba velozmente a mí, clavándome sus terribles ojos
rojos.
"¡Buffy!" Gritó Willow mientras salía a toda prisa del Jeep y
le apuntaba torpemente su ballesta al espectro.
"¡Willow, regresa al Jeep!" Le grité con preocupación
mientras el demoniaco ser seguía acercándose a una velocidad brutal.
"¡No, Buffy, te quiero ayudar!"
"¡Willow, MÉTETE al Jeep, es una orden!"
"¡No!" Dijo con terquedad.
Pero no había tiempo para seguir discutiendo. El jinete
estaba casi encima de mí y solo tendría una oportunidad para matarlo, por lo que
volví a apuntar rápidamente la ballesta en su dirección y mi dedo comenzó a
apretar el gatillo. Pero justo en ese momento una flecha pasó velozmente frente
a mí, sorprendiéndome. "¿Q.que…?"
"¡P.perdon, Buffy, se me escapó el tiro!" Gritó angustiada
Willow.
Pero cuando volví a ver al frente se me heló la sangre. ¡El
jinete estaba a solo un metro de mí! Con desesperación traté de levantar la
ballesta, pero…
Sin darme tiempo a reaccionar unos poderosos brazos me
tomaron de la cintura y me levantaron del piso como si nada, acostándome boca
abajo en el regazo del jinete mientras su caballo aceleraba violentamente.
"¡S.sueltame maldito!" Grité desesperada mientras trataba de
darme vuelta para golpearlo, pero el Jinete era increíblemente fuerte y a pesar
de mis forcejeos no logré zafarme, y solo pude ver con impotencia que me estaba
llevando cada vez más adentro del bosque, hasta que finalmente llegamos a un
viejo cementerio abandonado.
Y una vez ahí el infernal ser me agarró de la cintura y con
un gesto brusco me lanzó al piso, pero haciendo uso de mis reflejos felinos
logré caer parada a la vez que sacaba una de las estacas de mi cinturón, y con
un veloz movimiento lo ataqué…
…Pero para mi sorpresa ya no había nada ahí.
"¿Q.que? -Dije muy confundida, volteando a ver a todas
partes. -¿A dónde fue?"
Casi parecía que el Jinete se hubiera desvanecido en el aire,
pero yo sabía que no andaría muy lejos, por lo que empuñé la estaca con firmeza
y fui avanzando lentamente entre las criptas, atenta a cualquier sonido
sospechoso.
Hasta que vi algo que me dejó helada: Sobre una lápida estaba
una hermosa rosa roja, tan fresca y colorida que parecía que la hubieran cortado
hace unos minutos. Y las palabras de Willow volvieron a mi mente, ya que la rosa
era el primer acto del ritual del Jinete.
"Tranquila, Buffy, no va a pasar nada. –Me dije con ansiedad
mientras volteaba a ver a todas partes. –Sólo es un demonio más."
En ese momento lo vi.
Al fondo de una hilera de lapidas estaba el espectro, ya sin
el caballo y completamente inmóvil, con su pesada capa negra ondulando
lentamente en el aire mientras la infernal oscuridad de su rostro se mantenía
fija en mi cuerpo. Y sus brazos estaban cubiertos con una armadura de metal con
garras en vez de manos, así como unas pesadas botas metálicas con un pico al
frente, lo que le daba un aspecto aún más terrible.
"Creo que esto va a ser un poco complicado. -Me dije con una
sonrisita desafiante mientras jugaba con la estaca entre mis dedos. –Perdone,
¿Usted es el famoso Jinete Demoniaco que va por las noches sodomizando chicas?"
El infernal ser permaneció completamente inmóvil.
"Por cierto, me encanta la combinación de colores en tu ropa.
El negro combina muy bien con… el negro."
Ninguna respuesta.
"Hmmm, veo que no voy a lograr mucho platicando contigo,
¿No?"
De nuevo silencio.
"En fin…" Me encogí de hombros, y en ese momento me lancé
agresivamente contra él, dando veloces estocadas una y otra vez por todas
partes, pero el espectro era increíblemente ágil y esquivaba cada uno de mis
ataques con facilidad mientras retrocedía, siempre un segundo por delante de mí,
casi como si se estuviera burlando de mi lentitud. Y yo estaba cada vez mas
sorprendida.
Nunca había visto nada igual, ni siquiera con los vampiros
más poderosos que había enfrentado. Justo cuando creía que podría atinarle, el
infernal jinete me esquivaba y se movía al otro lado, o saltaba sobre mí, o
desaparecía entre las tumbas.
