Os voy a contar lo que sucedió una calurosa tarde del mes de
agosto. Es un poco extenso pero creo que merece la pena.
Mi mujer y yo estabamos de vacaciones en Cádiz, en casa de su madre. Durante
esos días en la parte antigua de Cádiz había una exposición que mi mujer quería
ver, por lo que decidimos ir la tarde del martes después de comer.
Mi mujer es de estatura media, guapa de cara, con unos pechos aceptables, con
una pierna fuertes y hermosas y sobre todo con unculo respingón y muy muy
apetecible. Para poder llegar a la exposición teníamos que coger un bus pues
había bastante distancia desde el piso donde nos alojábamos.
Para salir se puso unas sandalias planas y un vestido naranja de sisas, el cual
no le llegaba a tapar las rodillas.
Mi mujer había cogido unos kilos lo no le hacía perder la figura si no más bien
todo lo contrario, y además ese vestido naranja dejaba ver más si cabe las
hermosas y apetecibles curvas de su cuerpo. Debajo llevaba únicamente unas
braguitas, bragas que estaban perfectamente marcadas dejando adivinar
perfectamente el tamaño del culo que protegían.
Al fin llegó el bus y ella subió primero pues era la que llevaba las monedas
para realizar el pago. Mientras ella pagaba pude ver como un chico que estaba
sentado en la fila individual de asientos no le quitaba el ojo de encima con una
expresión de total deseo sobre el cuerpo de mi mujer. En el bus además del
� mirón �
se encontraba una señora mayor acompañada de una niña pequeña y dos jóvenes de
unos 20 años sentados en la última fila de asientos.
Al acabar de pagar mi mujer levantó la vista y la cruzó con la del joven
� mirón �
que la seguía desnudando con sus ojos, algo esto que ella percibió a la
perfección. A pesar de que había sitio bastante para sentarse ella decidió
quedarse de pie justo al lado del joven, lo cual hizo ponerse algo tenso al
mismo, creo que por que se dio cuenta que mi mujer quería que fuese observada
con más precisión por el.
Yo me senté en un asiento de enfrente viendo a la perfección la escena que allí
empezaba a desarrollarse. Con el movimiento del bus mi mujer se desplazó hacia
delante rozando con su cuerpo el cuerpo del joven, lo que provocó que ella le
pidiese perdón a lo que él respondió con una sonrisa.
El bus separó en un semáforo y al arrancar mi mujer repitió la escena anterior
volviéndose a excusar a lo que el joven respondió con un
� no pasa nada. Pensé que en eso iba a consistir el juego
de mi mujer y su admirador pero ni mucho menos. De repente el joven abraza un
tobillo de mi mujer con su mano derecha a lo que mi mujer responde con una
sonrisa, yo nunca me imaginé que mi mujer accediese a ese juego pero así fue.
El � mirón
� que llevaba un pantalón corto y debajo del cual se
divisaba un importante bulto empezó a acariciar suavemente el tobillo de mi
mujer para a continuación comenzar lentamente una ascensión progresiva por su
pierna. Le estaba manoseando la pantorrilla cuando mi mujer me miró, me echo una
sonrisa y cerró sus ojos.
Esos dedos ansiosos ya habían llegado a la parte de atrás de la rodilla, cuando
me dí cuenta que los jóvenes que iban en la parte de atrás del bus no quitaban
ojo a la escena y la señora mayor ponía cara de desaprobación. La mano siguió
subiendo hasta que se ocultó debajo del vestido naranja aunque se apreciaba a la
perfección por donde se deslizaba.
A estas alturas le debía estar sobando, acariciando el culo y no me equivocaba
pues pronto vi como el elástico de la braga era desplazado por los dedos del
chico. De repente volvió a asomar la mano por debajo del vestido y entonces
intentó introducirla por el interior de los muslos de mi mujer lo que no pudo
debido a que tenía las piernas fuertemente cerradas. Hizo un segundo intento que
tampoco tuvo éxito y fue entonces cuando miró a mi mujer y le hizo una muestra
de súplica a lo que ella respondió, para mi total sorpresa, con una sonrisa e
increíblemente con un pequeño movimiento de la pierna izquierda, lo que dejaba
total libertad de movimientos a la extremidad del joven. La mano empezó a
acariciar la parte delantera de la rodilla después fue girando pausadamente
hasta empezar a acariciar su parte anterior. Nuevamente la mano empezó a girar
pero esta vez se detuvo en la parte interna del muslo y empezó a ascender hasta
que se hizo invisible debajo de la tela naranja.
