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Fecha: 02-Jul-09 « Anterior | Siguiente » en Amor filial (6465 de 6806)

El Filme

Edwardin
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Dos productores del cine porno convencidos de que se requiere hacer algo nuevo, novedoso y distinto al acostumbrado formato ya tan gastado en las películas XXX y que en la búsqueda de nuevos mercados de interés de las personas, ávidas de nuevas formas de placer, deciden incursionar en conformaciones distintas, dentro de temas que llaman la atención por la promiscuidad que destilan las historias. En “Incesto, Magia y Tabú” dos jóvenes con nuevas ideas son quienes dan con la fórmula mágica para lograr incrementar la curiosidad del público consumidor ansioso de satisfacer su morbo hacia este tipo de temas, logrando incrementar las ganancias de los productores. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

El Filme I

Dos productores del cine porno convencidos de que se requiere hacer algo nuevo, novedoso y distinto al acostumbrado formato ya tan gastado en las películas XXX y que en la búsqueda de nuevos mercados de interés de las personas, ávidas de nuevas formas de placer, deciden incursionar en conformaciones distintas, dentro de temas que llaman la atención por la promiscuidad que destilan las historias. En "Incesto, Magia y Tabú" dos jóvenes con nuevas ideas son quienes dan con la fórmula mágica para lograr incrementar la curiosidad del público consumidor ansioso de satisfacer su morbo hacia este tipo de temas, logrando incrementar las ganancias de los productores.

El Filme I

Enrique y Mónica son lo que puede decirse la pareja ideal, en todo están de acuerdo. Entre ambos han montado una productora de películas para gente adulta, todo iba saliendo gracias al arduo trabajo que desempeñaban, aunque las ganancias no eran del todo lo que se esperaba para alguien que se dedica a estos menesteres, entre lo que se llevaban los actores, la producción y la distribución, la ganancia se veía reducida tomando en cuenta la feroz competencia existente entre quienes se dedican a esta clase de filmes.

Alejandra y Carlos los hijos de Patricia, han estado analizando la causa de que muchas productoras siempre conserven el mismo formato para la elaboración de estas películas, atribuyendo la falta de imaginación en la gran mayoría de películas que tratan sobre el tema del sexo porno para adultos. Tanto Patricia como Alejandra han hecho sus estudios en el importante tema de la psicología humana y Carlos se consideraba así mismo como un buen profesional en comunicaciones, de 24 y 22 años respectivamente, Alejandra y Carlos estaban convencidos de que su tío Enrique, aún no había logrado un éxito completo por la carencia de motivaciones que reflejaran las inquietudes intimas que tienen algunas parejas. Patricia era quien compraba todas las películas que producía su hermano y junto con sus hijos las analizaba con afán de crítica sobre el tipo de argumentos que se daban, la carencia de congruencia en las historias y en general sobre la mala actuación de los artistas.

Llevaban un año sin verse, cuando habló la tía Mónica para saludarlos e invitarlos a pasar parte de sus vacaciones en la casa que habían adquirido.

- Ale, ¿Qué tal cómo están, querida? ¿No te acuerdas de tu tía Mónica?

-¡Tía Mónica!, ¡Qué placer escucharte, querida!

- ¡El placer es mío, amor!, ¿Cómo están tu hermano y tú mamá?, ¿Qué cuentan?

- Nada tía, aquí aburridos de lo mismo siempre, si no fuera por los momentos tan padres que nos damos, mamá, mi hermano y yo, no sé que sería de nuestras vidas.

- Amor, pero si ustedes viven la vida tan intensamente como la vivimos tu tío y yo, ¿Qué más quieren?

- Nada, tía, sólo que a veces hace falta algo más… no me quejo, pero si quisiéramos estar en otras partes, con otras ocupaciones. No me hagas caso tía es que a veces nos enfada lidiar con las mismas mentalidades obtusas de la gente.

- ¡Su tío y yo queremos que vengan acá para que disfruten de la casa y de la alberca!, Creo que les vendría bien un cambio de ambiente, ¿Tú que dices, amor?

- ¿De verdad? Ya hace un año que no nos vemos desde la última vez, ¿te acuerdas, querida?

