Acosada por las Incidencias (Incidencia 01/05/09)
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me
habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito.
Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan
placentero, como a mí relatárosla.
Ante todo me debo disculpar, por todos aquellos que queréis
poneros en contacto conmigo vía Messenger y ante las circunstancias que ya os he
comentado no han podido. Para aquellos que no lo sepáis, os explico que nada más
conectarme al Messenger, las pestañas de chicos que se quieren poner en contacto
conmigo se eleva tanto, que la consecuencia es que deja colgado mi Messenger y
mi PC, llegándose incluso a reiniciarse solo. Bueno comenzare a explicaros algo
acerca de mí, soy una ardiente Sevillana del Sur de Andalucía con mis recién
cumpliditos 24 años, mido 1.75m, mis medidas son 90/59/88 aprox., ojos castaños
y morena. Que más queréis que os cuente, que tengo unos pechos firmes y unas
nalgas duras y firmes, que tengo una buena figura pues me gusta cuidarme por lo
que hago mucho "ejercicios", y que me considero una mujer morbosa.
Me considero una chica simpática, abierta (a veces
demasiado…), extrovertida, atractiva e inteligente, en otras palabras una sin
vergüenza integral, aunque eso si muy buena gente, simpática y bastante loca...
vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, pido algo más de
15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo
típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me
gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta
beber demasiado (joder, a veces debería controlarme). Me considero una persona
sencilla, bastante activa, tozuda, desconfiada, responsable, en ocasiones
orgullosa, demasiado cariñosa aunque intento esconder esta faceta mía pues me
considero muy vulnerable. Soy una persona sincera, normalmente digo las verdades
a la cara aunque estas ofendan, no suelo andarme con rodeos.
Os debo comentar, que mis experiencias son producto de mis
fantasías, las cuales las intento hacer realidad en la manera de lo posible, sin
importarme a veces el resultado y ni tan siquiera me paro a pensar en las
posibles consecuencias, pues pienso que podría alterar el resultado final,
llegando a no ser tan satisfactoria (aunque a veces algunos resultados los
lamenten en mi propia piel). Antes de comenzar os debo confesar que prefiero
respecto al sexo a una chica en vez de un chico, aunque como bien sabéis tengo
novio. En mis gustos con los hombres mi preferencia es el sexo anal… aunque no
me puedo negar a probar y degustar una buena polla (sin importarme el tamaño
pues a veces el grosor es lo más importante). Aunque mi novio en la cama es el
mejor de los amantes… es toda una maquina con sus 19cm (la culpa es de quien me
inicio en el sexo… pues no fueron el inicio deseado, todo lo contrario de mis
inicios con las chicas las cuales me han hecho disfrutar y aprender a gozar).
No es por despreciar a todos aquellos que me habéis poseído,
los cuales algunos me habéis oído gritar vuestro nombre entre jadeos, como el
mejor de mis amantes… que admito que no es cierto, pero es bien sabido que a
vosotros os encanta escucharlo más por engrandecer vuestra hombría. En cambio si
es cierto que ha habido hombres que si me han hecho gozar y les agradezco de
corazón su virtud, espero que estas palabras no os molesten chicos.
Bueno comienzo a relataros algunas de las incidencias
ocurridas en el metro de Sevilla, cuyos algunos han aprovechado para saciar sus
mas bajas vejaciones, comenzare a confesaros algunas de ellas que he sido
protagonista, ya sea por suerte o por desgracia. Comienzo con un pequeño prologo
a modo de poneros al día, hacia al menos un año que estaba tranquila en los
transportes públicos, pero hace tres meses más o menos que se han vuelto a
repetir, tales actos. Lo que a continuación os voy a confesar es algo que me ha
ocurrido con la coincidencia de los retrasos de estos transportes. Os voy a
poner un poco en antecedentes, la primera línea del Metro de Sevilla fue
inaugurada el 2 de abril del 2009, aunque cuenta con 22 estaciones a lo largo de
la línea os debo de admitir que tiene demasiados irregularidades, desde que en
algunas de sus paradas no tienen aseos (pues tanto la gente mayor como los críos
se tienen que aguantar), hasta los pocos vagones que hay ante la gran masa que
somos.
