Cuando Pablo se retiro del departamento, Roberto y yo volvimos a encerrarnos
en su habitación, me tomo nuevamente entre sus brazos y perforo otra vez mi ya
dilatadísimo culo, lleno mi interior con su leche en varias oportunidades hasta
quedar exhaustos
Jugamos con nuestros cuerpo ardientes y húmedos hasta dormirnos, esa fue la
primera noche que pase con el.
A la mañana siguiente nos aseamos y antes de despedirnos me pidió acompañarlo
el fin de semana siguiente a una fiesta en una quinta fuera de la ciudad. Un tío
suyo cumplía y me dijo que podíamos quedarnos ahí todo el fin de semana. Por
supuesto que acepte la propuesta.
En el transcurso de la semana hable con mi novia y le dije que un amigo del
trabajo me había invitado a pasar un fin de semana en la casa de sus padres. En
un principio se molesto un poco pero no hubo demasiados problemas, ambos
coincidimos en que me haría bien un poco de aire fresco de campo, eso si, tuve
que hacer la promesa de llevarla a ella a un lugar parecido.
En fin, con ese tema ya solucionado solo imaginaba como iba a ser ese fin de
semana al lado de este hombre que tanto placer me daba.
Llego el viernes, antes de ir a trabajar, prepare un bolso con la poca ropa
que creí que iba a usar ya que según mi visión, estaría todo el tiempo dentro de
una habitación completamente desnudo a merced de Roberto.
A las 18:00 salí de mi trabajo y me dirigí directamente a su departamento.
Cuando llegue, tomamos café y nos subimos a su auto, ya en la ruta mientras
escuchábamos algo de música y charlábamos, paso su mano por mi espalda, cuando
llego a mi colita, corrió el pantalón y se llevo una grata sorpresa, una
diminuta tanguita blanca estaba incrustada en mi culito, inmediatamente su cara
se torno colorada y su paquete comento a hacer bulto en su pantalón.
R: Que tenemos acá mi putita hermosa? Que linda sorpresa por
favor.
Yo: Este fin de semana quiero ser tu nena, quiero que me trates
como a tu mujer, quiero ser tu puta todo el tiempo.
R: Cada día me gustas mas perrita, por supuesto que serás mi nena
todo el fin de semana.
Mientras el conducía, sus dedos corrieron la fina tela de mi pequeña tanga y
suavemente uno de ellos se introdujo en mi hambriento hoyito.
Pequeños gemidos escaparon de mis labios, sabia como hacerme enloquecer de
placer.
Faltaba casi una hora para llegar a nuestro destino y yo deseaba enormemente
sentarme en su pija y cabalgarlo.
Ya eran casi las 20 horas, estábamos en medio de la ruta casi desierta, solo
nos acompañaban las estrellas y los arbustos escondidos en la oscuridad del
atardecer. Le pedí que no se distrajera del camino, tome su pija con mis manos y
la engullí completa en mi boca, la chupe con muchas ganas desde la punta hasta
sus enormes huevos hinchados y calientes. Pasaba mi lengua por toda la
superficie de su glande y volvía a engullirlo.
Le di sexo oral por varios minutos, cuando sentía que estaba por venirse,
detuvo el coche al costado de la ruta desierta y en dos segundos me quito el
pantalón, corrió la tanga de su lugar y con sus dedos untados en saliva, lubrico
mi ano y me sentó suavemente sobre su estaca dura y caliente. En mi cabeza
trataba de construir esa imagen excitante, el sentado sobre su asiento echado
hacia atrás mientras yo estaba empalado por su pija y preso por el volante y su
cuerpo, la tanga corrida hacia un costado como una verdadera puta deseosa de
placer.
Desabrocho mi camisa y mientras enterraba furiosamente su pija en mi culo,
pasaba su lengua por mi pecho y mi cuello, besaba mi boca y yo volaba de placer.
Me cogio un largo rato hasta que se vino completamente en mi interior
Que hermosa sensación, su leche inundaba mi culo y lo desbordaba, los
pliegues de mi ano dejaban escapar hilos de semen manchando el asiento del
coche. Quito suavemente su pene ya flácido de mi culo, arreglamos nuestras ropas
y retomamos el camino hacia la fiesta.
Nos mirábamos y sonreíamos pero yo aun estaba muy caliente ya que no había
logrado llegar a mi orgasmo.