Mi mujer cada vez se agarraba más fuerte a la barra del bus y cada vez sudaba
más, en clara muestra de excitación, su cuerpo desprendía sexo por todas partes.
La mano del � mirón
� debía estar muy cerca de su coño, debía
estar a punto de tocar, acariciar, sobar la parte más intima de mi mujer.
Y así era, mi mujer de repente soltó un pequeño gemido que debido al silencio
que habitaba en el vehículo fue escuchado perfectamente por todos, incluido el
chofer del mismo. Entonces la señora mayor no aguantó más, se levantó agarró a
la niña de la mano y tocó el timbre solicitando que el bus se parase. Mientras
el joven había dejado de jugar con el chochito de mi mujer pero sin haberlo
soltado.
Las puertas se abrieron y la señora antes de apearse giró la cabeza hacia mi
mujer y le espetó � hay que ser
muy golfa y puta para hacer lo que estás haciendo -, a lo que ella respondió
� señora esto da un gusto bestial.
Las puertas se cerraron y el bus reinició su recorrido y fue ese golpe lo que
hizo despertar al � mirón
� y a su vez a su mano la cual volvió a
tocar a jugar con el miembro de mi mujer.
Los jóvenes sentados atrás cada vez estaban más y más excitados. La mano se
intuia por la parte delantera del vestido y también se intuía como los dedos
intentaban destapar, descubrir, desnudar el coño de mi mujer, y pronto lo
consiguió. Mi mujer lanzó un segundo gemido más fuerte e intenso, debido a que
los dedos del joven al fin estaban en contacto directo con la vagina de ella.
Era increíble alli estaba ella delante de 4 desconocidos totalmente excitada y
con los dedos de uno de ellos recorriendo sus partes más intimas. De repente el
joven dejó de mover los dedos, mi mujer abrió los ojos y le miró para saber qué
sucedía. El joven le dedicó una sonrisa, mi mujer se la devolvió al tiempo que
abría las piernas todo lo que su ajustado vestido le permitía. Entonces la mano
del � mirón
� realizó un movimiento brusco al tiempo
que mi mujer lanzaba un tercer gemido, gemido que duró unos largos e intensos
segundos. Dios la acababa de penetrar con sus dedos, dedos que empezaron un
movimiento oscilante que hacía jadear notablemente a mi mujer.
Estaba tan inmerso en toda aquella escena que no me había percatado que los
jóvenes del fondo se habían levantado y estaban al lado del cuerpo excitado de
mi mujer. Ella tampoco se dio cuenta hasta que noto sus alientos en su piel,
entonces abrió los ojos los miró y les dedicó otra de sus sonrisas.
Los jóvenes eran muy similares altos delgados, vestían camisetas y esos
pantalones que permitían ver sus slips.
Uno de ellos se situó detrás de ella y la abrazó a la altura del vientre al
tiempo que su boca empezaba a recorrer sus hombros, su cuello, su cara hasta
llegar a la boca de ella donde profundizó todo lo que pudo con su lengua,
El otro mientras se divertía con sus pechos, los sobaba, los chupaba, los
apretaba, parecía que se los quería explotar.
Me dí cuenta que el bus se había salido de su ruta normal y que circulaba por
una carretera secundaria.
El protagonista de todo esto, el joven que estaba sentado, se desató su pantalón
metió la mano que tenía libre en su interior y sacó su enorme y gorda polla, la
cual empezó a menear. La boca de mi mujer por fin se libera de la lengua de uno
de ellos con lo que toma aire y empieza a gemir. Ahí fue donde yo me di cuenta
verdaderamente de lo mucho que estaba disfrutando mi mujer, gemía como nunca lo
había hecho, estaba salidisima.
El joven que la abrazaba le empezó a decir �
que buena estás putita, que hermoso culo tienes, te vamos a follar bien follada,
te vas a correr como nunca, etc... Al instante se percató que el
� mirón �
se estaba masturbando entonces agarró la mano izquierda de mi mujer y la acercó
hacia aquella polla tan dura y gorda y le dijo �
a ver como la meneas-, mi mujer la sujetó con fuerza y la empezó a menear.