Hasta que después de varios minutos de frustrante persecución
me detuve contra un árbol, respirando agitadamente mientras con una mueca
arrogante le decía: "Esta bien, lo reconozco, peleas bien. Pero esta noche el
trato es este: Tu mueres."
El Jinete extendió los brazos en un gesto desafiante. En ese
momento vi una posibilidad, por lo que con agilidad felina agarré la estaca y se
la lancé con todas mis fuerzas, apuntándole al corazón. Pero lo sucedió me dejó
helada.
Con un movimiento sobrehumano el infernal ser agarró la
estaca en el aire y la tiró al suelo con desdén, a la vez que me hacía una señal
de negación con el dedo, provocándome.
"¿Pero cómo…?" Dije boquiabierta, ya que ni siquiera un
vampiro hubiera sido capaz de desviar el tiro, y mucho menos agarrarlo en el
aire. Pero este no era el momento para reflexionar, así que rápidamente tomé
otra estaca de mi cinturón y de nuevo me enzarcé con el Demonio en un mortal
baile por todo el cementerio, con la fría punta de mi estaca dando zarpazos en
el aire una y otra vez sin encontrar su destino.
Hasta que después de un rato el cansancio comenzó a hacer
mella en mí, y con preocupación noté que mi puntería ya no era la misma, ni
tampoco mis reflejos. Pero lo peor fue que el diabólico ser también lo notó y
comenzó a jugar más agresivamente conmigo, acercándose cada vez más mientras
esquivaba mis ataques, hasta que con un movimiento audaz logró ponerse en mi
espalda y deslizó lujuriosamente su mano por mi vientre.
Y no sé que me sucedió.
En el momento en que su piel tocó la mía un exquisito
latigazo sexual se extendió violentamente por todo mi cuerpo, casi como hubiera
agarrado un cable de alta tensión, y sin poder evitarlo me caí al suelo
torpemente mientras luchaba por controlar mis gemidos, temblando de excitación.
"Ah, ¿Q.qué fue… eso?"
Pero la respuesta era evidente. Ya una vez Giles me había
advertido del poder de algunos demonios conocido como "El toque sexual", el cual
podía convertir a la más santa en ninfómana en cuestión de segundos, y el truco
solo requería que te pusieran la palma de la mano sobre la piel para activarlo.
Y el espectro sólo me observaba en silencio a la distancia,
como si hubiera dejado en claro quién mandaba aquí. Pero yo le demostraría su
error.
3er Acto: Vencida, sometida y...
"C.controlate, Buffy, contrólate." Me dije con una expresión
de angustia mientras me levantaba con dificultad, sintiendo como el calor entre
mis piernas era casi irresistible y me impedía pensar claramente.
Pero al ver al Espectro tan tranquilo la sangre me hirvió y
volví a atacarlo con determinación, persiguiéndolo entre las tumbas mientras él
lograba evadirme una y otra vez, hasta que de nuevo esquivó uno de mis golpes y
con un gesto claramente sexual volvió a deslizar su mano por mi vientre, lo que
instantáneamente me volvió a mandar al piso gimiendo. "Ahhh… D.dios, no…"
Simplemente, era placer en estado bruto inyectado
directamente en mi torrente sanguíneo, y puse una expresión de angustia mientras
por mi mente desfilaban las mas indecentes y depravadas imágenes sexuales, con
mi cuerpo pidiéndome a gritos algún tipo de alivio porque si no me derretiría
ahí mismo.
Y sentí miedo por primera vez. Quizás este era un rival
demasiado poderoso para mí.
"N.no... no, no debo rendirme." Me dije con voz apuros
mientras volvía a incorporarme, tratando de luchar contra las reacciones físicas
de mi cuerpo a la vez que miraba de forma desafiante al espectro. "¿T.te crees
muy listo, no? –Le dije con rencor. – ¿C.crees que vas a sodomizar a una
cazadora esta noche?"
Ninguna respuesta.
Cerré los ojos e inhalé profundamente, consciente que todo
dependía ahora de un último y decisivo esfuerzo para ganar esta batalla, y si
fallaba no habría un plan B.