Sentía la tela de la tanga empapada por completo, en la parte delantera por
el precum y en la parte de atrás por el semen de mi hombre que salía de mi
culito.
Llegamos a nuestro destino, era una casa quinta muy grande, cuando entramos,
nos recibió un hombre llamado Ángel tenia 70 años pero muy bien conservado,
según Roberto, era su tío. Nos saludo muy efusivamente, y antes de pasar a la
sala, nos acompaño a nuestra habitación, dejamos nuestras cosas y bajamos a la
sala. Aproximadamente había 30 personas y algunos niños jugando en los pasillos,
nos saludaron y ante todos Roberto me presento como su sobrino que estaba en la
ciudad de vacaciones. Pasaron unos minutos, yo me sentía muy incomodo ya que no
conocía a nadie dentro de esa casa, tenia ganas de salir corriendo de ese lugar.
Me decía una y otra vez que fue un error ir a ese lugar, y solo había pasado una
hora de nuestra llegada, no quería pensar en como seria el resto del fin de
semana.
Mientras, Roberto hablaba con otros dos hombres, un era delgado y alto, el
otro era morocho y mas bien corpulento, ambos vestían muy elegantes. Uno de
ellos, el delgado, miro por sobre el hombro de Roberto hacia el lugar donde yo
me encontraba, luego miro nuevamente a Roberto y asintió con la cabeza y los
tres brindaron muy sonrientes. Me intrigaba saber de que hablaban, y porque ese
hombre me miro, no voy a negar que ambos eran muy atractivos, quería acercarme,
quería conocerlos, hasta que por fin me anime y con la excusa de preguntar donde
se encontraba el baño, me acerque a Roberto. Primero salude cortésmente a esos
hombres, Roberto se disculpo por no presentarnos antes y les dijo:
- R: Este es mi sobrino Santi de quien les hable, Santi te presento a mi
primo Carlos (el delgado) y un amigo: Enrique. Santiago vino de visita de
Córdoba y esta parando en mi casa unos días, como no quería dejarlo solo lo
traje conmigo
- Yo: Buenas noches, un gusto.
Les estreche las manos fuertemente a ambos.
- E: Hola Santi, como estas? Espero que te diviertas este fin de semana, este
lugar es muy hermoso y hay muchísimas cosas con las que puedas pasarla muy bien.
- Yo: muchas gracias, seguramente vamos a pasarla muy bien con mi tío.
C: Que tal Santi, cualquier cosa que necesites, no dudes en
pedirlo, al fin y al cabo yo también soy como un tío para vos.
Cuando dijo esto, su mirada se poso fijamente en mis ojos, era una mirada
picara y muy pervertida.
- Yo: No te preocupes, estaré bien. Gracias.
Charlamos durante algunos minutos sobre cosas normales, a que me dedicaba, si
tenia novia, etc. Eran dos tipos muy divertidos, a cada cosa le encontraban el
pie para realizar algún chiste.
Pasamos un rato juntos, Enrique fue a buscar un trago y Roberto fue llamado
por unas mujeres que estaban junto a una pintura. Quedamos charlando con Carlos
unos minutos mas, me dijo que le parecía muy extraño no conocerme ya que el
frecuentaba a toda la familia de Roberto y nunca había escuchado hablar de mi.
Me puse un poco nervioso por el comentario, le dije que yo tampoco había oído
hablar de el, me disculpe y dije que debía ir al baño, solo fue una excusa para
salir de esa situación.
Me dirigía a mi habitación y note que Carlos muy disimuladamente me miraba
mientras subía las escaleras.
Caminaba por uno de los pasillos de la planta superior de la casa e ingrese a
una habitación que estaba abierta, era muy amplia, tenia muchísimos libros y un
escritorio, evidentemente funcionaba como oficina, mire por algunos instantes
los libros de las bibliotecas cuando la puerta se abrió, sabia quien era, vi que
me seguía, y efectivamente era Carlos, me pregunto que hacia tan solo en ese
lugar, le dije que me gustaban los libros, aparte quería alejarme de la gente
unos instantes. Me ofreció una copa y se acerco, me dijo nuevamente que no
recordaba haber escuchado sobre mi en su familia, no supe que responder, me
quede callado y se acerco aun mas y suavemente al oído me dijo:
- C: Sabes que? no eres sobrino de Roberto Cierto?, pero eso no importa.
