Es la primera vez que me decido a compartir alguna de mis
experiencias con vosotros, y no es por falta de episodios que relatar, si no por
el miedo a ser reconocida, pero después de leer tantas historias por aquí y de
calentarme con las aventuras de toda esa gente anónima, he decidido pasar a la
acción y ser una mas de vuestras escritoras, espero sepan ser pacientes si en
estos primeros relatos tengo fallos a la hora de redactarlos.
En primer lugar presentarme soy un chica de veinticinco años,
del norte de España, me llamo Amaia, seguro que al decir el norte y mi nombre
rápidamente habréis pensado en el País Vasco, sería lo mas normal, pero no, soy
de un puebluco cerca de Santander, aunque muchas de mis historias ocurrieron en
Madrid ya que en esta ciudad estudié y en la que vivo ahora por motivos
laborales, mi pelo es moreno obscuro y normalmente lo suelo llevar largo, me
considero una chica mona y con buen cuerpo, ya que desde pequeñita he practicado
deporte, y siempre guste de ir a caminar por el monte, correr por la playa,
nadar en el mar y desde que me trasladé a Madrid a correr por el Retiro y me
apunté a un gimnasio, vamos un culito inquieto, mido 1.67, estoy delgada pero
con curvas, me siento orgullosa de mi tripita plana a base de abdominales, mis
tetas grandes si ser excesivas y mi culo redondito, respingón y duro, para que
os hagáis una idea tengo una talla 36-38 en la ropa y una 95b en sujetador.
Siempre me ha gustado vestir bien, la gente diría que soy pija, pero yo digo que
mas que pija es moderna y bien vestida. Me gusta el sexo como a todo el mundo
pero con la diferencia de que no soy hipócrita y disfruto practicándolo y
hablando de ello, aprovecho mi cuerpo para vivir una sexualidad plena y puedo
disfrutar corriéndome yo sola mientras leo un relato o veo una peli porno, que
en un buen polvo con amigos, rollos esporádicos o pareja cuando he tenido, que
practicando tríos (los hice con todas las variantes posibles) creo que he
probado casi de todo, aunque todavía existe una experiencia por descubrir y es
el sexo con un animal, después de leer relatos de zoofilia y ver como disfrutan
las redactoras me han dado ganas de probarlo pero aun no me atreví. Y eso que
tengo un buen ejemplar de Boxer, quizás algún día me atreva a dar el paso.
Después de dar muchas vueltas al coco por fin he decidido con
que episodio de mi vida sexual estrenarme en esto de los relatos y que mejor que
la primera vez, es una experiencia única en la vida de una mujer ya que aunque
luego ahí miles de polvos mejores el primero nunca se olvida, es especial por
todo lo que supone, y por la educación que hemos recibido de nuestras madres y
abuelas, por cierto si alguna de estas tuviera la mas ligera sospecha de mis
aventuras creo que harían todo lo posible para que me descomulgaran si antes no
se hubieran quedado en el sitio de un chungo que las hubiera dado. Bueno pues me
remonto siete años a mis dieciocho añitos, a esa edad ya había tenido buenos
momentos de sexo aunque a un nivel inferior, no pasaban de ser rollitos
adolescentes y lo típico meternos mano, unas pajillas, dedos y algo que me
vuelve loca comer pollas, no entiendo como existen chicas a las que no las
gusta, es una gozada eso de tener el control de la situación, ver como con tu
boca puedes hacer que tu chico se vuelva loco de placer, además después de una
mamadita puedes conseguir que el tío haga lo que tu quieras.