- ¡Y cómo no acordarnos si los cinco la pasamos increíblemente bien! Tu tío siempre piensa en ti y en tu mamá y hasta me dijo que le gustaría que trabajaran un tiempo con nosotros, para ya saben, ayudarnos a encontrar nuevos actores, o también si lo prefieren para participar en nuestras producciones.

- No estaría mal cambiar un poco de ambiente, tía, ahora que me acuerdo, te dije que tengo unos primos en México que son hijos de mi tía Elvira y del tío Roberto, ya sabes, los mojigatos de la familia, si supieran lo que hacen sus angelitos cuando no están ellos en casa, de seguro ya les habría dado un infarto.

- ¡No me digas!, Creo que lo adivino, son esos que me contabas, Si un tal Luis y ella… Maricarmen, si, claro que me acuerdo bien. ¿Todavía andan en aquello?

- Igual que nosotros, tía, igualito, sólo que nosotros si contamos con la aprobación de mamá y su participación.

- Ni que lo digas, Oye sobrina, ¿Y crees que ellos estén interesados en participar como actores de algunas de nuestras películas?

- Si le dan al tema, tal vez, ¿por qué no?

- Oye por que no vienen y aquí lo platicamos con tu tío, ¿Crees que quiera venir mi cuñada y mi sobrino? La invitación es para todos…

- ¡Claro tía!, hasta estábamos pensando seriamente en irnos a la playa este fin de semana, que mejor que estar con ustedes.

- Pues no se diga más y me dicen cuando llegan para ir por ustedes al aeropuerto, su tío estará encantado, aún no se le olvida, lo de aquella noche…

Patricia está encantada de volver a ver a su hermano y a su cuñada. Carlos que también se encuentra estresado con el trabajo, decide pedir sus vacaciones para acompañarlas y saludar a sus tíos. Con todo esto es que deciden ir a la ciudad de Los Ángeles. Enrique y Mónica habían decidido no tener hijos dada la naturaleza de su trabajo el cual requería de viajes constantes, y de estar a la búsqueda de nuevas locaciones para las producciones.

La casa de Enrique y de Mónica es amplia, con un vistoso jardín al frente y alberca en la parte de atrás, cubierta por frondosos árboles, de manera que podían gozar de una total intimidad quienes hicieran uso de ésta. Debido a las ocupaciones de ellos, Patricia y sus hijos Alejandra y Carlos tienen que esperarlos a que regresen a la hora de la comida, para luego verlos por la noche debido a la presentación de una nueva película.

Patricia ha preparado unas bebidas para ellos, Whisky para ella y cervezas para los muchachos que ya están dentro de la alberca, disfrutando del agua tibia que proporcionan unos calentadores solares conectados en serie y que mantienen el agua a temperatura adecuada.

- Ven mamá, que el agua está exquisita, te va a gustar…

- ¡Ya voy!, les traigo sus cervezas, que bueno que su tío nos sugirió meternos a la alberca.

- Deberíamos de tener una así en casa, mamá.

- Si tuviéramos el dinero que han hecho sus tíos, créanme que así sería.

- ¡Estate quieto, Carlos!, ¡Sabes que no puedo decirte que no!

- ¿Qué le haces a tu hermana, hijo?

- ¡Nada mamá, nada, sólo estaba jugando!

- ¡Sí cómo no!, Me está metiendo el dedo dentro del culo, mamá.

- ¡Carlos!, ya te dije que cuando tu hermana no quiera algo, no seas tan llevado.

- ¡Es que se me antoja hacerlo con Alejandra, mamá!, El sol está rico y me excita verla desnuda.

- ¿Entonces de que vale que vayamos a los campos nudistas si te sigues excitando con tu hermana cada vez que la ves sin ropa?

- ¡Tiene su verga bien parada, mi hermano, mamá! Y me la está pegando.

- ¡No te portes así de incestuoso con tu hermana, Carlos!

- ¡Ay, mamá, a veces eres bien aguafiestas!