- Yo: Pero que estas diciendo?...
- C: Tranquilo, no te exaltes, yo no diré nada, conozco muy bien a mi primo,
Roberto siempre supo elegir a sus amiguitos, pero me sorprende que se halla
fijado en un niño con vos, aunque mirándote bien, no debería sorprenderme en lo
absoluto ya que eres muy atractivo, imagino que deben pasar muy buenos momentos
juntos.
Mientras decía esto, pasaba sus manos suavemente por mis muslos hasta mi
cintura, yo estaba totalmente quieto, esa situación era muy rara, pero me sentía
muy bien, me gustaba la idea de entregarme a un hombre desconocido y mas en un
lugar en el cual podían sorprendernos en cualquier momento
Se detuvo frente a mi y me dijo:
C: Claro que conmigo también podrías pasar muy buenos momentos.
Trate de salir de esa situación diciendo que en cualquier momento podría
entrar alguien, mucho no le importo ya que me tomo de la cintura y me beso
desesperadamente, sus manos se aferraron a mi cintura con mucha fuerza, no podía
moverme, yo correspondí a ese beso mientras buscaba acariciar ese paquete que se
encontraba muy duro. Sus manos tomaron muy firmes mi culo y su boca buscaba mi
cuello. Mientras desabrochaba mi pantalón el me volteo boca abajo contra el
escritorio, sorpresa enorme la suya cuando vio la diminuta tanguita metida en mi
culito.
- C: Por favor, que tenemos acá, mira ese precioso culo, esa tanguita
incrustada, que suerte tiene mi primito, sos una hermosa putita.
Sus dedos corrieron la húmeda tela de la tanga y dejaron expuesta la entrada
a mi hoyito, uno de sus dedos poso sobre mi ano aun lubricado por la cogida
anterior.
C: Uuuhhh, por lo que veo, antes de llegar hubo mucha acción, yo
voy a terminar ese trabajito.
Lubrico con saliva su pija y sin ningún tipo de contemplaciones la clavo
hasta el fondo de mi ser, yo no pude contener el grito de dolor , el
inmediatamente tapo mi boca con su mano y con la otra tomaba mis caderas y me
atraía aun mas hacia el..
- C: Silencio putito que no quiero que nadie nos interrumpa, quedate
tranquilo, se que duele pero va a pasar.
Toda su pija estaba en mi interior, sus huevos se apretaban en mis nalgas
pero el no se movía. No era necesariamente grande pero la forma en la cual me
penetro fue lo que causo mi dolor, pero aun así, yo estaba disfrutando de esa
pija.
El dolor iba desapareciendo y con el su pija se retiraba lentamente de mi
culito hasta dejar solo la punta de su cabeza en mi interior, me tomo ahora con
ambas manos de mi cadera y volvió a embestir con furia.
Yo: Aaaaaahhhhhhh, aaaaaaaaahhhhhhhh, mmmmmmmm, sssiiiiiii, asii,
asiii.
C: Que buen culo tenes putita hermosa todo apretadito, que buen
culito me estoy comiendo mmmmmm.
Su pene entraba y salía con mucha fuerza y velocidad de mi culo, a veces
salía totalmente y volvía a entrar sin problemas, estaba muy dilatado y
lubricado por la leche que anteriormente me había dejado Roberto. Mis gemidos
eran ahogados, trataba de no gritar ya que temía que alguien entrara y se topara
con esa erótica escena.
Ahora me tomaba de los hombros y me apretaba como queriendo atravesarme con
su pija.
Yo contraía mis esfínteres con la intención de apretar su pija como tratando
de informarle que me gustaba mucho lo que estaba ocurriendo.
Lentamente sus movimientos fueron deteniéndose pero mis caderas seguían su
ritmo desenfrenado, el se detuvo totalmente pero yo seguía moviendo mi colita,
en círculos, de arriba hacia abajo, metiendo y sacando esa pija de mi ser.
- C: Como te moves pendejo, por favor, que bien lo haces, aaahhh, que bien lo
haces
- Yo: Aaaahhh mmmmm, te gusta papi? Te gusta esta colita, cogeme, por favor
cogeme.
- C: Siiiiii, me encanta pendejo, me encanta ese culo, que gusta cogerte, me
vas a hacer acabar, quiero llenarte, quiero desbordar tu lindo culito con mi
leche.