Bueno a lo que íbamos, aun no me había estrenado y con 18
años tenia las hormonas a flor de piel, acababa de dejar una relación de casi un
año con un chico algo mas mayor que los amigos de mi grupo, y para animarme mis
dos mejores amigas decidieron que nos íbamos a ir de acampada a un parque
natural de mi tierra, así que cogimos las mochila la tiendas y el Ford Fiesta de
mi amiga Vicky que acababa de estrenar carné de conducir. Y allí nos plantamos
con nuestras mochilas, sacos de dormir y tiendas de campaña. El camping al que
fuimos estaba genial porque pillaba justo en el pueblo así que si salíamos de
borrachera no íbamos a necesitar coger el coche. Mientras montábamos las tiendas
de campaña (habíamos llevado dos, una para dormir y otra en la que dejar las
maletas, la ropa, las botellas de bebida…) todos los grupos de chicos que
pasaban nos decían algo o piropeaban nuestros cuerpos. Aun no era verano pero el
mes de mayo había salido caluroso, así que llevábamos pantalones cortos y la
parte de arriba del bikini, vamos éramos un regalito para la vista de los
numerosos grupos de chicos que habían ido como nosotras a desfasar en el puente
de mayo. Después de montar las tiendas y aposentarnos fuimos a dar una vuelta
para conocer el camping, nuestro hogar para los próximos cuatro días, ver donde
estaba la tienda y bar así como la recepción etc…, las vistas eran maravillosas
y no solo lo digo por los paisajes que se veían, más que nada era por la
cantidad de chicos que habían vamos que estábamos seguras que no nos íbamos a
aburrir esos días. Una vez que habíamos cenado, nos bebimos una botellita de ron
para animarnos, allí estábamos cantando las tres cuando se nos acercaron tres
chicos con la típica excusa que se habían quedado sin hielos, eran muy majos y
algo mayores que nosotros, claro después de coger los hielos ya se presentaron y
se quedaron a acabar el botellón con nosotras, eran de Madrid, y estudiaban en
la universidad estaban en el ultimo curso de derecho. Estuvimos hablando,
cantando, y cuando empezaba a hacerse tarde decidimos ir a seguir la fiesta a
los bares del pueblo, ya que no queríamos que nos echaran la bronca por armar
jaleo en el camping. El pueblo a pesar de no ser muy grande tenía mucho
ambiente, y coincidimos con mucha de la gente que estaba en el camping y aunque
íbamos con ellos nos presentamos a un montón de grupos de chicos. Ya estábamos
un poquito bebidas y nuestros nuevos amigos empezaron a atacarnos de forma sutil
pero que no daba lugar a dudas de sus intenciones y aunque esa noche no paso
nada, ninguna de las tres dijimos un no que los hiciera desistir de acabar
liándose con nosotras. Nos fuimos de regreso con la excusa, que era verdad, que
al día siguiente queríamos ir de excursión a visitar el parque natural. Ya en
las tiendas y un poco borrachas estuvimos hablando de nuestros nuevos amigos e
incluso decidimos y elegimos cada una al nuestro.
El día paso genial y aunque llegamos muertas nos lo pasamos
de la leche en el parque, viendo animales, andando y haciéndonos miles de fotos
en la naturaleza, y cuando estuvimos de vuelta nos arreglamos en el baño del
camping y nos vestimos con nuestra ropa de ir a matar, me puse unos vaqueritos
ceñidos y bajos de cintura, que me quedaban de muerte y me hacían un culo
redondito, vaqueros que cada vez que me agachaba dejaban ver el tanguita de hilo
dental, me puse una camiseta básica sin mangas de color negro que no me tapaba
la tripita por lo que se veía el piercing del ombligo, y taconazos, en vez de
beber en el camping decidimos ir a la plaza del pueblo. No vimos a los tres
chicos del día anterior ni en el camping ni en el pueblo así que decidimos que
como no aparecían cambiaríamos de planes así que nos dejaríamos entrar por algún
grupo nuevo de chicos, cosa que no tardó en pasar ya que estuvimos bebiendo con
un grupo del pueblo, estos eran de nuestra edad y fueron bastante mas rápidos ya
que pronto nos propusieron jugar a pasarnos una carta que teníamos en la boca
sin que se cayera ya que si esta se caía se encontrarían nuestra bocas, cartas
que se caían con una fácil asombrosa, haciendo que probáramos los labios de
todos con todas y viceversa. En esas estábamos cuando Javi, uno de ellos, metió
su lengua en mi boca, lo hizo con decisión y esa seguridad en si mismo fue lo