- Siiiiiiiiiiiiiii � gritó el
joven � siiiiiiiii queeeeee
gustoooooooo, Dios como lo hace la puta esta.
Mientras el otro seguía atacando los pechos de ella. El que la abrazaba apoyó su
polla contra su culo y le dijo �
la notas, notas mi polla dura puta �
mi mujer a dura penas pudo decir �
si -. El joven frotaba con fuerza su polla al tiempo que le repetía
� la quieres puta, la quieres dentro
� y ella exclamaba
� siiiiiiiii �
Empezó a bajarle la cremallera del vestido y una vez hubo terminado lo deslizó
hacia delante con la intención de quitarselo, aunque en un primer momento no
pudo ya que se lo impedía el brazo izquierdo que seguía masturbando al � mirón �.
Soltó la polla solo un momento pero lo suficiente para que el vestido siguiese
su recorrido hacia el suelo y a continuación siguió con la monumental paja que
le estaba haciendo.
Allí estaba mi mujer casi desnuda a disposición de cuatro bocas, ocho manos y
sobre todo cuatro pollas. Los otros siguieron a lo suyo, el de los pechos al
verlos totalmente desnudos se abalanzó sobre ellos como una fiera sobre su presa
y empezó a besarlos, morderlos, succionarlos, apretarlos de tal manera que los
estaba dejando totalmente marcados y al tiempo decía �
que buenas tetas, que bien saben, como estás puta-.
El otro ya no la abrazaba ahora le estaba bajando las bragas hasta quietárselas
completamente, a continuación le abrió las piernas todo lo que pudo para
finalmente lanzar su mano derecha con gran fuerza sobre el coño desprotegido de
mi mujer.
- Ahhhhhhhhahhhhhhh � se oyó en el
bus � queeeeeee gustoooooooo,
diossssssss estoy ardiendo �
repetía mi mujer, la frotada de chocho, de clítoris era bestial.
Nunca habia visto nada tan salvaje.
- Ahhhhhhhhhhhh � se volvió a oir
aún más fuerte la acababa de meter dos dedos en todo su coño, dios mi mujer
estallaba de placer, estaba chorreando y gritando �
siiiiiiii másssssssssss dame mássssssss �
lo que excitaba aún más a los jóvenes haciendo que aumentasen su intensidad de
magreo.
De repente el joven al que mi mujer no dejaba de masturbar dio una orden
� parad un momento
� a continuación se levanto y dijo
� quiero saber como sabe esta zorra.- La
sujeto de una mano y la llevo a la parte de atrás del bus alli la sentó en el
asiento central de la ultima fila y colocó cada uno de sus pies en un asiento
lateral.
Alli estaba ella totalmente desnuda totalmente abierta de piernas y con el coño
a placer de ellos. El joven se desnudo se puso de rodillas y fue acercando su
boca al coño hasta que su lengua entro en contacto con aquel precioso y ardiente
bosque.
- AAAAAHHHH diosssssss, no paressssssss �
gritó mi mujer el joven le estaba comiendo el chocho de manera bestial, ella
apretaba con sus manos la cabeza del muchacho contra sus partes.
Los otros dos jóvenes se desnudaron y se pusieron uno a cada lado de mi mujer
con las pollas orientadas hacia ella. Uno le dijo agarrandole la cabeza y
acercandole su verga � puta a ver
como la chupas � y en ese momento
fue cuando mi mujer por primera vez en toda la tarde negó con la cabeza. El
joven volvió a repetir � vamos
comemela � y ella se volvió a
negar diciendo � es que nunca lo
hice � el joven exclamó
� como¡ - miró para mi y me preguntó
� nunca te la comió
� a lo que yo respondi negativamente con
la cabeza.
El muchacho se rió y dijo � menuda
golfa, estas aquí desnuda, caliente como una perra, esperando que te follen
cuatro tios y nunca se la chupaste a tu marido�
por que a todo esto el bus estaba ya parado y el conductor se habia acercado
para ver bien toda aquella fiesta de sexo y supongo que para participar.
- Venga alguna vez tiene que ser la primera �
al acabar de decir esto le sujeto la cabeza fuertemente con las dos manos y de
un golpe seco y brutal le metió la polla hasta la garganta.