Se que han sido las prisas aunque lleven cerca de 10 años
haciéndolo, que las presiones políticas han hecho mella, que han sido muchas las
modificaciones… de todo. El primer día que me decidí a usarlo fue el jueves
Santo el día 9 de Abril, no tuve mas remedio que coger el metro más por
ahorrarme donde dejar mi coche, me monte en aquello que más parecía una lata de
sardinas que un vagón, pues a medida que se paraba en una estación en estas se
montaban centenar de personas… aunque este tuviera un límite. Entre situándome
casi al fondo al lado de unas de las puertas, no me hizo falta ni agarrarme pues
era tal el numero de personas que apenas me podía mover y lo peor era el
bochornoso que hacía, más por el olor a tigre de algunos (el sudor… para
entendernos), sintiendo nauseas cuando alguno aprovechaba la ocasión para soltar
sus ventoleras y quedarse tranquilo.
Recuerdo que no llevaría no más de 20 minutos, comencé a
notar algún que otro roce no quise decir nada en ese momento mas por la
situación del vagón, pero estos roces cada vez más continuos y más descarados me
estaba poniendo muy nerviosa, tanto que a modo de intentar hacer entender a este
extraño que no deseaba tal situación, pero mas que entender aprovecho para
colocar un objeto que para nada me es desconocido. No sabia de quien podría
tratarse si era joven o viejo, pues del reflejo del cristal solo se apreciaban
demasiados hombres, pero la situación fue para peor cuando en una de las
paradas, entró una madre con su hijo el cual venía en su carrito (no nos podemos
quejar pues el metro es de todos, aunque por la situación y por la sensación de
lata de sardina nos parezca).
Recuerdo como un hombre increpo a la pobre madre, entre
insultos y demás comentarios obscenos y fuera de lugar en referencia al carro de
paseo, a lo que el resto de pasajeros increpamos a su vez a este energúmeno.
Esta nueva situación fue aprovechada por este pasajero, ya no eran los continuos
manoseos tanto de mis muslos como de mis nalgas, sino que notaba de forma
descarada como pasaba sus dedos a lo largo de la unión de mis glúteos por encima
de mi vestido. Aumentando su descaro más gracias a mi silencio, que lo tomo como
aceptación más que por no formar un escándalo, sentí como ya no una sino dos
fueron sus manos en mi cuerpo, pues una la coloco en mi cintura y la otra
continuaba en mis nalgas, comenzando a presionar sus dedos sobre mi orificio
anal (no os voy a negar que no me gustaba, sino todo lo contrario). Pero joder
la gota que lo colmo, fue cuando sentí como deslizaba su mano desde mi cintura
hasta mis muslos, para de nuevo ascenderla pero esta vez por dentro de mi
vestido al tiempo que tiraba de este.
Cuando me gire con rapidez a modo de cogerlo en el acto a
este pervertido… llamarle la atención y denunciarlo públicamente, este no solo
vio mis intenciones sino seguramente las vio venir, pues hizo todo lo contrario
de lo que yo pensaba. Os admito que no lo esperaba, sucediéndome algo por lo que
siempre voy callada, este a voz de corralera de "patio" me acuso de no solo
meterle mano sino de intentar sustraerle sus objetos de valor. Me quede
petrificada, pues no esperaba aquello sintiéndome no solo avergonzada… sino
hasta humillada, no solo me acusaba sino me insultaba sugiriendo que había
introducido mi mano en sus partes intimas, mientras yo escuchaba esta harta de
mentiras sentía las miradas de los demás personas.
Recuerdo que mientras intentaba abogar a favor mía que era el
quien me estaba acosando y no yo, este aprovechando tal confusión vi como se
bajaba del vagón, mientras la gente no dejaba de mirarme convirtiéndome de
acosada a acosadora. Nada más llegar a casa me dirigí hacia mi cama a echarme a
llorar, pues era la primera vez que me ocurría eso. Pero no por ese incidente no
iba a dejar de utilizar este método de transporte siendo en verdad mi preferido
(ya sabéis por que… pillines), pero de momento continuare con mi coche y los
autobuses como medio de transporte. Lo que a partir de ahora os voy a confesar
me ocurrió el 1 de Mayo de este año, que de con unos amigos para irnos a la
Feria en la portada. Recuerdo que ese día no quería ponerme el traje de gitana,
más por que aun quedaba muchos días y quería ponerme algo mas fresco pues el sol
apretaba, por lo que me puse un vestido estampado de tirantes. Imaginaros mi
modelito, eran de esos que los tirantes son regulables, el escote es en V y
cruzado en el pecho, quedándome algo ajustado gracias a unas pinzas que tiene,
además tiene una cremallera en el lateral que es invisible (joder, que no se
ve).