que hizo que contestara ese cálido beso a pesar que no me gustara el dueño de
esa lengua que se aventuraba en mi boca. Llevaríamos más de cinco minutos
comiéndonos la boca cuando mis dos amigas y los otros chicos empezaron a
aplaudir, aplausos que me volvieron a la realidad y que hicieron que me separa
de mi rollo con un suave mordisco en sus labios. Este beso animo al resto del
grupo ya que sin carta ni nada mis dos amigas empezaron a comerse los morros con
los otros dos chicos, así que bueno ya metida en harina decidí seguir la fiesta
con el mío y pase de nuevo a la acción, pero esta vez el beso fue acompañado de
toqueteos y sobeteos y cuando me quise dar cuenta tenía sus manos tocándome los
pezones, pezones que se habían despertado y parecían dos misiles desafiantes, ya
que estaban duros debido a sus caricias y pequeños pellizcos, me estaba
calentando mas de la cuenta y deje que sus manos fueran bajando de mis pechos al
culo, y del culo pasaran al interior del vaquero y de ahí al interior del tanga,
vamos que me tenía bien caliente y me estaba sobando por todo el cuerpo, no es
que fuera un adonis pero el chico besaba bien y yo estaba necesitada de mimos
así que me deje seguir haciendo y no solo eso si no que me anime y empecé yo
también a sobarle, así que aventure mi mano por su entrepierna y fui
desabrochando despacio los botones de sus vaqueros, tenia los bóxer mojados
señal de su calentón y sin tocarla por dentro ya se notaba un buen tamaño, Javi
me miró y con sus ojos me pidió que no parara, así que me levante le cogí de la
mano y nos fuimos a una calle un poquito mas retirada del centro de la plaza,
nos seguimos besando y metiéndonos mano a saco, estaba caliente por que desde
que lo había dejado con mi ex no me había vuelto a enrollar con ningún chico así
que me deje llevar por mis hormonas y metí mi mano por dentro de el pantalón y
se la saque, tenia una buena polla, era de buen tamaño y aunque yo aun no
conocía muchas no creía que todas fueran así, empecé a meneársela a la vez que
metía dos dedos dentro de mi almeja desde luego que sabía lo que se hacía, se la
subía y bajaba rítmicamente mientras le comía la boca, con una mano me estaba
tocando el coño y con la otra me agarraba el culo y me empujaba hacía el, que
gustazo después de casi dos meses volverme a sentir deseada por un chico.
Aceleró sus movimientos y consiguió que me corriera, me miró y sus ojos me
dijeron lo que quería que le hiciera y pensé que por que no al fin de cuentas el
me había regalado un orgasmo delicioso así que me arrodille y con mi lengua
acaricie su polla, se la lamia de abajo a arriba, pasando mi lengua por su
tronco mientras le acariciaba los huevos con la mano, seguía mi juego de lengua
hasta que me la metí dentro de la boca y se la comí de forma ansiosa, mientras
se la chupaba y succionaba movía la lengua por su glande, por la cara de placer
que tenía debía de estar en el séptimo cielo, se apoyo contra un coche señal de
que su excitación le estaba haciendo perder la verticalidad, acelere mi ritmo y
el chico muy educado me dijo que se iba a correr por si quería sacármela de la
boca, aparte de que no me da asco que acaben en la boca ese detalle le hizo
sumar puntos y se lo agradecí dejándole que vertiera toda su leche en mi, el
primer escupitajo de semen cayó dentro de mi boca y conseguí tragármelo entero,
pero el segundo mas abundante aun, salpicó el interior de mi boca y cara
quedando colgando un hilillo en mi barbilla y labios, lo limpié con mi mano y lo
lleve hasta la boca y lo chupé, saboreando ese sabor mezcla dulzona y amarga,
después de colocarnos la ropa y limpiar los restos de nuestras corridas nos
dimos un nuevo morreo y volvimos de la mano como si de una pareja mas se
tratara. Cuando llegamos con el resto de gente, mis amigas me interrogaron para
saber si me lo había tirado ya que saben que soy virgen y estoy deseando perder
la virginidad, la verdad es que se extrañaron cuando las dije que no, ya que me
dijeron que me habían visto muy decidida y pensaban que lo iba a hacer, ninguna
de ellas lo era ya, pero las dije que bueno que quien sabía que a lo mejor antes
de irnos de vuelta a Santander lo mismo me lo tiraba. No sabía muy bien por que
no me le había follado, el chico no estaba mal y sabía tratar a una chica pero