� Siiiiiiiiiiiiiii, joderrrrrrrrrrr como
la chupas, ves como no pasa nadaaaaaaaa �
le dijo el joven, la verdad es que no se la estaba chupando, él se la estaba
follando por la boca, dios que embestidas le metía y mientras mi mujer con la
otra mano masturbaba al que quedaba.
Su coño seguia siendo comido con fuerza y movia las caderas con verdadera
pasión. El � mirón
� dejó su almuerzo se levantó lo
suficiente para que la cabeza de su polla pudiese acariciar la entrada de mi
mujer, la acarició varias veces hasta que con un movimiento casi animal se la
metió hasta los huevos. �
Ahhhhhhhhh, es miaaaaa me la estoy follandddooo, que gusttttttooooo
� empezó a decir, mi mujer al ser
penetrada por todo ese trozo de carne soltó rápidamente la polla que estaba
comiendo y empezó a chillar �
ahhhhhhhh ahhhhhhhhh ahhhhhhh, me revienta, me arde , diosss-
El joven la bombeaba con fuerza, una y otra vez, mi mujer llevaba tres horas
siendo poseida por tres degenerados y lo que aún faltaba. Las embestidas eran
bestiales y mi mujer no paraba de chillar y gemir, mientras los otros dos
jóvenes no paraba de animar al mirón �
dale fuerte a la puta, que se entere lo que es una buena polla, aún te vas a
comer tres pollas más zorra -. Tenía el coño al rojo vivo y de el salían flujos
vaginales.
El chofer estaba ya totalmente desnudo y había comenzado a masturbarse. Era un
hombre de unos 50 años más bien bajito y con algo de barriga y eso sí con una
verga impresionante. El coño de mi mujer poco a poco se fue habituando a las
entradas y salidas de la polla y con él mi mujer. Una vez estuvo más relajada mi
mujer giró la cabeza agarró la polla que aún no había probado y empezó a
comersela con verdadera devoción. Ahora ya fue ella quien se la metió toda en la
boca,- ahhhhhhhhhh siiiiiiiiii como la chupas zorra ahhhhhhhhhh cometela toda
� dijo el joven al notar los
labios de mi mujer succionando su mastil cada vez más duro.
Yo sabía que debido a la intensidad y velocidad con la que la polla del joven
entraba y salia de la vagina de mi mujer y después de la larga sesión de magreo
a la que fue sometida, no tardaría en correrse y así fue. Soltó la polla que se
estaba tragando, cruzó sus piernas y sus brazos alrededor del joven que la
estaba follando y poco a poco fue aumentando su intensidad de jadeo, - ahhhhhhhh
siiiiiiiiii máasssssssss joderrrrrrrrr toda masssssssssss
� estaba a punto de correrse y los
hombres la animaban � venga
correteeeeeee como tu sabes , follatelo zorra- asi hasta que llegó al orgasmo,
hasta que se corrió como nunca lo había hecho �
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh � abrazó al
joven como queriendo fundir los dos cuerpos �
ahhhhhhhhhhhhh - Ella se había corrido pero aún faltaba el, después del orgasmo
los cuerpos se pararon durante un par de minutos, a continuación el mirón
aprovechando que ella estaba totalmente sujeta a su cuerpo empezó a moverse
lentamente hasta conseguir ponerse de pie y siempre sin sacar su polla del coño
de mi chica. Se apoyó contra un asiento y comenzó a subir y bajar el cuerpo de
mi mujer de forma que cada vez que bajaba la verga le entraba hasta los huevos,
se la follaba de pie. Las subidas y bajadas cada vez cogian mas velocidad e
incluso intensidad hasta que el joven empezó a decir �
me voy a correr, no aguanto más puta, que gusto, ahhh - entonces mi mujer le
dijo al oido � la quiero dentro,
quiero que te corras dentro � esto
aún excitó más al joven haciendo que al momento soltase un grito bestial
� ahhhhhhhhh, siiiiiiiiiiii, me
corrooooooooooooo- y pronto pude ver como del coño de mi mujer empezaban a caer
gotas de semen, menuda corrida le pegó el muchacho.
Mi mujer sonreia con una mezcla de placer y perversión.