- Yo: Lléname papi, por favor lléname la colita con tu leche, dame toda, la
quiero aaaaahhhhh siiiiiii.
Me tomo nuevamente de las caderas y volvió a cogerme de forma endemoniada, su
pija entraba y salía con mucha fuerza, sus manos apretaban mis caderas hasta
enrojecerlas, su cogida era muy profunda, sentía su pija ensancharse en mi
interior y sus gemidos ahora eran mas largos y mas fuertes mis manos se
aferraron al escritorio y mi vientre golpeaba la base del mismo por las
embestidas
C: Aaaaaahhhhhhh mmmmmmmmm siiiiiiiiiii mira como me estas
haciendo acabar pendejo hermoso, que bien coges.
Fueron 3 o 4 disparos de leche que inundaron mi culito.
Yo: Aaaaaahhhhh, papi, que rica leche, que buena pija tenes.
La cogida duro unos diez minutos mas o menos, mis piernas temblaban y sus
manos quedaron marcadas en mi piel.
Fue sacando suavemente su aparato de mi interior y con el salía parte da la
leche que me había dejado dentro.
Mientras recuperábamos el aliento, no besamos nuevamente, acomodamos nuestras
ropas y nos turnamos para salir de la oficina para no levantar ningún tipo de
sospechas.
Me dijo que quería volver a verme y yo tenia muchas ganas de volver a tenerlo
dentro mío. Sabia que teníamos todo el fin de semana para estar juntos, pero
debía averiguar si Roberto estaría dispuesto a compartirme con su primito. En el
transcurso de los días, me daría cuenta que la idea de Roberto con respecto a
ese fin de semana, era compartirme o mejor dicho entregarme a cuantos tipos se
cruzaran en nuestro camino, por supuesto que yo estaba muy feliz con esa idea y
haría todo lo posible por complacer a todo aquel que tuviera deseos de penetrar
mi cuerpito, con tal, estaba lo suficientemente alejado de la ciudad como para
dar rienda suelta a mis deseos.
En fin, volví a la fiesta ya mucho mas animado y con ganas de divertirme,
verdaderamente había pasado un rato genial con Carlos pero aun tenia muchas
ganas de seguir, la noche recién comenzaba y estaba dispuesto a todo.
Me encontré primero con Enrique quien me dijo que Roberto me estaba buscando
hacia ya un rato largo. Lo encontré al lado de la barra conversando con una
pareja joven. Puse mi mano sobre su hombro y al verme esbozo una sonrisa leve,
me presento ante esta pareja nuevamente como su sobrino, charlamos un rato y nos
apartamos, me pregunto donde había estado y le dije que estuve recorriendo un
poco la casa.
Mientras charlábamos repentinamente sentí que alguien al pasar rozo
intencionalmente una de mis nalgas, me di vuelta para ver quien era y me
encontré con Carlos quien al mirarme sonrió y me toco la cabeza como a un niño.
Roberto se percato de esto pero no dijo nada, solo sonrió, abrazo a Carlos y
brindo con el, ya imaginaba lo que podría ocurrir luego de esto.
C: Es un buen chico nuestro sobrinito, estuvimos recorriendo
juntos la casa y pudimos conocernos un poco mas profundo, nos
divertimos muchísimo, espero que así sea todo el fin de semana, no
es así Santi?
Yo: Gracias tío Carlos, por supuesto que si, yo lo pase genial.
Por suerte aun tenemos todo el finde para hacer cosas juntos...
R: Bueno, por lo que veo no me equivoque en traerte Santi, pero
me gustaría también participar en sus divertimentos. Jajaja
C: Esta de mas decirte que estas invitado primito, cuantos mas
seamos, mas divertido serán estos días.
Yo: Por supuesto que estas invitado tío, al fin y al cabo estoy
acá por vos y no te dejaría afuera de nada. eres mi tío preferido
jajaja
R: Brindo por eso.
Esta por de mas aclarar que todos sabíamos de que estábamos hablando y a cada
minuto me gustaba mas la idea de estar en ese lugar, me relamía pensando en las
cosas que haría o que me harían ese fin de semana.
Ángel, el señor de edad dueño de la casa se sumo a nuestra charla, era una
persona mas bien seria pero muy amable.