no acababa de convencerme, o quizás era por que me había gustado el chico del
camping, seguimos de juerga y nos fuimos a los bares con ellos, cada dos por
tres nos comíamos la boca Javi y yo, y la mezcla de alcohol y hormonas alteradas
me tenían a punto de decidirme a dejar atrás mi etapa de niña, en un bar fui al
servicio y mientras esperaba que me tocara mi turno, una voz conocida me saludo:
-Hola Amaia ¿donde os habéis metido? No os vimos por el
camping
No supe que contestarle, era como si le hubiera sido infiel
-Nada como no estabais cuando llegamos nos bajamos al pueblo
-Ya vi que hiciste un amigo nuevo
Me dejo cortada, no supe como reaccionar, que decir así que
le mire y le bese de forma apasionada
-Vámonos de aquí
Me agarro de la mano y salimos del bar sin decir nada a mis
amigas, nos fuimos al camping y entramos en su tienda y empezó a meterme mano a
saco
-Espera voy a mandar un mensaje a estas diciendo que me he
venido contigo y por favor ves con cuidado que aun soy virgen
-No me lo puedo creer una belleza como tu aun no…. Va a ser
un honor para mi
-Para mi también que seas tu
El chico se lo curró y puso tres sacos de dormir en el suelo
y encendió la linterna con una camisa roja envuelta a modo de lámpara y la colgó
del techo de la tienda, me desnudo despacio sin dejar de besarme y se quito la
camiseta Dios como me ponía su cuerpo, me tumbo boca abajo dejándome solo con el
tanga y me estuvo un buen rato acariciando la espalda, besándome el cuello,
tocándome el pelo, estaba mojadísima y notaba como clavaba su polla en mi cuerpo
a través de sus vaqueros, me dio la vuelta y se metió entre mis piernas a
comerme el coño, que maestría mordía suavemente los labios de la vagina, y daba
pequeños golpes con la lengua e el clítoris para después empezar a absorber de
manera golosa. Hizo que me corriera en su boca
-Ahora me toca a mi
Se tumbó y desabroche los botones de los vaqueros con la
boca, le baje los pantalones y los calzoncillos y me la metí en la boca era la
segunda polla que me comía en el intervalo de una hora y media y esta me gustaba
bastante más. Se la estuve chupando unos cinco minutos jugando con su glande,
mordiéndole el tronco, metiéndome los huevos en la boca vamos toda una señora
mamada, hasta que ya no pudo más y me dio la segunda ración de leche del día, se
corrió de forma abundante y el sabor era mas dulce, que la de Javi, no sabía por
que pero nunca había disfrutado tanto en una relación sexual. Me estaba llevando
al limite
-¿Estas preparada?
Sin hablar asentí con la cabeza y me tumbe abriendo las
piernas, se inclino ante mi, y acercando la polla mi coño me beso y me dijo que
me relajara, que cielo de chico. Las primeras embestidas me dolieron a pesar de
lo lubricada y mojada que estaba, la note dentro de mi como ensanchaba las
paredes de mi coño con cada uno de sus movimientos, los gemidos debían de llegar
al resto de las tiendas de campaña del camping, por que no me pude contener, mi
virgo había desaparecido, a medida que follábamos me sentía más cómoda y empecé
a ayudarle con los movimientos de mi cadera, que gozada era lo de follar,
cambiamos de postura y me puse arriba cabalgándole lo mejor que supe, por que
aunque no había follado nunca si había echo peting simular un polvo con ropa así
que aunque no era una experta ponía interés. Me dijo que estaba a punto de
correrse que si tomaba la píldora, y le dije que si, ya que siempre he tenido
reglas irregulares y me la receto el ginecólogo para controlarla, así que se
corrió dentro de mi, note su leche caliente corriendo por mis entrañas al tiempo
que abrazaba a Jorge con todas mis fuerzas. Mentiría si dijera que había tenido
un orgasmo porque aunque no estaba nerviosa no me concentraba en correrme,
paramos y se la chupe nuevamente para limpiar su polla.
Después de descansar en silencio le dije que quería repetir,
y lo volvimos a hacer, estuvimos toda la noche follando, comiéndome el coño,
chupándole la polla. Fue un puente maravilloso y estuvimos una temporada cerca
de cuatro meses llamándonos y de vez en cuando venía a Santander e incluso me
escape a Madrid sin decir nada en casa un fin de semana, se acabó como se acaban
todas esas relaciones pero aun guardo un grato recuerdo de el.
Bueno espero que disfrutarais con mi historia, próximamente
volver a contaros alguna aventura más de mi juventud. Un beso