Bueno continúo, la idea de coger el metro provino de ellos,
pues me comentaron que era más cómodo para mí pues a la vuelta no tendría que
coger el coche, en el caso que me quiera tomar alguna copita. Sigo, una vez me
prepare salí de casa en dirección a la estación, compre mi billete marchándome
hacia el anden montándome a lo que teóricamente aquí llamamos metro, tuve suerte
de no esperar nada de tiempo pues este se encontraba allí detenido, tras
montarme en el vagón… bueno tampoco había donde elegir pues aquí en Sevilla, el
metro solo tiene un vagón. Me situé casi al fondo no muy lejos de la puerta de
salida, el no colocarme al fondo fue por la pinta de los que había allí, no
tengo nada en contra de los gitanos pero estos no se. Saque del bolso mi MP4
colocándome los auriculares, cuando note como sin causa aparente el metro se
paralizaba entre San Bernardo y Blas Infante. Estuvimos un buen rato detenidos
sin saber motivo aparente, al menos media hora y lo peor que nos ocurrió por la
tarde, serían pasadas las cinco de la tarde no veáis el calor que hacia... y aun
más al enterarnos que iban a quitar la electricidad de la línea de ese tramo,
para mayor seguridad.
Para imaginaros la situación, esto ocurrió en interior del
túnel de Los Remedios (una zona de Sevilla, entre las estaciones Parque de los
Príncipes y Plaza de Cuba), para situaros mejor fue entre las estaciones San
Bernardo y Blas Infante. Para tranquilizar a mis amigos los llame desde el
móvil, pues por suerte aquí en Sevilla no te quedas aislada, le comunique donde
nos encontrábamos y que no sabría el tiempo que tardaría en llegar, por lo que a
la salida les volvería a llamar para quedar en otro sitio. Una vez colgué el
móvil, volví a colocar los auriculares, se notaba en el ambiente la tensión de
la gente, comenzaban a empujar más posiblemente llevados por los nervios, pues
el poco sitio por no deciros ninguno del interior del vagón. Me moví de donde
estaba situada hasta casi al fondo (sin importarme los pintas), una vez notamos
que la luz se volvió mas tenue adivine que el aire acondicionado sería lo
siguiente en desaparecer, por lo que en minutos notamos como el calor era
asfixiante. Poco a poco como pude me situé a un lado, sujetándome como bien
podía a los soportes de sujeción. No se por que motivo el metro estaba que no
cabía un alfiler, pues comentaban que llevaba muchos retrasos, quizás por ser
Feria ya que si vienes en coche donde lo aparcas.
Al igual que yo, notaba como la gente se movía de un lado
hacia el otro, más por querer ver por las ventanillas si había movimientos de
operarios, era comprensible más por la sensación parecernos a unas sardina
enlatadas, los nervios iban haciendo mella más posiblemente a que pudiera
ocurrir algo desagradable o algo que lamentar. Cuando comenzaron a pasar por
detrás de mí, algunos se disculpaban comentando que solo pretendían sujetarse
equivocando el como no el donde, otros cuando pasaban unos me daba un puntapiés
y otros me pisaban los pies… pero estos eran menos. Pero los que más abundaban,
eran los que aprovechaban el tumulto para empujar… sin disculparse por ello,
pues su cometido era principalmente el aprovechar esta situación para
restregarse contra… en este caso mis nalgas, como me quede en silencio este
creyó mi sumisión ante sus actos, continuando por colocarse detrás de mi y
hacerme notar como se encontraba, continuando con todo tipo de bajezas. Escuche
como comentaban que iban a mandar un vagón escoba para sacarnos de allí, por lo
que la gente comenzó a empujar aun más por quererse colocarse junto a la puerta
de salida.