Entonces grité con furia y usando el resto de mis fuerzas me
lancé contra el infernal ser, con la mirada fija en su pecho mientras el mundo a
mí alrededor se movía en cámara lenta, a la vez que la punta de mi estaca se
acercaba cada vez más a su corazón. Pero con un movimiento brutal el Jinete
esquivó mi ataque, y antes de que pudiera reaccionar me cubrió firmemente la
cabeza con una gruesa capucha negra y entre agresivos forcejeos me empinó contra
una de las lápidas cercanas.
"¡S.sueltame, maldito!" Grité con impotencia en medio de la
más absoluta desorientación, luchando desesperada por darme la vuelta, pero sin
darme tiempo a nada las poderosas garras metálicas del espectro me agarraron las
muñecas y las amarraron fuertemente en mi espalda, inmovilizándome.
Y yo estaba como loca, respirando agitadamente debajo de la
capucha mientras me retorcía contra las ataduras y pataleaba, pero aun faltaba
lo peor...
Porque de repente el infernal ser agarró mis shorcitos y con
un fuerte tirón me los bajó hasta las rodillas junto con mi tanga, dejando mis
firmes nalgas completamente expuestas.
"N.no..." Meneé la cabeza en negación, y entonces sentí que
algo duro, grueso y resbaloso se deslizaba entre mis nalgas hasta llegar a mi
ano, presionándolo agresivamente pero sin penetrar.
Y de nuevo un brutal latigazo sexual estremeció mi cuerpo,
haciendo que me retorciera descaradamente contra la lápida en medio de los mas
indecentes gemidos sexuales, sintiendo como el poderoso miembro del Demonio
emitía un calor que me quemaba por dentro y que se volvía cada vez mas
irresistible. Oh Dios… s.se siente… caliente, su verga… oh Dios.
El Demoniaco ser sabía que mi voluntad se estaba cayendo a
pedazos y que todo era cuestión de tiempo, y en ese momento comenzó a frotar
vigorosamente la gruesa cabeza de su miembro contra mi apretado agujerito, en
deliciosos círculos que crecían y disminuían, preparando pacientemente mi culo
para su castigo, hasta que…
No pude más.
Puse una carita de angustia y con voz débil dije:
"M.métemela."
En ese momento el espectro agarró mi cabeza entre sus garras
y de forma humillante me obligó a apoyarla contra la lápida, en un gesto que
parecía representar mi sumisión, y entonces se acomodó detrás de mí y comenzó a
enterrarme su gruesa verga en el culo sin piedad, centímetro a centímetro.
"Ahh, D.dios… " Me mordí los labios mientras temblaba de
excitación, sintiendo como la poderosa anaconda se deslizaba cruelmente entre
mis nalgas y la presión en mis intestinos aumentaba cada vez más, hasta que
después de algunos agónicos segundos las caderas del espectro se apretaron
contra mi cuerpo y supe que me la había metido TODA.
Y la sensación era sublime. Su miembro parecía que estuviera
hecho de fuego, y su calor en mis entrañas me consumía de forma indescriptible,
mientras yo arqueaba la espalda y paraba las nalgas desvergonzadamente, pidiendo
más con cada gemido mientras mis jugos resbalaban por mi entrepierna.
Y mi castigo comenzó.
Con un movimiento dominante el Espectro colocó su pesada mano
en la base de mi espalda mientras con la otra me mantenía mirando hacia abajo, y
entonces sus caderas me embistieron agresivamente y comenzaron a bombear mi culo
a un ritmo brutal, casi insoportable.
Y yo me retorcí en éxtasis contra la lápida mientras unas
gotas de sudor resbalaban por mi rostro, con mi cuerpo sacudiéndose de atrás
para adelante con cada acometida mientras mis firmes nalgas recibían su cruel
castigo, a la vez mientras mis intestinos eran llenados y vaciados sin piedad.
"Ahh… p.por Dios, ahhh…"
Simplemente, el placer era demasiado, y el poderoso golpeteo
en mis entrañas me estaba volviendo loca, en una cadencia hipnótica que se
multiplicaba al sentir como mi ano se apretaba vigorosamente alrededor de la
verga que cruelmente lo profanaba.
De repente oí a la distancia a Willow llamándome:
"¡Buuuufffyyyyy!"
Pero yo no podía responder, y entre el infernal calor en la
máscara y el terrible abuso que mi culo estaba sufriendo, solo atiné a gemir
débilmente: "Ah…"
"¡Buffffyyyyy!" Gritó nuevamente Willow a la distancia,
alejándose.
