Llega un momento en la vida de cualquier mujer, en el que ya
no tiene secretos con su amigo Clítoris. Sabe cuando está preparado para la
acción y cuando no, cuando quiere suave y cuando caña, cuando sólo quiere
caricias remolonas y cuando orgasmos. Confianza en vuestro cuerpo. Confianza,
sí, esa es la palabra, porque sin esa unión espiritual con vuestro centro del
placer, es imposible atravesar la barrera hacia lo prohibido y es que el nivel
avanzado es, ante todo, pecado de alto nivel.
Pecado breve y ocasional porque eso es precisamente lo que lo convierte en
delicioso, en un momento para el recuerdo, único e irrepetible. No debéis abusar
de semejantes aventuras, perderían su condición mágica, se volverían vulgares y
eso es algo que no os conviene, queridas hedonistas. Pero basta ya de
introducción y pasemos ya al rollo interesante.
¿En qué se diferencia el nivel avanzado masturbatorio del
nivel medio? No es tanto la forma sino el dónde. Ya comenzáis a ver por dónde
irán los tiros, qué alumnas tan aplicadas. Dónde, dónde... en cualquier lugar
que no sea vuestra casa. ¿Imposible? No existen imposibles. Os expondré algunos
ejemplos reales de exteriores.
Podéis improvisar la aventura o premeditarla con alevosía.
Improvisación.
En una excursión por el campo, el contacto con la naturaleza y el aire perfumado
despiertan tus sentidos. Arrancas una suave espiga del camino y te acaricias el
rostro con ella, los labios, los párpados... La sensualidad te embarga, ahora
más que nunca sientes la necesidad de entrar en comunión con la madre naturaleza
y todo lo que te rodea. En un alto para comer, te alejas de tus compañeros para
“ir al baño”. Al bajarte los pantalones, tu desnudez te excita. Si la postura de
cuclillas te resulta incómoda, prueba a arrodillarte o sentarte sobre la
chaqueta. Utiliza entonces la espiga (o una flor, hoja, etc) y acariciate el
vientre. El vientre es donde se forma la vida, donde reside nuestra feminidad, y
es importante buscar la excitación en ese punto, más si estamos tan
espirituales. Luego pasa al clítoris, caricias suaves. Déjate hipnotizar, olvida
a tus compañeros y entierra el miedo a ser descubierta. Nadie vendrá a
molestarte, comen alegres hablando de sus cosas, ahora mismo estás sola. Deja la
espiga y concédele el turno a tus dedos, no debería costarte alcanzar el orgasmo
pero, si el miedo te lo impide, es igual, disfruta al menos de este pecadillo
natural.
Premeditación.
Es una ocasión especial, vas a ir al teatro. Estarás rodeada de gente elegante e
intelectual en un ambiente preciosista. Cuánto más especial sea la ocasión,
mejor será el pecado, así que debes prepararte física y mentalmente a
conciencia. Sí, vas a hacerlo. Vas a transgredir todas las normas socialmente
aceptables y lo vas a hacer porque puedes. Primero, debes facilitar el éxito de
la fechoría vistiéndote de forma adecuada: falda y sin bragas. No está demás
llevar un abrigo largo o similar para cubrirte las piernas en el asiento y poder
deslizar disimuladamente la mano por debajo. Al salir a la calle, el hecho de no
llevar ropa interior ya es por sí mismo excitante. Ese exhibicionismo secreto,
que sólo tu conoces, te hace sentir valiente y poderosa. Viendo la función,
haces buen uso del abrigo. Con las piernas ligeramente abiertas, te acaricias
entre los muslos y das pequeños toques a tu amigo Clítoris. Conseguir un orgasmo
en esas condiciones es prácticamente imposible así que limítate a la
experimentación hasta la media parte. Cuando suene el timbre, sé de las primeras
en levantarte e ir hacia los lavabos. Suelen estar muy concurridos y no querrás
tener que hacer cola y arriesgarte a no acabar a tiempo con tu plan. Masturbarse
en un lavabo es bastante incómodo pero todo es ponerle voluntad. La mejor
postura es de pie y, si el recinto es estrecho, puedes apoyar un pie en la pared
contraria para mantener el equilibrio. Ahora sí, no hay tiempo que perder
!!!Acción!!! Libera tu mente de las voces del exterior, no pares, acariciate con
energía para no desconcentrarte. No temas por hacer ruido, mucho tendrías que
hacer para que se dieran cuenta, y el orgasmo, ya verás, se adapta a las
circunstancias, será un orgasmo mudo, que te oprimirá los pulmones y te dejará
sin habla. Al acabar, no te laves las manos. Conserva tu olor y disfruta de tu
triunfo en la segunda parte olisqueando esos deditos malvados.
Además del morbo que da hacerlo fuera de casa, os habréis
dado cuenta que el exhibicionismo
juega un papel importante. No estoy proponiendo que os desnudéis en una plaza
pública aunque sería todo un puntazo, jeje. Podemos limitarnos al exhibicionismo
menor, en círculos más reducidos. Hasta ahora, hemos guardado en la intimidad
nuestra relación con el amigo Clítoris y mostrarla a otro tiene sus ventajas
pero también sus inconvenientes. La ventaja reside en el alto componente erótico
que tiene la vergüenza. La excitación es increíble, sientes tu cuerpo palpitar
sin llegar siquiera a tocarte. Te parece que va a explotar por sí mismo. El
inconveniente es que esa misma vergüenza supone una barrera para alcanzar el
clímax. Incluso mujeres muy experimentadas no consiguen la concentración
suficiente al masturbarse ante otro y se queda en un intento. El único consejo
que puedo daros es que escojáis bien a vuestro espectador-a. Debe ser capaz de
guardar silencio y no intervenir. Lo que se dice una piedra. Luego, si estaba en
vuestros planes, podéis acabar como os dé la gana pero mientras, no.
Otra clase de exhibición más moderna son los
vídeos caseros o las grabaciones con
web-cam. Es bastante más sencillo hacerlo ante una cámara que ante una persona,
no notas su mirada perforándote, pero debes tener cuidado con el uso que darás a
esas imágenes. Para evitar desastres, lo mejor es que te filmes sin mostrar la
cara, en primeros planos o planos medios de las zonas que más interesan. Si te
insisten en que te muestres de cuerpo entero, rostro incluido, niégate o, al
menos, utiliza la tecnología para deformar y evitar que se te reconozca. No hay
excusas, las profesionales cobran un pastón por vender su imagen, tu lo haces
gratis. Me da igual que se trate de un novio o amigo de confianza. Los novios
son novios hasta que se rompe la relación, luego se convierten en enemigos,
algunos muy vengativos. Si no quieres que un aciago día, tu porno casero acabe
en manos de tu padre o de tu hermano, cúrate en salud.
¿Se os ocurren más ejemplos de masturbación de alto nivel?
Pues a qué esperáis para probarlos. Estudiad los pros y contras, preparad el
terreno, atad cabos y adelante.
By ReinaCnl