Os juro que la presión que sentía era total, no quise tampoco
moverme… pues también deseaba salir de allí, sentí como se restregaban contra
mis nalgas sin ningún reparo. Note como se apartaba de mí, creí que había
desistido y tras unos minutos fui notando como pasaba una de sus manos, por mis
nalgas apartándola rápidamente… ignoro el motivo, para al poco continuar sus
manoseos eran furtivos sobre mis nalgas más a modo de simular roces fortuitos,
pero en minutos fueron convirtiéndose en descarados. Comencé a dirigir mi brazo
hacia atrás apartando esa mano, por mí cabeza rondo la idea de pedir ayuda e
incluso de llamar la atención a este pervertido… pero recordé lo que me ocurrió
la última vez, la verdad pasar de nuevo ese bochorno… no gracias, la verdad no
quería otro escándalo como aquel además pensé que tampoco se estaba propasando,
que de momento solo eran toqueteos inocentes aunque eso si cada vez eran mas
incesante. Tras retirarle varias veces esa mano de mis nalgas me di por vencida
dejándolo hacer, pasando a notar que en vez de caricias por mis nalgas estas se
convirtieron en algo mas serio.
El muy cabron comenzó a pasar varios de sus dedos desde el
inicio de mis nalgas, al tiempo que presionaba fue descendiéndolos por la unión
de mis glúteos hasta casi mi ingle, era tal la presión que sentía que por
intuición separe mis piernas… no llegue a pensar lo que esto podría, sintiendo
de forma mas firme la presión de esos dedos sobre mi orificio anal. Recuerdo que
rápidamente volví mi rostro a modo de poder sorprender a este pervertido, pero
fue inútil pues como adivinar de quien se trataba, pues eran muchos y de
distintos rasgos y aspectos, si acusaba a alguno debía de estar segura del todo
por lo que comente a modo general que no empujaran tanto que corriera el aire,
volviendo a girar mi rostro hacia delante. Pero esos dedos que detuvieron el
momento de mis comentarios volvieron a continuar, lo peor vino cuando quise unir
de nuevo mis pies, descubriendo que entre los míos se encontraba un pie
ignorando de quien era.
Os juro que me sobresalte, al sentir como el muy pervertido
me cogio una de mis nalgas con su mano (Joder, se esta pasando de rosca, pues
estos manoseos eran magreos en toda regla), notaba como la palma de su mano
topaba contra mis glúteos mientras sus dedos presionaba… llegando a sentir como
uno de ellos, casi se me introducía en mi orificio anal. Aprovechando que ambos
estábamos encubiertos por el resto de pasajeros, note su otra mano en mi cintura
deslizándose hacia el centro de mis nalgas, continuando por ascender tirando a
su vez de mi vestido hacia arriba. Tras sentir como mis muslos se quedaban
desnudos al tiempo que mis braguitas sentí nauseas, aunque se que debería de
estar acostumbrada pero no era el momento (ostias… estaba con la regla). Ignoro
como coño dejo mi vestido sujeto, pero sentí su mano de nuevo deslizarse desde
mi cintura hacia mi vientre, mientras la otra descendía hasta mis desnudos,
sintiendo como esa mano furtiva era tan suave como la de un niño. Sentí de nuevo
como ascendía pero esta vez por la parte interna de mis muslos, haciéndome
estremecer al tiempo que se me erizaba lo vellos no comprendo la respuesta de mi
cuerpo… aun menos cuando notaba mis braguitas humedecerse.
Recuerdo que con rabia dirigí mi mano hacia atrás a modo de
retirar esa mano furtiva, pero tuve que apartarla sin éxito alguno pues no
dejaba de manosear mis nalgas, sin poder decir nada… mas por un posible
escándalo (…a veces se me viene a la memoria, cuando siendo una adolescente en
compañía de mi madre un viejo me manoseaba en pleno autobús, le comente a mi
madre dicha vejación la cual me comento que me debía de callar, que no gritará y
aun menos formara un escándalo pues al final la única culpable seria yo, no por
que no fuera verdad sino más bien por probarlo o atestiguarlo, que hasta que no
fuera adulta e incluso a sin no lo debía de denunciar. Hoy día me he
acostumbrado a callar y dejarme hacer, pues a veces me es imposible decir
palabra alguna en contra de estos acosadores), me quede callada aguantando a que
acabara cuanto antes. Cuando sentí con toda claridad, como este introducía uno
de sus dedos por el borde de mis braguitas entre la costura y mi ingle,
deslizándolo hacia mi pubis… exclame en voz baja… casi en susurros NO! Por
favor.