Y mi boca se abría para llamarla, pero no podía encontrar la
voluntad para hacerlo. Además, ¿Realmente soportaría que Willow me viera así?
Empinada contra una lapida en la postura más humillante y con la cabeza
cubierta, atada de manos, y con los shorts en las rodillas mientras un Demonio
me la mete por el culo.
N.no creo. Pensé febrilmente mientras el Espectro seguía
montándome vigorosamente, con sus caderas dando poderosos martillazos contra mi
cuerpo una y otra vez mientras yo abría la boca de forma sexual y pasaba la
lengua por mis labios, jadeando tiernamente. M.mas, más… más duro, más… oh
Dios.
Y durante casi 15 minutos sólo el sexual sonido de mis firmes
nalgas recibiendo su castigo y mis débiles gemidos interrumpieron la paz del
antiguo cementerio, hasta que de repente el Jinete se apretó contra mi cuerpo…
…Y su verga comenzó a escupir su diabólica semilla en mis
entrañas.
"Oh… Dios." Gemí mientras pataleaba de forma infantil y
apretaba el culo con impotencia, sintiendo como su leche me quemaba
deliciosamente las entrañas mientras entraba en cantidades industriales en mi
cuerpo. C.como quema… oh D.dios.
Y el infernal ser me mantuvo completamente inmovilizada
mientras sus caderas daban suaves pero vigorosos movimientos contra mi cuerpo,
terminando de inyectarme su semilla, hasta que finalmente lo logró y con un
movimiento brusco salió de mí, cortando entonces mis ataduras para liberarme.
Pero yo estaba demasiado débil para hacer algo, y con pesadez
mis brazos cayeron sobre la lápida mientras respiraba agitadamente, sintiendo un
exquisito dolor el culo mientras mi ano se cerraba poco a poco y dejaba escapar
un hilito de semen… Y me quedé así durante casi 10 minutos, hasta que…
"Oh… D.dios…" Me dije con la voz entrecortada mientras me
quitaba la pesada capucha y respiraba profundamente, casi como si no creyera lo
que me acababa de pasar, y entonces agarré los costados de mis shorcitos y con
mucha vergüenza me los subí de nuevo junto con mi tanga. "D.debo encontrar a…
Willow." Me dije mientras caminaba vacilante entre las tumbas, sintiendo una
indescriptible sensación de llenura en mi estomago.
Y apenas había avanzado unos cuantos metros, cuando oí una
voz familiar.
"¡Buuuufffyyyy!" Gritó Willow al verme mientras corría con
agitación hacia mí. Pero cuando me vio tan despeinada y sucia se detuvo y con
miedo me preguntó: "¿Estas bien, Buffy?"
"Y.yo…" Intenté decir.
La expresión de Willow cambió de golpe. "N.no, no me digas
que el Espectro te…"
"N.no, no seas tonta. -Dije con una sonrisa fingida. –Ya lo
maté."
Willow me abrazo fuertemente y con voz tierna me dijo: "Que
bueno, tenía mucho miedo. Pensé que este espíritu sería demasiado hasta para
ti."
"N.no te preocupes." Le respondí con una expresión de
confianza. "Ya no existe."
Willow sonrió de forma simpática y me dijo: "Si, lo sabía. Tú
eres la mejor. Vamos al Jeep, ¿Ok? Lo dejé aquí cerca. Por cierto, ¿Quieres unos
hot cakes?"
"¿Hot cakes? ¿Qué…?"
"Perdona, -Dijo con mucha pena. –Es que cuando estoy nerviosa
digo incoherencias."
Me reí ante la ocurrencia y di unos pasos tras de ella, pero
inmediatamente sentí algo de dolor y puse una mueca, por lo que Willow me
preguntó: "¿Buffy, estas bien?"
"S.si, es que… -Mentí descaradamente. -En la lucha el Jinete
me arrojó contra un árbol. ¿P.podrías traer el Jeep aquí?"
Willow sonrió emocionada y dijo: "¡Claro! Espérame, voy por
el."
Con apuros me senté en una piedra cercana y recordé en
detalle lo que acababa de pasar, y mientras más lo pensaba más me recriminaba a
mi misma: "¿Cómo pude ser tan estúpida? ¿Cómo dejé que un Demonio me hiciera
esto?"
Pero en ese momento una ligera brisa pasó junto a mí, y no sé
por qué, pero cuando volteé hacia abajo…
…Ahí estaba la hermosa rosa roja.
Y sin poder evitarlo sonreí.