El cuerpo desnudo de Patricia, luce un bronceado perfecto, sus pechos llaman mucho la atención, medianos, de copa "B" pero firmes, hacen lucir más su talla 34, la cual ha logrado mantener gracias al gimnasio y aunque no tiene las nalgas tan apetitosas como las de su hija, Alejandra que están redondas y paraditas, sin embargo, no es motivo para que pasen desapercibidas para Carlos. Sentada sobre la cómoda silla de la alberca saborea su Whisky, se dispone a continuar untándose la crema de bronceado, cuando sale Alejandra de la alberca, Carlos no deja de observar la excitante forma de contornearse de su hermana, Alejandra procede a secarse el exceso de agua, tendiéndose a un lado de su madre para disfrutar los rayos del sol que a media mañana aún no calientan en exceso.

- No debemos estar mucho tiempo en el sol, porque no quiero que nos quememos, pequeña.

- Pásame el bronceador para untártelo, mamá…

Los pechos de Alejandra son de tamaño mayor a los de su madre, estos se balancean con gracia sobre la espalda de Patricia. Con sus manos la acaricia y da masaje con la crema, luego se vuelve a petición de Alejandra y ésta repite la operación primero con sus piernas, luego acariciando con suavidad el vientre materno, hasta llegar a sus pechos maduros, de mujer suculenta y deliciosamente apasionada a sus 39 años, estos están bien formados y sumamente apetitosos, sus pezones se levantan apuntando al cielo. Carlos no pierde escena de lo que acontece entre su hermana y su madre. Alejandra le saca la lengua a su hermano, como burlándose de él, éste parece perder la compostura en esos momentos.

Luego de eso, Alejandra de manera provocativa le muestra el esplendor de su hermoso trasero, se monta sobre Patricia, que sonriendo le acaricia las piernas, pasando posteriormente sus manos sobre los pechos de su hija, dibujando círculos concéntricos alrededor de las areolas de los llamativos pezones que ya se muestran ligeramente alargados y duros.

- ¡Estoy excitada, mamá!

- ¿Te excitó tu hermano?

- ¡Mmmh!, pues sí, pero quiero jugar un rato más con él…

- ¿Y que te gustaría hacer, entonces?

- ¡Mmmh, pues pensaba que tú y yo!... ¡Ya sabes!

- ¿Quieres que nos demos una buena mojada, o te gustaría que pasáramos a algo más?

- ¡Sí, podemos empezar por eso de la mojada!, ¿Te parece?

- ¡Estupendo!, empecemos por nosotras y que tu hermano se excite viéndonos.

Carlos se queda observando como las bocas de sus más grandes amores se buscan para prodigarse en múltiples besos, llenos de calor, de pasión, así siempre se han querido los tres y sin embargo, parece que siempre se trata de algo nuevo, distinto. Alejandra lo mira de nuevo provocativamente, sonriendo y lanzándole besos con la mano, mientras se entrega de lleno a los placeres prohibidos que desde chicos acostumbraban tener entre ellos y a los que luego se sumo Patricia. Jala uno de los pezones de su madre entre sus labios y se prende del pecho, simulando amamantarse, la saliva de ella, empieza a escurrir por el seno de su madre, luego toma una paleta de dulce, esto hace incrementar su salivación, de modo que está va escurriendo con lentitud hasta que después de algunos inquietantes minutos para Carlos, llega cerca de la vagina de Patricia.

- ¡Mira nada más cómo me has dejado los pechos, hija!

- ¡Te quiero, mamá!

- ¡Y yo a ti pequeña, me ponen muy caliente tú y tu hermano con sus locas fantasías incestuosas!

- ¿Te puedo lamer abajo, mamá?

- ¡Pero luego me toca a mí!, ¿de acuerdo?

Alejandra comienza a lamer el chochito de su madre que ahora se yergue sobre sus abultados labios, recién rasurados, mostrando la turgencia que le ha causado la traviesa lengua de su hija, que sin perder la compostura continua saboreando la paleta de dulce rojo sabor cereza, haciendo caer las gotas de caramelo revueltas con su saliva a todo lo largo de los humedecidos y carnosos genitales, aprovechando la ocasión para incorporarse y poner su ya también caliente y mojada parte, uniendo sus vaginas en una apasionada e incestuosa caricia, que estuvo a punto de terminar en una suculenta venida, de no ser porque…

- ¡Carlos!, ¿Qué haces aquí?, ¡Qué no ves que estoy ocupada con mamá!