Tuve que sujetarme fuertemente a la barra de sujeción a modo
de aguantar aquello, sentí como su dedo pasaba por mi orificio anal varias
veces, para comenzar a intentar introducirlo, comenzando a presionarme al tiempo
que sentía como sus movimientos eran casi embestidas, llegando a sujetarme con
el brazo a la barra de sujeción superior. Me sentir muy sucia al desear que
continuara, más cuando su mano presionaba mi vientre contra su cuerpo,
haciéndome sentir como estaba el muy cerdo al tiempo que algunos de sus dedos,
continuaba ascendía y descendía por la unión de mis glúteos hasta chocar contra
mis labios vaginales, emitiendo un pequeño suspiro de satisfacción. Cuando sentí
como esos dedos se discurrían desde atrás hasta mis labios vaginales
presionándomelos tuve que agarrar con fuerza la barra de sujeción, sintiendo
como este cabron llegaba varias veces contra mi pubis, presionando y jugueteando
sus dedos con mi vulva. No os digo que aquello no era morboso… pero tampoco me
negareis que no era humillante, tanto que me tenía de lo más caliente, pues a
medida que jugueteaba con mi vulva y mis labios vaginales fui percatándome de su
habilidad, al sentir como me introducía uno de sus dedos por mi vagina.
Tras sentir como su mano abandonaba mi entrepierna, me
sorprendí al notar al principio su mano en mi cintura a la altura del borde de
mis braguitas, continuando por tirar de esta con fuerza hacia abajo hasta
deslizarse a mis pies, continuando rápidamente por colocar sus dedos en mi
orificio vaginal volviendo a juguetear y masturbar mis labios vaginales, se
llevo penetrándome al menos con sus dedos diez minutos alternando los
frotamiento con mi vulva y mis labios vaginales, al cabo de esto no pude
aguantar mas note como me vine avergonzada (aun sabiendo que estaba con la regla
continuo). Sentí como mi cuerpo se relajaba… queriendo más, sin apartar su mano
de mi orificio vaginal, su mano izquierda continuaba acariciando suavemente mi
vientre, ascendiendo esta hasta notar como rozaba con la yema de sus dedos mis
pechos. Mientras me convulsionaba por el orgasmo obtenido, sus dedos aun
continuaban jugueteando con mis labios vaginales, me sentí mareada incluso un
poco indispuesta.
Cuando por megafonía escuchamos que el metro había sido
arreglado gracias a los operarios y este continuaba su trayecto inicial, respire
un poco aliviada pero pensaba en como recoger mis braguitas del suelo… que
pasaría con mi pervertidor continuaría o se marcharía. Recuerdo que cuando más
estaba gozando, de forma inesperada se abrieron las puertas del vagón,
apareciendo un operario comentándonos el pasar de forma prudente y sin nervios
al vagón escoba el cual nos llevaría a la estación. Os digo que mi furtivo
manoseador, si apareció de forma sorprendente detrás de mi mas sorprendente me
pareció cuando este desaparecido. Tras unos minutos de confusión no supe
reaccionar, aun menos cuando fui llevada por la aglomeración hacia el otro vagón
sin tiempo para recoger mis braguitas, solo pude arreglar mi vestido de la mejor
manera que pude. Más tarde llame a mis amigos a modo de que pudieran recogerme y
en el camino a una amiga le comente la posibilidad de comprarme unas braguitas,
comentándole que más tarde le pondría al corriente. Bueno hasta aquí llego mi
confesión, os comento que en la manera que pueda os confesare mas incidencias
que me han ocurrido, tan satisfactoria como esta.
Ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi
forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada,
que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da
mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento
enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me
cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo
mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo
comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis
contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta
actualizado, si os muestro con varias fotos
susanabix-misconfidencias.blogspot.com, aunque también me encontrareis en
www.Netlog.com, www.Tuenti.com o en www.Facebox.com