Entre charlas de trabajo, mujeres y deportes Carlos dijo algo que me llamo
poderosamente la atención:
C: Ángel, hablando de deportes, creo que encontramos el trofeo
que tanto estabas esperando. Yo creo que pronto lo podrás tener.
A: No me digas, bueno, si es así como me dices, no hay problema,
yo espero, mientras tanto, diviértanse, hagan lo que quieran y donde
quieran, no olviden que la casa es de uds. Incluyéndote a vos Santi.
Yo: Muchas gracias Ángel, lo tendré muy en cuenta.
Esto que dijo Carlos quedo dando vueltas en mi cabeza, a que se refería,
estaban hablando de mi? Ese trofeo era yo o simplemente era una conversación
normal entre dos personas. Mucho no importaba ya que Ángel mas allá de su edad
era un hombre bien conservado y atractivo y no me molestaría en absoluto que
pretenda unirse a nuestra fiestita privada o bien tomarme para el solito.
Entre charlas y tragos, la fiesta fue consumiéndose y solo quedábamos unos
pocos invitados en la sala, eran las 02:00 AM cuando Roberto me dijo que estaba
muy cansado y que subiría a nuestra habitación, no quería quedarme solo en ese
lugar así que a los pocos minutos subí también.
Cuando entre, Roberto esta semi desnudo recostado en una de las dos camas
individuales mirando TV.
R: Hola lindo, ya te acuestas?
Yo: Si, no quería quedarme solo, no conozco a nadie.
R: Como que a nadie? Te llevas muy bien con Carlos, si hasta
incluso pasearon juntos por la casa, aunque.. no creo que la casa se
lo único que mi primo halla recorrido esta noche o me equivoco?
Yo: Jajaja, no se a que te referís, me divertí con Carlos, acaso
estas celoso papito?
R: Para nada, sabes que me gusta que seas bien putita con todos y
no me molesta compartirte, siempre y cuando no me dejes afuera de
tus aventuras.
Me abalancé sobre la cama, y lo bese profundamente mientras tocaba cada
rincón de su cuerpo y del mío.
Yo: Para nada papito, jamás te dejaría afuera, soy ser tu putita,
aunque debo admitir que Carlos me tomo muy por sorpresa jaja
R: Mmmmm, lo imaginaba, conociendo a mi primo y con las cosas que
le conté sobre vos.
Yo: Entonces el sabia todo de mi.
R: Claro que si, le dije que tenia una putita hermosa que cogia
como los dioses y veo que ya te probó jaja, pero eso no importa,
quiero detalles, que te hizo, como fue, vamos Santi, detalles.
Mientras me quitaba la ropa, le conté de forma resumida pero sin obviar
ningún detalle todo lo que paso en esa oficina, el se tomaba la cabeza sin poder
creer lo que le contaba, tampoco podía borrar la sonrisa de su cara, la
expresión de gusto por lo que oía era muy notoria.
Ni bien termine de narrar lo que ocurrió, me tomo de la cintura y me beso
apasionadamente.
R: Que putito hermoso sos, me volves loquito, te gusta muchísimo
la pija y yo te voy a dar todas las que quieras.
Yo: Me encanta papito, pero la tuya es la mejor de todas, es la
que mas loco me pone.
Su lengua filosa surcaba mi cuello y sus manos como tenazas se prendían de
mis nalgas apretándolas y dejándolas coloradas, mis piernas rodeaban su cintura
y mi colita se asentaba directamente sobre su enorme pija.
Sus dedos corrieron la tela húmeda de la tanga incrustada en mi colita que
aun tenia restos de leche de Carlos.
R: Mmmmm como esta esa colita, bien abierta y húmeda, por lo que
veo Carlitos paso un gran momento con vos.
Yo: Dame tu pija papi, dámela ahora mismo por favor.
Yo: La vas a tener ahora mismo.
Me levanto y quito la tanga dejándome totalmente desnudo, quito su ropa
interior liberando su mástil que ya apuntaba firme hacia el techo. De un solo
bocado, lo engullí totalmente lubricándolo por completo, recorría toda su gran
cabeza con mi lengua y volvía a clavarlo hasta el fondo de mi garganta
Lo chupe con desesperación durante unos minutos hasta que me giro dejando mi
colita a su merced, metió tres de sus dedos en mi culo y como entraron sin
dificultad, los quito y enterró hasta el fondo su estaca.