- ¡Pensé que tal vez mamá, podría hacer con mi pene lo que tú hiciste primero con sus pechos!, ¿tienes otra paleta, hermanita?

- ¡Ponme tu pene cerca de mi boca, hijo y mira como tu hermana me saborea!

- ¡Ten mamá, es todo tuyo!

- ¡Es mío y de tu hermana también, porque quiero que me ayudes también tú, pequeña!

- ¡Lo que tú digas, mamá!

- ¡Abre tu boca, hija y métete la verga de tu hermano bien adentro, mientras yo lleno tu boca con mis besos y mi saliva!

Así mientras la boca de Alejandra trabaja mamando la verga de su hermano, Patricia, besa la boca de su hija, haciendo más cantidad de saliva al chupar la otra paleta.

- ¡Mamá ya no aguanto, me quiero venir! –Carlos se muestra impaciente.

- ¡Métete, hijito y disfruta a tu madre y a tu hermana juntas!

La excitación lo tiene al borde de la eyaculación, por lo que mientras Alejandra besa a su hermano en la boca, Patricia prueba los pechos de su hija y recibe el semen caliente de su hijo dentro de su vagina, revuelto con sus salivas y el dulce caramelo de cereza de la paleta que fue protagonista en esta ocasión del coito incestuoso con sabor a cereza.

El tiempo transcurre con rapidez, de manera que son Enrique y Mónica quienes encuentran al trío filial aún llenos del pegajoso dulce de caramelo adosado a sus cuerpos. Enrique no se mantiene ajeno a los gustos y preferencias de su hermana, con quien siempre ha compartido momentos de un apasionado y tórrido romance, de eso siempre estuvo enterada Mónica, con quien finalmente se casa. En varias ocasiones ha sido su mujer la principal protagonista en varias de sus mejores producciones XXX, creando un reconocimiento dentro del medio artístico. Para ella a pesar de haber participado en situaciones de sexo, esta, sin embargo, le causa cierta extrañeza, y vaya que ha visto muchas cosas, pero un incesto entre madre e hijos, le resulta algo fuera de lo acostumbrado en el medio, y aunque el amor entre Patricia y Enrique como hermanos y amantes que fueron, lo supo comprender muy bien, el amor entre madre e hijos le resulta más excitante de lo que pensó.

Luego de que a petición propia, le sugiriera a Enrique, realizar una escena de coito con su cuñada, la cual quedó plasmada en uno de sus más famosos filmes, ella misma fue quien posteriormente le insinuara el realizar un filme algo distinto, en el cual se incluyeran escenas de incesto, pues conocía de artistas amigas suyas en el medio, quienes luego de haber sido vistas practicando escenas de sexo candente por personas de su familia, les llegaran a proponer situaciones que a veces ellas mismas no habían aceptado por el temor a realizar el coito con alguien de su propia estirpe y en casos extremos, supo también de personas que habían sido obligadas a realizar el acto incestuoso por la fuerza o manteniendo una presión psicológica. Y un incesto así forzado, no es algo que se disfrute de común acuerdo.

Eso lo había ya planteado con Enrique luego de haber platicado con sus sobrinos, con los cuales aceptó también compartir el lecho conyugal, Alejandra y Patricia se habían compartido con Enrique y con ella y Carlos había disfrutado la maestría con que Mónica hacía el amor. De esta forma pensó que la idea que tenían sus sobrinos, respecto de un proyecto que ya le habían planteado, sería merecedora del apoyo de su marido.

- ¿Enrique, te acuerdas cuando estuvimos con Patricia tu hermana y con tu sobrina, disfrutando el amor como no lo habíamos sentido en mucho tiempo?

- ¡Me acuerdo, Mónica, tu misma fuiste quien lo sugirió!

- ¡Sí!, y fue algo muy bello, muy distinto a todo cuanto había hecho en las películas.