Yo: Mmmmmmhhhhh, aaahhhhh, siiiii, papiiiii, asiiiii, que bien lo
haces por favor, que bien me coges.
C: Te gusta mi putito?, te gusta esta pija? A mi me encanta tu
culito, me gusta muchísimo coger esta cola hermosa.
Yo: Mmm, siii, me vuelve loco esta pija, me fascina la quiero
toda aaaahhhhh
El mete y saca era feroz, sus manos se aferraban a mis caderas y las mías a
las sabanas de la cama, mi boca mordía una almohada tratando de ahogar mis
gritos de placer. Cambiamos de posición, el se recostó y yo me senté sobre su
pija montándolo desesperadamente, el pellizcaba mis pezones hasta enrojecerlos,
su pija llegaba hasta el fondo de mi cuerpo y salía nuevamente casi en su
totalidad, me tomo de las nalgas y comenzó nuevamente a manejar el ritmo de la
penetración la cual era mas fuerte y profunda.
Después de varios minutos, saco su pija de mi culo y volvió a clavarla en mi
boca, el sabor de nuestros jugos se mezclaba con mi saliva, y hacían aun mas
excitante aquel momento. Puso mis piernas por encima de sus hombros y coloco
nuevamente la punta de su bastón en la puerta de mi hoyito y empujo, esta vez
entro mucho mas profundo que antes, acariciando cada rincón de mi orto, esta vez
sus envestidas eran lentas y suaves.
Mi orgasmo era inminente, y por sus gestos, el suyo tampoco iba a tardar
mucho en llegar.
Su respiración y sus gemidos se aceleraban a medida que sus embestidas se
volvían mas rápidas y profundas.
Yo: Aaaaahhh, mmmmmhhhh, acabo papi, estoy por acabar, no puedo
maaaaaaaaassssss
R: Mmmmmm, me corro putita, te lleno el culo aahahahhahhhhhhh
Yo: AAAHHHHH, mmmmmmm, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Otra vez mi culito estaba rebosante de leche y mi pecho manchado por mi
propio semen.
Acabamos juntos como casi siempre lo hacíamos, su cuerpo cayo desvanecido
sobre mi, pero su pija seguía dura aun en mi interior, nos besamos dulcemente y
quedamos así por algunos instantes.
Eran las 03:30 AM, yo dormitaba en los brazos de mi macho, fue ahí cuando
golpearon la puerta, Roberto abrió y tal fue mi sorpresa al ver a Carlos y
Enrique entrar a la habitación.
R: Adelante muchachos
La puerta se cerro mientras ellos miraban sonrientes mi cuerpo desnudo y la
cama revuelta
C: Parece que llegamos tarde y nos perdimos toda la acción, pero
bueno, la noche no termina y tenemos todo el tiempo del mundo, no es
así muchachos?
E: Por favor, me dijeron que estabas bueno, pero no imagine que
tanto, vamos a ver como te comportas.
R: jajaja, estas preparada putita? Crees que te podrás vancar a
los tres juntos?
Yo: Aahhhh bueno, tenian todo preparado, sera un placer jugar con
los tres. Solo pido suavidad y cuidado, si es así, los tres vamos a
pasar una noche espectacular.
R: No te preocupes mi amor, te vamos a cuidar como la putita
hermosa que sos.
Yo: Entonces no esperemos mas. Adelante.
No podía creer que esas palabras salieran de mi boca, estaba totalmente
desnudo, con mi pecho bañado en mi propio semen y mi colita abierta delante de
estos tres tipos que estaban dispuestos a someterme a su gusto y yo encantado
por ello.
En un abrir y cerrar de ojos tenia las tres pijas en mi cara buscando
ingresar en mi garganta.
Pero esto lo dejamos para la segunda parte.
Un beso a todos y gracias por escribirme. Los que lo hicieron saben que a
cada uno le respondo inmediatamente.
Los que aun no lo hicieron, por favor anímense, quiero saber que piensan de
este y los demás relatos, porque no también para hacer nuevos amigos y si da
para algo mas como ya ocurrió en dos oportunidades mucho mejor.
Acá les dejo una linda fotito de esa noche para que me puedan ir conociendo
un poco mas.
Si quieren mas fotos, escríbanme así se las paso por mail.
Besos a todos.
Santiago D’ Anvers
santidanvers@hotmail.com