- Patricia mi hermana estuvo increíblemente bien conmigo, hasta pensé que te podías haber encelado al vernos eyacular a los dos.

- ¡Cómo piensas, tal!, si se que Patricia y tú son hermanos y que ya lo habían hecho anteriormente muchas veces. No puedo tener celos de mi propia cuñada y menos de tus sobrinos. Lo único que sentí fue que tuvieran que irse al día siguiente. Hubiera querido seguir disfrutando más con todo lo que me hicieron sentir esa noche.

- Bueno, ¿Y a que viene todo esto mujer, ¿quieres que nos acostemos todos otra vez? Ya sabes que te diré que sí…

- ¡Claro que quiero, Enrique!, Sabes que quiero a mi cuñada y a tus sobrinos, pero lo que quiero decirte también es algo que ellos mismos me plantearon y que quiero que tomes en cuenta para nuestro próximo filme.

- ¡Mmmh!, ¡Tú dirás de que se trata!

- Cómo bien sabes una de las películas XXX, que más éxito tuvo fue la serie de Tabú, porque en ella se presentaban escenas de incesto, Incesto entre hermanos, entre el hijo y la mamá, entre el papá y la hija, y todo giraba alrededor de esa palabra que considero mágica: Incesto.

- Nuestras películas son bien acogidas, has participado con otras mujeres y hombres realizando escenas de sexo, y eso nos ha permitido darnos ciertos lujos, ésta casa por ejemplo, no creo que sea muy conveniente cambiar la temática de ellas.

- Lo que quiero que entiendas es que el Incesto produce mucho morbo, el saber que es tu hermano o tu padre es el que te está cogiendo, a nosotras las mujeres nos excita, es una fantasía que muchas soñamos, pero que a la vez pocas son las que pueden disfrutarlas por distintas razones. A veces los hermanos o el padre de una son muy salvajes y pueden obligarnos a hacer algo a la fuerza, y eso no es disfrutar lo que estamos imaginando. También el saber que nuestro hijo es quien nos desea, nos produce una satisfacción morbosa, me imagino que tal vez tanta como el saber que nuestra propia hija nos desea, o el hecho de ver que nuestros hijos practican el incesto y que nosotras podemos ser partícipes de su dicha, nos mantiene calientes. Aunque sea en nuestras fantasías, ¿Lo entiendes?

- Lo entiendo porque yo he disfrutado mucho el sexo con mi hermana y ahora también con la hija de ella, el saber que son madre e hija me gusta, disfruto el contacto con ellas, ¿pero que hay con ello?

- Alejandra y Carlos quieren que reproduzcas la vida de ellos dos con su madre, porque recuerdan cada momento desde que se dio la relación entre los tres y les gustaría que fuera una especie de homenaje porque ha sido lo mejor que pudieron haber experimentado. Lo hicieron porque querían hacerlo los tres, lo hicieron porque juntos lo disfrutaron, y nadie los obligó ni les impuso el acostarse juntos. Lo hicieron porque los tres quisieron hacerlo. Fue su fantasía sexual y se realizó en ustedes, te incluyo a ti, y aunque yo también lo disfruto, no son de mi sangre en realidad. Y aunque no lo hice ni con mi padre ni con mis hermanos, tuve sueños húmedos de más joven en los que hacía el amor con ellos, y eso me excitaba.

- Entonces lo que tratas de decirme es que la película estaría dirigida a muchas mujeres que han tenido ese tipo de fantasías.

- ¡Sí!, y por otra parte también la disfrutarían muchos que si ejercen el incesto con sus familiares, sean, tíos, sobrinos, hermanos, primos o padres con hijos.

- ¿Ya lo platicaste bien con mis sobrinos?

- ¡Sí!, ya lo platique.

- ¿Ya existe un guión?

- Alejandra y Carlos ya lo tienen listo.

- ¡Bueno!, diles que me lo dejen sobre la mesa de la entrada y analizaré la posibilidad con mis asistentes, pero por lo pronto esta noche, los quiero a todos en nuestra cama. Y dile a mi hermana que primero quiero verla haciendo el sexo contigo.

- ¡Tus deseos son ordenes, querido!

Continuará…

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